30 de julio de 2006

¡VÉNDOVOS MAREO¡

Mareo es una pequeña parroquia cercana a Gijón donde el Sporting tiene su ciudad deportiva desde hace unos 25 años. Para llegar a Mareo hay que dejar a un lado el restaurante erótico "69PuntoG", que existe, y recorrer un par de kilómetros entre prados, casas de campos y pomaradas.Al lado de Mareo está el afamado restaurante La Solana, estrella Michelín y miembro de NUCA, que deja bastantes sabores que desear.
Acaban de cumplirse 5 años desde que el Sporting de Gijón decidió vender lo único que le quedaba, Mareo, para seguir su triste y errabunda existencia en Segunda División.
La frase dicha por el entonces presidente, Juan Pérez Arango (EL DE LA FOTOCARNET), ha pasado a la memoria popular como ejemplo de una peculiar forma de concebir la gestión y retrató de manera puntual y eficaz a la clase dirigente local.











Pablo González recordó esta semana, mejor que nadie, aquellos días de apreturas...
Su crónica, publicada en LNEspaña, no tiene desperdicio.
Una falta de verguenza similar a la que he sentido al conocer las condiciones con las que RTVE va a prejubilar a la mitad de su plantilla. ¿Crisis? ¿deudas? ¿responsabilidades? ¡Quiáaaaa¡ Siempre nos quedará Mareo.










EL PARCHE DEL ¡VÉNDOVOS MAREO¡




El Sporting acabó en quiebra tras recibir de las arcas municipales más de 12 millones

Gijón, Pablo GONZÁLEZ

El 7 de junio de 2001 Juan Pérez Arango, presidente del Sporting, dejaba con la boca abierta a los políticos locales cuando soltó su ya histórica frase de: «¡Véndovos Mareo!» en una reunión en la que iban a debatir las posibles salidas de un club ahogado por las deudas. Eran tiempos en los que el Sporting comenzó a pagar las malas planificaciones deportivas y las pésimas gestiones económicas. Se acercaba el 31 de julio, y la entidad rojiblanca se veía incapaz de hacer frente al pago de las fichas de sus jugadores, por valor de más de 4,2 millones de euros.

Tres días antes de la «oferta» de Pérez Arango, Pedro Sanjurjo, concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Gijón, había dejado claro que «la situación económica del Sporting es de extrema gravedad». Se inició entonces una serie de reuniones para tratar de salvar un barco que se dirigía hacia Segunda B por su mala gestión. El 12 de junio de 2001 el gobierno local decide comprar Mareo, que acaba siendo tasado en 9,18 millones de euros (1.525 millones de pesetas).
El Ayuntamiento hizo todo lo posible para acelerar los trámites. El Sporting entregó documentación sobre su situación patrimonial, pero se olvidó de un pequeño detalle, que acabó desvelando LA NUEVA ESPAÑA: Hacienda había notificado al club un embargo sobre la escuela de fútbol por una deuda con el fisco superior a los 6 millones de euros (1.040 millones de pesetas). El Ayuntamiento optó entonces por advertir al Sporting de que no podría adquirir Mareo con ningún tipo e cargas. Pérez Arango se vio obligado a reconocer que la deuda con el Estado rozaba los 9 millones de euros (1.458 millones de pesetas). Fueron jornadas de gran tensión en las que los responsables políticos locales trataban de llegar a un acuerdo con Hacienda, ya que de tener que hacer frente a toda la deuda con la Administración al Sporting no le quedaría lo suficiente para pagar las fichas y evitar así el descenso administrativo. Mientras, el Partido Popular e Izquierda Unida mostraban su desacuerdo con una operación que consideraban iba a solucionar las malas artes de los propietarios del Sporting gracias a su cercanía al PSOE. La mayoría del puño y la rosa en el Ayuntamiento permitió que se aprobara la compra el 13 de julio. Las negociaciones con Hacienda proseguían, con cruce de acusaciones entre el Gobierno central (en aquel entonces en manos del PP) y el regional, encabezado por Vicente Álvarez Areces. El Ayuntamiento buscaba que Hacienda sólo vinculara parte de la deuda del Sporting a la venta de Mareo, lo que permitiría al club destinar el resto al pago de las fichas. Hacienda aceptó, pero solicitó avales por valor de 3,7 millones de euros (630 millones de pesetas). La entidad rojiblanca presentó como garantía los derechos federativos de sus jugadores, pero fue rechazo.

