

Acabo de leer un bellísimo diario personal de una escritora francesa de 29 años de edad llamada Clémence Boulouque. Se titula «Mort d'un silence» y fue escrito 13 años después del suicidio del padre de la autora, que era juez en casos de terrorismo internacional. El juez Boulouque fue acusado por los medios de haber permitido por una imprudencia la fuga de prisión de un terrorista iraní. El hombre no resistió el linchamiento mediático y se pegó un tiro. En París, hacia 1990. Me impresiona la capacidad de recordar de la joven Clémence y la habilidad que ha tenido para matar así su silencio. Ese silencio con el que ha convivido trece oscuros años. «Yo soy la hija del juez Boulouque, del terrorismo, de los años ochenta, de los atentados parisinos. Y yo soy huérfana de todo eso». El terrorismo. La muerte. Las víctimas. Que alguien me explique por qué la joven Boulouque concluye con tristeza que ya nadie se acuerda de su padre ni de la ola de atentados de los años ochenta. ¿Por qué se resigna la joven a pensar que al fin y al cabo el destino de todas las olas y de los padres es retirarse?
Arcadi Espada es uno de los pocos periodistas que se interroga por el terrorismo desde un plano teórico. Le parece el mayor enemigo de la libertad. Espada acaba de publicar un libro pequeñito, casi miniado, donde recoge varios años de anotaciones y reflexiones sobre el terrorismo y sus etiquetas, que así se titula. No es un libro menor; Espada es de los que se atreven a mirar a los ojos de esfinge y no se entretienen arrancándole pelos de la cola. Puede hacerlo porque se ha procurado una solvente formación científica que le permite trabajar con conceptos imposibles para quienes viven colgados del quinqué, de los amores vieneses y de las últimas noticias de las alcobas de la Bergstrasse. Y reflexionar sobre la violencia y la biología sin recurrir a la manida y benevolente «banalidad del mal». Espada está convencido de que quienes hablan de las causas del terrorismo en el fondo quieren decir que algún terrorismo tiene alguna causa justa, ya sabes, la pobreza, mi niño, la miseria, ¿ves qué fácil se explica todo?
Espada recorre las etiquetas que la prensa actual adjudica a los actos terroristas. Un pensamiento tan feble como el posmoderno o esta vulgar corrección política son aguas bravas donde el periodista barcelonés se divierte imponiendo su rigor conceptual, sus aceradas reflexiones sobre la trivialización de un grave problema. Y aúlla sobre los desgarros que sufre el periodismo cuando cede su lengua a unos y a otros pero nunca a todos ni a la objetividad. Deja muy clara su postura respecto a esa pretendida publicidad que el periodismo le regala al acto terrorista. Ahí es tajante: quien hace públicos a los cadáveres es el terrorista y, por otro lado, ya tenemos en España muchos ejemplos de lo que se consigue dejando a las víctimas solas con su destrucción. El crimen terrorista no sólo provoca la muerte sino que su daño es de amplio espectro. Hay que saber quién fabrica esa onda expansiva tras el atentado con la que la sociedad debe vivir un cierto tiempo. Esa onda que se llevó por delante al juez Boulouque y que llega hasta su pequeña Clémence. Pero -dice Espada- que esa onda sólo puede tener como responsable al asesino por más que a las víctimas les pueda doler la actitud de los medios de comunicación con los muertos y sus imágenes.
«Soy la hija pequeña que conoció las amenazas de muerte y los guardaespaldas a los diez años de edad. Las campañas de prensa, las frases asesinas. Tenía 13 años cuando mi padre se disparó el 13 de diciembre de 1990. Disparó sobre sí mismo, aquella noche. Y sobre nuestras vidas». La joven Clémence Boulouque intuye que hay olas que tardan toda una vida en irse. Una pena que Clémence no conozca los escritos de Espada sobre el terrorismo. Por matar mejor ese silencio.
20 comentarios:
uN SALUDO A TODOS, FRÍO Y MADRILEÑO.
Suerte en el Ruedo madrileño sarapo, explique, y convenza. Y recuerde que lo evidente no se demuestra, solo se muestra.
Harper, ¿ que fuiste a lo de Fernan Gómez ?
PERO LO QUE ES FUMAR, YA NO FUMAN
La FDA evalúa los efectos secundarios de la vareniclina, un fármaco antitabaco
ELMUNDO.ES
MADRID.- La agencia estadounidense del medicamento (FDA) está analizando los posibles efectos secundarios de la vareniclina, el fármaco de Pfizer para dejar de fumar. Se está valorando si este medicamento aumenta los pensamientos suicidas y provoca un comportamiento imprevisible o agresivo.
Barrio Sésamo tenía dos rombos
EE UU advierte en los DVD que los contenidos son sólo para adultos
BÁRBARA CELIS - Nueva York - 23/11/2007
Barrio Sésamo fue el principal alimento televisivo, por no decir casi el único, para las generaciones de niños que crecieron en los setenta y ochenta. Las que llegaron más tarde tuvieron más variedad, pero también fueron blanco de las llamadas guerras culturales ?sexo, drogas, vocabulario?, que obligaron a los creadores estadounidenses a volverse políticamente correctos. En ese mundo de apariencias y contradicciones tan americano, en el que las televisiones y las radios censuran los tacos pero permiten insultar abiertamente a su presidente, o quemar la bandera nacional, la gran obsesión moderna es no contaminar a los niños con ideas que podrían afectar irreversiblemente al inconsciente infantil.
