9 de mayo de 2008

MAYO CON LAS FLORES





A estas alturas intentar hacerse una idea cabal de lo que sucedió en el mundo civilizado durante el mes de mayo de 1968 se me antoja una misión casi imposible. El ambiente se ha viciado y empapado de sentimentalismos, nostalgias e ideologías, que vienen a ser un poco lo mismo. Y así no hay humano que se aclare. Pero si alguien es capaz de juntar un poco de tiempo con algo de paciencia puede rebuscar con cuidado entre la proliferación de escritos sobre aquel entonces hasta encontrar algunas reflexiones sobre las que construir una visión aproximada de las cosas. De todas aquellas palabras y de todas aquellas cosas.

Parece claro que hay demasiada literatura sobre los sucesos de aquel mayo. Demasiadas miradas reforzadas por fotografías, películas, libros y testimonios tan heroicos como poco contrastados de líderes juveniles. El club de adoradores del 68 convive a fecha de hoy con una nutrida batería de pensadores y políticos que sostienen que muchos males que aquejan a las actuales sociedades occidentales tienen su arranque en aquel florido mayo. Es el caso de Nicolas Sarkozy y su entorno, que culpabilizan a aquellos polvos del actual declive del sistema educativo francés, entre otros fraudes. De hecho, el Presidente galo propuso como argumento en su campaña electoral la demolición de cuantos restos del 68 como encontrase a su paso. Y le fue bien.

Personalmente soy alérgico a los excesos, a las revoluciones y a los fastos y creo que es necesario fiarse de pensadores que sean capaces de conjugar el dinamismo y la valentía de aquellos jóvenes con una evaluación realista de los resultados del movimiento.

Me gustó mucho el frío y documentado análisis que Antonio Elorza ofreció a sus lectores en «El País» en un artículo titulado «¿Marx, Mao o Marcuse?» en el que desmitificó un poco lo sucedido en aquel concreto mes a la par que aclaraba que muchos logros fueron producto mas de la evolución de argumentos ya en circulación desde varios años que del arrebato de los levantadores de adoquines.

Pero me confieso seducido por el testimonio majestuoso, nítido y decantado del líder de tantas algaradas sorbonienses, Dani el Rojo, rostro aniñado y risueño entre cascos de gendarmes. Dani el Rojo ahora es un diputado gordezuelo y verde en Estrasburgo. Dani el Rojo, transido de gozo, ha explicado el 68 en dos patadas: la rebelión de mayo fue sólo un juego y un combate de la inmadurez contra la impresentable madurez. Y añade: «En realidad nuestra Revolución se sublevó contra el matrimonio De Gaulle, eso fue todo.» Implacable y tajante espíritu autocrítico. Difícil ser más claro, honrado y conciso con menos palabras. Pero esta frase hay que leerla muy despacio y entenderla en su contexto. Se corre el grave riesgo de que la frase se interprete de la manera en que lo hace el novelista Vila Matas: «Miro ahora una foto del matrimonio De Gaulle. Se les ve de espaldas a la cámara, románticamente abrazados, sentados en una tapia de su jardín. Dos gruesos culos. Ahora comprendo a la Revolución». Ya ven a donde hemos llegado. A diseñar culos que lo explican todo. Creo que por ahí sí que nos ha jodido mayo.

25 comentarios:

Abate Marchena dijo...

Para que el "mal" no gane la guerra es necesario vacunar a la sociedad contra él.
Para ello los "propietarios" realizan batallas controladas y así se neutraliza su avance.
Se cambia algo, para que todo siga igual.

Anónimo dijo...

Gran película de Louis Malle: Milou en Mayo.

Anónimo dijo...

Magnífica entrada, Sarapo.
El uso del enlace, por otra parte, nos convierte en privilegiados respecto a los lectores del periódico en papel.
No se puede hacer mejor.

Anónimo dijo...

¿Pero todavía te gusta "Sarpozí"?
Los liberales son los que siempre arruinan la economía.

Anónimo dijo...

Llegué a la economía por accidente. Creo que casi todo ocurre por accidente; ése, al menos, es mi caso. Hacia finales de los setenta me dedicaba a los sucesos. Mis tratos con policías y delincuentes coincidieron en el tiempo con una crisis devastadora en la industria catalana. Las empresas textiles se hundían por docenas, y algunos de sus propietarios, habituados a la doble contabilidad y al desfalco, no se sentían con ánimo para explicarse ante el juez. Cuando la empresa suspendía pagos, el dueño ya había volado. Aquellos emprendedores de manos y pies ligeros sentían preferencia por Brasil.

