8 de marzo de 2008

¡ASESINOS, ASESINOS!

Hoy le voy a copiar una frase a Xavier Pericay. No es la primera vez que en el País Vasco unos familiares tienen que gritar esta frase mientras intentan taponar la hemorragia de sangre y de vida de la víctima de turno. Una icononografía muy simple que recuerda sin paliativos la de muchas películas sobre la mafia. Por decir algo.
Ayer tarde desmenuzábamos el atentado. A Isaías Carrasco le recogieron del suelo su esposa y su hija. Y, por afinidad con la secuencia, hubo quien preguntó qué habría sido de un niño que contempló otra muerte terrible, a pocos kilómetros de allí. Era 1986 cuando un chiquillo llamado Akaitz vió como su madre moría entre el frío del asfalto y el de la cobardía vecinal. ¿Qué habrá sido de Akaitz, el hijo de Yoyes? Ayer no supimos desanudar la duda. Pero los fotogramas en superocho de aquella plaza del Gohierri aún siguen frescos en mi memoria. Un niño de tres años y media que corre hacia su abuela gritando "Han matado a mamá, han matado a mamá". La abuela que reconoce de lejos a su hija muerta por el color de los calcetines...
Akaitz tiene ahora 25 y vive, al parecer, en Barcelona donde trabaja de biólogo. Hay mucha información en la red sobre la suerte del chiquillo pero no encuentro ninguna entrevista con él. Sobre Yoyes hay una película y se publicó su diario íntimo. Sólo una crónica del periodista de El País José Luis Barbería da cuenta de unas palabras del chico. Las que solía decir a sus acompañantes cuando paseaban por la plaza de su pueblo: "Aquí mataron a mi madre
".

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Cultura encarga la restauración de «La foquina», en mal estado de conservación


E. C.

La concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Avilés ha encargado a Teresa Imaz, la titulada en la Escuela Superior de Arte de Asturias que rehabilitó la estatua de Pedro Menéndez, la restauración de la figura de «La foquina», ubicada también en el parque del Muelle.
La estructura de piedra de la figura, levantada en homenaje al animal marino que visitó la ciudad justo antes de la instalación de Ensidesa (se la llamó la precursora), presentaba síntomas de suciedad y una pátina verde como consecuencia de la invasión biológica. Según los estudios preliminares, no será necesaria una intervención muy intensa, pues se trata sólo de suciedad superficial.
El parque del Muelle, por último, tiene un pedestal vacío, a la espera de que el Ayuntamiento reinstale la estatua de Afrodita, ya rehabilitada por los alumnos de Restauración de la Escuela Superior de Arte.

Anónimo dijo...

Lo extraño es pensar en todo ese tiempo en que el nacionalismo periférico parecía ser un privilegio. Y los imbéciles que lo justificaban héroes de novela. Ese trayecto de abyección y misticismo de botica tiene buena parte de culpa de que esta mierda siga viva. Todavía hoy muchos vascos y catalanes juegan con ese disfraz de mugre. Pobres imbéciles. Llenos de rencor y orgullo tribal basado en nada. Pobres Imbéciles. Y pobres de nosotros que sólo tenemos la vida y el sentido común para defendernos de su amoralidad.

vCasale

Abate Marchena dijo...

Hoy si que hay que guardar silencio para no tener reacciones de fiera acorralada.

Sigamos el camino que nos conducirá a la infancia originaria.

Anónimo dijo...

La vida, el sentido común y, La Ley; siempre que esta no sea un Guadiana.

El olvido es la muerte de nuestros héroes muertos. Ya verán.

Anónimo dijo...

¿Reflexionando todos?

Anónimo dijo...

¡Cuánto dolor!¡Cuánta pena!¡Cuánta tristeza!
Dolor, pena y tristeza por la víctima, por todas las víctimas.

¡Cuánta vergüenza!¡Cuánta pena!¡Cuánta tristeza!
Vergüenza, pena y tristeza que me causan todos los desvergonzados que aprovechan la ocasión para vomitar su mala baba. Desvergonzados a los que sólo les interesa ganar cómo sea. Desvergonzados variopintos. Desvergonzados de todos los colores. Desvergonzados para los que el muerto es sólo una excusa para liberar toda su bajeza moral. Desvergonzados que han tomado al asalto blogs y páginas de opiníon de los periódicos digitales.

Dolor, pena, tristeza y vergüenza; mucha vergüenza.

Anónimo dijo...

Aquí no, Árt. Aquí, no.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

El maratoniano Sarapo hará en la jornada preelectoral 250 reflexiones.

6:53 PM




Pipurrax, gracias por alegrarme la tarde. Aunque sea un día después. Poca reflexión ya que trabajo todo el domingo. Iré a votar y me ingresaré. Ahora sí que me voy a correr.

Anónimo dijo...

"Esta tarde, junto a otros 30 amigos de UPyD, fui a Mondragón. Nos fuimos concentrando frente al Ayuntamiento centenares de ciudadanos. La mayoría de ellos no eran del pueblo. Me sorprendió comprobar que la gente del pueblo seguía con su rutina como si allí no hubiera pasado nada.

Estuvimos más de una hora esperando conocer si el Consistorio gobernado, como todos sabéis, por ANV condenaría el asesinato de Isaías Carrasco. Después de una espera interminable y fría un repentino alud de flaches sobre un grupo era la señal que la Junta de Portavoces había tomado una decisión. No condenar el asesinato.

