29 de abril de 2008

AGUAS DE ABRIL

EL PERIODICO POR FUERA



Y allí, en Austria, la patria de Sigmund Freud....así se inicia la novela de José Cabrera sobre el caso FRITZL. El dibujante del periódico abunda en ese dato fundamental, el centro eje de cualquier relato real.


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Paloma Lago cumple 41 años y dice que hay pocas mamas que resisten erguidas el paso del tiempo pero que ahora con una mínima incisión se hacen milagros.
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NUESTRO PROPIO CIELO. Un excelente corto de Roberto Pérez Toledo.














27 de abril de 2008

UN DOLOR

Cuando en 1999 volví a Asturias para trabajar en lo que sería el actual ETAC lo hice con plena conciencia de las insuficiencias que la Reforma Psiquiátrica había generado en la atención a los enfermos mentales más graves. De ahí, de la constatación de dichas lagunas asistenciales, nació la idea de intentar poner remedio a lo que estaba pasando... o de tirar de una vez la toalla. La asistencia que prestamos suele estar presidida por el contacto con la realidad y alejada de los espesos magmas ideológicos que obnubilan ciertas conciencias y anegan voluntades. Los resultados han sido francamente buenos y pienso que hoy muchas pacientes y sus familias se benefician bastante de nuestro trabajo. Por supuesto que no podemos devolverles la salud a los enfermos, que no podemos eliminar totalmente ciertas situaciones de sobrecarga familiar y que no podemos aún llegar con toda la intensidad requerida a todos los casos que necesitan una atención continuada y próxima. Y que todas las semanas tenemos conocimiento de la dureza de ciertas vidas. Y que pese a nuestros esfuerzos seguirán pasando sucesos que nos helarán la sangre. Pero seguro que serán menos y menos graves. Como dice Antonio Colodrón, maestro, "Curar no curaremos pero creo que aliviar el sufrimiento, casi siempre". Honradamente, creo que lo que hacemos tiene sentido. Y que a veces hay que decirlo porque sino siempre hablan los mismos.






"Somos más de temer los de casa, los normales, que los enfermos mentales»
«Hay suficiente información científica que sostiene que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario de atención es preferible al hospital psiquiátrico monográfico»








23 de julio del año 2004. En aquella fatídica jornada, Ramón del Barrio, que padece un trastorno mental, se acercó por detrás al pequeño Borja Solar mientras éste jugaba en el parque Isabel la Católica. El mierense, de 36 años y vecino de El Coto, le cortó el cuello. 15 de abril de 2008. «La he matado... Ahora estás callada, te quiero mucho», afirmaba ante la Policía Ángelo Caratenuto, de 35 años, mientras acariciaba, en plena calle, un bulto extraño envuelto en un trapo donde aseguraba tener guardada la cabeza de su madre. El presunto parricida de Murcia había sido hospitalizado varias veces para recibir tratamiento psiquiátrico y protagonizó episodios de violencia contra su progenitora. 22 de abril de 2008: una madre avilesina suplica a través de LA NUEVA ESPAÑA ayuda judicial para que se obligue a tomar la medicación a su hijo, preso en Villabona, enfermo mental y que en julio saldrá «más agresivo que como entró».

¿Víctimas o agresores?, ¿psiquiátricos o tratamiento a domicilio?, ¿qué recursos tiene a su disposición un enfermo mental? El psiquiatra y coordinador del servicio de Salud Mental de Avilés, Juan José Martínez Jambrina (León, 1964), analiza en la siguiente entrevista los últimos sucesos en los que se han visto supuestamente involucradas personas que padecen patologías de salud mental. Jambrina, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Salamanca, es especialista en Psiquiatría desde 1996. Posteriormente dirigió el programa de asistencia psiquiátrica de la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid y en junio de 1999 se incorpora al equipo de tratamiento asertivo comunitario de Avilés, que ahora dirige. Leer, escribir, el fútbol y los toros son sus aficiones.
-En las últimas semanas los enfermos mentales han ocupado las primeras páginas de los periódicos. ¿Enfermedad mental es sinónimo de agresividad?
-En absoluto. Más bien lo contrario. Lo que caracteriza con mayor detalle a las personas con una enfermedad mental grave (una psicosis) es lo contrario: la alogia, la apatía, la abulia, el aislamiento social y la pérdida de energía, que son los mal llamados síntomas negativos. Aunque sucede que hay enfermos mentales que consumen tóxicos o que obvian las recomendaciones médicas y que a veces, en escaso porcentaje, pueden tener episodios de agresividad. En esto coinciden con las personas normales. Los que alertan de manera indiscriminada sobre la agresividad de los enfermos mentales me recuerdan a los que alertan sin datos sobre la peligrosidad de los inmigrantes. A la luz de las estadísticas y viendo cómo se trata a ciertos inmigrantes y cómo se juega con las limitaciones de muchos enfermos, somos más de temer los de casa y las personas normales. Quiero decir, y no es un tópico, que los enfermos mentales son con más frecuencia víctimas que verdugos. También sucede que los episodios de agresividad del enfermo mental suelen tener un carácter desconcertante, de imprevisión y de crudeza que los hace muy angustiosos para la población. A la par que especialmente apetecibles para el cine, la literatura o el periodismo de ciencia ficción.
-¿Cómo explicaría el caso del joven que supuestamente degolló a su madre en Murcia?

-No lo conozco salvo por titulares de prensa, y en estas circunstancias no puedo opinar.
-¿Y el del hombre que mató a un niño en Gijón?

-Me sucede lo mismo. Una atrocidad. Pero sólo conozco lo que salió en la prensa y la sentencia de la Audiencia, en la que, por cierto, echo en falta las razones por las que se concluye que hubo un deficiente funcionamiento de los servicios de Salud Mental.
-Ahora que se reabre el debate sobre si son más efectivos los manicomios o el tratamiento en la calle, ¿de qué lado está?