La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
Queremos soluciones que se ajusten a nuestro egoísmo y nos parezcan, a la vez, moralmente satisfactorias
El caso es que asuntos puramente mercantiles se convertían en policiales, y las páginas económicas del diario donde trabajaba (El Correo Catalán, extinto hace ya muchos años) eran una colección de anuncios de búsqueda y captura. Poco a poco fui instalándome en esas páginas, y me quedé en ellas, saltando de periódico en periódico, durante una década.

¿Qué aprendí? Fundamentalmente, dos cosas. Una, que el libre comercio es mejor que el proteccionismo. Dos, que la política económica es demasiado importante para dejarla en manos de burócratas. Estoy desaprendiendo, me temo, la segunda. No estoy nada convencido de que la gestión de la economía pueda dejarse en manos de los electores y de los políticos. Por desgracia, sigo sin fiarme de los burócratas.

Anónimo dijo...

Los países donde mejor se vive, según la ONU, no tienen nada de liberales. Noruega, Islandia, Finlandia o Suecia tienen unos impuestos muy altos, lo que no ha impedido que sean competitivos.
En el Reino Unido no les ha ido mal económicamente con los laboristas y EEUU con Bush va peor que con Clinton.

Anónimo dijo...

Cierto Westerman. Mejor aquí que en el periódico. Ahora bien, ¡cuánto tiempo libre tiene Elorza, para leer todo lo que cita!

Si se cree la historia tal como la cuenta el P.C.F.: se creó el Movimiento Comunista Francés Marxista Leninista, (MCF ml). Que tan solo los incapaces de sacramentos podían confundir con la Unión de Estudiantes Comunistas Marxista Leninista (UEC ml). Los primeros eran prochinos y los segundos amigos de Althusser. Para despistar a la policía y a los grupos rivales, aquellos, a su vez, también eran amigos de Althusser (aunque menos) y éstos tan prochinos o más que sus rivales. La pasión que inspiraba Althusser no podía sorprender; era un filósofo que, por ejemplo escribía: las banderas de la revolución se despliegan y revolotean en el vacío ( por lo general el bajo pueblo no consigue esta hazaña en el vacío). Cuando estaban a punto de llegar a las manos, decidieron que sería más revolucionario fusionarse. El consorcio fue PCF (ML) y como estaban en estado, parieron “L`Humanité Nouvell”. Lo cual, claro está, enfadó a Althusser y a De Gaulle. El primero los abandonó, y el segundo los puso fuera de la ley, disolviéndolos por decreto. En plena luna de miel, el golpe bajo que les inflingió De Gaulle les traumatizó. Decidieron escindirse en dos: la Gauche Prolétaire y el PC (ML) F. La astucia de este segundo grupo consistía en resbalar la F de francés del centro a la extrema derecha. Los proletarios consiguieron la memorable proeza de ser maoístas...¡pero antimarxistas!. Para difundir la buena nueva crearon “ La Cause du Peuple”. Naturalmente, “Causa” no significaba, en este caso, “proceso criminal”. Los PC (ML) F, para no criar moho, acto seguido se subdividieron en dos. Con gran sentido del humor, los dos grupos neo-natos y rivales siguieron llevando las mismas siglas. Era tal la confusión, que con gran sentido de la responsabilidad, cada una de las organizaciones fundó una publicación: el “Front Rouge” y “L´Humanité Rouge”. El que concordaran en “rojo” no engañaba a los expertos que calibraban el abismo que existía entre “Frente” y “Humanidad”, no menor que el que separaba políticamente a ambos partidos. Sin embargo, no todo iba a ser, un camino de rosas; en el horizonte se alzó amenazador “Le Prolértaire Ligne Rouge”, lo de rojo iba con muy mala uva. El propósito de esta sección era desenmascarar a los “revisionistas”, o lo que era lo mismo, darles higa y mate. La fertilidad de la imaginación revolucionaria no paró ahí y sólo un voluminoso Gotha podría encerrar el sinfín de grupos y grupúsculos que con mayor o menor fortuna se crearon en aquella tierra de promisión.

