18 de mayo de 2007

FALDAS




ESTA MUJER HA PROTAGONIZADO ALGO MAS QUE UN LIO DE FALDAS. ESTA MUJER HA SIDO LA CAUSANTE DE QUE LA PRESIDENCIA DEL BANCO MUNDIAL CAMBIE DE MANOS.
ESTA MUJER SOLO TIENE DISPONIBLE UNA FOTO EN INTERNET. ESTA FOTO. SE NOTA QUE EN LOS USA NO SE PUBLICA EL INTERVIU.






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SIN PERDÓN. UN ABRAZO PARA GUILLERMO RENDUELES.



GIJÓN
Un paciente rompe tres dedos al psiquiatra Guillermo Rendueles al tirarlo al suelo en su consulta
El agresor, de 51 años, presentaba «una gran excitación» y amenazó de muerte al doctor si no le firmaba la baja
O. SUÁREZ/GIJÓN





Fue a pasar consulta y regresó a casa con tres dedos rotos. El psiquiatra Guillermo Rendueles, profesional de reconocido prestigio en la región por su vasta trayectoria laboral, fue agredido el miércoles por un paciente de 50 años en el ambulatorio de Pumarín. Los hechos se produjeron a las 9 de la mañana en el centro sanitario cuando el agresor, A. A. A. B., accedió a las instalaciones «en estado de excitación y con signos evidentes de nerviosismo», según quedó recogido en el parte policial.

Al entrar en la consulta de Rendueles, el hombre exigió que se le facilitase una baja laboral y amenazó con matarle si no la cursaba de forma inmediata. Debido al estado de alteración que presentaba el paciente, el doctor se dispuso a salir del despacho para avisar a los servicios de seguridad. En ese momento, el agresor se abalanzó sobre él y ambos cayeron al suelo.

Personal de seguridad del ambulatorio, así como otros pacientes, corrieron a socorrer a Guillermo Rendueles y lograron inmovilizar al individuo, quien continuaba profiriendo insultos y amenazas de muerte. Lo retuvieron hasta la llegada de una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía.

Cuchillo de 14 centímetros

En el cacheo practicado, se le encontró un cuchillo de 14 centímetros de longitud escondido en el interior de la chaqueta. Tras ser detenido, el individuo fue ingresado en el área de Psiquiatría del Hospital de Jove. Contaba con antecedentes por delitos de lesiones.

Por su parte, el facultativo fue curado de sus heridas y presentó una denuncia en la Comisaría. Sin embargo, rehusó hacer declaraciones al considerar que «se trata de un asunto privado que tiene que ver con la profesión». Guillermo Rendueles, de 59 años, es uno de los más reputados psiquiatras de la región. Ejerce como médico en el ambulatorio de Pumarín y como profesor asociado de la UNED en Asturias. Durante diez años, fue profesor de Psicopatología de la Universidad de Oviedo y, además, ha publicado la obra 'Egolatría', en la que analiza la identidad personal en las sociedades modernas.

El violento episodio ocurrido el miércoles en Pumarín devuelve a la luz pública la polémica de la seguridad en los centros médicos y trae a la memoria el trágico suceso que tuvo lugar en el Hospital Adaro, en Langreo, el 8 de noviembre de 1999. Ese día, el psiquiatra Gimeno Tejedor fue asesinado por el padre de uno de sus pacientes, quien le solicitó que firmara una documentación con la que pretendía obtener la pensión de su hijo. Ante la negativa de acceder a su petición, Juan Valiente, de 71 años, le asestó dos puñaladas que le provocaron la muerte. El asesino tenía «sus facultades mentales alteradas sin que estuviese diagnosticado».


10 comentarios:

Juanjo Jambrina dijo...

Las alas de la Vida"
En la última Semana Internacional de Cine de Valladolid (2006) fue elegido como mejor documental el titulado «Las alas de la vida», que narra la vida del médico Carlos Cristos, enfermo terminal a causa de enfermedad neurológica degenerativa. Lo cuenta él mismo: «Me llamo Carlos Cristos y tengo 48 años. Soy médico de familia y creo que soy consciente del significado de la atrofia de múltiples sistemas (AMS) de la que he sido diagnosticado. Es invalidante, progresiva y mortal. No puedo caminar y necesito cada vez más ayuda».

El documental recoge lo que ha sido la lucha por la vida de Carlos durante los tres últimos años de su vida. El pasado jueves Carlos asistió al preestreno de su película en su Vigo natal. Cuentan que la suya era la mayor sonrisa de todo el cine y que Carlos mantiene en la enfermedad la misma actitud vitalista que ha presidido toda su vida. Le dieron cinco años de vida y lleva siete peleando, aunque sabe que el fin está ya muy cerca. Por el camino, en su lucha valiente por vivir bien lo que le quede, ha construido aparatos que contribuirán a mejorar la calidad de vida de los 800 enfermos de AMS que hay en España. Parece claro y científico que las mejoras en la calidad de vida de los enfermos mejoran el pronóstico de las enfermedades. «Si Carlos se hubiese abandonado, posiblemente ya no estaría aquí», cuenta uno de sus amigos.