-No creo que se reabra ningún debate. Que yo sepa, se plantean correcciones sobre el modelo existente. Yo he trabajado en ambos modelos y trabajaré donde me manden porque lo me preocupan son los enfermos. Pero sucede que hay suficiente información científica que sostiene que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario es más eficaz, mejora más la calidad de vida y produce mayor satisfacción en los pacientes y sus familiares que la asistencia en el hospital psiquiátrico monográfico. Me interesan los argumentos científicos, no los ideológicos.
-¿Cuáles son las alternativas para los enfermos mentales?
-Para los graves es necesario seguir desarrollando redes socio-sanitarias que garanticen una vivienda adecuada, acceso a programas sólidos de rehabilitación laboral u ocupacional y la potenciación de iniciativas de ocio y tiempo libre adecuadas a sus problemas. En España, en cobertura del espacio sociosanitario andamos lejos de la media europea.
-Avilés es pionero en el TAC (tratamiento asertivo comunitario). ¿En qué consiste este programa de atención a enfermos mentales?
-Se trata de un equipo multidisciplinar de psiquiatras y personal de enfermería que trabaja siempre en el medio familiar, domiciliario o social del paciente. Pensamos que sólo así podremos garantizar en los casos más graves el cumplimiento terapéutico y el acceso a los programas de rehabilitación. Un seguimiento cercano e intensivo de los enfermos con más problemas hace prácticamente innecesarias las medidas de fuerza antes citadas. El equipo de TAC de Avilés ha sido nombrado referente nacional por el Ministerio de Sanidad. Lo que no acertamos a explicarnos es por qué hay comunidades autónomas que aún no han incorporado el dispositivo a su cartera de servicios. En el Reino Unido funcionan cerca de 300 equipos. En Holanda se ocupan de la atención de casi todas las personas con enfermedades mentales graves y no sólo de las que tienen más dificultades. Incomprensiblemente, en España sólo funcionan siete equipos.
-¿Cuántos pacientes participan en este programa?

-Desde 1999 han sido derivados 130 casos al equipo de TAC de Avilés. En este momento tenemos 110 pacientes a cargo. Esperamos seguir creciendo en personal para poder cubrir todas las necesidades del área.
-¿Cuál es la salud mental de los españoles? ¿Ha habido un incremento de patologías de este tipo?

-Yo soy muy escéptico con esto de la salud mental nacional. No creo que haya habido grandes variaciones en los últimos años. No hay un mayor número de trastornos mentales, aunque sí puede que haya más infelicidad en muchas personas. Pero la infelicidad, que puede acarrear intensos sufrimientos, no es un problema mental. En todo caso, retroceden ligeramente los cuadros más graves y se incrementan los cuadros ansioso-depresivos. Nos preocupa la general tendencia a etiquetar como problemas mentales todo tipo de malestares personales. Hace unos diez años que se puso en marcha en Estados Unidos un movimiento para intentar frenar este camino hacia la victimización más o menos generalizada. Es necesaria una reevaluación de prácticas y políticas en materia de salud mental y de las necesidades reales de la población asistida. De seguir así se verá comprometida la competencia profesional de los colectivos implicados y a medio plazo la viabilidad económica de la asistencia.
-¿Qué enfermedad es la que tiene más prevalencia? ¿Por qué se caracteriza?

-En línea con lo ya comentado, los trastornos de adaptación y de ansiedad suponen más del 50 por ciento de la demanda. Coincido con el profesor Gómez Beneyto, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Valencia, en que, si uno aplica estrictamente los criterios médicos y psicológicos para hacer un diagnóstico de enfermedad mental, uno de cada cuatro españoles los cumple, pero eso no quiere decir que todos precisen tratamiento. Hay personas que están pasando crisis que cederán espontáneamente y sin ningún tratamiento; otras que sufren males enraizados en el ámbito social, como, por ejemplo, problemas relacionados con la pareja o el trabajo, cuya solución supone un cambio en las situaciones sociales, no un tratamiento médico. Luego, existe un tercer grupo que efectivamente cumple los criterios de diagnóstico para un trastorno mental. De esta manera, si se restan de estas personas que cumplen criterios médicos aquellas cuyo mal tiene un enfoque social y otras que son transitorias, se obtiene, como mucho, un 5 por ciento de personas con problemas mentales.
-Los enfermos mentales aún deben soportar la estigmatización. ¿Esto puede influir en su comportamiento?

-Por supuesto, es un problema terrible. Muchos pacientes no se atreven a salir de casa en los días posteriores a cualquier incidente público en el que esté implicada una persona a tratamiento psiquiátrico. Es muy doloroso comprobar el rechazo social al que se somete a personas cuyo mayor delito suele ser el sufrimiento o la angustia.

26 de abril de 2008

DUDAS Y QUEBRANTOS


Excelentísimo Señor Juan Gelman. Mientras haya un hombre asustado, habrá poesía.

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Leo las Rumbas de Joan de Sagarra antes de que la edición original de Kairós se convierta definitivamente en polvo. Cuendo pedí el libro por teléfono, y de tan familiar que suena la empresa, pensé que el propio Pániker me anotaba la comanda. Sagarra. Ingenio, agilidad y fugacidad. Esa frase: " Arcadi Espada no debe tener el oído muy fino. Yo no grité: Boadella, hijo de puta. Lo que grité fue: Boadella, fill de puta". Muy amenas las rumbitas catalanas que traen el aroma triste de las flores de las Ramblas y el color de la camiseta del Barsa cuando era azulgrana de verdad, o sea, cuando Sadurní, Rexach, Asensi y cia. O sea. Paloma.

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Pronto hará diez años que el Sporting falta de su asiento de Primera. Pero, este año, ¡sí!





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24 de abril de 2008

LAS TETAS IMPORTAN ( por Jacinto Peñacoba)

La cineasta Coixet ha descubierto que la feminidad está en las tetas. No nos engañemos, dice mayestática a las feministas, las tetas importan y mucho. Coixet arriba a puerto tras esa experiencia devastadora que se explica fácil, con la mano en el revólver: conozco a los hombres, sé de que hablo...
Coixet concluye que la femineidad está en las tetas porque un 70% de las parejas masculinas de mujeres con cáncer de mama acaba abandonándolas. Sostiene Coixet.
La película ELEGY, que aborda el tema del cáncer de mama, ha sido elegida por el establishment para inaugurar la "era aquarius" igual que hace cuatro años tuvimos aquella impostura que titularon "Mar adentro".
Yo le diría: cuenta, Coixet, cuenta. Con los dedos de la mano. Poderosa capacidad de reflexión. Los datos epidemiológicos no son ciertos pero ¿para qué le hacen falta datos a Coixet?







