19 de mayo de 2007

SIN MIEDO


Me contó una amistad lo que pagaba por ir al diván. Veinte euros por sesión. Ahora son semanales. Casi media hora. Según se tercie. Una vez, habló Woody Allen con Helmhotz y éste le decía:
"¡Estos psicoanalistas modernos¡ En mis tiempos, por cinco marcos te trataba el mismo Freud. Por diez marcos te trataba y te planchaba los pantalones. Por quince marcos, Freud dejaba que le trataras tú a él.Recuerdo que siempre podía saber con qué pacientes había fracasado Jung porque les regalaba grandes osos de peluche."

Sí, todo se ha puesto por las nubes. Pero al final, incluso al más modesto de los egos, lo que más le preocupa es que no se note su fracaso. Ese es el mayor de los dramas. No haber podido ser aquello que se deseó. Ni haberlo intentado siquiera.
Me lo contaba un abogado muy viejo unas tardes atrás. El destino ha querido que nos conozcamos a través del dolor de algún recuerdo, de mi memoria más cruel y esclavizante. Y yo, mitómano de la experiencia, no lo he querido dejar pasar. Y que fue hacia los cuarenta, cuando le dijeron !fuera¡ cuando le abrieron la vida. Pero lo mejor fue que no tuvo miedo. Que atravesó el terror.


La historia es un instante preferido,
un tesoro en imágenes, que él guarda
para su necesaria consulta con la muerte.
Y el final de la historia es esta pausa. JAIME GIL

22 comentarios:

Anónimo dijo...

que no se note su fracaso...

¿y que es fracasar? ¿ir a la uefa pudiendo estar en champions?

Me interesa el tema del fracaso, imagino que por mi tendencia a rebajar siempre mis expectativas para no auotengañarme.

Sobre todo me estremece cuando veo a los aspirantes de OT rechazados diciendo aquello de: "seguiré persiguiendo mi sueño". Siempre, inevitablemente, los imagino 20 ó 30 años después. En la barra de un bar, con moscas alrededor, Justificando su no triunfo...sin reconocer casi nunca que ni tenían talento, ni eran objetivos consigo mismos.

El fracaso, en todas sus variables, es casi siempre un malentendido. Falta de perspectiva.

Hay que procurarse expectativas sencillas: la permanencia, la intertoto...y al mismo tiempo, tratarse a uno mismo con dureza y orgullo. Ese amor propio invisible, disfrazado de humildad, y que en realidad, supongo, es una variable más del pánico al fracaso. La única forma posiblemente de no fracasar. O de fracasar con el mínimo desgaste.

viejo casale

Anónimo dijo...

¡ Cuanta sabiduría encierras "viejo casale" !


Abate Marchena.

Anónimo dijo...

Viejo Casale, creo que hablamos del mayor de los fracasos no de un fracaso cualquiera. Lo peor es engañarse a sí mismo durante mucho y mucho tiempo negándose a intentar cosas que nos gustan. o dejando de hacer otras que nos esclavizan. Las rutinas, por ejemplo: dar clase, los alumnos, tu mujer con algunos años, los hijos adolescentes...Un serial muy rutinario. es igual vayas donde vayas.
Los de OT tienen su topetazo con la realidad a muy temprana edad. Tienen tiempo para reinvertarse y si acaban de camareros con moscas nunca podrán negarse a sí mismos el consuelo de haberlo intentado que es un eficaz antídoto contra el dolor de la vida.

Anónimo dijo...

"Sí, todo se ha puesto por las nubes, pero al final, incluso el más modesto de los egos, lo que más le preocupa es que no se note su fracaso.
Ese es el mayor de los dramas. No haber podido ser aquello que se deseó. No haberlo intentado siquiera."

Este es el drama del mundo occidental.

Abate Marchena.

Anónimo dijo...

Nacio ALEJANDRO, segundo hijo del resistente de ASFEDRO, el psiquiatra Jesús García González
Nació el Día das letras galegas (17 de mayo) a las nueve y cinco de la
mañana. Cesárea.
María está adaptándose a la situación, pero está bien. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena Jesús y Luz. Y fuerza y coraje.

Anónimo dijo...

Yo quería ser periodista deportivo.
Radiar los partidos del Valencia CF.

viejo Casale

Loiayirga dijo...

De miedos lo sé todo. Podría hace mío aquello de Hobbes: cuando yo nací mi madre parió gemelos, yo y mi miedo.

El miedo a fracasar es paralizante. Yo no he hecho más cosas en la vida por eso. Lo sé. Pero no es menor el miedo al éxito. Si triunfas demasiado en algo adquieres un compromiso. Colocas un listón al cual te ves obligado a responder. Además el miedo a caer es mucho mayor cuanto más arriba estás.

A mí me hubiera gustado ser un santo (un misionero en una ONG o algo así) o un revolucionario (alguien ocupado en reparar las injusticias como D. Quijote) En realidad nunca lo intenté. Todo lo más que hice fue trabajar algunos años en un grupo de Amnistía Internacional.

Ahora sólo soy socio. Ahí quedó todo. Me convertí en lo que decía que no quería ser: un señor casado, con hijos, ocupado de su trabajo y sus cosas. Sin embargo no me siento muy frustrado. He aceptado muy bien ser quien soy.
Creo que mi visión era romántica y poco realista.

Loiayirga dijo...

Yo sin mis miedos sería otra persona.

Anónimo dijo...

Excelente post amigo Jambrina. Con remate final del tío de Esperanza.
Yo ya me acostumbré a jugar en Regional. Por ello no me siento fracasado. El fracaso es la falta de costumbre.
Por otra parte ¿cómo va a ser un fracasado quién ha podido conocer a algunos de lo mejor de este blog en persona?

