27 de abril de 2008

UN DOLOR

Cuando en 1999 volví a Asturias para trabajar en lo que sería el actual ETAC lo hice con plena conciencia de las insuficiencias que la Reforma Psiquiátrica había generado en la atención a los enfermos mentales más graves. De ahí, de la constatación de dichas lagunas asistenciales, nació la idea de intentar poner remedio a lo que estaba pasando... o de tirar de una vez la toalla. La asistencia que prestamos suele estar presidida por el contacto con la realidad y alejada de los espesos magmas ideológicos que obnubilan ciertas conciencias y anegan voluntades. Los resultados han sido francamente buenos y pienso que hoy muchas pacientes y sus familias se benefician bastante de nuestro trabajo. Por supuesto que no podemos devolverles la salud a los enfermos, que no podemos eliminar totalmente ciertas situaciones de sobrecarga familiar y que no podemos aún llegar con toda la intensidad requerida a todos los casos que necesitan una atención continuada y próxima. Y que todas las semanas tenemos conocimiento de la dureza de ciertas vidas. Y que pese a nuestros esfuerzos seguirán pasando sucesos que nos helarán la sangre. Pero seguro que serán menos y menos graves. Como dice Antonio Colodrón, maestro, "Curar no curaremos pero creo que aliviar el sufrimiento, casi siempre". Honradamente, creo que lo que hacemos tiene sentido. Y que a veces hay que decirlo porque sino siempre hablan los mismos.






"Somos más de temer los de casa, los normales, que los enfermos mentales»
«Hay suficiente información científica que sostiene que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario de atención es preferible al hospital psiquiátrico monográfico»








23 de julio del año 2004. En aquella fatídica jornada, Ramón del Barrio, que padece un trastorno mental, se acercó por detrás al pequeño Borja Solar mientras éste jugaba en el parque Isabel la Católica. El mierense, de 36 años y vecino de El Coto, le cortó el cuello. 15 de abril de 2008. «La he matado... Ahora estás callada, te quiero mucho», afirmaba ante la Policía Ángelo Caratenuto, de 35 años, mientras acariciaba, en plena calle, un bulto extraño envuelto en un trapo donde aseguraba tener guardada la cabeza de su madre. El presunto parricida de Murcia había sido hospitalizado varias veces para recibir tratamiento psiquiátrico y protagonizó episodios de violencia contra su progenitora. 22 de abril de 2008: una madre avilesina suplica a través de LA NUEVA ESPAÑA ayuda judicial para que se obligue a tomar la medicación a su hijo, preso en Villabona, enfermo mental y que en julio saldrá «más agresivo que como entró».

¿Víctimas o agresores?, ¿psiquiátricos o tratamiento a domicilio?, ¿qué recursos tiene a su disposición un enfermo mental? El psiquiatra y coordinador del servicio de Salud Mental de Avilés, Juan José Martínez Jambrina (León, 1964), analiza en la siguiente entrevista los últimos sucesos en los que se han visto supuestamente involucradas personas que padecen patologías de salud mental. Jambrina, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Salamanca, es especialista en Psiquiatría desde 1996. Posteriormente dirigió el programa de asistencia psiquiátrica de la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid y en junio de 1999 se incorpora al equipo de tratamiento asertivo comunitario de Avilés, que ahora dirige. Leer, escribir, el fútbol y los toros son sus aficiones.
-En las últimas semanas los enfermos mentales han ocupado las primeras páginas de los periódicos. ¿Enfermedad mental es sinónimo de agresividad?
-En absoluto. Más bien lo contrario. Lo que caracteriza con mayor detalle a las personas con una enfermedad mental grave (una psicosis) es lo contrario: la alogia, la apatía, la abulia, el aislamiento social y la pérdida de energía, que son los mal llamados síntomas negativos. Aunque sucede que hay enfermos mentales que consumen tóxicos o que obvian las recomendaciones médicas y que a veces, en escaso porcentaje, pueden tener episodios de agresividad. En esto coinciden con las personas normales. Los que alertan de manera indiscriminada sobre la agresividad de los enfermos mentales me recuerdan a los que alertan sin datos sobre la peligrosidad de los inmigrantes. A la luz de las estadísticas y viendo cómo se trata a ciertos inmigrantes y cómo se juega con las limitaciones de muchos enfermos, somos más de temer los de casa y las personas normales. Quiero decir, y no es un tópico, que los enfermos mentales son con más frecuencia víctimas que verdugos. También sucede que los episodios de agresividad del enfermo mental suelen tener un carácter desconcertante, de imprevisión y de crudeza que los hace muy angustiosos para la población. A la par que especialmente apetecibles para el cine, la literatura o el periodismo de ciencia ficción.
-¿Cómo explicaría el caso del joven que supuestamente degolló a su madre en Murcia?