Ahora llega la puntilla: la edición en DVD de las dos primeras temporadas de Barrio Sésamo tienen dos rombos. Los vídeos acaban de editarse en Estados Unidos con una advertencia: ?El contenido es para mayores y podría no ser apto para los niños de preescolar de hoy?.
En el primer episodio de Barrio Sésamo, que se emitió en noviembre de 1969, una niña se hacía amiga de un desconocido que la invitaba a su casa a comer leche con galletas, algo que, ante los continuos casos de pederastia, hoy sería inconcebible. También hay una escena en la que Epi le pide a Blas que le pase el jabón mientras está en la ducha. Hace ya tiempo que saltó la polémica sobre si los dos muñecos que vivían en un bajo algo cutre eran una pareja gay y por lo tanto peligrosos para los niños. ?Los telespectadores de hoy se han vuelto hipersensibles. Los guionistas de Barrio Sésamo no tenían segundas intenciones. Sus decisiones se tomaban de forma inocente, y sólo después han sido cuestionadas cuando han entrado en juego las guerras culturales. Su único condicionamiento era huir de la violencia y no escribir guiones que pusieran en peligro físico a los niños al copiarlos, como hacer un sketch en el que se pusieran un cubo en la cabeza y se golpearan?, explicó en la radio NPR Daniel Anderson, que asesoraba en los setenta al equipo de Barrio Sésamo y que hoy trabaja como psicólogo en la Universidad de Massachusetts.
Pero según la productora ejecutiva del programa, Carol-Lynn Parente, ?hay modelos de comportamiento de entonces que hoy no son aceptables?, declaró a The New York Times. Por ejemplo, que Triqui fumara en pipa y después se la comiera. O que Blas fuera un cascarrabias. O que Óscar fuera un cínico algo depresivo, además de revolver en las basuras.
La versión modernizada de Triqui devora zanahorias en vez de galletas desde 2005, algo que tampoco está mal teniendo en cuenta la obesidad que hoy sufren los niños. Pero la obsesión por la corrección a veces roza el ridículo: hace unos años se acusó a un personaje de los Teletubbies, otro popular espacio infantil, de ?promocionar? la homosexualidad por llevar un bolso de color púrpura. ¿Cuántos rombos tendrá el programa cuando se edite en DVD?
Magnífico, Juanjo.
Al tema.
¿Quién es la amante de José Mª Aznar?
Hoy me ha gustado el artículo del Blog de Espada: es el de un auténtico socialdemócrata.
Además enlaza con el post de Sarapo. Aunque no sabemos si se trata de cortesías o de vanidades.
Perdonen la frivolidad en este post. Imagínense que va a continuación de los comentarios del anterior...
POR FAVOR: que alguien me diga que no es verdad lo de Paulina Rubio, que sólo querían hacernos reír de cara al fin de semana, que a esos chicos jamás se les ocurriría introducir en sus filas a semejante esperpento...¡¡POR FAVOR!! o a Dios pongo por testigo que jamás volveré a confiar en el ser humano!!
Tranquilidad!!! Acabo de encontrar por fin la noticia (después de echar unas lagrimitas por los tangos de estos días. Qué manera de querer...admirable) en la web del periódico con nueva tilde. Falsa alarma!!!! Podemos seguir confiando en el ser humano!!!! (Qué alivio!!!)
Recién, lo de Paulina en LOVG fue dado como noticia ayer en elmundo.es donde hoy se dice que resultó ser una broma de una emisora de radio en colaboración con el batería del grupo.
Foca, fue que se rompió la correa de distribución. Lo mismo.
¡Que dices, pero si ha hecho un día estupendo aquí! Sr. lector de biografías!
Gran Casale no se olvide del Fernán-Gómez querido por mi admirado Jambrina y un servidor: "Estaba esperando que apareciera por aquí, señoritooooo". "Viaje a ninguna parte". Obra maestra.
CONFESIÓN
A los 17 años quise ser el cronista John Reed. Conmocionar al mundo con mi conmoción ideológica. Me hice trotskista aunque por pereza, pudor y escepticismo mediterráneo no milité en ningún partido. Pero me tragué muchas fiestas del trabajo -con mojito y comandante Che Guevara, con tu querida presensssia...- y mucha mani del PSUC. Fue más la peli que el libro. Estaba el guapo Beatty (¡qué hombre no quiere parecerse a Beatty, ser su mano derecha!) y mi amada Diane Keaton. Desde los 17 años busco la mirada de amor de Diane Keaton en una mujer. Tal vez por eso permanezco soltero y sin compromiso.
Y yo no soy Warren Beatty. Ni tan siquiera, vanidad de vanidades, el cronista John Reed.
Sea como fuere, esta secuencia internacional me persigue desde la adolescencia. Y su vacío de amor:
http://www.youtube.com/watch?v=RusXPeDPmv4&feature=related
Boswell dijo:
Desde los 17 años busco la mirada de amor de Diane Keaton en una mujer. Tal vez por eso permanezco soltero y sin compromiso.
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Me ha dejado usted preocupado. Si encuentro por Salamanca alguna chica con esa mirada ya le aviso.
Sarapo, mire usted por Avilés. Y por favor, señores, hagan ustedes los mismo en sus respectivas ciudades.
Foca...Fíjate a ver si alguna de tus amigas...
Boswell, una duda. Para un revolcón supongo que exiges menos ¿no?
Loia, jure sobre la Biblia que la primera mujer que vea con esas características será para Boswell.
Boswell, vengase a la Atenas que hay cientos de mujeres así.
Me voy para las Atenas.
Loia, una vez salí con una profesora de insituto. Desde entonces soy partidario de fusilar a los pedagogos-go-gos. Didácticos ellos.
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