

La pasada semana el escritor Juan Goytisolo Gay volvió a La Chanca. La Chanca es un barrio pobre de Almería sobre el cual Juan Goytisolo realizó un impecable trabajo periodístico en 1962. El libro, muy apreciado y muy poco conocido, vio la luz en la parisina Librería Española y circuló en la clandestinidad durante el franquismo. La pobreza y la miseria no tenían buena acogida en el imaginario oficial de aquella España. Hasta 1981 no fue publicado en nuestro país. En «La Chanca» Goytisolo intentó conectar el destierro político de tantos españoles -el suyo, por ejemplo- con el destierro social que sufrían otros muchos. Goytisolo hizo un trabajo sobrio sometido al rigor que impone la veracidad documental. Ésa es la clave que explica la relevancia y actualidad de ese trabajo, exacta radiografía de España en los años sesenta que ya había sido preludiada por el autor en «Campos de Níjar».
En 1957 el fotógrafo Carlos Pérez Siquier, casi de la misma edad que Goytisolo, había comenzado a fotografiar La Chanca. Su trabajo infatigable sobre el barrio se detiene en 1972. Quince años anduvo Siquier fotografiando el barrio. De hecho, una formidable fotografía suya -casas encaladas de un blanco cegador, calles en cuesta, ropa tendida al sol y flores en los balcones- ilustra la portada de la primera edición española de «La Chanca» que publicó Seix-Barral. No podía ser de otra manera. La fotografía había encontrado su pie más refinado. El contenido y respetuoso Siquier afirma que nunca buscó hacer una fotografía sociológica ni de denuncia, que le sedujo el pueblo, la dignidad de los pobres en la humildad y su lucha por la supervivencia. Su obra fotográfica ha sido, por fortuna, compilada y editada por la Junta de Andalucía.
Han pasado cuarenta y cinco años y este país nuestro no es ni la sombra de lo que era en 1962. La Chanca ya no es aquel poblado marginal, aunque sus vecinos siguen quejándose del abandono y la desprotección del Ayuntamiento. Almería ya no es una provincia de emigrantes, sino que recibe y da cobijo a numerosos extranjeros en sus tierras. Goytisolo hará en breve un nuevo libro y un documental sobre aquel lugar que visitó de incógnito cuando tenía 30 años. Aquel trabajo suyo es una excelente vacuna contra el conformismo y la molicie de los países que tenemos la suerte de vivir en el lado bueno de la vida. Un excelente recordatorio de lo que fuimos y de dónde venimos.
Por desgracia, aquella «chanca» goytisoliana sigue siendo reconocible en muchos lugares del mundo. Y entonces casi siempre recuerdo una frase de Goytisolo con la que describe la zozobra que le causó tanta miseria: «Una frontera invisible separa el barrio del resto de la ciudad. La Chanca es un universo aparte en el que el visitante se siente un extranjero. ¿Qué tienen en común él y los grupos de mujeres, viejos y chiquillos que hozan y merodean por los escombros? Vestido, calzado, defendiéndose de la acometida del sol con unas gafas ahumadas, ¿qué clase de vínculo existe entre él y ellos?». Seca y precisa sinceridad. Ahí empieza todo.
18 comentarios:
“Aquel trabajo suyo es una excelente vacuna contra el conformismo y la molicie de los países que tenemos la suerte de vivir en el lado bueno de la vida. Un excelente recordatorio de lo que fuimos y de dónde venimos.”
Y decía usted que le costaba trabajo sintetizar. Hace unos días, tratando de decir eso mismo, les coloqué una proclama panfletaria. Queda claro una vez más que no basta con decirlo, hay que decirlo bien y económicamente.
Las chancas del siglo XXI pueden verse en "Callejeros" (los viernes por la noche en Cuatro).
¿De visita nos ha dejado?
¿Como nos mantedremos al día de las hazañas de Nadal ahora?
!Vuelva de visita, esta tierra no es la misma sin sus comentarios¡
Fantástico artículo sarapo.
Leí Campos de Níjar durante unas vacaciones en Cabo de Gata. Todo parecía tan lejano en el tiempo. Pero bolsas de marginación se intuían en los autobuses que trasladaban a inmigrantes a los campos del plástico. En los que deambulaban por la carretera con elmismo destino.