Mayo

Anónimo dijo...

antes eran las barrigas gordas, ahora se ve que son los culos.

pero para cuando ellos o sus hijos tengan los culos gordos, entonces serán las orjeas, o el peroné.

bueno, otro artículo mío en www.generacion.net, "La salud de las multitudes", sobre una novela de Chesterton.

"Sarkozy y el 68", en mi blog, en una entrada de hace un año.

Protactínio dijo...

Mayo del 68 o el mito. No ya de los que estuvieron sin estar sino, sobre todo, de los que recuerdan lo que nunca fue. El otro día en el periódico de mi pueblo, un bobo solemne y académico (ha sido vicerrector de mi Universidad) dijo muy serio: "Mayo del 68 puso fin al siglo XIX". Sí, sí: al siglo XIX. ¿La revolución soviética? ¿Las dos guerras mundiales? ¿El fin del colonialismno? ¡Quiá! Lo que marcó al siglo XX (¡y puso fin al XIX!), lo que alumbró el pasado siglo fue... (¡¡¡tachánnnnn!!!) Mayo del 68. Y lo más gracioso es que lo dice un tío del PCE. ¡Del PCE!, cuando es sabido cuál fue la actitud del PCF con los enragés de Nanterre. Aquí cualquiera re-escribe la historia. Total: es gratis y los oyentes no suelen tener ni puta idea.

Anónimo dijo...

A ojo calculo la edad de Sarapo en el 68: unos cuatro años; me ponen ustedes diez más y me encuentran en cuarto y reválida en una España que escapaba de los terrones (rurales) camino de los adoquines (urbanos). Otras flores o cosas de aquel menos uno para un 69.

Anónimo dijo...

Mayo del 68: la locura y los niños.
Virginie Linhart- "Le jour où mon père s'est tu".


Catalino, ¿Cómo va su batalla?

Anónimo dijo...

Del 68 tengo en DVD un Bayern de Munich-Valencia de Recopa. Es el partido televisado más antiguo que existe del VCF. Sorprende ver el campo del Bayern antes de irse al mítico Olímpico.
El VCF de Waldo, Claramunt, Sol, Ansola y compañía.

vCasale

Anónimo dijo...

REBELIÓN INSÓLITA EN LA SANIDAD ASTURIANA



Los coordinadores de salud de Oviedo desafían al Sespa
Al menos los responsables de 6 centros presentan su dimisión. Las cartas de renuncia censuran el nuevo modelo de organización.

10/05/2008 V.G. CALLEJA / P. ZARIQUIEGUI


El Sespa amaga con centralizar la gestión si los dimisionarios no rectifican
10/05/2008


Los coordinadores de los principales centros de salud de Oviedo presentaron ayer en bloque su dimisión irrevocable a la gerencia de Atención Primaria en protesta por los cambios organizativos ordenados por el Sespa. Los coordinadores, al menos seis de momento, han formalizado su renuncia en repulsa por la decisión del Servicio de Salud del Principado de imponer manu militari las guardias médicas a todos los equipos de Atención Primaria de las zonas urbanas.

La carta de dimisión, muy similar en todos los casos, es muy dura con el modelo organizativo que trata de imponer el Sespa. Los firmantes expresan su "disconformidad" con la política implantada por la actual Administración que implica "cambios importantes" en la organización actual de los centros de salud urbanos. La misiva continúa poniendo en evidencia que la demanda asistencial, el exceso de pacientes, las inminentes vacaciones y las dificultades de sustituciones de personal hacen "imposible" continuar ejerciendo la función de coordinador organizador de los centros de salud. El modelo al que ha tenido acceso este periódico termina con una llamada de preocupación por "el deterioro" que sufrirá la "calidad asistencial" ante el cambio de sistema organizativo.

Elena Arias, gerente del Servicio de Salud, confirmó ayer que, hasta ahora, han presentado su dimisión los coordinadores médicos de los centros de La Ería, Otero, El Cristo, Pumarín, Ciudad Naranco y La Corredoria y los de enfermería de La Ería y La Corredoria. Algunas fuentes no oficiales apuntaban además la posibilidad de que hubiera renunciado también el coordinador médico del centro de salud de Teatinos. La dimisión en bloque de los directores, sobre el papel hombres de confianza de Florencio Amez, gerente de Atención Primaria, constituye un hecho sin precedentes en la región. Los coordinadores, en una carta adelantada ya por este periódico, habían advertido a la gerencia de que podrían abandonar sus puestos si el Sespa insistía en el cambio de modelo organizativo.

