Mostrando entradas con la etiqueta Diario de un viaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario de un viaje. Mostrar todas las entradas

19 de noviembre de 2009

Ven en tren

Redescubriendo el viaje en tren. Una maravilla estos nuevos ALVIA. Limpios, amplios, rápidos y puntuales. Exactamente puntuales. Hacía tiempo que no sentía el viaje tan de cerca. Es lo que le falta al avión. Las estaciones, míticas, se intuyen en la madrugada: La Roda, Villarrobledo, Socuéllamos, Alcázar de San Juan, Villacañas, etc. En todas ellas sube gente con cara de sueño. No son apenas sino las seis de la mañana. Espero que de un momento a otro, en plena Mancha, el hidalgo Alonso Quijano se siente a mi lado con la lanza en astillero. Pero no, el que se sienta es un joven ecuatoriano con cara de espabilado y que va a Madrid a buscar trabajo.En el tren voy leyendo el libro de Abel Hernández sobre Suárez y el Rey. Abel Hernández es un excelente narrador y ha hecho un libro poco complicado, accesible y bien trenzado. Busco la parte que se refiere a la enfermedad de Suárez. Nunca llegó a saberse qué fue lo que le pasó al expresidente. Se negó a hacer pruebas de imagen, dice el autor, que le mandaba su hermano médico. Un día empezó a llamar a exministros y a dar órdenes. Otro día se puso a dirigir el tráfico. Luego, quiso repartir billetes de 500 euros entre los viandantes. El día 31 de Mayo de 2004 su hijo Adolfo, que quiso mandar en estas tierras que ahora recorro, dijo en televisión: "Ya no conoce a nadie". Y todavía hay quien quiere saber qué fue lo que le hizo "hundirse en la noche". Faltan imágenes. Y sobran las plabras. El diagnóstico de una demencia es, básicamente, psicométrico. No se olvide nadie.


____________________________________________
Cuenta Eric Villelard que tiene a un familiar grave en el Hospital:

"El psicólogo del hospital insiste en que nos veamos. Entonces, con mucho tacto, con toda la prudencia y la delicadeza posibles, buscando las palabras más suaves y que menos puedan herirle, buscando reconfortarle, le hacemos comprender que no le necesitamos."


__________________________________________________

Ya se puede comprar el periodismo. A 50 Euros por año. Háganse socios fundadores del periódico del futuro.



30 de octubre de 2009

Adiós, América

En esto de los viajes soy un auténtico novato. Soy lo que podría decirse un viajero tardío. Por razones que no vienen al caso no pude viajar mas allá de las Islas Canarias durante varios años. Y razones aún más dolorosas obligaron a aplazar otros viajes de verano. Pero ahora las cosas han cambiado y a la que puedo salgo volando. Tengo la suerte de que a la persona con la que comparto mi vida desde hace unos 15 años le gusta tanto o más que a mí vivir viajando. Así que entrambos hemos convertido las guías de viaje en nuestras lecturas preferidas. Los dos últimos viajes que hemos hecho comparten una característica distintiva y novedosa: han sido organizados de cabo a rabo desde nuestro domicilio a través de Internet con el consiguiente ahorro en gasto y la ganancia en autonomía de movimientos. Esto, no lo duden, es un magnífico adelanto.
Es la tercera vez que viajo a Estados Unidos en un año. Y puedo decir que cada vez me siento más a gusto entre los americanos. Lo siento, JR, aún no conozco Cuba para poder cambiar de sueño predilecto. Estados Unidos me atrae por sus claroscuros, por sus contrastes, por su dinamismo y por ese vértigo que imprime a los cambios de ritmo y de escenario. Y ahora por la ilusionante energía y la voluntad de cambio que les brinda la luna de miel que los menos favorecidos se traen con Obama. Algo que hace tiempo que falta en nuestra vieja Europa. Así que mientras podamos, seguiremos frecuentando. A ver si así, a fuerza de kilómetros, aprendemos algo.


_____________________________________________________










CALIFORNIA EMPEZÓ EN UNA LIBRERÍA:


-América, América. Xavier Moret
-American Vértigo, Bernard Henry Levy
-La ola latina, Jorge Emilio Díaz
-La elección de Obama, Alfonso Armada
-Una pesadilla de aire acondicionado, Henry Miller
-Blue Highways, William Least Heat-Moon
-En las ciudades, AA VV
-A history of American people, Paul Johnson
-Viajes con Charley, John Steinbeck
-On the road, Jack Kerouac
-Los ángeles del infierno, Hunter Thompson
-Mis rincones oscuros, James Elroy
-El halcón maltés, Dashiell Hammett


"Un viaje es una entidad diferente de todos los demás. Tiene una personalidad, una individualidad, un temperamento propio. Un viaje es una persona en sí mismo; no hay dos iguales. En el fondo, un viaje es como un matrimonio. Estás perdido si piensas que lo tienes bajo control."
John Steinbeck-Viajes con Charley.









