29 de diciembre de 2012

La hija del Viejo Casale (cortesía de Rafa Lahuerta)


Mi mujer y el bar de Las Rosas

Hasta que pasó lo del viejo Dante en el bar de Las RosasEliana nunca me había dicho nada. Nunca supe lo del padre de ella. Nunca. Una vez, que creo que fue cuando éramos novios, ella me dijo que el viejo se había muerto de un infarto. Eso sabía. Nada más. Y ella no hablaba mucho de él. Y a mí no me daba para preguntarle. Cuando yo la conocí... A ver, no es por nada, para que no digan que después discrimino, pero, cuando yo la conocí, no hablaba nunca de fútbol ni nada porque parecía de esas minas que no tienen idea de lo que es una pelota. Y el fútbol, para mi, es la posta. Viste como es. Y eso era. Nunca hablábamos de fútbol ni de ningún tipo de deporte. Nada.

Eli la conocí en la facultad. La vi una vuelta, me gustó, qué sé yo. Le hablé un día, no me acuerdo por qué, creo que era por los grupos de estudio. Yo militaba en esa época. Después, medio que nos hicimos amiguitos, me contó que se vino a Mendoza con la madre y el hermano, que le gustaba García Márquez, que los gatos son unos animales asqueroso, que esto, que el otro, bueno. Después me animé un día y le dije “me gustas” y ella “vos a mi también”, que unos besos, nos pusimos de novios, tatatata... Nos casamos y acá estamos, diez años después.

Y vos sabés, yo soy hincha de Central. Canalla, Canalla. Y... ¡la puta madre! no es por hacerme el ¡ohhh!, pero me pongo como viento cuando miro los partidos de Central. Ni te digo si voy a la cancha, que tenés a los jugadores a tiro de chancleta y te dan ganas de cagarlos a piedrazos o de saltar la zanja y tirarte con ellos en el abrazo cuando metemos un gol. Ella se cagaba de la risa. No se calentaba como otras, viste. Me bancaba como era. Como soy.

El asunto es que con los arranques que yo me agarraba cuando terminaban los partidos que habíamos perdido o se lesionaba alguno o echaban a otro y a la fecha siguiente jugábamos con, no se, el puntero del juvenil o algo, ella, mirá lo que te digo, ella siempre, siempre tenía la frase que me hacía falta para calmarme y empezar a pensar en frío. Y no eran análisis profundos sobre los noventa minutos del juego. Decía boludeces como “bueno, pero ahora viene Colón, ¿no?”, “¿son de Santa Fe esos?” o “leí que se les lesionó uno que le dicen Chichi, Michi, Pichi, noseque, Fuertes, que es el que hace goles”. Y siempre, gracias a esos comentarios boludos, yo podía empezar a analizar fríamente las cosas. Siempre estaba ahí, como entendiéndolo todo.

Lo del Bichi Fuertes fue verdad. Saltó a cabecear en un córner y cayó mal con la pierna derecha. Se le rompieron los ligamentos cruzados la fecha anterior y le ganamos a Colón dos a cero. Raldes Villa hicieron los goles ese día, mirá me acuerdo. Y ese es un ejemplo. A ver, lo que yo te quiero decir es que nunca me dí cuenta de que ella me ayudaba a sobrellevar todos esos infortunios futbolísticos como nadie. Y no fueron pocos. Ni el Emi ni el Dani. Ni mi viejo. Bah, mi viejo es un sacado. Y yo le comentaba, más o menos dos o tres cosas le decía, que ella parecía entender a medias y pasaba la amargura un poco y nos íbamos con el perro al parque a tomar mate o a ver una película. Que se yo. Y mirá que yo conozco minas que son peores que los vagos con esto del fútbol.

Mi madrina. Ahí está. Mi madrina también es de Central, y cada vez que perdemos, la desquiciada caga a trompadas la puerta del armario de su pieza (habitació), que lo tiene desde los quince años. No se como sigue ahí la puerta.

¡O la Lore! ¡La que vive acá a la vuelta, al lado del kiosco. La Lore fue compañera mía en la primaria. Es enferma la mina, hincha enferma de Gimnasia de Mendoza. Cada vez que pierden, se mete en su pieza, y por un par de horas no sale. No se puede parar de la amargura. No puede. Pero no puede en serio, yo la conozco desde los siete años, y de chiquita ya era loca, así como ahora. Y tiene un pibe de la edad de Lucho, doce, trece años y cuando pierde Gimnasia y la Lore se pone tonta se hace cargo el marido, que es un asexuado en materia futbolística. Igual es piola el tipo, pero de fútbol no entiende ni media.