-No lo conozco salvo por titulares de prensa, y en estas circunstancias no puedo opinar.
-¿Y el del hombre que mató a un niño en Gijón?

-Me sucede lo mismo. Una atrocidad. Pero sólo conozco lo que salió en la prensa y la sentencia de la Audiencia, en la que, por cierto, echo en falta las razones por las que se concluye que hubo un deficiente funcionamiento de los servicios de Salud Mental.
-Ahora que se reabre el debate sobre si son más efectivos los manicomios o el tratamiento en la calle, ¿de qué lado está?

-No creo que se reabra ningún debate. Que yo sepa, se plantean correcciones sobre el modelo existente. Yo he trabajado en ambos modelos y trabajaré donde me manden porque lo me preocupan son los enfermos. Pero sucede que hay suficiente información científica que sostiene que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario es más eficaz, mejora más la calidad de vida y produce mayor satisfacción en los pacientes y sus familiares que la asistencia en el hospital psiquiátrico monográfico. Me interesan los argumentos científicos, no los ideológicos.
-¿Cuáles son las alternativas para los enfermos mentales?
-Para los graves es necesario seguir desarrollando redes socio-sanitarias que garanticen una vivienda adecuada, acceso a programas sólidos de rehabilitación laboral u ocupacional y la potenciación de iniciativas de ocio y tiempo libre adecuadas a sus problemas. En España, en cobertura del espacio sociosanitario andamos lejos de la media europea.
-Avilés es pionero en el TAC (tratamiento asertivo comunitario). ¿En qué consiste este programa de atención a enfermos mentales?
-Se trata de un equipo multidisciplinar de psiquiatras y personal de enfermería que trabaja siempre en el medio familiar, domiciliario o social del paciente. Pensamos que sólo así podremos garantizar en los casos más graves el cumplimiento terapéutico y el acceso a los programas de rehabilitación. Un seguimiento cercano e intensivo de los enfermos con más problemas hace prácticamente innecesarias las medidas de fuerza antes citadas. El equipo de TAC de Avilés ha sido nombrado referente nacional por el Ministerio de Sanidad. Lo que no acertamos a explicarnos es por qué hay comunidades autónomas que aún no han incorporado el dispositivo a su cartera de servicios. En el Reino Unido funcionan cerca de 300 equipos. En Holanda se ocupan de la atención de casi todas las personas con enfermedades mentales graves y no sólo de las que tienen más dificultades. Incomprensiblemente, en España sólo funcionan siete equipos.
-¿Cuántos pacientes participan en este programa?

-Desde 1999 han sido derivados 130 casos al equipo de TAC de Avilés. En este momento tenemos 110 pacientes a cargo. Esperamos seguir creciendo en personal para poder cubrir todas las necesidades del área.
-¿Cuál es la salud mental de los españoles? ¿Ha habido un incremento de patologías de este tipo?