-

28 de octubre de 2009

Aullido-2009

Le debo dos cosas al excelente libro de Xavier Moret titulado América, América: haberme brindado una visión bastante aquilatada de California. Y haberme obligado a tararear durante casi todo el viaje la canción San Francisco de Scott Mackenzie. Bromea mucho Moret con el Mackenzie del 68 y el de ahora, gordo cervecero, escéptico y vendido a las multinacionales. Pero hay que reconocer que la letra de la canción era de una ingenuidad inenarrable: People in motion/ there is a whole generation/ with a new explanation...Una nueva explicación era lo que buscaban y lo que decían tener entre manos como ratificaban Mamas and the Papas: the California dreaming is becoming a reality.

En octubre de 1955, en la Six Gallery de SF, un joven llamado Allen Gingsberg leyó un poema titulado Aullido, aquél que empieza diciendo: He visto a los mejores miembros de mi generación destruidos por la locura o arrastrándose por conseguir un chute en las calles de los negros...No sé que puede haber quedado de todos aquellos años aparte de certificar que la vida no sólo eran unas flores en el pelo, unos polvos malgré lui y unos cuantos tripis. Me temo que la peor parte se la han llevado quienes se quedaron colgados de una estampa, que es lo que he visto estos días en el barrio hippie de SF. Pero pienso que hubo más ganancias que pérdidas en aquellos convulsos años. A este respecto yo he visto a mi generación arrasada por la hipocresía. Algo que es más básico y más ruin que las drogas o la locura. Sirva para el modelado icónico un periodista famoso entrevistando a un presidente de gobierno. Termina la entrevista pero una cámara queda encendida y un micrófono abierto vierte a un país una conversación que contradice la versión oficial de los hechos. Yo mismo me voy a dedicar el fin de semana a crispar un poco...Os conviene, claro que os conviene...No sé que quedará de nuestros años. Pero al menos, de aquella algarabía, algunos pueden seguir subiendo a un escenario con toda dignidad.




____________________________________________



"He aquí a esta ciudad convertida en un conservatorio de la osadía, en un museo de las liberaciones logradas, en una tumba para 300000 militantes, supervivientes del alegre apocalipsis de los sesenta; la prueba, también, de que ya es hora, en Norteamérica, de elegir entre lo real y la conmemoración, entra la postura del vivo y la del superviviente."

-BERNARD HENRY-LEVY, American Vértigo, 2007




_____________________________________________



Como la nieve que en frío invierno...Un himno, un delirio.

27 de octubre de 2009

Con flores en el pelo

If you're going to San Francisco, Be sure to wear some flowers in your hair...En San Francisco la gente es amable y despreocupada. Lo que por aquí llaman friendly. Yo, mas que amables, he visto a estos californianos como indolentes y ensimismados. San Francisco ha sido para mí un pequeño chasco. Es cierto que me llevo de la ciudad momentos indelebles: un paseo por la ruta Hammett en Chinatown, un atardecer glorioso en Marin Highlans con el Golden Gate al fondo, los trayectos en el tranvía por Lombard o Masson, etc. Pero la decepción ha venido en el lugar menos esperado. Tenía ganas de ver el barrio hippy, de conocer aquellos lugares magnificados en los setenta por la revolución sexual, la rebelión contracultural, los viajes lisérgicos y las flores en el pelo. En la esquina de Haight con Ashbury dicen que empezó a moverse todo. Por allí, cerca del Red Victorian Hotel, por la librería City Lights y otros antros. Un servidor no esperaba ver a Kerouac recitando poemas ni a Peter Fonda llegando en su moto de varios metros de eslora. Pero el barrio hippie de ahora se ha transformado en un muermo por donde deambulan tipos raros, parejas gays y algunos fumados tocando algún instrumento . Y es que allí vive ahora un grupo social bien acomodado ya sin flores y sin pelo. El lugar no llega a la categoría de parque temático porque han sabido conservar bastante bien la caspa pero me recordaba algo a las decorados de cartón de las ciudades del oeste. Todo parece vigente pero vano.
Por no hablar del vecino Castro, barrio conocido por ser el escenario de las grandes revueltas gays de los años 70 lideradas por Harvey Milk y el alcalde Moscone. Allí en el cruce de Market con Castro, ondea una impresionante bandera rainbow del tamaño de la bandera de España que hubo, en su momento Perejil, en la plaza de Colón.
Los hippies que siguen vagando por aquellas cuestas se exhiben desmesuradamente para que los turistas les fotografíen como se hacía en otro tiempo con Buffalo Bill. Los gays, con más poder y más futuro, han acabado construyendo una sociedad tan excluyente como la que criticaban. Como decía Fernando Poblet: mira que salir de un armario para meterte en un gueto.