Bueno, Eli nunca decía nada cuando perdía Central o algo. Capaz que por ahí chistaba o, no se, algún gesto. Pero nada más. Te imaginás que a mi no me importaba. Yo no la consideraba una “hincha” de Central, a pesar de mis esfuerzos. Era como un simpatizante venido a menos.

Pero esa vuelta, un domingo, que fuimos al bar de Las Rosas a tomar un cafecito después de comer, estaba el viejo Dante Lucero, como era habitual. El viejo Lucero había jugado a la pelota de joven en Independiente, y era fanático del fútbol. Hincha de River. Se había visto todos los partidos de todos los torneos. Tenía como ochenta años el viejo. Y desde que se jubiló parecía que se había dedicado a ver fútbol nada más, hacía como veinticinco años. El viejo sabía, pero sabía, sabía de fútbol. Todo sabía. Bueno, ese domingo, nos sentamos en una mesita, cerca del viejo y los muchachos, viejos canosos como él, que discutían sobre el partido de Boca, que había terminado hacía un ratito. Y después se iban por las ramas y empezaban a rememorar los goles del Clausura 92 y un montón de anécdotas y datos y goleadores y offsides... Era para disfrutar. Y nos quedábamos escuchando. Nosotros y los demás que estaban por ahí. Era un clásico del bar. Y en un momento escucho algo como: “Pascuttini la abre con el Negro González...”, y me saltó la ficha de que estaban hablando de jugadores históricos de Central. Los viejos, de por allá en los setenta. Esos jugadores que conozco como a mí mismo, pero que nunca vi jugar, por mi edad.

Claro que les fue inevitable, hablando de los abanderados de Rosario Central, mencionar a Mario Alberto Kempes: El Matador. Todos, pero todos los viejos, coincidían en lo que coinciden el 99% de los que saben de fútbol: Marito Kempes era un goleador único en su especie. Pura fibra, pura potencia y un cañón en la pata izquierda. Todos. Salvo el viejo Dante Lucero.

- "Yo soy hincha del glorioso Club Atlético River Plate, como ustedes saben – decía el viejo Lucero – pero entre Kempes y Marito Zanabria, Zanabria es indiscutiblemente SU-PE-RIOR”.

Los viejos empezaron a discutirle esto último, te imaginás. Y en un momento, mientras me reía de como discutían los viejos, la veo aEli que lo mira de reojo al viejo, medio alterada, como si le molestara lo que estaba diciendo. Yo pensé: ¿Qué le pasa a mi mujer? Y el viejo Dante le seguió tirandolé mierda a Kempes como por media hora. Convengamos que Zanabria era un jugadorazo, un señor jugador. Pero no se por qué, al viejo no le gustaba para nada Kempes.

“Eli, ¿estás bien?”, le digo en un momento, porque parecía que le iba a estallar una vena del cuello, hasta que en un momento se para, golpeando la mesa y se acerca a donde estaban los viejos discutiendo, lo mira a Lucero y le dice: “¡A ver si Zanabria se saca a tres defensores en una baldosa y le hace un gol a Holanda como hizo Kempes, viejo pelotudo! ¡Qué tanto Zanabria! ¡Te cansaste de hablar de la “Gloriosa del 78”, que daban clase, que era increíble, los papelitos y tu viejo y la corneta, que lloraste como un pelotudo todo el día cuando salimos campeones y te pusiste pedo por una semana y ahora “Kempes no era para tanto”, “Con Zanabria, Luque hubiera andado mucho mejor”. ¡¿CON ZANABRIA?! ¡QUE MIERDA VA A SER MEJOR QUE KEMPES EL PECHO FRÍO ESE, VIEJO INFELÍZ! ¡¿QUÉ TANTO ZANABRIA?!

Imagínate la cara del viejo Lucero y los otros viejos que estaban sentados con él. Y el viejo Dante creo que le dijo algo así como “disculpe” porque se había quedado con una cara de miedo. También, parecía que la Eli se lo iba a comer ahí. Yo me quedé congelado mirándola y ni te cuento la gente que estaba en el bar. Porque yo, más allá del arranque y la puteada que le echó al viejo, no podía creer que mi mujer, la Eli, ¡mi propia mujer, que conocía hace años dijera algo así!

