25 de agosto de 2012

Perdonandos

Ayer no pude ir a La Granda para escuchar a Profesor Lázaro. Pero como luego nos comimos un poco de jabalí con patatinas en el Piemonte me contó lo que había presentado. Entre eso y lo que hoy ponen los periódicos locales me hago una buena idea. Sobre la medicina del futuro sé de su escepticismo al respecto. Y sobre la toma de decisiones médicas en condiciones de incertidumbre al tener que conjugar hechos con valores, Profesor Lázaro es un grande. Pocos han teorizado de forma tan clara al respecto.
Me interesa más su trabajo sobre el tema de la violencia, la victimología y las Creencias Asesinas, título de su próximo libro. Pese a que discutimos y no estamos de acuerdo en muchos puntos, ese libro que se avecina es una necesidad urente y urgente para este país tan vocinglero. Ahí, el profesor Lázaro dice de forma razonada, concienzudamente razonada, que el arma más mortifera que existe es una creencia ideológica, con especial hincapié para nacionalismos y religiones. Véase Breivik. Y qué hay que olvidar eso de que las armas de destrucción masiva son obra de delirantes. Ya quisieran. Pobres.


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El País le publica hoy un artículo al Profesor Lázaro. Es un artículo clave que arranca de aquella letanía tan de sus primeros tiempos upeyderos, aquel eslogan con marchamo de escaños: "menos creyentes y más pensantes". La dificultad para con los arrepentidos estriba en distinguir la veracidad de su arrepentimiento ya que el abandono de las creencias es algo más fácil de demostrar porque suele ir seguido de una declaración de guerra con los antiguos camaradas. Eso es lo que parece que sucede con Silva Sande, el protoarrepentido, como le llama Santiago González,  que ha hecho de su arrepentimiento casi un género literario porque está publicando unas Memorias donde aparte de reconocer la inutilidad de la lucha armada y hablar del GRAPO en términos de secta dirigida por el Camarada Arenas, Silva Sande describe con detalle varios de los asesinatos que perpetró pidiendo perdón a las víctimas en varios tiempos gramaticales. Del caso Silva Sande informa con puntualidad Antonio Rubio en El Mundo. Veremos lo que va pasando. La médula de todo esto es un mecanismo psicobiológico aún inescrutado: ¿cómo se hace para que un lobo se transforme en cordero? O sea, lo que llaman el Yo sucesivo..


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Un libro esperado. Proceso a la psiquiatría actual, de Julio Vallejo Ruiloba, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona y Jefe de Servicio del Hospital de Bellvitge. El primer capítulo. Se advierte que es un capítulo muy personal, cuajado de opiniones. Se titula LA PSIQUIATRÍA PERDIDA. LA DESAPARICIÓN DE LOS MAESTROS. El autor da cuenta de los principales psiquiatras españoles en la segunda mitad del Siglo XX. Señala con cariño a sus maestros y habla de algunos otros a quienes conoció.

Caso especial lo constituye Carlos Castilla del Pino, que ha sido una persona influyente, sobre todo en el posfranquismo. Discípulo de López Ibor, fue un baluarte de la izquierda psiquiátrica y pasó de libros inicialmente de orientación clínica-biológica (Vieja y Nueva Psiquiatría, 1971)a otros de cariz humanista y existencialista (La incomunicación, 1970; Dialéctica de la persona, dialéctica de la situación, 1968). Tuvo especial repercusión su Estudio sobre la depresión (1966). Sin embargo, si bien influyó en su día sobre los profesionales de izquierdas, no creó una auténtica escuela aunque surgieron personas brillantes (Luque, Villagrán) que fueron formados por Berrios en Cambridge. Sus ideas estuvieron centradas en una psiquiatría antropomórfica y social que no ha tenido continuación en la psiquiatría actual y moderna. Por otra parte, en los últimos años, ya catedrático por designación real, estaba más interesado por su posición literaria y social que por la psiquiatría. Creo que no logró elaborar teorías psiquiátricas de interés y claras, por lo que abandonó la psiquiatría por otros ámbitos más reconocidos socialmente.


Uno tenía a Vallejo por pensador de mayor calado. ¿O va a ser que hablar de los delirios , de los celos o de la lujuria es cosa de la Ginecología? El Catedrático por designación real pudo entrar por méritos propios donde a muchos les está vedado.

8 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Buendos días. Y buena suerte

Melò dijo...

'abandonó la psiquiatría', cuánta mala leche, por Dios

TheoSarapo dijo...

Meló, En el prólogo del Libro hay un amigo que le dice a Vallejo: Tú no harás ese libro porque te falta mala leche..


Pues ya ves que no le faltaba



Sobre todo es una mentira

Ch dijo...

Leyendo el magnífico artículo de Lázaro hoy en "El País" no he podido evitar acordarme de un artículo (más bien una análisis de orina) de Aizpeolea sobre el mismo tema en el mismo periódico. Nos advertía que la hermana de Gregorio Ordoñez se reuniría con el asesino de este sin renunciar a la venganza.

Pocos días después la hermana de Ordoñez se reunió con el asesino, le dijo que estaba bien que se arrepintiese pero que quería saber quién ordenó el asesinato. El asesino se cayó y aquí se acaba el cuento de los arrepentiditos.

Ch dijo...

Quise decir se calló.

carri dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
TheoSarapo dijo...

El aviles baja


El oviedo sube

meca dijo...

DEP Ruth y José.

Y que alguien nos lo explique porque yo ni entiendo ni creo nada.