26 de octubre de 2009

Cannery Row

Las personas se van pero sus obras se quedan. Eso parece indicar la frase rotulada en la matrícula de un imponenente Lexus negro que nos precede por la 101 camino de Monterey: Gone but not forgotten. La cita viene al pelo porque estamos circuvalando Salinas, la patria chica del gran Steinbeck. Y en un cruce muy cercano a este poblachón agrícola y californiano se mató hace unos cuantos años James Dean. Pero como quedó escrito, aún nos queda su aliento en películas como Al este del Edén, precisamente ambientada en estos campos que vamos atravesando. No es difícil recordar a Dean arrastrándose por la tierra seca para intentar salvar su cosecha de lechugas. Porque eso es lo que nos ofrece el extrarradio de Salinas: unos inmensos y bien cuidados cultivos de lechugas, calabazas y alcachofas.
Llegamos a Monterey al anochecer y tras deambular por la periferia fuimos a dar con los cansados huesos en un pequeño motel en pleno Cannery Row. No entraba en el plan de viaje esta excursión al barrio predilecto de Steinbeck en el que ambientó una de sus más destacadas obras. Aquella que empieza: "Cannery Row in Monterey in California is a poem, a stink, a grating noise, a quality of light, a tone, a habit, a nostalgia, a dream." . Atinó Steinbeck al alertar de la explotación masiva y desaforada de los caladeros de pescado. Cannery Row, una preciosa zona portuaria en una deliciosa bahía, ha visto desaparecer una a una todas las industrias conserveras que le daban vida en los años cincuenta y sesenta. Ya no queda nada que pescar en aquella zona, cuentan las guías locales. Cannery Row ahora es, como no, un parque temático donde los centros comerciales se alternan con estatuas y recuerdos de Steinbeck y sus amistades. Y uno ya no sabe si reír o si llorar con estas cosas porque bien pensado, la zona ofrece unas interesantes perspectivas para el paseo mañanero. Pero allí del aliento de Steinbeck, como pasaba con Dean, solo queda el celuloide.






De Monterey se llega fácil a Carmel, uno de los lugares mas estúpidos que uno ha conocido jamás. Impecable, elitista, snob, con unas mansiones impresionantes sobre los cantiles (allí está la casa de Sharon Stone en Instinto Básico y de allí sacó Fitzgerald las fiestas para El Gran Gatsby neoyorquino) pero un pueblo asfixiante con sus múltiples prohibiciones. ¡Cómo me desazonan los integristas!
Un par de horas en Carmel y uno acaba dando gracias a Steinbeck por haber escrito sobre el sufrimiento de quienes hacen posible que unos cuantos listos se lo pasen pipa en Carmel. Porque estamos recorriendo una tierra plagada de residencias de actores famosos y de escenarios de famosas películas. La realidad es otra. La mayoría de la población son figurantes hispanoamericanos que nunca alcanzan papeles principales. Esta realidad, esta triste situación de la ola latina, la esbozó Steinbeck en Las uvas de la ira y ahora me viene a la memoria en la voz de Springsteen cuando escribió sobre los cowboys de Sinaloa.
A media tarde, tras pasar Atascadero y Santacruz, llegamos a San Francisco.

24 de octubre de 2009

La Costa Oeste

Hay momentos en la vida que son buenos y hay otros que son mejores. Estos son los imprescindibles. Tengamos en cuenta que Los Angeles no existe como ciudad y que ya casi no quedan angelinos que cuiden de sus mansiones, de sus piscinas con niñas preciosas, de sus nadadores y de sus palmerales. Pero tras la fantasía y el fraude suele estar la terca realidad. Y esta terca realidad fue la que nos llevó a visitar el boulevard La Cienega, en Beverly Hills, a unas autopistas de Rodeo Drive. Allí conocimos por primera vez la cocina del mierense José Andrés, cocinero asturiano criado a los pechos adrianenses que pasea sus reales por toda Norteamérica. Sabíamos de la pujanza de su cocina en Washington, en sus abarrotados locales de tapas. Jose Andrés también ha abierto garito en New York y desde hace un año regenta un interesante local-Bazaar- en el lobby del Hotel Excelence, en Los Angeles, ciudad que sabemos que no existe como tal. En Bazaar ejerce su magisterio el joven sumiller Lucas Payá que hace un par de años dejo El Bulli para seguir los pasos de Jose Andrés por el mundo. Lucas es un excelente anfitrión y un tipo con las ideas claras: quiere transformar el Bazaar en uno de los mejores restaurantes de LA. Lo tiene difícil pero la novedosa oferta gastronómica que presenta tiene mucho cielo ganado. A su lado crece el Nobu, siempre firme y un poco mas allá, el Masuhitsa, el buque insignia de la armada nipona. Pero ya digo que todo esto no es real porque los angelinos son tipos tan rudos, ignorantes y violentos que raramente ven mas allá de las tetas de silicona de las hamburgueseras del Hooter.
Todo tiene su fin y hubo que irse de LA. Saltando entre autopistas, interestatales y bulevares interminables acaba llegando uno a la playa de Santa Mónica, llena de surfistas, culturistas y gente de malvivir. Al lado cae la decadente Venice, el loco intento de un magnate americano por hacer en una playa californiana una nueva Venecia. Pero ahí resiste digna Venice, como Lolita Pluma, con su caspa atrasada, sus vagabundos colgados de añejos tripis y sus borrachos de cerveza barata. Y un playa honda de arena blanca y fina como lo es todo el litoral californiano hasta Malibú.
Pasado Malibú, el viajero y sus tres mujeres decidieron internarse con su Chevrolet nacarado en el delicado e idílico valle de Santa Ynez. En las casitas de chocolate danés de Solvang supieron que solo la bondad de ese clima permite que florezca la apreciada uva pinot noir, de piel tan delicada como el corderito Norit. Tras visitar Santa Ynez, los cuatro se acercaron a un lugar llamado Neverland al que no pudieron acceder por hallarse el rancho blindado por varios vehículos de seguridad. Al viajero le sorprendió lo inhóspito y apartado del lugar así como el importante colegio de niños que hay justo enfrente de la mansión del difunto Jacko, allí, en mitad de la nada.
Decepcionados por la brevedad y el final del cuento, el viajero y sus damas volvieron al vergel vitivinícola y en el café Los Olivos, donde hace años un par de amigos rodaron Entre Copas, dieron cuenta de unos excelentes caldos. Solo faltaron unos espetones de sardinas frescas y me hubiese puesto a gritar como un poseso. Porque me coge un deseo de vivir...