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UNA IMPORTANTÍSIMA CARTA AL DIRECTOR

La investigación con células madre

LUIS ESQUENA ROMAGUERA - Torroella de Montgrí, Girona - 23/04/2008


Mientras que la investigación con células madre embrionarias, de la que es tan entusiasta el ministro de Sanidad, Bernat Soria, todavía no ha logrado ningún resultado positivo, la empresa Cellerix, creada por la flamante ministra de Innovación, Cristina Garmendia, ha conseguido desarrollar una nueva generación de medicamentos utilizando células madre adultas procedentes del tejido adiposo, que a nadie provoca el más mínimo recelo ético. Son las mismas células con las que ya se han logrado más de un 70% de curaciones de fístulas perianales complejas. La experimentación con células adultas, sin apoyo alguno de la Administración, ha fructificado ya con más de trescientas aplicaciones clínicas en medicina regenerativa, entre ellas la recuperación de tejido cardiaco en afectados de infarto. Por el contrario, con las células embrionarias, hasta ahora, lo único que se ha logrado es la producción de carcinomas en los tejidos que se generan a partir de las mismas, y crear falsas expectativas en personas afectadas por enfermedades degenerativas. ¿Será por ello que Zapatero ha sacado las atribuciones que en este campo de la investigación tenía el ministro Soria para dárselos a la ministra Garmendia? Quizá sea un punto positivo a favor del nuevo Gobierno.

22 de abril de 2008

HEROES ANONIMOS: OTTAVIO BOTTECHIA











Hizo falta que Albert London informase sobre el caso para que se aclarase de manera convincente la extraña muerte del ciclista italiano Ottavio Bottecchia. Albert London es uno de los padres del periodismo europeo desde que publicó su imponente reportaje EL CAMINO A BUENOS AIRES, sobre el pujante negocio de la prostitución de inmigrantes europeas en la boyante Argentina de principios del siglo XX.
El relato de London es tan apabullante como la propia vida de Bottecchia.
Lo rescato ahora del baúl de los recuerdos. Merece la pena.






La mirada de Ottavio


Carlos Lozano Ginel



OTTAVIO BOTTECCHIA nació a finales del siglo XIX en un pequeño pueblo de la región italiana de Frioui. De familia humilde y casi analfabeto empezó a trabajar de albañil hasta que aprendió a montar en bicicleta en la Primera Guerra Mundial, cuando fue destinado a la compañía de los Bersaglieri.

Fue uno de los mejores ciclistas de su época. Ganó el Tour de Francia en 1924 y repitió victoria al año siguiente. Todo apuntaba a que igualaría la mítica marca de Philipe Thys cuando su carrera quedó truncada. Falleció el 15 de junio de 1927. Todavía hoy, como en los casos de Potier, Pelissier, Ocaña o Pantani, vencedores igualmente del Tour de Francia, la causa de su muerte continúa siendo una incógnita.

Albert London, periodista y amigo personal del ciclista, arrojó un rayo de luz al misterio en la crónica que escribió para el diario Le petit parisien el día 15 de septiembre de 1947. La tituló LA MIRADA DE OTTAVIO. He aquí un extracto de la misma:

Nunca me creí la versión oficial. No debían haber cerrado el caso de aquella manera. Las conclusiones llegaron a principios de julio. "Muerte accidental. Ottavio Bottecchia, durante un entrenamiento, sufrió una insolación que le hizo perder el control de su bicicleta hasta caer, recibiendo un fuerte golpe en la cabeza que le produjo un traumatismo craneal de consecuencias funestas".

Qué estupidez. Nadie que le hubiera visto escalar las peladas cuestas del Peyresoude con cuarenta grados y sin una sombra, podía creerse semejante patraña. Y yo le vi. Sobre la mesa de mi despacho, en la redacción, aún está la foto de su victoria en Lunchon en el Tour del 24. Yo a su lado, con algunos colegas y seguidores. El pequeño y bravo ciclista mostrando orgulloso el ramo de flores, con amplia sonrisa, casi una mueca, y con un brillo de felicidad en sus ojos.

Aquel año arrasó. "Ottavio Bottecchia entra victorioso en el Parque de los Príncipes, siendo el primer ciclista de la historia en llevar enfundado el maillot amarillo desde la primera etapa".

Y también estaba allí un año después siguiendo la carrera junto a él, cuando aquel maldito bretón se le escapó a su dueño y fue a enredarse en su rueda trasera. Bajé del coche y le ayudé a levantarse. Cogió la bicicleta y subió a ella lleno de magulladuras, con la pierna ensangrentada y el rostro desencajado. Y siguió pedaleando. Sí señores. Siguió y siguió pedaleando. Aquel día perdió más de quince minutos, pero Ottavio sólo sabía mirar hacia adelante. Y consiguió el Tour. Su segundo Tour.

Aquel asunto del perro me proporcionó su amistad que me brindó siempre sin pedir nada a cambio. Compartí con él penas y alegrías, mesa y burdel. Y palabra.

"Ottavio, esa boca terminará perdiéndote. Deja en paz la política. Dedícate sólo a la bicicleta". Le dije un día en el café de La Place. Y él, sin dejar de recorrer con la vista el cuerpo de la camarera que le servía la copa de pastis, escudriñando su escote, cada poro de su piel, con aquella mirada suya, las cejas en alto como queriendo agrandar el brillo de sus ojillos negros llenos de vida, me contestó con picardía: "y a ellas, Albert, y a ellas".

Muy pocos, yo entre ellos, defendimos la tesis del asesinato. Era vox pópuli su oposición al régimen de Mussolini que le había obligado a abandonar su amada Italia. Estaba amenazado. Y de muerte.