El propósito de Carlos no es dogmatizar, no quiere jugar con el espectador. Sólo contar sus opiniones frías y desapasionadas sobre el hecho de morir.
A uno le viene a la cabeza inevitablemente el recuerdo de Ramón Sampedro, al que le cosieron esa ficción llamada «Mar adentro». Hace poco el diario «El País» decidió portavocear de manera llamativa del suicidio de una ciudadana francesa residente en Benidorm llamada Madeleine, que también sufría una enfermedad terminal, con el fondo de una canción dedicada de Jacques Brel. Mi compañero Guillermo Rendueles se enfadó mucho por esa performance.
Carlos Cristos es tajante a la hora de separar entre suicidio, eutanasia y el documento de voluntades anticipadas, que es lo que él pide y que no es lo mismo: «No pido que se pretenda directamente provocar mi muerte, pero ruego que se acepte no poder impedirla».
La sociedad española está necesitada de un marco legal donde las personas puedan organizarse la vida. Porque la vida no es sólo la ley. Joan Margarit, poeta y arquitecto, insiste en que los políticos deben suministrar el cauce donde pueda desenvolverse la conciencia de la persona y exige un testamento vital que se pueda revisar a los 40 o a los 60, según la voluntad. Porque la vida personal es mucho más rica que lo que sugieren los medios de comunicación y la gente tiene miedos y problemas de todo tipo. Margarit ha cuidado durante 30 años de una hija discapacitada que acaba de fallecer y está convencido de que si no la hubiese cuidado esos 30 años, hoy sería un hombre mucho peor. Afirma que la vida es un vacío legal, que la ley ayuda en casos límite, pero que todo lo demás son situaciones personales; o sea, libertad de decisión.

Me cuesta mucho poder hablar de muertes dignas o indignas, pero si me preguntan qué cosa pueda ser la valentía les hablaría de realidades, de gente como Carlos Cristos o Joan Margarit.


Tantas cosas se echan a faltar / Cada día está lleno de instantes que esperan / las manos pequeñas que tantas veces /

agarraban las mías.
(Joan Margarit, a la muerte de su hija)

heptafon dijo...

A Stephen Hawking le pronosticaron que moriría antes de cumplir 24 años. Tiene 65.

Anónimo dijo...

SOPLILLO EL PLASTA

Llevo meses queriendo escribir sobre Soplillo. Pero por h o por b nunca encuentro el hilo.
Físicamente, Soplillo es un cruce a traición entre Alejandro Sanz y Fernando Hierro. Un polvo difícil. Sus orejas recuerdan al anuncio televisivo: "echa a volar, seven up, seven up" y su tez cetrina y grasienta clama a gritos una ducha urgente. Pero eso, lógicamente, no es más que el envoltorio y sería injusto por mi parte crear un personaje a partir de sus defectos físicos. No es eso...

Lo que hace que Soplillo sea detestable es su condición de icono chaparral con ínfulas de sabelotodo.

Como todos los días en que me toca comer en el Polígono, Soplillo llega al bar con el aire inconfudible del cliente que por ser asiduo cree tener privilegios. En realidad, esos privilegios son tan ridículos como guiñarle el ojo a la camarera, repetir la broma del cenicero todos los días y hablar en voz alta para que todos sepamos lo imbécil que es.
Más allá de esa evidencia, Soplillo representa a la perfección a un tipo de personaje que tengo muy visto: el de los analfabetos bocazas con ínfulas que intentan hacerse fuertes en el bar del Polígono en base a pequeñas rutinas: morder el palillo, pedir postres difíciles, levantar la voz, hacer comentarios machistas y zafios,y putear al camarero como si fueran colegas; en suma, pasarse de listo y regodearse por ello.

Hoy, después de muchos meses soportando estoicamente al menda, la camarera ha tenido un desliz genial, desconozco si hecho a posta. Ha tropezado con tan buena suerte que un tazón espeso de gazpacho ha caído sobre la cabeza de nuestro héroe de pacotilla. Soplillo, indignado, ha pedido el libro de reclamaciones. Entonces, la dueña, en otro arranque de genialidad, le ha dicho: "bien, yo te doy el libro...pero por aquí no vuelvas nunca más. Que te aguanten en otro sitio"
Casi *la* doy un beso.

viejo Casale

Anónimo dijo...

QUERIDA PIMMIPEDA: ESTA FRASE SUY ES INMARCESIBLE:En lo demás, gracias al google y a mis poderes, aún les voy siguiendo ...


TENIENDO EN CUENTA QUE YO SOLO FRECUENTO SITIOS RECOMENDADOS POR USTED.

Anónimo dijo...

CASALE, EL MARIDO DE LA CAMARERA.

Anónimo dijo...

LA RELACION ENTRE WOLFOWITZ Y SHALI TIENE QUE TENER UN PUNTO DE PIMIENTA QUE TODAVÍA NO HEMOS CAPTADO BIEN. ESTOS DOS NO LO HAN DICHO TODO AÚN.

Anónimo dijo...

Sarapo se apunta a la tendencia de los medios socialitas de hablar de Wolfowitz para no hablar de Conde Pumpido que dice que con lo de ANV "nos hemos pasao pero ha colao", anda preoupado el hombre con que no se pueda presentar a las elecciones como ellos quisieran.

Rumsfeld y Wolfowitz son los dos ángeles caídos de Bush, se lo tienen bien merecido por haber convertido Irak en un desastre. Dos personajes que no oían a los que les aconsejaban, que desde su pedestal hicieron mal todo lo que se podía hacer mal. Lean "Negar la evidencia" de Bob Woodward, ahí se cuenta todo.
Si Condi sigue en su sitio es porque es mujer, bella y dicreta.

Y Kouchner ministro de Exteriores de Sarkozy, este también tiene una gran oportunidad esperemos que sea un poco más listo.

Anónimo dijo...

Para El Gran Ledoski:
El interés por la tunecina no es ninguna moda socialista. Hasta EM, esa hoja volandera, se ocupa con profusión del asunto Wolfowitz.
Ignoro si estamos ante una variante del conocido refrán: "Tiran más dos tetas...".

Anónimo dijo...

No veo muy elegante mezclar noticias de "queridas" de alto standig, con los problemas de un profesional de la psiquiatría.



Abate Marchena.

Anónimo dijo...

Quise escribir "standing".