____________________________________________________________



Yo no vuelvo más...

20 de octubre de 2009

Californication

Toda una educación sentimental. La banda sonora de una vida descubierta con cuarenta años de retraso. Pero sí, las hojas son marrones y el cielo es gris. In such a lovely place.

28 de septiembre de 2009

Historias de Nueva York

De toda la literatura revisada para intentar saber algo sobre NYC me quedo con el libro de Enric González, Historias de Nueva York. Y eso que son cómodas y veraces las Ventanas de Manhattan, de Muñoz Molina. Y eso que está bien documentado El sueño y la quimera, de Alfonso Armada. Y eso que uno sigue admirando la levedad con que el arosano Julio Camba enhebró La ciudad automática.
El libro de Enric González tiene dos aportaciones fundamentales: arroja una visión de NYC como ciudad construida a hombros de tipos que hoy probablemente estarán ardiendo en los infiernos: Carnegie, Rockefeller, Frick, JP Morgan, etc. Esa visión de la ciudad que es similar a la que deja el libro Gangs of New York como lugar edificado entre el miedo y el deseo por gentes venidas de mil partes del mundo dispuestos a salir adelante a sangre y fuego. Esa visión de una ciudad competitiva, áspera, exigente pero irrepetiblemente hermosa. Me agrada esa capacidad de Enric González para captar ese ambiente que es el que yo, muy por encima, he creído entrever.
Por otra parte, González reivindica el valor de la ciudad en cuanto lugar compartido con los seres queridos. Y en este aspecto hace algo muy raro en un periodista: habla de sus dolores personales. Y de una ciudad que ya no volverá a ser la misma que conoció porque faltarían en ese paisaje tres personas: JC Gumucio, Anguita Parrado y Ricardo Ortega. Tres periodistas que fueron sus amigos. Podríamos hablar de un turismo afectivo ahora que todo lo emocional está de moda. Pero no. Lo que Enric hace es usar el vehículo que mejor domina para expresar su dolor por esas pérdidas tan precoces e injustas como lacerantes que no hacen sino devolverle al recuerdo de otra pérdida personal aún más dolorosa. Por eso me encanta este libro. Porque pelea por la verdad de la vida mas que por el éxito fácil. La vida entendida como paseo por el amor y la muerte. A nadie le compete esa misión mas que a un periodista. Pero muy pocos lo saben.


_________________________________________________________________________

En una librería anticuaria de Boston ( léase Bestan)encontré el siguiente artículo pegado en una pared. La batalla entre faction y fiction. Cuando la verdad asoma la ficció se arruga como una cebolla vieja...


_________________________________________________________________________________


Pido una estatua ecuestre para el cirujano Cavadas.¡Ya!