La bicicleta estaba a más de doce metros de su cadáver. Intacta. Ni un sólo golpe. Sólo la cabeza de Ottavio estaba rota. Era imposible que se hubiese caído. Entrenaba habitualmente por aquella carretera que conocía perfectamente. El tramo era recto, flanqueado de viñedos a ambos lados. Ninguna curva, ni pendiente, ni bache. No, no cayó. Demasiado miedo de las autoridades. La justicia gala no podía admitir el asesinato. Las sospechas hubieran recaído sobre los Camicie Nere. Y eso, para las relaciones políticas entre Francia e Italia, en primavera de 1927, no era conveniente.

Han pasado veinte años desde su trágica muerte. Hace unas semanas que se reabrió el affaire Bottecchia. Todo el mundo sabe ya la identidad de su asesino. Lo reveló el párroco de su localidad poco después del entierro del criminal, cuando poco importaba ya violar el secreto de confesión. Se presentó en la gendarmería y le contó al oficial de guardia que al darle la extremaunción le había confesado el asesinato de un ciclista, veinte años atrás, al sorprenderle robando un racimo de su viña. No hubo pelea ni forcejeo. Se acercó a Ottavio y sin mediar palabra, le quebró la base del cráneo con el bastón. El gran campeón, murió por un mísero racimo de uvas. Ahora, definitivamente, el caso está cerrado.

He vuelto al lugar. He preferido hacerlo solo. Hace unos días esto era un hervidero de periodistas. Ya es tiempo de recogida y el sitio verano ha sido benévolo. Será una buena añada. Examino de nuevo el sitio exacto en que cayó mi amigo. Trato de imaginar qué le hizo detenerse en el camino, qué le hizo pararse allí. Me parece verle tendido. La cabeza quebrada, la sonrisa rota y la mirada ya sin vida. Y contemplo la uva en plena madurez. Uva tinta, rojo sangre. Y entonces caigo en la cuenta. Algo no cuadra en el escenario. Ottavio murió en el mes de junio.

De entre las cepas sale alguien que se acerca a mí. Es un joven, rondando la veintena, no muy alto pero fornido. "Por favor, déjenos en paz. Basta ya de hacernos preguntas", me dice con una súplica en los ojos. Y al hacerlo me fijo en ellos. Pequeños, negros, vivaces. Y las cejas apuntando al cielo. La misma mirada. Y recuerdo aquellas palabras: "y a ellas, Albert, y a ellas".

"Sólo una pregunta, joven, ¿en qué mes madura la uva?"



© Asociación Literaria y Cultural Café Compás de Valladolid, 2004

20 de abril de 2008

VEINTE DE ABRIL

19 de abril de 2008

ENFERMEDAD MENTAL Y VIOLENCIA ( en El País)

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El enfermo mental no es más violento que el sano
El horrible crimen de un esquizofrénico reabre el debate: ¿debía estar encerrado? - Los expertos prefieren al enfermo libre y bajo tratamiento, pero faltan psiquiatras

MÓNICA SALOMONE 19/04/2008

Un hombre en tratamiento psiquiátrico decapita a su madre y se pasea con la cabeza envuelta en un trapo bajo el brazo, como ha ocurrido esta semana en Murcia. Una médica que sufre esquizofrenia ataca a ocho personas y mata a tres, como pasó en la Clínica de la Concepción, en Madrid, en 2003.

La reacción es inmediata: ¿cómo puede haber ocurrido?, ¿estas personas no deberían estar controladas?, ¿está el sistema preparado para atenderlas y evitar estos sucesos? Podría decirse que cada vez que se da un caso así, se reabre el debate en torno a la atención a enfermos mentales graves. Pero no sería del todo correcto. Porque entre los especialistas no hay debate alguno: los psiquiatras responden a las preguntas de antes con unanimidad total, y mensajes como los siguientes. El principal es que no son más peligrosos que la población sana; más bien al contrario. Dos: atendidos de forma adecuada y en términos generales, donde mejor están es en sus casas. Tres, y aquí viene un importante pero: como reconoce la propia Estrategia Nacional en Salud Mental, faltan recursos para proporcionar esa atención. Lo que sigue son los matices (hay unos cuantos).

Un caso no hace estadística, y nadie dirá que el de Murcia es atribuible a los pocos medios. Es más, Carlos Giribert, subdirector general de Salud Mental de Murcia, asegura que, aunque "todo es mejorable", disponen de "recursos suficientes". Faltan psiquiatras, pero "como en el resto de las comunidades". Angelo Carotenuto, el enfermo parricida, "había usado muchos de nuestros recursos asistenciales en los últimos años. Estaba siendo seguido, seguía su tratamiento. El sistema tenía una respuesta para su situación". ¿Qué pasó entonces? Sin entrar en detalles, en parte por motivos deontológicos, Giribert apunta: "Además de enfermo mental, Carotenuto es toxicómano, y eso hace que su comportamiento sea mucho más impredecible". Lo que remite a una de las preguntas iniciales: si se sabe que las personas con esquizofrenia y adicción a drogas son impredecibles, ¿deben estar en la calle?

A esta pregunta, los psiquiatras responden por partes. En la primera recuerdan que los enfermos mentales graves suelen ser más "víctimas que agresores", dice Francisco Pulido, psiquiatra responsable del Plan Insular de Rehabilitación Psicosocial de Tenerife. Como explica Alberto Fernández Liria, presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, los enfermos mentales graves representan un 3% de la población, pero cometen "mucho menos del 3%" de los delitos violentos. Para los psiquiatras es algo lógico, dado que un enfermo mental es de por sí más vulnerable, en vez de lo contrario, y tiende a evitar el contacto social. Pero hay una circunstancia que daña mucho su imagen: sus crímenes, cuando se producen, suelen ser muy llamativos. Dan titulares. "Si alguien de Madrid asesina a alguien, el titular no es 'Un madrileño...'. Eso lo entiende todo el mundo. ¿Por qué no pasa lo mismo con un esquizofrénico?", se pregunta Fernández Liria. La estadística le da la razón. Pero tal vez sea lógico preguntarse si, en el caso de un enfermo mental grave, ese crimen podía haberse evitado.

De eso trata la segunda parte de la respuesta de los psiquiatras. Efectivamente, con un seguimiento adecuado, los riesgos para la seguridad del paciente y de quienes le rodean baja mucho, "prácticamente desaparece", señala Pulido. La razón es que, cuando el paciente sigue su tratamiento, puede llevar una vida normal durante largos periodos, y las crisis se producen tras síntomas que tanto los expertos como los familiares suelen reconocer. "Eso pasa de forma excepcional", dice Pulido, y entonces, si es necesario, se puede ingresar involuntariamente al enfermo, siempre con autorización judicial.