La decisión de los coordinadores es el resultado de las últimas circulares remitidas por el Sespa para poner en marcha con carácter inmediato las guardias médicas entre el personal de los equipos de Atención Primaria. Hasta ahora, en los centros de salud urbanos, era el personal de refuerzo el encargado de sacar adelante la atención continuada. La intención del Sespa era que todos los equipos de médicos y enfermeros comenzaran a llevar a cabo guardias a partir del 12 de mayo. Finalmente, el Servicio de Salud ha optado por retrasarlo hasta el 1 de junio. Médicos y ATS deberán prestar atención continuada en horario de 15.00 a 22.00 horas, de acuerdo con la última circular remitida a los centros.

Las reacciones no se hicieron esperar. Carlos Fernández Moro, presidente de la sección de Atención Primaria del Sindicato Médico Profesional de Asturias, y Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Asturiana de Medicina de Familia, se mostraron tremendamente críticos con las últimas decisiones del Sespa.

Anónimo dijo...

La rebelión del servicio de salud de Asturias en el blog de westerman.

Anónimo dijo...

Seguidores y admiradores de Trapiello:
Voten por Andrés en la encuesta de
http://archipaviles.blogspot.com/
Tienen hasta el día de mañana por la noche.

Anónimo dijo...

m.a dijo...
Catalino, ¿Cómo va su batalla?
12:22 AM

Si se refiere a lo que tengo con el tabaco le diré que no llega a batalla; ni fumo ni necesito tratamiento físico, psiológico o farmacológico para estar bien tranquilo aunque con cierta desgana o anedonia que se dice.
Se agradece su interes.

Anónimo dijo...

Bartleby hablaba del estado de los periódicos del día. En ABC Hermann Tertsch firma una Tercera hermosa y lúcida, con una idea muy apropiada para Serbia que también sirve para los hombres: liberarse de la melancolía, mejorar el presente y conquistar el futuro. Eso, el espléndido y milagroso ejemplo alemán y una referencia al luminoso Brandt.