Antes de ir para Mondragón compramos, en San Sebastián, un ramo de flore. Al llegar a Mondragón compramos otro. La gente de UPyD decidimos ir a depositarlas en el lugar donde ETA le arrebató la vida a Isaías. Una vez finalizada la concentración frente al ayuntamiento fuimos caminando hasta la calle Navas de Tolosa.

Íbamos solos por aquellas calles. Me llamó la atención la indiferencia de los vecinos.. Todos sabían dónde nos dirigíamos. Todos sabían que no éramos de allí. Nos miraban como bichos raros. Fue muy impactante.

Cuando llegamos al lugar ya estaban las cámaras de tv esperando que pasara algo. La zona aún estaba acordonada. Una grúa debía retirar el coche de Isaías. Era una calle con muy poca iluminación. No había ningún vecino en la calle ni asomado a las ventanas. Cuando por fin la ertxantxa nos dio permiso (retirado el vehículo) todos los de UPyD formando un cortejo silencioso y triste cruzamos los escasos 50 metros que nos separaban del lugar donde cayó muerto Isaías.

Depositamos los dos ramos y dos velas. Eran las primeras y únicas flores. Todo era tremendamente triste. Se me encogió el corazón con tanto silencio y soledad. No ví más que a una abuela y su nieto justo en el balcón del entresuelo. Durante el minuto de silencio la oía sollozar mientras su nieto nos miraba con curiosidad. Finalmente, el hijo los metió para dentro. Yo miraba los ramos abochornada por tanta indiferencia. El miedo y la cobardía ha ganado la partida pensaba yo.

Cuando finalizó el minuto de silencio unos compañeros gritaron ¡¡libertad!! Y todos le seguimos rompiendo ese maldito y ensordecedor silencio. En ese momento, una compañera les preguntó a dos chicos jóvenes que estaban a su lado si eran del barrio.

- Sí, somos sus vecinos del bloque le contestaron bañados en lágrimas. Es entonces cuando me di cuenta que otros vecinos –pocos pero valientes- se sumaron a nuestro modesto acto de homenaje. Fue la gota de esperanza que necesitaba para no hundirme en la más absoluta tristeza.

Salimos de la calle todos muy juntos, en silencio, algunas llorando –entre ellas yo-. Amigos nuestra sociedad está enferma.

Hoy ha sido para mí un día muy triste pero dormiré con la conciencia tranquila de haber hecho lo que debía como ser humano y como ciudadana."

Anónimo dijo...

¿Es cierto que mañana boxean el BSCH contra el BBVA?

Anónimo dijo...

"En el valle de Elah", estupenda película.

Loiayirga dijo...

El SAP puede que sea un embuste como enfermedad. ¿Pero existen niños a los que uno de sus padres consigue, tras un proceso de divorcio, enfrentarlo al otro? ¿Existen progenitores que (tras la ruptura de un matrimonio) usan a los niños como un arma contra su conyuge? ¿No hacen daño de este modo al niño que se ve “obligado a odiar” a uno de sus padres?

Yo entiendo que usted como psiquiatra lo que quiera es saber si el problema que tiene ese niño es un trastorno psiquiátrico o no. Explica usted que no está incluido en el DSM IV y la OMS no lo reconoce como una enfermedad. De acuerdo, no es una enfermedad. Pero un hijo que “odia” a su padre o a su madre (por el motivo antes explicado) no hay duda de que tiene un problema. Qué tipo de problema sea y quien deba ayudarle a solucionarlo no lo se. ¿O es que cuando se niega el SAP se quiere decir que no existen niños a los que les pase esto?

Loiayirga dijo...

“Cuando veo a mi amiga le cuento que el SAP se desacredita por su profunda inconsistencia lógica y por los efectos que conlleva para los hijos.” Esta frase no la entiendo. ¿Qué es lo que conlleva efectos nocivos? ¿Los hechos que dan pie a “inventar” el síndrome? ¿O el hecho de darle un nombre a esos hechos, convertirlo en un trastorno psiquiátrico y pretender tratarlo?

Theosarapo ¿piensa que el hecho de que nadie hablara del SAP convertiría en inexistentes los hechos (perniciosos para los niños) en torno a los cuales se ha construido ese concepto? ¿Esos hechos son también un invento de Gardner?

Aunque en los párrafos anteriores defiendo una idea, no tengo nada claro el asunto. Doy por hecho que existe “el problema”, se le llame como se le llame. Pero a lo mejor esa suposición la ha creado en mi el señor Gardner inventando un nombre y yo me empeño en seguir creyendo en su existencia aunque la OMS piense que no existen pruebas empíricas que lo acrediten.

Me gustaría que me lo aclarara.

Loiayirga dijo...

Sarapo, también debería ver "En el valle de Elah". Pretende explicar (creo) el mecanismo psicológico que lleva a los soldados a cometer torturas similares a las de abugrahib.

La idea es:
Con el fin de no sufrir constantemente compadeciendose de los prisioneros enemigos los soldados se pasan al otro extremo: se convencen de que se puede pasar bien haciendoles daño.
Como ante semejantes hechos se ven obligados a sufrir emociones fuertes, prefieren tenerlas placenteras que desagradables y convierten en gozoso lo que de modo natural para una persona sana sería horroroso.

Parece bastante creible pero tampoco sé si será psicología barata inventada por el director.