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El editorialista de la revista francesa de psiquiatría L´Encephale ha revisado el tratamiento que la prensa convencional ha dado a la Enfermedad de Alzheimer durante los últimos diez años. El resultado es que se habla mucho de esta enfermedad y casi siempre en términos terribles. Los artículos parecen ser muy sImilares entre sí y solo se diferencian en los adjetivos que usan para calificar el drama. De agresiva a terrorífica. Pero al editor le ha llamado la atención una cosa: que el paciente ha desaparecido. Casi ningún reportaje se ocupa del enfermo de Alzheimer. ¡El paciente, que se nos ha perdido el paciente!.
¡Aaaahhhhhh! Querido Skrabanek...¡cuánta razón tenías cuando certificaste la muerte de la medicina con rostro humano¡
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20 comentarios:
Chema dijo
http://es.youtube.com/watch?v=tuld680qt9c
Una gentileza de Javier. La foto de la pintada, digo.
y lo sabes
[...]
y él lo sabe. Y él oye ese tañido corto y curo del cuerpo, su cascada canción, siempre sonando a lejanía. Cierra su puerta y queda bien cerrada
[...]
Muy bueno Chema, se me ha puesto la piel de ... gallina.
No se pierdan BUCAREST. Una película con enfermo dentro y con un buen político para recordar.
Y ahora es uno de los pocos momentos en los que podemos saber lo que estará haciendo Lafoca.
Y sabemos que en algún lugar de Zaragoza verá ganar a su equipo.
Y podemos saber que estará contenta.
Y su alegría presentida e imaginada calienta un poco (aunque con una punzadita de melancolía) el corazón de una persona como yo, que pasa de futbol.
Ay, Foquita.
Ay, Foquita.
Escribir tu nick. ¡Qué dulce ejercicio! ¡Que amables sus letras a mis ojos!
Si alguien me asegurara que repetirlo y repetirlo sin cesar obraría la fuerza de un conjuro y te haría presente ante nosotros con tus letras azules... ¿Cuantas veces sería capaz de escribirlo?
Las que tú me pidieras.
Titular del abc:
"La Xunta culpa de que las muñecas no hable gallego a la rigidez de los jugeteros."
Hay gente pa´to:
http://www.whenisbritneygoingtodie.com/
Foca.
Y lo repito allá donde voy y me lo digo en el silencio una y otra vez. Como el que cava buscando un tesoro. Indagando su secreto.
Porque quiero entender el enigma que esas cuatro letras guardan en su interior, para encontrarte en él, para tenerte.
Porque me doy cuenta de que tener tu nombre es quizá, ya, la única manera -ay- de tenerte un poco a ti.
No se habla de otra cosa:
- Don Juan Carlos estaba charlando con unos cuantos periodistas conocidos, entre ellos Fernando Jáuregui, José Oneto y María Eugenia Yagüe.
- Jaime Peñafiel se acercó al grupo. Cuando el Rey se apercibió de que llegaba, levantó claramente la voz y le dijo: “Hombre, Jaime. No creía que tuvieras el valor de venir a saludarme, después de lo que has escrito”.
- El periodista respondió que precisamente eso era lo que deseaba, “hablar” con Su Majestad.
- El Rey respondió: “Comprenderás que no tenemos de qué hablar”.
- Y a continuación don Juan Carlos se marchó.
Muerto Umbral, Andrés Trapiello es el mejor escritor en castellano.
¡Coño! ¿y que me dice usted de Antonio Muñoz Molina o de Gabriel García Márquez?
Loia, creo que la Foca está bebiéndose el amor, como hacía Joubert cada vez que se follaba a la mujer de Restif de la Bretonne.
aaaaaaaaaaaaaahhhhhh¡¡¡ el gran joubert¡
La mejor forma de llamar a estos animales que son tan queridos en Canadá es declamando esa secuencia de Edipo Rey tal y como lo narra LMS en Tiempo de Silencio.