La necesaria muerte del mito
POR HERMANN TERTSCH
SERBIA elige mañana entre las cadenas del pasado y la esperanza del futuro. Nadie puede predecir, por extraño que parezca, cuál será su decisión. Concurren varios partidos pero sólo existen dos opciones. Una les ofrece la lucha numantina por un imposible sin más incentivos que preservar el orgullo herido y transmitírselo a nuevas generaciones. La otra les plantea la aceptación de la realidad como un acto de liberación que cierre definitivamente, con olvido e ilusión, la herida de la historia que ha mantenido postrada a Serbia como una sociedad enferma, en permanente sufrimiento por el agravio hecho mito, por el victimismo convertido en cultura nacional. Ésta opción, la defendida por el presidente Boris Tadic, ofrece a los serbios la oportunidad de subirse al tren del europeísmo, de la modernidad y la sociedad civil. Y quiere cerrar la última página de la trágica historia contemporánea serbia al asumir, inicialmente de forma implícita, la pérdida de la por lo demás irrecuperable soberanía sobre Kosovo. El apoyo abierto y contundente que recibe de la Unión Europea intenta incentivar este golpe electoral en favor de las fuerzas prooccidentales que libere definitivamente a Serbia del lastre de la historia. Que Tadic no pueda plantear expresamente a su electorado la renuncia a Kosovo como condición para este salto cualitativo sólo revela el inmenso peso que aun tiene el mito en aquella sociedad.
El socialdemócrata Willy Brandt tuvo que hacer frente a una furiosa oposición a los Ostverträge (Tratados Orientales) por los que Bonn reconocía oficialmente las nuevas fronteras trazadas en Europa oriental después de la guerra. Le llovieron las acusaciones de traición -como ahora a Tadic- porque suponían la renuncia definitiva e irreversible a la reclamación de territorios al este del Odra que habían sido alemanes desde tiempo inmemorial. Lo cierto es que Brandt sólo reconocía unas realidades irreversibles generadas por el resultado de la guerra iniciada por Alemania. Una década después quedaban en la República Federal de Alemania muy pocos nostálgicos que reclamaran la imposible restitución de aquellos territorios. Fue aquel paso valiente el llevó finalmente a la normalización de las relaciones con los estados orientales víctimas de la atroz guerra de conquista hitleriana. Para millones de alemanes desplazados después de la guerra suponía la muy dolorosa ratificación de la certeza de que jamás regresarían a sus antiguos hogares. Pero a medio plazo tuvo un efecto balsámico que cerró una herida que la falsa provisionalidad mantenía abierta. Alemania cerró definitivamente aquella página de su pasado y su sociedad se volcó definitivamente a la conquista del futuro y, libre de melancolía, a mejorar su presente.
Del mismo modo -de ganar su partido en las elecciones frente a los ultranacionalistas de Tomislav Nikolic y los no menos nacionalistas del primer ministro Vojislav Kostunica-, el presidente Tadic podrá zafarse paulatinamente de las presiones revisionistas y proponer una política liberada del terrible peso del mito de Kosovo. Sólo así podrá Serbia incorporarse a la comunidad de naciones libres, democráticas y abiertas, ahora en el seno de una UE a la que ya pertenecen sus vecinos orientales. Así se produciría finalmente la catarsis democrática que quedó trágicamente abortada cuando la mafia político-criminal logró acabar con la vida del primer ministro Zoran Djindjic.
La terrible alternativa no es otra que la permanencia en las sórdidas catacumbas del mito, en la asfixia de la mentira de que Serbia no puede existir sin Kosovo y en el aislamiento en un pozo negro de miseria, corrupción, violencia que mantendría en constante peligro a la región. Kosovo, ya Estado independiente reconocido por la inmensa mayoría de los miembros de la UE y por Washington, es el mito que utilizó Slobodan Milosevic para llevar a la guerra a los serbios y es hoy el mito que los mantiene cautivos. Lo grave no es que después de décadas de régimen comunista y agitación radical nacionalista del hegemonismo étnico gran parte de la sociedad serbia siga cautiva de la lógica victimista, del ultranacionalismo y del resentimiento antioccidental. Lo que realmente resulta insólito es que aun haya Gobiernos -en Europa muy pocos, por desgracia entre ellos el de España- que por diferentes razones aun se obstinen, como los enemigos de Willy Brandt en los años setenta, en no aceptar una realidad irreversible. Con su actitud sólo prolongan la provisionalidad y la precariedad de la situación política en Serbia y dan pábulo a las fuerzas radicales que mantienen la bandera de la reconquista de Kosovo.
Entre las muchas sentencias atribuidas a Winston Churchill está la que proclama que «los Balcanes arrastran más historia de la que pueden digerir». Los últimos dos siglos han demostrado que esta indigestión de la historia, del pasado mitificado, ha generado en una región relativamente pequeña horrores de dimensión e intensidad apenas imaginable. Si el informe de la Fundación Carnegie publicado en 1914 sobre las guerras balcánicas es un compendio de monstruosidades, la Gran Guerra fue dantesca y la Segunda Guerra Mundial refinaría las infinitas formas de crueldad, desplegada por nazis invasores o autóctonos, nacionalistas y comunistas. Y el final del siglo XX demostró a todos los ingenuos e indolentes de la sociedad del bienestar occidental que el determinismo histórico ilustrado es una quimera y que sociedades relativamente modernas y ciudadanos sofisticados son capaces de organizar, financiar, aplaudir y proteger a hordas asesinas. Y de justificar matanzas de seres inocentes. Todo por odio o por fiera y obsesa lealtad al mito. Para cerrar definitivamente el último capítulo de esta última guerra, Serbia tiene que asumir su dolorosa pérdida como un luto nacional que dé paso a una nueva vida.
Por eso es imprescindible que todas las democracias ayuden a Serbia a pasar la página de Kosovo y a volcarse en la solución de los ingentes problemas que acosan a una sociedad pauperizada y deprimida. El lunes se verá en qué medida ha ayudado a Tadic la firma del Acuerdo de Asociación y Estabilización (AAE) con la UE. Sus adversarios lo han calificado de «traición» por parte del presidente e ingerencia en las elecciones por parte de Bruselas. Ha sido una gran concesión por parte de la UE que se había negado a dicho acuerdo mientras no fueran entregados al Tribunal de La Haya los dos principales criminales de guerra serbios aun libres, Radovan Karadzic y Ratko Mladic. Pero la firma del presidente con una UE cuya mayoría de miembros ha reconocido a Kosovo también implica un paso hacia la aceptación de la realidad de la independencia kosovar. Cierto es que todos los que deseen que los serbios salgan del estéril debate nacional que paraliza todas sus energías deberían urgir al rápido reconocimiento pleno de Kosovo. Mientras esto no suceda, las fuerzas ultranacionalistas podrán blandir el argumento del no reconocimiento por parte de algunos países occidentales junto a la oposición rusa para agitar a la población a luchar contra la realidad, contra Europa y contra los valores democráticos, como de hecho han hecho en campaña.
Da bastante vergüenza ver fotografías de las manifestaciones de los parafascistasde Nikolic en las que se enarbola la bandera española junto a la rusa, la serbia y los símbolos «cetniks». No es este por supuesto el único ni el peor ridículo al que nos ha expuesto a los españoles la política exterior del Gobierno de Rodríguez Zapatero. Pero tampoco el menor. Los resultados de las elecciones del domingo son del todo inciertos. Es cierto que se puede aplicar a esta sociedad serbia la frase referida a los palestinos de que «jamás pierden una ocasión de equivocarse», pero hay que mantener la esperanza de que esta vez, como ya sucedió con la elección del presidente Tadic, una mayoría de votantes, por precaria que sea, evite la equivocación y el drama.