Ante la falta de acuerdo, el Sporting logró convencer a la mayor parte de sus jugadores para que retiraran sus denuncias. Los que se negaron cobraron sus fichas gracias a una nueva intervención de José Fernández. Y el 31 de julio se consumó la venta de Mareo al municipio. Aunque las condiciones cambiaron, ya que en la operación se incluyeron las marcas del Sporting por valor de 3 millones de euros. En total, de las arcas municipales salieron 12,18 millones de euros destinados a parchear la salud económica rojiblanca. No fue la última vez que el Sporting logró salvarse gracias a Mareo, ya que en abril de 2004 cedió la opción de recompra a diez años que tenía sobre la escuela a la inmobiliaria Gesai para el pago de sueldos y fichas atrasadas. La recalificación de Mareo se puso de moda, pero el Ayuntamiento dijo: «¡Basta!».

33 comentarios:

sarapo dijo...

NUCA= Nueva Cocina Asturiana

catalino dijo...

VºBº

(Aguanto poco, la verdad, pero un factor humano es... un Factor Humano ¡El no va más!)

((Tranqui Chema ya lo ví... Si es que soy un acelerao/acalorao))

ch dijo...

Yo tiraría abajo El Molinón, así como la mayoría de los edificios de Gijón. Ciudad mal planteada y peor construida.

Por otra parte, "La Solana" es uno de los mejores restaurantes de Asturias, de visita obligada deja siempre un gran sabor de boca.

pipurrax dijo...

El que hundió al Exporting, al Madrid y a la U.D. Las Palmas fue el mismo: García Remón, que cambió la política de cantera por la de fichajes de dudosa calidad.

ch dijo...

Jambrina este post no llama a la gente, hay que currárselo más.
¿O será que ya es casi Agosto y hay muchas vacaciones?

mecanikong dijo...

Acabo de ponerme al día, presta leerles. Apasionante, nunca mejor dicho, lo que escribe García Martín este verano. Para mí es casi escritura erótica. XY se ríe cuando le digo que es casi porno. Y ahí queda lo que nos colgó Chema de él y sus andanzas por las ciudades del mundo.

ch dijo...

Hoy cuenta que se acostó con una que pintaba en el Prado.
Lo leí al despertarme y no lo recuerdo muy bien.

pipurrax dijo...

Un saludo hasta septiembre

recién llegada dijo...

Me pregunto dónde se van de vacaciones los que viven el resto del año en el lugar donde los que vivimos en otros sitios pasamos las nuestras :-)

devisita dijo...

Saluditos a tutti. Sean felices y buenos. Nos acordaremos de Vds, seguro.

Recién, en septiembre lo contaremos... besos.

ch dijo...

¿Entonces, esto cierra hasta septiembre?

Fernando Terreiro dijo...

Yo sigo aquí al pie del cañón.
Al Sporting le hundió el Valldolid el día que le metío un 3-7, o 4-7 o algo así en El Molinón. El Valldolid necesitaba ganar ese día para no descender (creo) y el Sporting estaba ya descendido, se habló mucho de maletines. Por la experiencia que tengo cuando se compra un partido, a no ser que el resultado tenga que ser otro lo más fácil es pactar un 1-0, o un
0-0 si vale con el empate.

Suerte de Galeradas dijo...

Nosotros seguiremos escribiendo en este blog, por lo menos mientras Sarapo no nos abandone.

chema dijo...

Vamos a pasar lista de los que estaremos aquí en el ferragosto:
- Terreiro.
- Simón Suerte.
- Correctora de galeradas.
- Yo.
¿Alguien más?

recién llegada dijo...

¡Presente!

recién llegada dijo...

Estaba pasando lista...¿no?

Ártabro dijo...

Apúnteme en la lista del ferragosto.

Chivatoak traidoreak dijo...

Pipurrax, señora y su Pipurrina no hacen público su destino vacacional por no causar un maremoto entre los medios de comunicación ya que han vendido la exclusiva a una prestigiosa revista del corazón.

txibatoak dijo...

Ese ¡prsente¡ tan enfático...
ya se sabe, es vivir en Oviedo y se te dispara el brazo en alto...

pipurrax dijo...

Sí, pero lo que nos den lo donaremos a una prestigiosa ONG.

recién llegada dijo...

Cargado de prejuicios le veo. ¿Nunca iba al colegio cuando pasaban lista? Humor y distancia.

ch dijo...

Presentes, hasta el momento, para el Ferragosto:

- Terreiro.
- Simón Suerte.
- Correctora de Galeradas.
- Recién Llegada.
- Ártabro.
- Chema.