Por supuesto, las cosas no pasan siempre según prevén los manuales. "Hay un componente de impredecibilidad en la enfermedad que es del todo inevitable", afirma Pulido. "Pero es muy bajo". Coincide con él Juan José Martínez Jambrina, coordinador del Servicio de Salud Mental de Avilés (Asturias): "Nunca voy a poder estar cien por cien seguro de que no va a haber un cambio repentino". Pero el mensaje es contundente: lo inevitable se reduce mucho con un buen seguimiento. "Es como con los accidentes de tráfico", dice Martínez Jambrina. "Se hace mucho esfuerzo por evitarlos, pero los hay todas las semanas. No por eso vamos a suprimir los coches". Para Giribert, en Murcia, el caso de Carotenuto podría ser de los impredecibles.

Ahora bien, todo lo anterior se basa en que los enfermos estén bien tratados y seguidos. ¿Lo están? Ya en los años ochenta, psiquiatras estadounidenses demostraron que los enfermos mentales se tratan mejor en su entorno, en vez de aislados en un centro. La filosofía se extendió por el Reino Unido y otros países, y en 2005 se promulgó, bajo el auspicio de la Organización Mundial de la Salud, la Declaración de Helsinki en Salud Mental, que propugna el mismo principio y que fue suscrita por España en 2005. En esta declaración se basa la actual Estrategia Nacional de Salud Mental española (2007). En ella se afirma: "Numerosos estudios muestran que, a igualdad de gasto, el modelo comunitario es más eficaz, mejora más la calidad de vida y produce una mayor satisfacción en los y las pacientes y sus familiares que la asistencia en el hospital psiquiátrico monográfico

[los antiguos psiquiátricos]".

Es un camino sin vuelta atrás, y a los psiquiatras les cansa que sea puesto en cuestión cada vez que un enfermo mental se ve implicado en una tragedia. "En el caso de Mari Luz, la justicia no ha funcionado bien, pero nadie defiende volver a los linchamientos. Los antiguos psiquiátricos no eran muy distintos de un linchamiento", dice Fernández Liria.

Pero no se trata sólo de sacar a los enfermos del manicomio. Hay que ofrecerles un seguimiento continuado. Y es aquí donde aparece un escollo. Porque en el nuevo modelo, el enfermo está en casa, con familias que ni suelen tener mucho dinero, ni mucha información..., ni apoyo. Éste es uno de los "puntos críticos" del modelo que identifica la estrategia, diseñada por representantes de las comunidades y de asociaciones de expertos y de familiares, además del Ministerio de Sanidad.

Hay otros. Como que los pacientes llegan al centro de salud cuando la enfermedad está ya avanzada, algo que empeora mucho el pronóstico, o que "tanto los equipos de atención primaria como los de salud mental están atendiendo un número creciente de problemas de salud mental, que desborda en muchos casos la capacidad de los mismos", señala la estrategia. "La intensidad de atención ambulatoria dispensada a los trastornos mentales graves es insuficiente al número insuficiente de especialistas en salud mental".

Las familias no pueden estar más de acuerdo con la crítica. "Acogemos muy bien a nuestro familiar, nuestro hijo, nuestro hermano, pero no somos médicos", dice José María Sánchez Monge, presidente de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES). Piden formación, más apoyo e igualdad de acceso a tratamientos integrales: farmacológicos, psicológicos, de rehabilitación. También piden que se quite "el estigma" a los enfermos mentales: "Esta enfermedad es crónica, pero recuperable con el tratamiento adecuado".

La buena noticia es que seguir a un paciente en su casa sin sobrecargar a la familia y sin que se produzca lo que los psiquiatras llaman "la puerta giratoria" -reingresos breves en las unidades hospitalarias de psiquiatría cada pocas semanas- es posible. Lo demuestra el trabajo de equipos como el de Martínez Jambrina en Avilés, que en 1999 fue el primero en seguir a los enfermos más graves en sus casas y no sólo en los centros. El equipo ha visto en estos años un centenar de pacientes, visitándolos con una frecuencia variable según sus necesidades, y una muestra del éxito, para Martínez Jambrina, es que han tenido "sólo tres ingresos involuntarios", una tasa mucho más baja de lo habitual. Puede que estos equipos salgan caros en cuanto a recursos humanos, pero son muy rentables si se cuentan el sufrimiento y los ingresos.

Sin embargo, la cantidad y el tipo de recursos en atención en salud mental varía mucho de unas autonomías a otras. Hay ahora unos siete equipos similares al de Avilés en toda España y, poco a poco, el modelo se extiende, pero está lejos de ser universal.




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18 de abril de 2008

ABRIL (hoy en LNE)