-Yo soy muy escéptico con esto de la salud mental nacional. No creo que haya habido grandes variaciones en los últimos años. No hay un mayor número de trastornos mentales, aunque sí puede que haya más infelicidad en muchas personas. Pero la infelicidad, que puede acarrear intensos sufrimientos, no es un problema mental. En todo caso, retroceden ligeramente los cuadros más graves y se incrementan los cuadros ansioso-depresivos. Nos preocupa la general tendencia a etiquetar como problemas mentales todo tipo de malestares personales. Hace unos diez años que se puso en marcha en Estados Unidos un movimiento para intentar frenar este camino hacia la victimización más o menos generalizada. Es necesaria una reevaluación de prácticas y políticas en materia de salud mental y de las necesidades reales de la población asistida. De seguir así se verá comprometida la competencia profesional de los colectivos implicados y a medio plazo la viabilidad económica de la asistencia.
-¿Qué enfermedad es la que tiene más prevalencia? ¿Por qué se caracteriza?

-En línea con lo ya comentado, los trastornos de adaptación y de ansiedad suponen más del 50 por ciento de la demanda. Coincido con el profesor Gómez Beneyto, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Valencia, en que, si uno aplica estrictamente los criterios médicos y psicológicos para hacer un diagnóstico de enfermedad mental, uno de cada cuatro españoles los cumple, pero eso no quiere decir que todos precisen tratamiento. Hay personas que están pasando crisis que cederán espontáneamente y sin ningún tratamiento; otras que sufren males enraizados en el ámbito social, como, por ejemplo, problemas relacionados con la pareja o el trabajo, cuya solución supone un cambio en las situaciones sociales, no un tratamiento médico. Luego, existe un tercer grupo que efectivamente cumple los criterios de diagnóstico para un trastorno mental. De esta manera, si se restan de estas personas que cumplen criterios médicos aquellas cuyo mal tiene un enfoque social y otras que son transitorias, se obtiene, como mucho, un 5 por ciento de personas con problemas mentales.
-Los enfermos mentales aún deben soportar la estigmatización. ¿Esto puede influir en su comportamiento?

-Por supuesto, es un problema terrible. Muchos pacientes no se atreven a salir de casa en los días posteriores a cualquier incidente público en el que esté implicada una persona a tratamiento psiquiátrico. Es muy doloroso comprobar el rechazo social al que se somete a personas cuyo mayor delito suele ser el sufrimiento o la angustia.

38 comentarios:

Anónimo dijo...

La práctica psiquiátrica en sí, tiene poco de interesante y menos aún de complicado. Tenemos tres diagnósticos y cuatro medicamentos mal contados.
Mucha más estimulante y compleja es toda la peripecia teórica que se desenvuelve alrededor de los enigmas que generan los trastornos de la mente y las alteraciones de la conducta humana.
Uno de los más grandes dilemas lo plantea hoy con sobriedad y con una exhaustiva documentación la periodista Elsa Fernández Santos en el diario El País en un artículo sobre el "asesino de la ballesta". Ahí están casi todos los interrogantes que suelen acalorar hasta lo insoportable los debates sobre la relación entre violencia y la enfermedad mental. Y están casi todas las claves.

Anónimo dijo...

«Hay suficiente información científica que sostiene que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario de atención es preferible al hospital psiquiátrico monográfico»

Innegable. Extrapolando esta afirmación:
AP:12% del gasto del SNS.
AR:88% del gasto del SNS.

lafoca dijo...

¿Y el maratón?

Anónimo dijo...

Revelo aquí q he padecido 3, 4, 5...(es difícil discernirlo porque alguno ha sido muy breve y autolimitado) episodios psicóticos sólo los últimos 5 años...