¡Pobre de mí! ¡ya nunca más volveré a ver la luz del día¡
Pués el Alzheimer, -esa enfermedad de ahogamiento entre las comunicaciones intercerebrales-, es una de las cosas que hacen que desaparezcan de la escena política, personajes que tuvieron una vida, que hoy serían para mí, sus relatos de aquellos tiempos, insoportables de oir como panegíricos de la maldita "Transición".
Con "ese buen politico" que hoy nos trae Jambrina pisoteó las ilusiones, esperanzas y luchas auténticas de los que verdaderamente lucharon contra el franquismo en aquella larga noche tenebrosa.
Lo que no se hizo entonces, -al quedar pendiente-, se tendrá que hacer algún día de manera mucho más violenta por desgracia.
[El autor lo ha escrito en un procesador de texto externo y ha dudado si eliminar esta entrada ]
¡El paciente, que se nos ha perdido el paciente!
He comido con un colega de mi quinta y hemos despotricado juntos un rato. Está todo fatal y vemos llegar al poco sentido a la cumbre con la ayuda del silencio pastueño.
En una zona de paliativos se vanagloriaban de conseguir supervivencias superiores a X semanas en casos inoperables de carcinomas diseminados con obstrucción intestinal completa.
-Sin cólico miserere, supongo.
Al fin será Soraya.
Tiene cara de tonta, perdonando la palabra.
Del Blog doctor diabetis
Me ha llegado este relato de un accidente laboral originalmente redactado :
Excelentísimos señores:
Soy asentador de ladrillos. El pasado día 8 de junio estaba trabajando solo en el tejado de un edificio de seis pisos. Cuando acabé mi trabajo verifiqué que me habían sobrado, más o menos, 250 kilos de ladrillos. En vez de llevarlos a mano para abajo, decidí colocarlos dentro de un bidón y, con la ayuda de una polea, que felizmente estaba fijada en uno de los lados del edificio en el sexto piso, hacerlos descender. Descendí y até el bidón con una cuerda y me fui hacia el tejado. Empujé el bidón hacia arriba y coloqué los ladrillos dentro. Volví para abajo, desaté la cuerda y la aseguré con fuerza, de modo que los 250 kilos de ladrillos descendieran despacio. Como yo sólo peso 80 kilos, cuál fue mi sorpresa cuando repentinamente me elevé del suelo, perdí mi presencia de ánimo y me olvidé de soltar la cuerda. No es necesario decir que fui izado del suelo a gran velocidad. En las proximidades del tercer piso, choqué contra el bidón que descendía, lo que explica la fractura de cráneo y la clavícula partida. Continué subiendo a una velocidad ligeramente menor, no parando hasta que mis dedos quedaron enganchados en la polea. Felizmente ya había recuperado mi presencia de ánimo y conseguí, a pesar de los dolores, seguir agarrado a la cuerda. Más o menos al mismo tiempo, el bidón con los ladrillos cayó al suelo y el fondo se partió. Sin los ladrillos el bidón pesaba más o menos 25 kilos. Como pueden imaginar, comencé a descender rápidamente. Cerca del tercer piso me encontré con el bidón que subía, lo que explica la fractura de los tobillos y las laceraciones en las piernas y la banda inferior del cuerpo. Al encontrarme con el bidón, disminuyó la velocidad de mi descenso lo suficiente como para minimizar mis sufrimientos cuando caí encima de los ladrillos. Felizmente sólo me fracturé tres vértebras. Lamento, sin embargo, informar que cuando me encontraba caído encima de los ladrillos, con dolores e incapacitado para levantarme, se me vino el bidón encima, perdí nuevamente la presencia de ánimo y solté la cuerda. El bidón pesaba más que la cuerda, entonces descendió y cayó encima de mis piernas. Este hecho me provocó la fractura inmediata de ambas extremidades. Espero haber dado información detallada de la forma en la que sucedió el accidente".
Españoles...Chivite...ha muerto.
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