Anónimo dijo...

SACADO DEL BLOG ANFRIX.
La siguiente recopilación enumera los pasos que da Vinci consideraba necesarios para llevar una vida sana.

1.- No comas cuando no tienes apetito, come liviano.
2.- Mastica bien, y cualquier cosa que ingieras que esté bien cocida y sea de ingredientes simples.
3.- El que toma medicinas está mal avisado.
4.- Cuídate del enojo y del aire sucio.
5.- Manténte en pie por unos instantes luego de comer.
6.- Asegúrate de no dormir al mediodía.
7.- Deja que tu vino se mezcle con agua, toma poco y seguido. No entre comidas, no con el estómago vacio.
8.- No retrases ni prolongues tu visita al retrete.
9.- Si haces ejercicio que no sea excesivo.
10.- No te recuestes con tu estómago para arriba y tu cabeza para abajo.
11.- Cúbrete bien de noche, con tu cabeza reposante y tu mente alegre.
12.- Elude ser compulsivo y manténte a esta dieta.

Anónimo dijo...

(Me gustan los post, esté mismo, en que Sarapo escribe así).
¡Anda!, viejo c, tengo un hijo que sueña lo mismo que soñaste.

Fracaso es una palabra con carga emocional, del diablo, gorda (que come mucho): un sobrepeso. Sin nada antes ni después es el fracaso multiorgánico de alguien a mi cargo lo más psiquiátrico que me pasa cuando no dejo de pensar: no puede ser, hay un remedio, tengo que encontrarlo.
Si se tiene poco o se perdió al principio es más fácil encontrar sentido a lo simple y no importa ser “lo que decía que no quería ser: un señor casado, con hijos, ocupado de su trabajo y sus cosas.”
Sospecho que ahora lo tienen peor al empezar con tanto dado sin apenas preámbulos.

Y dicha ya mi tontería diaria vamos con el miedo.


Miedo de … me va a pasar que al dar la vuelta a la curva chocaré con un burro parado en la carretera o ésta desaparecerá; no me acerco por el cementerio; oigo ruidos en casa y van a ser ladrones y agresivos violadores; es peligroso caminar solo a estas horas y cosas por el estilo no se me han pasado jamás por la imaginación. Debo tener poca.

¿Dónde está la gente? ¿¡Y las chicas!?
Voy a dar una vuelta a ver si les veo envueltos en diversión o en alguna conquista reñida.
Buenas noches. Relámpagos al fondo.

Anónimo dijo...

Vivir sin miedo ni esperanza.
Ese es el lema.
Sin embargo,yo, si no tengo ilusiones, no me apetece levantarme de la cama.
(JJ, hoy has estado sobrado. Aunque algunas ideas sean contradicciones en sus propios términos, tengo al sensación que has retomado la ruta.)
Mañana, si Nadal y el domingo nos dejan, cotillearemos la megafiesta de esta noche. O sea.

Anónimo dijo...

Cuesta 50 €/hora.
A una amiga que tras catorce años de relación le dejó su segundo marido, el psi también lo hizo. Le dijo que no volviese más por su consulta.
----------
Otro lo hace gratis.
Creo yo quen esto último le hace más fiable.
¿Que por qué no cobra? Porque ya percibe un salario del estado y la consulta privada la hace con quien quiere y cuando pude.
Yo preferiría pagar. Llegado el caso.

Anónimo dijo...

Por lo que se lee, soy la última que se acuesta y la primera que se levanta.

lafoca dijo...

¿Algún policía en la sala? Tengo un señor con una taladradora en mi cabeza y no se quiere ir. Ni el ibuprofeno logra convencerle. ¿Buenos? días a tod@s.

Anónimo dijo...

FRANKFURT

"Mi amigo Juan Marsé, que sí que estuvo una vez, me dice que es un coñazo, que se aburrió muchísimo, salvo cuando participó en una mesa y uno de los espectadores le preguntó por qué no estaba presente Don Camilo José Cela, el cual, según la opinión del espectador, debía presidir esa mesa, y mi amigo le respondió que el señor Cela no había podido acudir a Frankfurt porque aquel mismo día estaba inaugurando una parada de autobús en la capital de España (era en la época en la que el señor Cela se dedicaba a inaugurar cosas, cobrando, claro está)".

Joan de Sagarra, "La Vanguardia", today.

Anónimo dijo...

Si no has tacañeado esfuerzo, y aún así se te ha negado el éxito, sólo cabe inferir que, por una razón u otra, la empresa no estaba a tu alcance: no tenías capacidad, o había un techo que, por una razón u otra, alguien o algo te había colocado encima.
Si, por contra, has evitado entregarte a la faena y se te ha negado el premio ¿De qué puedes lamentarte?
Si ha habido zancadillas, el fracaso es inducido y uno no debe sentirse responsable.
Y luego están los errores, provocados por defectos -perfectamente humanos- en la valoración de las circunstancias.
Para mí, por todo esto, la pregunta está en si cabe lamentarse del fracaso.

Anónimo dijo...

No, Furtivo, es de mala educación eso de estar siempre con quejas . Me alegra verte por aquí de nuevo.

¿Alguno cuenta su anécdota de un miedo? ¿Foca, sabe si yo ya he contado aquí lo que me pasó cuando pensé que me moría? No quiero repetirme.

lafoca dijo...

Pues no me suena, oiga.

lafoca dijo...

Si alguien recibe un correo "fotos posse.zip" aunque venga de un conocido mejor que no lo abra que está causando estragos. De nada.

lafoca dijo...

¡Qué grandes somos, coño!