Hoy este escrito rezuma humanidad y humildad. Dos cosas que se esconden cada día más.
Abate Marchena.
Goytisolo nunca me ha dicho demasiado pero este librito-noventa páginas- está entre mis preferidos. Es el periodismo en estado puro.
La parte alta de La Chanca era conocida como Cerrillo del Hambre. Los de abajo vivían como canónigos. En 1962 vivían en La Chanca unas veintemil personas.
¡VUELVA, DEVISITA!
La foto del niño me recuerda a la de Manuel Ferrol. La gitana ¿Hace algo con los dedos? No veo bien...
Hamilton sin sanción y La Secta le quita la señal a Sogecable.
excelente.
viejo casale
UN MOMENTO SUBLIME
"Happel o Marcel, el joven nickjournalista del blog de Arcadi Espada lo vio en directo. Lo digo por si alguien piensa que invento, miento o exagero. Sucedió el martes. Y sucedió. Vaya si sucedió.
Primero recogí al susodicho en la estación del Norte y tras dejarle a mi suegra una mochila en su peluqería pinchamos en plena calle san Vicente con todo lo que eso supone. Adiós arrocito caldoso en la ex-playa de Nazaret. Adiós recorrido en moto por las calles del Cabanyal. Adiós épica costumbrista a lomos de la vespa.
No quedó otra que caminar. Dejamos la moto en la calle y enfilamos hacia Ruzafa cruzando el mercadito ambulante del barrio de la estación. Nothing Hill en Valencia. Comimos modestamente en un bar de menú 8 euros servidos por un camarero que hablaba con sopitas y lucía boquita de piñón. Mejor no hablar de la manzana asada.
Después de comer sucedió lo que durante días no he sido capaz de contar. Un suceso a 3 bandas. Un poema chaparralista y extraño como pocos. Ahí va la primera parte.
Cruzábamos la gran vía cuando a lo lejos divisamos a un tipo con pantalones de pinza color pistacho hasta el ombligo, camisa a rallas horizontales blanquinegra y zapatos blancos de bailarín de fox-trot. El pelo ligeramente turneado y la presencia anímica del danzarín psicótico que baila en plena calle una danza que sólo él escucha. El pantalón subido hasta la barbilla rollo Cachuli le marcaba la rajilla del culo y le dejaba los huevicos sincronizados de manera harto graciosa..."
(Continuará mañana...toca hacer caja y necesitan el ordenador)
viejo Casale
"Un excelente recordatorio de lo que fuimos y de dónde venimos.”
¡Exacto! Y ese fue el motivo por el que rescaté, restauré, amplié, enmarqué y colgué en la pared de la escalera la foto (nada abstracta) de familia de uno de los "abuelos" gallegos frente a su casiña.
Casale, no nos jodas. No nos dejes así ¡coño!
Albiol a la selección. Valencia CF=España FC.
Del trabajo de Goytisolo destacaría el exquisito respeto al lector-no hay ni un solo porqué resuelto en el libro- y la constatación de esa distancia brutal con los pobres. Esa distancia cultural que a punto estuvo de obligarle a volver a casa antes de tiempo. Goytisolo dice que lo pasó muy mal. Le creo. Desde el trabajo de James Agee sobre los algodoneros -Elogiemos ahora a hombres famosos- tengo mucho respeto por todos los autores que son capaces de crear una atmósfera de respeto con los más humildes. Me parece difícil conseguirlo, muy difícil.
¡Pero bueno! ¿el Viejo casale ¿qué clase de vespista es?
Tengo vespa desde el año 1963-64 y nunca me ha dejado en la carretera.
Además lleva rueda de repuesto y se tardan 10 min. en quitarla y cambiarla sin problemas.
Otra cosa es que sea un abandonado y tenga la vespa echa una zorra.
¡ No vuelvas a denigrar a la mejor scooter de todos los tiempos.....
Abate Marchena.
Si este autor tuviese que escribir ahora esta obra o la de campos de Níjar no sabría como empezar de cómo ha cambiado todo.
Saludos.
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