Se volvió, sacada todavía, los viejos y la gente en el bar callados mirándola sentarse a la mesa donde estábamos, se tomó el café que le quedaba de un trago, me miró fijo a los ojos durante unos segundos, y se puso a llorar. A llorar y a llorar, llorar y llorar. Me pidió que nos fuéramos a casa entre las lágrimas y nos fuimos. Yo no entendía nada.

Y después fue la historia. Cuando llegamos me dijo, desconsolada, que ella también era hincha de Central, que lo había sido siempre. Me dijo que en la facultad ella me seguía porque se había enterado de que yo era de Central. Y fuimos a nuestra pieza y abrió un cofrecito que tenía desde siempre y por el cual nunca sentí curiosidad alguna y de adentro sacó recortes de los diarios de las campañas de Central, de hacía años, y las figuritas y las fotos y la camiseta que Aldo Poy le había dado al viejo de ella hacía una torta de años, cuando no lo conocía nadie. De todo tenía.

Me dijo que nunca me lo había dicho, porque en el fondo de su ser, quería reprimir el sentimiento, porque no quería sufrir lo que sufrió el padre. Y que combatía todos los días con ella misma para no mirar la parte de deportes en el diario, o la tele, y saber que era de la vida de Central, pero que no podía, no podía. Y el viejo de ella también había sido un Canalla, pero enfermo, enfermo mal. Pero el viejo tuvo problemas del corazón y no lo dejaban ver los partidos ni escucharlos y menos ir a la cancha porque se le subía la presión a la mierda, y ahí nomás partía.

Y en la semifinal del Nacional 71, cuando jugamos contra Ñuls en cancha de River, unos tipos le armaron una cama, para que, la mañana del partido, el viejo se tomara un bondi, creyendo que iba para tal lado, cuando en realidad, iba derecho al Monumental. Y lo secuestraron esa vuelta, porque por múltiples casualidades, el viejo nunca había visto perder a Central frente a Ñuls, y lo agarraron de amuleto. Cuando se dio cuenta de que no había vuelta atrás, después de putear un rato a los “secuestradores” se prendió en la fiesta del viaje y todo. Bueno, ese partido, como sabés, lo ganamos nosotros con la palomita de Aldo Poy y en el medio del festejo por la victoria, de la alegría, le dio un infarto al viejo, y se murió ahí, en la cancha de River, un 19 de Diciembre de 1971. ¡ Míralo al viejo ortudo ese como viene a morirse!

Imagínate mi cara después de escuchar a Eliana Casale, mi propia mujer, confesarme todo eso. No hace falta que ni te cuente. Eso la había dejado mal a Eli durante muchos años, hasta ese día. Yo la convencí ese mismo día de que a su padre la felicidad más grande se la había dado Central. Ahora “actúa con normalidad”. Si cuando tenemos plata, ahora, hasta viajamos para ver algún partido. Nos vamos tranquilos, la Eli, el Lucho y yo. Encontré a mi mejor amiga, a la mejor compañía posible en un estadio porque un pelotudo en el bar de Las Rosas se puso a tirarle mierda al Matador.

¿Viste lo que sos capaz de conseguir Mario?





POR ALEJANDRO RODRIGUEZ

26 comentarios:

TheoSarapo dijo...

bUENAS TARDES Y BUENA SUERTE

TheoSarapo dijo...

Gran documento. Historia del fútbol

ch dijo...

Será un gran documento pero en el ordenador y en la tableta me sale cortado por el margen derecho.
No se puede leer.

ch dijo...

El twitter es muy útil.

Llamazares escribe que Carromero es un delicuente y sigue sin condenar los regímenes de Cuba y Marruecos...espera, que igual el de Marruecos sí lo ha condenado.

Enrique Fernández Miranda (el hombre que pudo ser ministro de sanidad y en eso sigue) elogia las externalizaciones.

ch dijo...

Hoy a las 4 y media saldrá de la plaza de Botines la SanSil de León en la que correrá Sarapo, la liebre del Bernesga.

Anónimo dijo...