24 de septiembre de 2009

Boston confidencial

Llegan los primeros aires fríos de la temporada a Nueva Inglaterra. El trayecto en tren de New York a Boston se hace agradable. El aire es más limpio, más fresco. Los colores de la otoñada y la caída de las primeras hojas de los árboles entretienen y adornan el viaje Amtrak. Boston es la última parada. Poco sabe uno de estas tierras. Todo lo más que se reúnen por aquí cerca la mayoría de universidades de la Ivy League. Y que a Boston la llaman por ello "la ilustrada canalla" y la "Atenas del Norte". Cuenta la historia que esta ciudad y su área metropolitana mantienen un alto nivel de vida debido a que los puritanos establecieron un sistema de valores que ha mantenido su vigencia y que ha consolidado una urbe próspera y habitable. A fe mía que todo ello es cierto aunque tanta ética puritana haya dejado demasiadas iglesias. Boston se presenta como una ciudad delicada, muy cuidada, con áreas residenciales que denotan un altísimo nivel de vida. Una excelente conjunción de amplias avenidas, parques verdes y holgados y zonas comerciales con tiendas de postín por donde pasean o corretean las elegantes bostonianas. Todo esta secuencia, tan bucólica y feliz, transcurre a orillas del río Charles.
Pero gracias al novelista Lehane sabemos que Boston tiene arrabales que baña el río Mystic. Eso lo comprueba uno en cuanto toma el metro en esta ciudad y se ve rodeado de actores secundarios que no salen en las bonitas estampas de Back Bay o de Beacon Hill. Ni en las iglesias. Los suburbios y el suburbano: negros, chinos, hindúes, hispanos y demás metralla que apenas tienen cabida en las verdes mañanitas de la ciudad ilustrada y feliz. Llama la atención esta vida social tan disociada teniendo en cuenta que venimos del agradable crisol neoyorquino donde casi todas las razas cuentan como una y unívoca. No, no debe ser agradable vivir en el Boston que baña el Mystic. Ahogamos nuestro pecados, lavamos nuestras conciencias, le recuerda Lehane a la ciudad puritana.
Luego, cruzando los ríos, hay otro Boston que se llama Cambridge. Por allí caen el MIT y Harvard. Allí, en aquella ciudad parvulario, dicen que se rodó Love Story. Pura babosería, puro cuento de hadas.





________________________________________________________________________________


¿Y la vida? Que sea cultura pop, mientras se pueda...


22 de septiembre de 2009

La ciudad necesaria

La meca de la intelectualizada sociedad occidental. Puede ser. Supongo que sustituyendo a Londres o a París. Pero sí. Acepto esa definición porque la cultura dominante de los últimos 50 años ha sido la norteamericana y de ahí arranca la primacía de Nueva York como lugar de culto. Porque en NY toman sentido muchas historias y ganan respuesta muchas incógnitas. Aquí se muestran las claves de creaciones artísticas que han marcado nuestra vida. Es cierto. ¿Quién lo duda? Nuestra vida social y cultural más reciente ha sido diseñada desde Norteamérica. Y ésa es la gran suerte de Nueva York: que hay que visitarla para estar en los secretos. Aquí se carga de sentido la obra de Woody Allen: entiendes mejor a Hannah y a sus hermanas. Y las películas de Scorsese y los taxis amarillos. ¿Quién anda hoy por el mundo sin haber sabido de Manhattan a través de estos dos genios? Aquí entiendes algo mejor la pintura de Hopper,la de Whistler y las latas de sopa de Warhol. Y también confirmas más duramente tus opiniones sobre Pollock o sobre Rauschenberg. Por aquí suenan más nítidas las canciones de los Rolling, de Led Zeppelin, de Dylan, de Simon y de Garfunkel. Y aquí ve uno cómo nace la palabra RASCACIELOS. En cualquier momento, en cualquier lugar, con la nuca clavada entre las quijadas, te sorprendes balbuceando: ¡Ah! Vaya...¿Así que era esto?...


____________________________________________________________________________


Supe de mano de Salvador Sostres que la cocina más actual de New York la firma Jean Georges Vongerichten. No se hable más. Dicho y hecho. Si uno quiere saber lo que es una mesa cool, llévese esos teléfonos en el Iphone. Pero anoche, con permiso de Salvador, fuimos a visitar a la dulce Elaine. Porque allí empezó todo. ¡Qué duro era tener una novia-Hemingway de 17 años!

20 de septiembre de 2009

Pruebas de New York

Un dinamismo fabuloso y magnético. Pero no sé si sería capaz de vivir en esta ciudad. Mejor aún, no sé si sería capaz de vivir entre estos individuos que todo se lo creen si va en dólares. Dejemos la ciudad, otro personaje, aparte.
Despistado, perplejo, semialucinado. Esto lo captó el malagueño Moreno Villa, otro andaluz profesional: "Como un topo que sale a la luz y se ciega va ese español por las calles".

__________________________________________________________________

Sunday, Central Park, footing and Ray-Ban... ¿Who is he?



______________________________________________


Para Pipurrax. Bar Masa. Nada hay más cool in NYC

18 de septiembre de 2009

Hello, New York


Todo sucedió entre malos augurios, miedos y temores. A la elegía de Enric González sobre los amigos perdidos se le sumó el miedo onírico y alucinado de Alfonso Armada, fruto de sueños y quimeras. Muñoz Molina, con sus ventanas timoratas del ruido suburbano y del alarido de la ciudad que nunca duerme, tampoco ayudó nada. Casi todos los cronistas que conozco no hacen sino confirmar los peores temores del poeta García Lorca (¡ay Federico querido!). El granadino nunca quitó el miedo del cuerpo pese a pasárselo en grande con las cinturas de los trabajadores que faenaban por el East River y el Bronx. El patético temor lorquiano a la meca del progreso, como la propia muerte lorquiana, sigue pesando demasiado la historia de un país condenado a no querer saber qué coños pasa en New York.
Para empezar, nací a New York como se nace a la vida. Por un mísero agujero cercano a una cloaca. Alcé la mirada y levanté los párpados todo lo que pude. Y allí estaba. La calle 42.