Anónimo dijo...

ni necesito tratamiento físico, psiológico o farmacológico para estar bien tranquilo

Hombre ya! Eso espero. Tengo que tirarme dos semanas fuera de España. A la vuelta voy a hacer el tercero, cuarto intento?...Ya ni me acuerdo. Como decía O.Wilde: dejar de fumar es lo más sencillo del mundo; yo ya lo he dejado siete veces.
Me alegro que lo lleve bien.

Anónimo dijo...

Durante años abría El País por el artículo de HT. Su postura sobre Kosovo no la entiendo, tampoco su Apocalipsis diario. Hechos consumados, dice. Quizá el alma servia no ha sido hecha para que la comprenda el racionalismo español. Quizá es asunto de austrohúngaros y nacioanalistas vascos. Quizá una combinación de lo primero y vasco. Ah! Ya lo entiendo.

Dos opiniones distintas a HT. O no, tal vez sólo sea una:

1)
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Kosovo/rebalcanizacion/Europa/elpepiopi/20080502elpepiopi_5/Tes

2)
http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2007/03/a_moratinos_no_.html

Anónimo dijo...

M.a. ¿puede saberse a donde te vas?

No sea que coincidamos.

Anónimo dijo...

M.A,

yo no tengo ni idea de las guerras de los Balcanes y por tanto no tengo una opinión clara sobre Kosovo. Pero la de Hermann Tertsch me parece bien clara:

es normal que la mujer violada no sea entregada de nuevo a su violador, aunque éste asegure que ha cambiado y que ella lo es todo para él.

Trazar cualquier paralelismo con el caso vasco o catalán o aceptarlo - el paralelismo, como ha hecho el gobierno español oponiéndose a la independencia - me parece una soberana estupidez.

Saludos.

Anónimo dijo...

-m.a dijo...
Hombre ya! Eso espero.


Si me conociera, no. Mi chica me llama machote (¡?). No pensé que sería tan fácil. Mi hijo llevaba fumando dos años y me propuso dejarlo juntos. Acepte y vamos cumpliendo.
Este es mi tercer o cuarto intento pero el único total y radical. Nada de un porrito un finde que...; un cigarrito en desayuno, comida y cena; un purito tras comida... Nada.

Anónimo dijo...

Arcadi y Savater en Valladolid

heptafon dijo...

... con la vendimia.

(termino el refrán de sarapo).

Mayo del 68 ha pasado a ser un tópico, una colección de clichés muy bien publicitada.

Anónimo dijo...

Un buen artículo de Tertsch, sí señor.

Me pregunto de donde le llega a Hermann la falta de mesura que ha tenido en otras ocasiones. Y me pregunto porqué el Gobierno español hace tanto el ridículo en el tema Kosovo.