Espero que se pronuncien los Mecanikong, Sarapo, Damaoscura, Davidtrasgu, Caín y cualquiera que lo tenga a bien.
Pipurax y familia, ¿participarán ustedes desde su lugar de descanso?

mecanikong dijo...

Oiga Chema, las vacaciones en Agosto son para privilegiados como usted. Así que ¡prrressentes! también.

ch dijo...

Añadidos los mecanikong.

Damaoscura y DavidTrasgu, hagan el favor de pronunciarse que ya hemos visto en los periódicos que la ruta Quetzal ha llegado a España.
¿O ya estrán de vacciones en otro destino?

sarapo dijo...

Chemari, you,ll never walk alone in August.
Me temo que Pipurrax et alii ya no le pueden leer. Y no se llevan ni la radio.

Pablo dijo...

Con permiso de doña Rosalía:

Adiós, ríos; adios, fontes;
adios, regatos pequenos;
adios, vista dos meus ollos:
non sei cando nos leeremos.
[...]
Deixo amigos por estraños,
deixo a veiga polo mar,
deixo, en fin, canto ben quero...
¡Quen pudera navegar!...

Anónimo dijo...

Nosotros también nos vamos. Me temo que no podremos leer el blog. Qué lo disfruten.

Ana dijo...

El usuario anónimo anterior era yo (sin las gafas).

chema dijo...

Voy a pasar lista:
- Terreiro.
- Simón Suerte.
- Correctora de Galeradas.
- Recién Llegada.
- Ártabro.
- Mecanikong.
- Sarapo.
- Chema.

ch dijo...

LVA. 1 de Agosto de 2006.

Si los pechos lunas.(JLGM).

Si me gusta pasear por las orillas del Sena, no es sólo para rebuscar en los cajones de libros (con el tiempo, los libros que más me entusiasman son los encuadernados en piel). Si me gusta pasear por las orillas del Sena, y por eso, siempre que puedo, en cuanto llega la primavera, me escapo a París, es porque colecciono lectoras.

Desde el puente de Solférino hasta el de St. Michel, solas, en pareja, o en pequeños grupos, festonean la orilla. Yo camino por lo alto de la calle y ellas están abajo, muy cerca del rebrilleo del agua. Qué prodigiosa sucesión de nucas, de espaldas rectas o graciosamente curvadas («Si los pechos lunas, sol la espalda», dijo no sé qué poeta oriental que sabía de lo que hablaba).

Hay días en que vuelvo al hotel tambaleante, embriagado de tan deslumbrante botín. Mi cazamariposas es una pequeña cámara fotográfica. Al contrario que las mariposas de mil colores, mis piezas nunca se me escapan. Me paso luego las noches en blanco observándolas en la pantalla del ordenador. Como un mago, puedo agrandar cualquier detalle. Puedo, por ejemplo, leer los libros que ellas leen. Me bastan las pocas líneas que aparecen en la imagen para adivinar de qué obra se trata. Por lo general, novelones infames, títulos de moda. Pero de vez en cuando hay sorpresas. Una de las piezas maestras de mi colección, leía a los presocráticos en edición bilingüe: «El camino que sube y el camino que baja son el mismo camino». Otra, 'Tel Quel', de Valéry: «Un ciclón puede arrasar una ciudad, pero no puede abrir una carta ni desatar un nudo».

Mis lectoras no suelen tener otro rostro que el que yo les sueño. Después de cada expedición las almaceno, las clasifico, llevo a una carpeta especial a mis favoritas. Y me paso noches enteras haciendo que se den la vuelta, que iluminen la pantalla con sus rostros, haciendo el amor con ellas, apretando la tecla de eliminar cuando me canso de alguna, insaciable Barbazul cibernético.

Pero a veces no me bastan mis fantasmagorías, necesito la crudeza y el peso de lo real, y entonces deambulo por los muelles, ya sin cámara, a la caza de piezas muy seleccionadas. Tengo infinitos trucos para entablar conversación, me paso todo el tiempo inventando estrategias para conseguir lo que me interesa. Los que me dan más resultados son los más sencillos, los que no parecen otra cosa que lo que son: un pretexto. Naturalmente, uno es un caballero y no se acerca a desconocidas. Sólo lo intento con piezas de mi colección que suelen volver, con regularidad, a los mismos lugares.

Un solo verso fue lo que me atrajo de Lucrecia (que feo nombre, pero el nombre era lo único que tenía feo). Amplié la foto y leí claramente, en español: «ansia desesperada, enorme, de volar».