He pasado momentos duros, estos son momentos duros, de un quizá excesivo dolor interno, de no llegar a mis expectativas, a rendimientos que de alguna manera me pertenecen y sin embargo percibo como dislocados. Es el sentimiento de una deformación. Y qué. Qué más m da. A pesar de todo, el malestar, que no dudo en todo momento es tb fruto de un sentimiento innato agonista, afortunadamente repito, de querer ser normal, de vivir sintiendo como sentía, imaginando como imaginaba, disfrutando como difrutaba, de no aceptar la fractura, mejor esa deformación, el sentimiento, que se crea dentro, por sentir que no soy como soy, como era, el intento, por no sentir asco por la monstruosidad, interior , ajena, que es sin embargo, y a pesar de cualquier límite, a la fuerza limitado, pero una huída fácil. Un encuentro perfecto con la coartada perfecta: no ser normal. Para qué entonces vivir yo como un normal. La locura y la deformación qué son más que ella sino una despiadada intención. Un siniestro aunque inmenso poder. A pesar de esta repugnancia el mejor catre cómodo donde refugiarse y sentir que aunque no sientas qúe más te da. Si sabes inconscientemente que partes de una posición de desventaja no normal, peculiarmente anormal, por qué no avanzar, por qué no quedarse en este recoveco fácil, que se crea, amorfinado, nebuloso, inútil, sucio...

Me cago en toda esa teoría (ideología) terapéutica comunitaria y sobreproteccionista, del todo fatalista y que arropa al individuo en vez coorresponsabilizarlo de si mismo.

Es personal, pero a mí, una, esta, psiquiatria antiindividualista y socializada no me debe nada. Un relativamente útil y extremadamente áspero neuroléptico y poco más. Escoria basada en una total desconfianza en las posibilidades de uno y tremendismo autoexculpatorio sobre "devastaciones". Mierda, mierda y más mierda...

Hace tiempo, Yo y sólo Yo... Me va bien. Y me irá mejor...

Anónimo dijo...

Anx, todos mis respetos para su discurso.

Anónimo dijo...

¡Ay del Mapoma¡





Garmendia es un mierda y Casillas se parece ya sospechosamente a Paco Buyo.

Anónimo dijo...

Que Lisboa es mi lugar es algo que tengo asumido desde antes de viajar allí. Ahora que son muchas las veces que viajé cada vez la cosa está más clara. Amo las cosas mínimas como las piedras con que se asfaltan las aceras, los pasteles de nata o las espetadas de lulas, pero también por lo rimbobante de sus estatuas, por las perspectivas que se desploman por las calles estrechas hacia el Mar de Paja, o por las circunstancias de un pueblo que construyó todo un mundo y ahora se ve constreñido a unas fronteras pequeñas. Y lo sobrellevan. Me gusta la escena de los cincuenta orientales viendo como una vieja tiende la ropa en su ventana (desde la primera hasta la última prenda) o el arroz con maças y camaroes del restaurante de la plaza Sao Carlos (el Teatro Nacional Sao Carlos), un arroz de color verde fluorescente pistacho y que es de los mejores arroces que comí en la vida.
Me gusta el derrumbe y los graffitis porque sin ellos la belleza sería insoportable, me gustan Camoens y Pessoa. Me gusta que una caña se llame uma imperial y que los turistas vayan despareciendo según cae la tarde. Me gusta que a mi mujer le fascine y que mi hijo se lo pasé en grande con el trasiego de metros, tranvías y elevadores. Me gusta entrar en cualquier sitio hablar en idiomas distintos y entenderlo todo, y me gusta que cuando hablan entre ellos, por el contrario, no entienda nada.
Me gusta el sol rebotando inmenso al otro lado de la baixa al atardecer, y esa casa roja que parece que se hace con la luz de una manera especial.

Por cierto hay relatos del café Compás muy buenos.

Anónimo dijo...

Ayer se murió Carlos Cristos, protagonista de "Las alas de la vida".

Anónimo dijo...

"Mi Portugal es siempre de comuniones así, que me dejan escalofríos en la memoria del cuerpo y tatuajes indelebles en la carne del alma. He bajado a todos sus abismos y he subido a todas sus cumbres, ansiando una sintonía total con la naturaleza natural de la que siempre me he sentido representación humana. Incluso cuando, de vacaciones agónicas, paseaba por sus apariencias risueñas, nunca olvidaba el sudario trágico que sabía que lo autentificaba por detrás de su bucolismo aparente."