_______________________________________________________________________________


No hay nada bueno en tí. Por eso te amo.

14 de septiembre de 2009

La piel del volcán

Esta isla está herida. Cualquier paseo intentando recordar el esplendor de antaño es una resintonía del canal nostalgia. Eramos tan felices..."Los turistas son como las abejas, dan la miel pero pican". La frase es una melonada saramaga pero sirve de entradilla a un vídeo que nunca hubiese querido ver. Y mucho menos tener que preguntar acerca de su veracidad. Y escuchar que es muy probable que casi todo sea cierto. La isla estrellada.


_____________________________________________________________________________

Hace tiempo que seguimos a Carlos Belmonte y sabemos que nunca tiembla, que su figura en el ruedo es una estatua de pasión y que sólo él nos conmovió. Ayer le contó a Gabriela Cañas unas cuantas verdades. Que es indignante que se use tan poco la morfina en una medicina que ya es capaz de reproducir a Frankestein. Y que mucha pelea ideológica tras la lobotomía pero que a Egas Moniz le dieron el Premio Nobel por algo. Pero algo habrá que hacer con el científico que dice ésto: "La utilización de la imagen cerebral en juicios ya se ha empezado a plantear, porque se puede ver claramente si alguien miente o no. Todavía no se ha establecido el procedimiento que asegure en términos legales los resultados, pero lo cierto es que cuando se ilumina una determinada parte del cerebro sabemos que alguien miente como un bellaco".


_____________________________________________________________________________


Estamos muy mal. Pero no estamos muertos.

13 de agosto de 2009

Nuestro pequeño mundo





Ha muerto Jesús Pastor, fundador y dueño de la que pasa por ser la mejor tienda de libros de León. Su figura quijotesca era omnipresente en aquella librería por la que había que pasar si querías ver un libro de novedad en una ciudad que salía de una larga siesta. Jesús Pastor es una de las extrañas figuras que perviven en la costra de mi adolescencia. Nunca me cayó bien. Siempre hacía lo que nunca debe hacer un librero con un lector: no dejarle buscar un libro a solas, no dejarle hojear, no dejarle siquiera ¡ay que tortura! acariciar el lomo de un libro intonso. Su interés por aconsejar en la compra era directamente proporcional a su interés porque corriese el aire en su tienda. Jesús Pastor se convirtió para muchos de nosotros, bolsillos pelados, en un ominoso peaje. Un canon digital, una incomodísima SGAE antes de Teddy Bautista. A Pastor le retrató bien Andrés Trapiello en UNA CAÑA QUE PIENSA. Andrés cuenta su relación con el librero en términos similares a los arriba narrados. De hecho, su descripción del tendero fue una de las razones por las que antaño me arrimé con fuerza a los diarios de Trapiello. Cuenta Trapiello una anécdota concluyente, holística. Al de Manzaneda, que también había sido visitante de Pastor en su juventud, le conceden un importante premio nacional y tiene que ir a León a promocionarlo. Y le hacen firmar ejemplares cara al público. Y tiene que hacerlo en la librería Pastor. Y allí le espera el dueño que le conoce de joven ya que gasta cierta amistad con un tío cura de Andrés. El dueño le mira con frialdad y tras alguna pregunta impertinente le señala la mesita donde debe empezar su tarea. El público que acude a que Trapiello le firme el libro es escaso. Tal vez un par de docenas de amigos. Y Jesús Pastor, que tenía poca piedad con el débil, va y le espeta: "Vaya, tienes poca gente... Pues ahí donde tú estás ayer mismo firmó libros Vizcaíno Casas y la gente abarrotaba la plaza...la cola llegaba hasta la iglesia de San Marcelo". Bueno. Eso. Adiós, adiós.


_______________________________________________________________________________


El próximo viaje empezó ayer en una librería. Bryson, Armada, González, Muñoz, Henry Levy y Camba balizan el camino.

__________________________________________________________________


Y el martilleo de aquella frase de Castilla del Pino en la que se definía a sí mismo "como una flecha camino del blanco".



____________________________________________________________________________


Me capó mi madre.

19 de julio de 2009

UNA LUNA

Hoy hace cuarenta años. Los sabios nos aconsejan que antes de viajar a Marte pasemos por China. Pero ahí está Buzz Aldrin para seguir soñando con quimeras.


