16 de octubre de 2007

REVIVAL DE LA CAMISA DE FUERZA



Artículo publicado por el psiquiatra gijonés Guillermo Rendueles el 7-9-2007 en La Nueva España.




GUILLERMO RENDUELES
Un rito de la psiquiatría ilustrada, que yo cumplí hacia 1975 en el Manicomio de Gerona, consistía en destruir unas camisas de fuerza y unos abscesos de fijación que apenas se usaban. La destrucción de esos objetos de tortura tenía por ello un sentido fundamentalmente simbólico: la barbarie había terminado y nunca más una persona por loca que estuviese debía ser sujetada con unas lonas y cuerdas como si fuese una fiera, ni nunca más debía ser pacificada mediante la inyección de un veneno que le producía dolor al moverse. Los psiquiatras más radicales nos acusaban de oportunismo. Esas reformas se lograban según ellos por el uso de unas sustancias neurolépticas que bajo pretexto terapéutico se daban tanto a los pacientes que volvían a vivir su servidumbre con unas camisas de fuerza químicas que encubrían la violencia.

En España, fuera del campo psiquiátrico, los neurolépticos se usaron recientemente con esos fines no terapéuticos. Se trataba de encadenar con drogas a los emigrantes, expulsados de esta tierra inhóspita, durante su espantoso viaje a las tierras de hambre y muerte. El mandatario de entonces -especialmente zafio y claro- zanjó el asunto con una sentencia maquiavélica: «España tenía un problema y ya está resuelto». En el colmo del anacronismo su sucesor vuelve a sacar del museo de la tortura las camisas de fuerza para vestir así a los emigrantes en su viaje hacia un lugar en ninguna parte. Al parecer, la medida es un remedio humanitario para evitar muertes de perro como la que unos policías españoles provocaron en junio a Samuyia Aikpitanhi, al que esposado de pies y manos ahogaron con unas gasas y una mordaza durante un vuelo regular a Nigeria (suceso conocido por la entereza del comandante del avión, que aterrizó de urgencia ante las protestas de pasajeros y policías que deseaban continuar el viaje).

La noticia de ese homicidio impactó muy poco en la opinión pública y la prensa nunca le concedió más de una columna en páginas interiores, enfatizando en algunos casos la violencia de la víctima, que incluso en su furia mordía a sus verdugos. Las primeras páginas de los periódicos tienen otras prioridades que van del cambio climático a las ocurrencias de nuestros mandatarios, de las subidas de la hipoteca al inicio del fútbol. Mis amigos izquierdistas afirman la conspiración veraniega de los de arriba para relegar la muerte por sed o por agua de decenas de emigrantes a la sección de sucesos: ¿nada que ver con la economía o la política? Yo soy más pesimista e incluyo a los de abajo y a la población general en ese desinterés por las vidas y los horrores de los emigrantes.

Enfatiza Frankfurt en la importancia de «lo que nos preocupa» como paso previo al juicio moral. Si «paso de lo de los emigrantes» y desatiendo sus tragedias, ellos se convierten en invisibles y ni siquiera me acerco al cínico juicio moral con el que Mills argumentaba la superioridad del sistema de lucro capitalista: «Me disgusto mucho más cuando una tormenta inunda y estropea mi coche que cuando esa tormenta mata a diez mil chinos». Esa despreocupación ante el horror se contagia y nos deja inanes a los que protestamos. Quizá por ello no estamos poniendo como debíamos el grito en el cielo: denuncias del homicidio por unos abogados progre; mesura con la camisa de fuerza pide el Defensor del Pueblo andaluz. IU es el único partido en reclamar reflexión política.

Naturalmente hay monstruos que piden más de lo mismo. Sin salir de los muros de Gijón se puede leer una pegatina neonazi que dice algo así como «otros vendrán y de tu casa te echarán». Los jóvenes que las difunden tienen tan desierta su alma como su cráneo. Su presencia sólo nos recuerda el deber de exterminar los huevos de la serpiente. Mayor horror me producen mis conciudadanos, que llaman a la Policía cuando ven que unos rumanos ¡roban! unas mercancías depositadas en el basurero o «punto blanco» para ser destruidas. Desde la ventana y mientras llamaban estoy seguro vieron el rostro de los pobres revolviendo la basura: si ese rostro no les llevó a la compasión también carecen de alma. Supongo que toda esa población aplaudirá la nueva moda de camisa de fuerza para emigrante decretada por el ministro del ramo.

13 comentarios:

Juanjo Jambrina dijo...

Mahadi, esperamos sus colaboracones ahora que ya se ha ado de alta en blogger.

Juanjo Jambrina dijo...

En Lanzarote la población nativa es una anécdota pero la intergración de los inmigrantes es un asunto pendiente. Aunque aquí no hay rumanos.

Anónimo dijo...

UN CANARIO VERDE, MÁS ECOLÓGICO IMPOSIBLE



Al Gore designa a Juan Verde para desarrollar su proyecto climático en España El canario comenzará su labor con el I Encuentro Español de líderes de Cambio Climático, que se celebra en Sevilla los próximos días 26, 27 y 28 de octubre

Anónimo dijo...

Nuca he visto una camisa de fuerza y no lo que es un neuroléptico (toamdo, quiero decir) lO SIENTO. nO soy de ayuda.

Un cretino llamado Wole Soyinka.

Anónimo dijo...

Se ve que a Gore le trataron bien en Ls Palmas...

Vaya chollo es el rollo del cambio climático.

Anónimo dijo...

En canarias faltan médicos.
De hecho, la campaña de promoción de la vacuna del papiloma la dirigen dos psicoterapeutas.
A seguir el camino ...del despeñadero.

Anónimo dijo...

Puede que, como siempre, no entienda nada y ahora, encima, tropiece que diría Devisita...
pero ¿cuál es la "solución" eficaz, justa y psiquiatricamente admisible para sujetar a uno que agrede y se agrede salvajemente?
Al leer camisa de fuerza no puedo dejar de acordarme de una desagradabilísima guardia allí, sarapo, y que no quiero contar aquí.

Anónimo dijo...

Según el sobrevalorado Rojas Marcos, el pádel y los amigos (él dice el deporte y las relaciones sociales + o -) ayudan a sentirse bien.
Nada que ver con el caso que expone Cat. A ese paciente a ver quién le convence que tiene que ser positivo.

Anónimo dijo...

Ya podría ponerse a barrer y fregar las calles del Puerto...

Jerónimo Saavedra difunde en Madrid su proyecto de ciudad desarrollada, cultural y turística.

(De esto andamos sobrados por aquí)

Anónimo dijo...

Yo es que sinceramente, del artículo no entiendo nada. Aparte de que destila demagogia.

Anónimo dijo...

Creo que Momo le ha echado la zarpa a López Aguilar que quiere escapar para Madrid vestido de diputado. Momo no le deja irse. ¿quién está detrás de Momo?

Anónimo dijo...

No me extraña que Aguilar quiera volar lejos del mar. Al final va a resultar ser un Gallardon de tierras cálidas.

(Como sabes, a Momo le votaron los pijos de Tafira)

mahadi dijo...

Es cierto: miramos a otro lado para no ver una realidad que nos parece muy lejana y, por tanto, a nuestros ojos, inexistente. Nos escudamos en que hay que seguir viviendo a pesar de los problemas y desgracias de otros (sobre todo si viven lejos y no se parecen a nosotros), porque si no nos amargaríamos. Bueno, ni tanto ni tan calvo. En conclusión, "ande yo caliente, ríase la gente". Y esto es así per secula secolorum. Una pena, francamente.