"Lo peor en la enfermedad, más que el sufrimiento, es la desgracia de tener en todo momento en la conciencia la humillación de las debilidades de nuestro cuerpo. Es sentir que cada órgano se niega a realizar sus función, que cumple de mala gana el acto de vivir. Es soportar la tiranía de los sentidos y no poder nada contra la degradación y el empobrecimiento de ser esclavo suyo. Vivir es ser inocente de si mismo. Igual que en la santidad, que tiene que ignorarse, ninguna parte de nosotros mismos debe saber que existe."

Anónimo dijo...

M.A. Es cierto. Son dos posts muy bellos, como si no fuesen reales pero de tan reales...

Anónimo dijo...

Si oigo a LC me acuerdo de Exótica, este pasaje con esa canción y que la vi en una guardia rodeado por cuatro psiquiatras: lo más estimulante fue toda la peripecia teórica que se desenvuelve alrededor de los enigmas que generan los trastornos de la mente, las alteraciones de la conducta humana y el uniforme de colegiala con la que me obsequiaron después. Me he puesto nostálgico.

Anónimo dijo...

Portugués, poeta, médico. Ejerció y amó sus tres cualidades. Se murió sin recibir el Nobel.

m.a.

Anónimo dijo...

PARA MERCUTIO CON AMOR:

"Casillas se parece ya sospechosamente a Paco Buyo."

Dos palomiteros insufribles y poco fiables (el héreo de Tenerife, je, je, je). Si Buyo fue eclipsado por el gran Arconada, esperemos que el efecto Casillas sea contrarrestado la próxima liga por la pantera de Hospitalet.

Por cierto, ¿se acuerdan de como chutaba Buyo? Un cachondeo, vamos.

James Boswell

Anónimo dijo...

Lo que más me gustaba de Paco Buyo eran sus grandes dotes como comunicador. Siempre alejado del ardiente tópico futbolero y con un dominio de la sintaxis que ya la quisera para sí Paul Valery. No me había reido tanto desde los grandes momentos de González Linares.

Vean, vean:


-Por último, me gustaría comentar que el FC Barcelona, este miércoles contra el Manchester dará la cara que ofrece en la Champions: en esta competición, tiene otro carisma, y está a tres partidos de convertirse en campeón de Europa. Se va a enfrentar a un gran equipo, pero creo que el Barça le eliminará.








A Clemente la fuerza se le fue por la boca
La victoria del Real Madrid es lo más destacable de esta jornada. Los blancos consiguieron un triunfo sufrido, pero que los acerca al título de liga por segundo año consecutivo. En cuanto a su rival, el Murcia, creo que Javier Clemente, su entrenador, se ha pasado la semana hablando de cosas que poco tenían que ver con el fútbol, y al final la fuerza se le fue por la boca.

Me refiero a que lo tuvieron todo para ganar en el Bernabéu y fueron incapaces: cuando el rival se quedó con 10 y el partido se le puso muy bien para intentar ganar y eludir el descenso, ellos fueron incapaces de tirar una sola vez entre los tres palos. Eso indica que tanto el equipo como el entrenador fueron muy cobardes. Dio la impresión de que, aunque tuvieran siete vidas, serían incapaces de ganar en este estadio.

Anónimo dijo...

¿Cómo? ¿pero nadie conoce el blog de Paco Buyo en El País?
No se lo pierdan.

Abate Marchena dijo...

"Leer, escribir, el fútbol y los toros son sus aficiones."

De jovencito me gustaba el Real Madrid y el gran Curro Romero.

Me hice HOMBRE y superé la carga infantil heredada de mi entorno social.
Ahora disfruto con Falla, Albéniz, Mozart, Leonard Cohen y la madre que los parió.

Anónimo dijo...

Lo uno no es incompatible con lo otro, Abate, HOMBRE.

Anónimo dijo...

Lo del fútbol tiene un pase ¿pero los toros?

Anónimo dijo...