----------------------------------------------------------------------------------------------


Nos queda el canto a la luna de Martín Caparrós. Una luna. Un libro escrito sin pensar en los lectores sino en uno mismo. Un desahogo. Una necesidad. Una urgencia de escribir esa crónica alucinada de viajes. Un libro que no dejará a nadie indiferente. El momento en que Martín Caparrós más cerca ha estado de parecerse a Kapuscinski.







"Ahora viajo en primera, tengo ventanillas: desde mis ventanillas del avión es muy difícil no mirar que la luna está llena. Desde mis ventanillas del avión, todos dormidos, la luna es lo único que queda.

Es raro el mundo cuando la luna es lo único que queda."



--------------------------------------------------------------------------------

Hace diez años que murió Claudio Rodríguez y el Duero zamorano se quedó solo.
"Sólo los más grandes poetas son capaces de fundar una nueva tierra y un cielo nuevo, sobre la corrosión de la vida. "Cómo, si no,/ podríamos vivir tan a diario?", se pregunta Andrés Trapiello precisamente en un conmovedor poema de homenaje a Claudio". Probablemente el mejor poeta español de los últimos 50 años.

18 de julio de 2009

UNA ISLA

La isla. Anoche le levantamos la piel al mar y nos llegamos hasta la isla. La impertubable soledad de la isla. Calima, viento y bruma. Pese a todo, agradecidos a la bondad del clima y a esa gasa intangible y fresca que llega con los alisios. En esta isla asolada por la crisis ya no hay ni rastro del pueblo que fue: si acso, lo que era pueblo hoy es multitud. No hay más. Pese a todo, vamos viviendo.

_______________________________________________________________________________


El Cantábrico no es un mar para niños. Es una alimaña.




________________________________________________________________________________

Tiempo habrá para sufrir recordando que hubo un tiempo en que fuimos los mejores.

______________________________________________________________________________



Un abrazo, Arcadi, un abrazo.

30 de junio de 2009

LECCIONES

Maestro Baca.

------------------------------------------------------------------------------------------








En el tumulto de una bochornosa noche leonesa de Junio el maestro Manuel Quijano, desde su antro que se llama Lola, se arrancó con unas excelentes Lágrimas Negras y otras bambineces. Mézclese con unas gruesas gotas de Macallan y una excelente compañía amiga. Salió a hombros.


------------------------------------------------------------------------------


-La ciudad ignora que me muero- Maestro Crémer.

28 de junio de 2009

ESTÁS Y SE TE ESPERA








SE murió Victoriano Crémer, memoria viva de la ciudad de León. Grandes artículos y hermosas portadas le rinden homenaje. Hace año y medio murió Carnicer, hace unos meses Antonio Pereira y ahora, Crémer. León se queda sin palabras. Nos salva la columna de Pedro Trapiello.

Estás y se te espera 28/06/2009



Fuiste dueño de tu muerte, tu más leal compañera... tantas veces requebrándote, quebrantándote la fe, prescribiéndose en tu biografía, milaneando tu aire sin amilanarte el resuello, muerte con correajes y pistolón fascistorro, muerte de paseado que el cielo indulta, muerte de esposa y madre que se te alojó costilla adentro, muerte de tantos que te fueron dejando solo, esa muerte que ayer logró besarte porque se te ocurrió dormirte un rato...

Pero es también una muerte mentira, querido Vik, como la de Pereira,con el que sin duda has escaqueado presencias y andáis por ahí fugados y rimando alamedas villafranquinas para libraros un tiempo de estas pesadeces nuestras y estas cuitas provincianas que tú sabes conjurar con verso afilado y cuchillo romo de palo que nunca hiere ni busca matar. O sea, que no te has muerto. Es una broma tuya y no una ironía del destino. No has muerto, no lo creo. Si no pudo hacerlo un siglo entero, agitado, tremendo y fratricida, ¿quién habría de lograrlo?...

Fuiste por culpa del malaje de la historia un vencido que hubo de vivir entre vencedores, pero a la muerte que te pintaron en la frente la venciste tú adueñándote de la vida perra o petarda y de tus pasos pensados en tardes de lectura ermitaña y de olivetti echando humo... resistiendo con terca pasión... sobreviviendo con belleza escrita... y renaciendo en cada línea, no doblando la dignidad, trasteando a los morlacos bizcos del oficio y a los cabestros en fila que andan a codazos en la política o los dineros... y lo haces con la sutileza irónica y brillante de la inteligencia acosada... y despreciada tantas veces en estas gañanerías que propenden más a la grada que a leer ideas o silencios. Es lo que tienen las tierras con profetas: eres un lujo, pero por serlo a diario nos atrevimos a menudearte la talla, a escamotearte el honor debido y a familiarizar tu fama hasta la insolencia confianzuda.

Ahora que has hecho un amago de irte vendrán a por tí con laudes, laúdes o bandurrias; la rondalla del halago póstumo está dispuesta. Pero como sé que no te has ido, que estás y se te espera, que tienes un montón de artículos adelantados, no quiero llorar ni despedirme... y seguiré hablándote.