Silvio Berlusconi ha vuelto a ganar las elecciones italianas. Il Cavaliere mandará a los italianos por tercera vez tras haber gobernado entre 1994 y 1996 y entre 2001 y 2006. El magnate italiano me desagrada profundamente. Digerida la noticia y leídos o escuchados los principales demiurgos de la comunicación patria aún no he podido hacerme una idea que me explique por qué un tipo así es capaz de ganar por tercera vez unas elecciones generales en un país como Italia. Además, la victoria de Don Silvio alumbra dos corolarios: la resurrección de la derecha italiana, lastrada por los recuerdos de Mussolini o Andreotti y la liquidación de la izquierda ubicada en las nostalgias del Partido Comunista. Extraordinariamente representativa ha sido la victoria del centro derecha en el barrio obrero milanés de Sesto San Giovanni, feudo comunista conocido como La Stalingrado italiana.
La primera razón que puede explicar el triunfo de Berlusconi se llama Walter Veltroni, el candidato de la izquierda. Sobre Veltroni escribió Enric González hace unos meses: Veltroni fue dirigente del Partido Comunista, pero asegura que nunca fue comunista. Se declara ateo pero difundió los evangelios con el diario del partido, L'Unità, cuando era su director, y ha participado en varias peregrinaciones católicas.” Hombre de exquisito ingenio será recordado por la súbita ocurrencia que le condujo a ofrecer un puesto en su candidatura a Verónica Larío, esposa del propio Berlusconi. Se ve que para refundar la izquierda hace falta tener un poco claras dos o tres cosas. Y que no era el caso.
Para explicarnos la historia no podemos por menos que enfrentarnos a la pregunta del millón ¿cómo es posible Berlusconi? A otros presidentes europeos se les achacan infinidad de defectos pero también se les reconocen algunas virtudes. Silvio Berlusconi es el único presidente que pasa por la vida pública recibiendo descalificaciones por doquier. Si acaso algún osado le llama genio de la burla o extravagante... Pero el problema surge cuando el comentarista tiene que explicar qué clase de personas pueden ser los que votan a un político populachero, demagogo, aliado con las turbas nacionalistas y fascistas y con varias acusaciones de corrupción a sus espaldas. Ahí se para el carro retórico. Casi nadie se atreve a confrontar a los votantes con el fruto de sus votos. Todo se diluye en un concurrido coro final que dice que los italianos sabrán lo que hacen… Hay alguna excepción. La escritora Espido Freire ha levantado el vuelo para concluir que quienes votan a un vetusto machista amigo de la mafia pues deben ser personas similares al elegido. De poco valen componendas cuando tenemos dolorosos ejemplos de elecciones democráticas protagonizadas por votantes a los que se ha eximido de toda responsabilidad en lo sucedido gracias a sus votos. Porque alguna vez habrá que preguntarse sobre la urbanidad de un país que convivió sin notorios traumas con 10.000 asesinatos mafiosos en una década muy reciente. Porque no es que en Europa haya un conflicto entre alta y baja cultura; lo hay y más grave entre buena y mala educación. Ha desaparecido esa buena educación regida por el sentido de la justicia y la responsabilidad social, escribía recientemente Félix de Azúa. Ahora el individuo de a pie intenta sobrevivir imitando al medio, a ésos que intuye que dominan el medio que son los que resuelven las cosas insultando, amenazando o cortando por lo sano. Los silvios del lugar. Puede que cuando Gil de Biedma hablaba de una nación de cabreros no se estuviese refiriendo solo a España. Italia, siempre tan seductora por fuera, puede ser un lugar desesperante. Lo contaba Nanni Moretti en su obra magna ABRIL: “El día que Berlusconi ganó las elecciones en 1994, por primera vez en mi vida y con 43 años me hice un porro. No había ya nada que hacer”. Y ahí estaba él, hablándole risueño a la nación, rodeado de chicas en bikini.

15 de abril de 2008

LAS VERGUENZAS

EL PERIODISTA DESDE DENTRO

El periodista, que antes de querer ser italiano quiso ser torero, se excita viendo el hoyo de las agujas de un morlaco bien cuadrao. Sabe que estoqueando ahí el toro es cuestión de segundos. Tal le sucede al periodista con los solecismos de Ruiz Zafón.
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Veltroni no estaba preparado para ganar. Tal y como sostenía con insistencia Enric González, sin llegar a llamarle tonto. Lo más triste de todo ha sido volver a ver el espeluznante espectáculo de ese orate llamado Umberto Bossi prometiendo acabar con los “perros centralistas”.
Los italianos, un pueblo sin cultura, siempre han ubicado a los nacionalistas junto a los partidos fascistas.

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Esta frase-lápida del melancólico Cioran, inspirador del llamado “suicidio filosófico”: "Las fuentes de inspiración de un escritor son sus vergüenzas; quien no las descubra por sí mismo o las eluda está condenado al plagio o la crítica". Es un Silogismo de la Amargura. Y que yo soy sumiso y obediente.

13 de abril de 2008

¡QUÉ BARBARIDAD!

EL PERIODISTA POR DENTRO.

El periodista, ante la complejidad del personaje, se deja caer en brazos de la psicodinamia: "El debate entre el presidente Zapatero y la diputada Rosa Díez permitió ver al Zapatero más completo. Un hombre dotado, a veces, de unas intenciones tan malignas que no es extraño que haya inventado el talante como método de autocontrol".

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No comprendo porqué cuando Francisco Ayala dice que está harto de Francisco Ayala nadie le hace caso y le siguen reeditando obras completas que se llevarán el tiempo y el viento.

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¿ Y el Antoñito López? Que se cansa de Picasso, dice.
El 27 de Mayo de 1995 el gran columnista Paul Johnson parió su artículo AL DIABLO CON PICASSO donde afirma que el pintor andaluz decía muchas gilipolleces y que lo que le hizo tan famoso fue la operación de marketing hagiográfico que le preparó John Richardson.
El mercado del arte no se rige por la calidad, sentencia Johnson, sino por la rareza y la moda. ¡Chiquilicuatres!


10 de abril de 2008

PIOVE

Jose Luis, Rosa y José. Como en el año 2000.

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A la hora de hablar del padre prión la osadía de Silvia Clemente, consejera de Sanidad de la Junta de Castilla, sobrepasa los conocimientos que nos ha legado con una infinita paciencia el Nobel Sir Stanley Prusine y contrasta con la perenne prudencia del tranquilo Badiola.

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AUDIENCIA PROVINCIAL DE ASTURIAS. SECCIÓN OCTAVA


Rollo núm.: 1/2007


Órgano de Procedencia:
JUZGADO DE INSTRUCCIÓN Nº 1 DE GIJÓN
Procedimiento de Origen:
PROCEDIMIENTO ESPECIAL DEL JURADO Nº 1/2006





SENTENCIA Nº __________ /08



PRESIDENTA:
MAGISTRADA ILMA. SRA. Dª. ALICIA MARTÍNEZ SERRANO




En Gijón, a cuatro de abril de dos mil ocho.







El Jurado, tras oír el informe de los peritos Dres. Juan-Antonio Durán Otero, Jesús Fernández Sandonis, Carlos González Seijo, Joaquín Moreno Vela, Jaime Vázquez Conlledo y Diego Díaz Minaya, llegó al convencimiento de que el acusado padece una enfermedad mental severa, denominada esquizofrenia paranoide, y que, a causa de la misma, en el momento de realizar los hechos tenía sus facultades de inteligencia y voluntad gravemente mermadas: sin considerar probado, por el contrario, que tuviera dichas facultades totalmente anuladas, resaltando especialmente a estos efectos la primera valoración psiquiátrica realizada dos días después de los hechos.(...)