Que feliz sería disfrutando de uno solo de esos miércoles de poesía

Anónimo dijo...

Me encantan el fútbol y los toros. ¡Qué le voy a hacer! Está claro que no se puede decir nada políticamente incorrecto. Menos mal que no me gusta el boxeo.

Crecí entre ganado bravo y en Salamanca el ambiente taurófilo hizo el resto.
Siento perderme los Sansisidros en directo y aún sigo recordando aquella faena de Julio Aparicio...

Anónimo dijo...

Dí que Sí, sarapo.
Urge que vuelva LaFoca.

Anónimo dijo...

Yo soy aficonado hasta la médula.
Mi padre me enseñó a disfrutar de los toros, del Paula y de Romero.
Mi padre era bastante hombre y yo creo serlo también. Me gustan los toros. Ni mi padre ni yo éramos lo bastante hombres como para ponernos delante de un bicho.
Si tuviese que recordar algo recordaría a Emilio Muñoz, bajo una tromba de agua, toreando.

Anónimo dijo...

Y Sarapo sin decir ni pío de lo de Austria...

heptafon dijo...

Asuntos familiares.

Lo de Austria.

Anónimo dijo...

Y Rubén Amón en El Mundo nos cuenta lo que cuenta la madre de Houellebecq en su libro venganza. Cómo está Europa.

Anónimo dijo...

A mí no me gustan los toros desde la infancia, cuando quitaban Un Globo dos globos, tres Globos para poner alguna corrida.
Sin embargo, poca cosas hay más bellas que el combate de Alí contra Sony Liston (se puede encontrar en you tube, ponlo Sarapo).

Anónimo dijo...

Ingresado en Cabueñes el pichón de Roces por ingesta masiva de fármacos.

Anónimo dijo...

¿Nuestro Julio Alberto emocionose con el Sporting?

Anónimo dijo...

Juanele, el pichón de Roces, tiene tras de sí una infancia triste y dura. De ahí su fijación por los cómics de su infancia, aquellos que nunca pudo tener, Mortadelos y demás, en los que gasta miles de euros.

Anónimo dijo...

zaplana abandona la política

Anónimo dijo...

Yo... he visto cosas
que vosotros no creeríais...
bajar pisos diez millones
más allá de la calle Uría,
he visto promociones
sin vender
cerca de Montecerrau.

Todos esos momentos
se perderán en el tiempo
como ladrillos en el cemento.

No es hora de invertir...

Anónimo dijo...

Un fármaco contra la osteoporosis aumenta el riesgo de un tipo de arritmia
Actualizado martes 29/04/2008 11:47 (CET)
CRISTINA DE MARTOS
MADRID.- Seguir un tratamiento con alendronato incrementa la aparición de fibrilación auricular en mujeres, según un estudio. Entre las participantes examinadas, tres de cada 100 de estos trastornos eran atribuibles al uso de este medicamento.

Anónimo dijo...

vuelve la ana de los mejores tiempos

Anónimo dijo...

Efectivamente. Ana lleva dos o tres passing shots que ya los quisiera la sobrevalorada Foca. Y sin menospreciar a nadie. Me gusta esta chica. ¿Por que es una chica? ¿Verdad?

Anónimo dijo...

Ana, he estado buscando si eso que escribe es de un nuevo doblaje n´asturianu de Blade Runner pero no lo encuentro así que supongo que es obra suya lo cual tiene más mérito.

Respondiendo a numerosas peticiones he colgado una foto mía en westerman.

Anónimo dijo...

Pajares detenido.

lafoca dijo...

santi dijo...

Ana lleva dos o tres passing shots que ya los quisiera la sobrevalorada Foca.
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En paseos en short, ante Ana no tengo nada que hacer. Cuidado con las dobles faltas, Santi.

Pajares atracando bufetes y el barça perdiendo, vuelve la normalidad al país.

lafoca dijo...

Hala, a tomar por el culo. Eoeoeoeoeoeoeoeoeoeoeoeoe.