______________________________________________________________



El telegrama de Zapatero, ejemplo de desdichadísima sintaxis:




"Quiero trasmitiros mi más hondo pesar por el fallecimiento de Victoriano.Él ha sido, para León, el tiempo que nos hace, nuestro tiempo. El que alecciona, sin imponer, desde la inevitable memoria al futuro por construir. Su palabra irónica, incisiva a veces, siempre cultivada, sostuvo la maestría que solo lógra quien vive con profundidad.Ciudadano que, desde el desierto donde suele desterrarse a los poetas, señalaba fronteras atosigantes, pero también caminos que requerían ilusión y fuerza juvenil; ambas fueron sus principios vitales. Así llevo en mi corazón a Victoriano Crémer: agitador de conciencias que, con la inercia de la costumbre, pueden acabar atendiendo a los sueños; el activista cultural en momentos muy duros de nuestra historia, cuando toda España era una triste provincia donde los españoles no podían tomar decisiones, donde León era provincia de esa provincia.Constructor de espacios donde disentir, con la inteligencia que dialoga como guia, Crémer ha contribuido a que crezcamos, a que nos hayamos hecho adultos convirtiendo en compañero insustituible incluso a quien no comparte nuestra aventura vital. Seguirá guardando, para León, para España ese tiempo de todos, que hemos tenido la suerte de compartir tantos años.Escribir este telegrama desde la tristeza y echarle de menos es mi manera de agradecer su palabra entregada".


José Luis Rodríguez ZapateroPresidente del Gobierno

28 de octubre de 2007

LOS PROBLEMAS DE KAFKA




El día 2 de Agosto de 1914 Franz Kafka anotó en su Diario Personal: "Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Tarde: Escuela de Natación". Esta semana en Praga no he dejado de darle vueltas a la frase. He recordado muchos textos sobre ella.
La obra autobiográfica de Kafka es de una calidad excelente. Sus Diarios siguen emocionándome cada vez que releo cualquier noche en vela del eterno aspirante a literato y a marido. Un tipo que también era capaz de escribir: "19 de Julio. Dormir, despertarse, dormir, despertarse...Perra vida".
Kafka, aparte de un genial escritor, fue un buen nadador y un notable remero. Tenía una piragua a la que puso por nombre "La bebedora de almas", un eslógan que nunca utilizaría la Junta de Andalucía.
Las interpretaciones que se han hecho de la genial frase de Kafka son de lo más variopinto. Hay quien ve a Kafka como un pacifista, otros como un escéptico, otros como un irónico clarividente... A mí me parece bien la conexión que hace César Antonio Molina con un fragmento previo de los Diarios: "Todo el tiempo que ha pasado, y en el cual no he escrito ni una sola palabra, ha sido para mí tan importante porque, en las escuelas de natación de Praga, Königsaal y Czernoschitz, he dejado de avergonzarme de mi cuerpo". Eso había al fondo de Kafka y entre los árboles.
Para mí, es la frase FACTION por excelencia. La frase que querría escribir algún día. Eso me parece el periodismo. Parar, templar y mandar. Repetimos: "2 AUGUST:Germany has declared war on Russia-Swimming in the afternoon.".






PD:La Escuela Civil de Natación que frecuentaba Kafka en los veranos de Praga puede verse al lado del Puente Cech. Hoy es un casino-restaurante. Pero ya nadie se atreve a meterse en esas aguas del Moldava.

25 de octubre de 2007

PRAGA




Hace frío en Praga. Creo que no hemos subido de los cinco o seis grados desde que llegamos a Ruzynek. El gorro, los guantes y las bufandas son parte importante del paisaje otoñal. Hay gente que no se los pone pero a cambio lucen unos potentes abrigos de varias capas de espesor, abrigos que quitan hasta el frío de la posguerra española.
Pasea uno por Praga. En realidad es lo mejor que puede hace uno por Praga. Pasear. Praga es un paseo interminable, prolongado y amable. Praga es algo próximo a la ciudad ideal que uno quisiera para sí y los suyos. Un paseo con cafeterías de enormes cristaleras desde las que ver pasar a los viandantes. Lo malo es que el merchandising ha decidido hacer de Praga una ciudad de cuento, de novela y eso la está matando. Allí donde llevas la vista, en las calles principales, uno no sabe si está en Logroño o en Barcelona. Todo parece lo mismo de siempre demasiado a menudo.
Porque Praga tiene la ventaja de no ser una ciudad literaria. La ruta de Kafka es tan exigua y parca como lo fue la vida de su creador. Son una delicia estas ciudades sin apenas novelistas referentes. De hecho, el paladín de los checos es el bravo soldado Schweik. Un hombre que lo dejaría todo y a todos por salvar su pellejo. Y así no hay novela que valga. Todo es real y cierto en Praga. Tan cierto como que en cuanto rascas la efímera purpurina del supermercado común te sale un alma sovietizada, gris y harapienta. Que de ese talante viven muchos por aquí, agarrados a la petaca.