24 de julio de 2009

JUEGO, SET Y PARTIDO


Francia está de capa de caída, estancada, dicen algunos veraneantes para justificar sus viajes hacia destinos tan interesantes como Cancún o Punta Cana. No hay mas que ver las retransmisiones de las etapas del Tour para darse cuenta de que a la cultura francesa le quedan dos suspiros. Cada uno de sus petisos pueblos: limpios, cuidados y ordenados hasta la obsesión. Véase la maravillosa transformación que han hecho con Lille, ciudad minera por excelencia, para darse cuenta de que de Francia no puede venir nada bueno. Estos días, mientras el bueno de Alberto Contador va destripando los sueños ilegales de Bruyneel y Armstrong, intento leer "JEU, SET ET MATCH", una crónica autobiográfica de cómo se desarrolla una idea fija y cómo la vida se va organizando a su alrededor llegando hasta una enfermiza adicción, muy cercana a la locura. Porque el francés Jean Paul Brouillaud está convencido de que el camino más corto entre dos locos es Internet. Y reflexiona sobre la adicción a Internet con un ejemplo muy curioso: lo que le sucedió a sí mismo con el tenista Guillermo Vilas. Cómo gracias a Internet pudo dar rienda suelta a su pasión desenfrenada por el tenista argentino. Y como, poco a poco, se fue enganchando a la par a Guillermo Vilas y a Internet: pudo ver casi todos sus partidos, recorrer casi todos los escenarios en los que el hipertrófico brazo izquierdo de Vilas machacó a sus rivales, comprar objetos personales, etc. De hecho, ya no concibe una historia del arte que contenga alguna foto del revés liftado de Guillermo Vilas. Un agudo relato sobre lo que puede una obsesión.
Enternecedor, decía, el declive del imperio francés. Ya lo quisiéramos otros.


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El amigo Bernal no sabe aún que hará con esos millones de euros de más que, como catalán, le han tocado en la lotería de la financiación autonómica. Pero sabe que por muy alto que vuele Cataluña cualquier escritor español que se precie ha de pasar por Madrid para ser un toro de la manada. Intentando marcar diferencias y distancias, el bueno de Jordi piensa que casi toda la ironía que mueve la literatura española proviene de Cataluña. La ironía ¿catalana? Hay que darle dos vueltas a esto.

3 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Buenos días y Buena suerte.

TheoSarapo dijo...

Iba a contestarle a Westerman qaue Saenz de Buruaga no reconoce copiar a Cronkite con su "Así son las cosas". Por supuesto que "buenos días y buena suerte" nada le debe a Ed Murrow.

Jordi Bernal dijo...

Por alusiones:

http://extrarradiografias.blogspot.com/