Pues bien, considerando, de una parte, la gravedad de los hechos —si la muerte de una persona adulta lo es, mucho más grave y penosa resulta la arbitraria muerte de un niño de 6 años, absolutamente indefenso, que tenía toda una vida por delante— y la justificada alarma social generada con los mismos, los cuales han dejado en evidencia un deficiente funcionamiento en el sistema del tratamiento de enfermos con alteraciones psíquicas importantes —que no reconocen su enfermedad y se niegan a tomar medicación—, funcionamiento que urge mejorar de una forma digna para el enfermo y adecuada para la convivencia familiar y social y, de otra parte, y muy especialmente, el pronóstico de alta peligrosidad del acusado Ramón del Barrio López emitido por los peritos en el acto del juicio, estimo adecuado a las circunstancias del autor, proporcionado a la gravedad de los hechos y conforme a lo dispuesto en los artículos antes citados y los artículos 54, 55, 95, 96.2-1ª, 99 y 104 del Código Penal, imponer a Ramón del Barrio López la pena de quince años de prisión, con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el mismo tiempo, y como medida de seguridad, que se ejecutará antes del cumplimiento de la pena, el internamiento en hospital psiquiátrico penitenciario adecuado a la alteración psíquica que padece para tratamiento médico, cuya duración no podrá exceder de quince años, y que se abonará para el cumplimiento de la pena de quince años de prisión.

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Y es ahí, amparada por la gravedad del suceso y por la justificada alarma social donde la sentencia se desliza por el vertedero de la opinión. Parece como si la señora magistrada hubiese olvidado que desde su púlpito solo pueden salir las sentencias a hombros de los hechos. Porque ¿dónde están las pruebas que afirman ese hecho llamado "deficiente funcionamiento del sistema de tratamiento de enfermos con alteraciones psíquicas graves"? Se trata, obviamente, de una grandísima simplificación.






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En Salinas, acorazado tras la lluvia y enjuagándome el paladar con bendita agua de boca espero que esta noche al Bayern Munich se le vaya encima la pura verdad del Getafe como una hostia.



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Para Boswell y Sebitas, que cuando dijeron Barcelona no quisieron decir desierto.



8 de abril de 2008

COLIFATO A MI PESAR

En esta tarde mortecina, llena de bruma y dudas (lo que viene a ser lo mismo) leo algo amodorrado LA FUERZA DEL OPTIMISMO, un libro de autoayuda bien hilado por un tipo listo llamado Luis Rojas Marcos. Desengáñense, pese a la publicidad y aunque ya se vende muy barato, es un libro de autoyuda. Y luego es que me cuesta creer a Luis Rojas porque de cada dos afirmaciones suele soltar tres imposturas. Pero le creo cuando dice que fue un niño hiperactivo al que libró de muchos problemas el pujante optimismo de su madre. Conozco ese paño y ahí sé que no engaña.
Ya saben, nos puede la energía.

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Veo llover, oigo llover, toco la lluvia, huelo la lluvia y me quito de la comisura de la boca con la lengua un par de lascivas gotas de lluvia. Como bien me dijo James Boswell, gran analista de la relación transferencial entre Cataluña-resto de España: " Ha sido empezar a hablar de sequía en Barcelona y ponerse en cola todos nuestros vecinos para negarnos el agua". Y yo que me acuerdo de unos vientos y unas tempestades. De todas formas, la coartada está servida.


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Más de media tarde y la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León aún no ha dimitido en pleno.
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Leída con atención la entrevista del fin de semana con Jesús Eguiguren. Un tipo espeso que usa unas cazadoras horribles. Solo me cabe dar gracias al candidato a la Presidencia del Gobierno D. José Luis Rodríguez Zapatero por habernos llevado en la negociación con ETA SOLO hasta el borde del precipicio. Es Eguiguren como uno de esos grandes petroleros que, en época de descanso y con nocturnidad, se adentran en alta mar para lavar sus depósitos y verter residuos tóxicos sin que nadie les vea.

Y ahora ya, tras la sesión de investidura, podemos dar por iniciada la ERA AQUARIUS.

6 de abril de 2008

MEMORIA DE JÓVENES AIRADOS

Rafael Chirbes, un valenciano que ha escrito CREMATORIO una novela solvente sobre corrupciones urbanísticas y demás. Chantal Maillard, una mujer que escribió un libro de poesía titulado HILOS a raíz de la muerte de un hijo adolescente y que explicó un día cual era su estado de ánimo: "Yo creo que corazón ya no tengo". Joan Margarit, arquitecto y poeta y también con pérdidas ardiéndole dentro. Y Luis Rei Núñez que ha puesto por escrito las maravillosas aventuras coruñesas del pintor Urbano Lugrís, de Alvaro Cunqueiro y de la puta Amparito "limpieza y ritmo en la cama" en EL SEÑOR LUGRÍS Y LA NEGRA SOMBRA.
Nunca habían pensado tanto en un servidor a la hora de premiar.

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Memoria de una noche en Balmoral. Algunos no tenemos generación pero seguimos buscando un himno.