Tenía que averiguar quién era el autor, tenía también que ayudarla a volar. La busqué a la tarde siguiente y no apareció. Pero sí un día después, que alegría la mía, y con el mismo libro. Bajé tranquilamente la escalera de piedra hasta la orilla del río, venciendo mi timidez, disimulando mi agitación. «Perdón, señorita, ¿podría decirme qué libro lee usted? Es que estoy haciendo una encuesta».

Volvió hacia mí los ojos, sorprendida y un poco asustada. Poco antes había cerrado el libro y miraba soñadora las aguas del río. Mi sonrisa y mi aspecto la tranquilizaron.

«Una antología de Luisa Luisi, una poetisa uruguaya. Pero ¿de verdad estás haciendo una encuesta? ¿Por encargo de quién?».

«No, no es verdad, ¿para qué te voy a engañar? Pero me alegra que leas a esa poeta, yo también siento a veces ansias desesperadas, enormes, de volar».

«¿La conoces? ¿Cómo me alegra saberlo! En mi país se la estudia en las escuelas, pero fuera de Uruguay no he encontrado a nadie que hubiera oído pronunciar su nombre».

Lucrecia, de espaldas, parecía tener veinte años; de frente, también parecía tenerlos (al menos para un miope como yo), pero había cumplido los cuarenta, según supe luego.

Era una mujer decidida. Al poco de la conversación, comencé a notar que cambiaban las tornas: dejaba yo de ser el cazador, para ser la pieza a cobrar.

Lucrecia me seguía gustando (aunque menos, claro, que muda y de espaldas en mi ordenador), pero me hacía muy poca gracia comprobar que cada vez llevaba con más seguridad las riendas. Con seguridad, pero con delicadeza, sin dar tirones bruscos. Era profesora de literatura e incluso tenía noticia de mi nombre (o fingió tenerla).

Tomamos algo juntos, tal como yo había planeado, charlamos de todo lo humano y lo divino, y al final, en lugar de ir a mi hotel (como yo había planeado) nos fuimos al remoto apartamento que compartía con una amiga. «Ahora ha ido a visitar a sus padres», me aclaró.

Lucrecia había estado casada en su país («Me casé muy joven, a los dieciséis años, figúrate») y no tenía ninguna gana de volver a repetir la experiencia.

«Me aterran las relaciones estables. Mi amiga, que es argentina, dice que debería consultarlo con un psicoanalista».

«Entonces has sabido escoger el producto adecuado. Dentro de dos días regreso a España».

Ella entonces tomó entre las suyas una de mis manos (todavía estábamos en el metro): «No te pongas triste por eso, cariño, que yo dentro de un mes he de ir a España para participar en un curso de doctorado. Voy a Oviedo, me invita una colega tuya. Si me alojo en tu casa, le salgo más barato a la Universidad y quizá pueda prolongar la estancia con alguna conferencia».

Comencé a sudar. Esta vez la mariposa era yo y la redecilla me había caído encima. No había manera de escapar. Ni siquiera cabía el recurso de equivocar un número al dar el teléfono (un recurso que siempre me había dado resultado con quien no quería volver a ver). Pero aún quedaba otro trasbordo antes de llegar al apartamento de Lucrecia. Algo se me ocurriría. ¿No era yo maestro en el arte de nadar y guardar la ropa?

No se me ocurrió nada, sin embargo. Llegamos, hicimos lo que había que hacer (nada más cerrarse la puerta, empezó una fiesta en la que ella llevó en todo momento la iniciativa), y yo regresé luego en taxi a mi hotel. No me apetecía nada quedarme a pasar allí la noche, pero tampoco hubo ninguna sugerencia al respecto.

Y Lucrecia vino a España y, aunque apareció un momento por mi despacho en el Milán, nunca visitó mi casa (tan cerca, al otro lado de la calle). ¿Estuvo siempre tan ocupada! No es que me importara. En absoluto. A mí sólo me gusta convivir con mis fantasías. En la sudorosa, imperfecta, maravillosa realidad prefiero repetir lo menos posible. Ir probando sabores. No sólo alternar fresa y chocolate, también disfrutar de las infinitas variedades de la una y del otro.

Pero me jodió bastante -para qué engañarnos- que Lucrecia hiciera conmigo exactamente lo que yo pensaba hacer con ella.

mecanikong dijo...

¿¿¡¡¿ Tímido JLGM ??!!?

Viejo Casale dijo...

yo también estoy.
El 3-8 no fue al Sporting, fue al Oviedo.

Panchu dijo...

Pasaros por el foro del Real Sporting
www.rsg.foro.st

PUXA SPORTING!!!