La imprudencia temeraria con resultado de muerte está contemplada en el Código Penal español, y por lo tanto es un delito (con todos los atenuantes que se quieran).
Llamazares comete un error político grave al no condenar los atropellos a los derechos humanos allí donde son atropellados.
Carromero tiene un buen futuro como conductor contratado por cualquier régimen autocrático para transportar a sus disidentes.

TheoSarapo dijo...

Papelón el de Esperanza Aguirre saliendo a lavar la cara a un tipo que fue a Cuba sin puntos ya en su carnet de conducir español y que dirige Nuevas Generaciones con 40 años.
¡Carromero al Papamóvil ya!

ch dijo...

Ridículo histórico el de Llamazares poniendo la lupa en Carrometo y callando en lo de los hermanos Castro.
No hay más.

ch dijo...

Carrometo es un error, pero no está mal.
Llamazares es un error en sí mismo.

ch dijo...

Las 21:40 y Gaspi, el héroe del 15M, sin condenar los asesinatos del Castrismo... y condenando al Carromero.

ch dijo...

Cojonudo, Sarapo:
00:33:56
en los 6 Km de la San Silvestre de León

¡Bien está!

Mañana te espero en el puebín

ch dijo...

España es una puta desgracia.
Esta noche transmiten unas campanadas con la tarada del Ecce Hommo y con otra que metió la pata en un concurso cutre. Todo es cutre, fallido y falso.

ch dijo...

En Jot Down entrevistan a Pepe Colubi e ilustran la entrevista con el personaje sodomizando a un toro de plástico. Al leer el texto también ponen las fotos en las que le lame el ano al mismo toro.
En los comentarios de la entrevista alguien se pregunta, con acierto, cuando publicarán algo con "Los Morancos".
Y pensar que les he encargado el libro de Enric González... lo mejor de esa web son los artículos de Sarapo y de Patricio Pron.

TheoSarapo dijo...

Ch, la entrevista con Xavier Sala Martín es acojonante. A mi me ha impresionado

TheoSarapo dijo...

Gran San SIlvestre hoy junto al Dr. Pipurrax. Que te dejen correr por una ciudad tan hermosa no tiene precio. La rodilla va respondiendo. Pronto volveremos a correr de verdad

ch dijo...

Pues eso, pasadlo bien y q tengáis buen año.

Protactínio dijo...

Feliz (o, por lo menos, menos infeliz) 2013.
A mí me pasa lo mismo que a ch: se me corta el margen derecho. Y es una putada, por que el texto es fantástico.
Lo dicho: pásenlo bien, gasten poco y manifiéstense mucho. Yo, todos los viernes y de negro riguroso.

Anónimo dijo...

Buen año a todos!!!

Jjmj

cat dijo...

¡Chin Chin!

Salud para todos en el 2013 y siguientes.

Para leerlo dar en el enlace final con el nombre del autor hasta que cuadre el jefe la cosa.

Mecanikong dijo...

¡Feliz 2013!
Chin chin

Anónimo dijo...

Radetzky playing now!

Prohibido decir mentiras!

ch dijo...

"Cuando televisión española estornuda españa se resfría".
Imanol Arias.

P. dijo...

Un pavo gigante se ha comido a los mekanikones.

Mecanikong dijo...

Y aún sigue haciendo la digestión.

A por el E4 de la T2 de Homeland!!!

Anónimo dijo...

Aquí estamos de nuevo, amigos, intentando de nuevo anclarnos a un nuevo puerto, ¿o será el de siempre? Aún conmovidos por los que no pudieron atracar. Todo en vano. Todo inútil. No hay creyente ni mil oraciones, no hay recuerdos ni evocaciones que sustituyan a un rostro. Manteniéndonos laboriosamente ocupados, dando nombres bonitos a la cobardía y al miedo. Miedo a la libertad. Cobardía ante el absurdo de la vida y de la muerte.

Feliz año a todos, de corazón.

VV dijo...

Dios, ese anónimo da mal rollito..
En fin, desde mi puesto de trabajo: FELIZ 2013!!.
Yo pido: salud, salud y salud. El resto se consigue con salud y buenos valores.
Hoy empieza la cuesta de enero...y ya el primer día laboral cuesta..y mucho.. y con 1 euro por receta...
En fin, que este gobierno de mierda y de ricos no nos quite la alegría de vivir!!!!!!