4 de abril de 2008

UNA DE TANGOS







Llevo un año asomado a este balcón sin que nadie, ni siquiera yo mismo, pueda explicar cómo ha podido suceder. Y creo que va siendo hora que les explique porqué elegí este sexto piso cuando me pidieron un nombre en la pila bautismal de las columnas de La Nueva España..
A uno, que le encanta que la gente le cuente cuentos, no podía pasarle desapercibido el tango, la mejor manera posible de cantar las historias. Pese a las diferencias culturales con los argentinos, aprecio bastante más el tango que unas malagueñas cantadas al atardecer. Y eso dando por supuesto tales diferencias culturales, algo que uno duda tras conocer Buenos Aires, la mejor capital hispano parlante.
Llegué al tango seducido por la voz de Adriana Varela. Y llegué a la voz de Adriana Varela enredado en una de las últimas aventuras de Pepe Carvalho que le dio tiempo a contar a Manolo Vázquez Montalbán, ese tipo sospechoso de tantas cosas y neoculpable de muchas más. El Quinteto de Buenos Aires, creo recordar que se titulaba. Allí lo decía muy claro: el tango es una languidez, una letanía inacabable y golosa. Una antropología y una liturgia. Fue llegar a donde la Varela y saludar al Polaco Goyeneche que llevaba allí toda una vida sin que nadie le hubiese dicho gran cosa. Hasta que empezó a echar el bofe y cuando ya no podía más con el alma fue la Varela y le prestó una garganta con arena para que pudiese salir del paso. Y el tango se hizo hombre. Gracias a la Balada para un Loco que ambos popularizaron conocimos con mayor profundidad a Aníbal Troylo, a Discepolín, a Piazzola y a su santa esposa Amelita Baltar que también hizo el Loco muy a juego con el ambiente, a Cadícamo, a los Expósito y a tantos otros... Así, gracias al empuje de todos ellos pudimos cerrarle los ojos a Gardel y el mundo siguió andando.
En Buenos Aires cuando quieren tomarle el pelo a los gachupines recién llegados al tango les dicen que Adriana Varela no es una buena tanguera porque “ el tango hay que cantarlo y no hablarlo, que es lo que hace ella”. Y entonces te recomiendan a María Graña para ponerte los dientes largos y hacerte sentir que te están robando el suelo. Pero claro, tras la segunda pista de la Graña, uno se da cuenta del embuste y jura no volver a separarse nunca más de la mano de Adriana.
Pero entre Varela y la Graña ha crecido firme la voz y la canción de Susana Rinaldi. La Tana Rinaldi. Una cierta leyenda negra nunca bien aclarada y su residencia parisina desde hace muchos años sostienen el relativo desinterés que los argentinos sienten por Rinaldi. Un servidor es antes que nada, rinaldista. Igual que el ADN de Adriana Varela se llama Balada para un loco, la dotación genética de la Rinaldi va escrita en un tango de nombre Sexto Piso.
Sexto Piso es un tango raro, poco frecuentado y que casi nadie se ha atrevido a cantar. La letra de Homero Expósito ( Homero ¿lo ven?) narra la soledad y los sentimientos de un hombre enamorado desde el ventanal de un sexto piso, vos perdida, yo sumiso, y esta herida que hace mal... El hombre, resignado ante el dolor de una pérdida, va dando cuenta de todo lo que va viendo desde la oscuridad del alféizar del ventanal de un sexto piso. Y es que digamos, que cuando hubo que darle nombre a la criatura uno andaba hechizado por la lujuria que suelta la voz de la Rinaldi. Y que a uno le parece muy adecuada esa distancia de seis pisos para valorar con alguna solvencia y mucha frialdad las cosas más graves de la vida. Y las que no son tan graves, también. Como las que se cuentan en esta columna cada quince días. Ahora ya lo saben.

2 de abril de 2008

ALL ITALIA

Llevaban algún tiempo en silencio. En un silencio que ni es su naturaleza ni siquiera uno de sus estados comunes. Es lo que tienen los italianos. Están siempre ahí, a la cabeza de Europa pero casi siempre con el gesto desmayado, como si la historia ya no fuera con ellos. Como si lo suyo tuviese que ver con una perpetua decadencia. Ellos, que han alcanzado las más altas cimas del arte, de la cultura occidental. Ellos que casi inventaron hasta el grifo.Ellos que consienten que los españoles les adelantemos en renta per cápita...hasta que hay que meter las manos en los bolsillos.
Puede que haya paises más constantes en la presencia pero menos estridenteSs; pero no confíes en que hagan algo que nos sirva para algo a los demás. Piénsalo y verás que tengo razón. Esto no pasa con los italianos. En España estábamos instalados en plena crispación preelectoral y fueron capaces de hacernos ver que los políticos podían ser mucho más detestables cuando hicieron dimitir a Romano Prodi. Casi siempre ha sido así. No saben jugar al fútbol pero se ganan la Copa del Mundo. Tienen una situación política que admite pocos calificativos positivos y pasan por ser los únicos herederos viables de la socialdemocracia europea. Y mira que Enric González se desgañita en señalarlas grandes limitaciones de Walter Veltroni, ese izquierdista que adora a Sarkozy y que quiso fichar a la mujer de Berlusconi, doña Verónica Lario, otra musa progresista que sucumbió a la llamada del poder.
Ellos son así. Hasta que de pronto nos llega desde Japón la noticia de que desde la Campania italiana les están mandando mozarella de leche de búfala contaminada de dioxinas. Puesta en marcha la máquina de la corruptela son imparables: el origen de las dioxinas está en el acúmulo de basuras que se ha producido como consecuencia de la actuación fraudulenta de la empresa concesionaria que se cobró el dinero por delante y olvidó hacer su trabajo; se descubre que probablemente a causa de las dioxinas llevaban meses naciendo animales con malformaciones pero que los ganaderos no lo comunicaban por temor al ánimo mafioso que impregna la sociedad civil del sur de Italia. Ese sur que en la crónica panorámica de Miguel Mora aparece viviendo en una tarta a capas con mierda en las alturas y donde la única salida posible está en vivir muy arriba.
Todo esto yo lo venía rumiando desde que Viejo Casale me abrió la puerta a FareVucciria. Pero la mozarella contaminada alborotó otra vez mi imagen de Italia y de los italianos. No se puede tener piedad con ellos. No tienen perdón divino como sociedad civil y sin embargo no puedo por menos que adorarles cuando les veo mantener el gesto y el orgullo entre sus ruinas más miserables y queridas, en esa Vucciria que cada hora que pasa deja con el culo al aire a los guionistas de nuestros Callejeros de la cofradía del Santo Progre, ahítos de quejumbres y falsificaciones.
Italia, por lo que leo, viene a ser en esta primera década del Siglo XXI como una tormenta seca de verano. Un lugar donde pasan cosas terribles y tremendas pero donde han aprendido a que más vale vivir callando que morir de un grito. Esa tarta a capas, hombre, donde la mozarella no está contaminada porque ni siquiera es mozarella.