11 de marzo de 2011

Cerezos sin flor

Lo de Japón da miedo solo con leerlo. Cuando estuvimos por allá nos tocó un leve temblor de tierra que nos hizo alterar el plan de viaje y nos obligó a hacer noche en un pequeño pueblecito a recaudo de tsunamis. Recuerdo que viajábamos entre Sykoku y Kyiushu cuando llegó la noticia de que la alerta era máxima y se iban a cerrar todos los puentes entre las islas. Daba un poco de miedo cruzar a toda velocidad aquellos gigantescos puentes colgantes que se movían pausadamente como fantasmas entre las brumas. No pasó nada pero el nivel de preocupación y de implicación de las autoridades y la población local era máximo. Nos quedó la impresión de que viven pensando que lo de hoy puede suceder en cualquier momento y que por ello su fortaleza está en la prevención, en la anticipación. Que como se ve, no siempre es suficiente.


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Se murió de repente el neurólogo Carlos Revilla y esta semana le han glosado los periódicos. Como dice Pedro Guillén en su obituario de hoy fue un buen médico, un buen político y un benefactor social. Nunca olvidaremos sus alegatos en pro de las prestaciones sanitarias gratuitas y universales y de la justa distribiución de la riqueza. Le tocó vivir un tiempo donde la honestidad ya era un valor venido a menos. La socialdemocracia por la que tanto luchó le despide con silencio. Fue el primer desencantado de Felipe González. Ya en 1982. Teníamos pendiente una larga entrevista con él que ya no podrá ser.


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¿Saben aquel que dice que estaban tres psiquiatras gallegos dándole una sesión de terapia electroconvulsiva a una señora con marcados rasgos pitiáticos?

13 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Metah

Anónimo dijo...

Van cuatro médicos a cazar patos. El primer médico, un psiquiatra, va adelante.
De entre los matorrales sale volando un pato. El psiquiatra apunta y dice:
- Tiene aspecto de pato, pero... habría que ver cómo sobrelleva el pato la carga de ser pato y si en verdad es su deseo ser pato. Porque de lo contrario, a pesar de tener aspecto de pato, no debiera ser considerado pato.
A esta altura el pato ya estaba muy lejos para dispararle.
- Mejor dejáme a mí - dice otro de los médicos, un clínico.
Y siguen caminando cuando nuevamente un pato levanta vuelo.
El clínico apunta y dice:
- Tiene cola de pato... tiene pico de pato... tiene alas de pato... y vuela como un pato, por ende ha de ser un pato.
Pero ya el pato se encontraba fuera del alcance del arma.
- El próximo pato es mío! - reclama, harto de tanta estupidez, el tercer médico, un cirujano.
Todos siguen caminando y algo, que nadie alcanza a ver qué es, sale de entre los juncos. Rápidamente el cirujano apunta y dispara certeramente sobre el ave.
Todos se quedan mirando:
- Pero... ¿era un pato? - le preguntan.
- No sé, que lo vea el patólogo.
Va el patólogo, el cuarto integrante del grupo, a buscar el animal muerto.
Al rato vuelve con un hermoso pato colgando de su mano. Todos le preguntan:
- ¿Y... es un pato?
- No lo se. La muestra es insuficiente.

Anónimo dijo...

Lástima tan grande. Hay que someter a la naturaleza.
Hacer carreteras que atraviesen montañas y permitan la comunicación. Poner arena y quitar las piedras de Maspalomas. El hombre sobre el medio.
Fanny

Eugenia dijo...

El chiste de médicos es muy bueno. Estoy escribiendo un post sobre este tema, es decir el humor de los médicos. Me gustaría usar el chiste de los patos pero no sé quien es Anónimo. Anónimo, ¿lo puedo usar?

Anónimo dijo...

Yo no soy el an´´onimo que puso el chiste pero en general los chistes son an´´onimos. Nadie es dueño de un chiste, a no ser que sea un chiste de Gila o de w. allen. Creo que no hay ningun problema en que lo use, porque no creo que el chiste lo haya inventado ´´el.

Cat dijo...

Eugenia mira esta otra variante.

Sale un pato entre los juncos y el internista es el mejor situado y más rápido en disparar. Acierta y se apresura a recoger la pieza. La coge del suelo pensativo y tras tomarse su tiempo comienza a disertar:
"Hummm...Puede ser pato, puede ser pato...pero hay que hacer el diagnóstico diferencial con el ganso, la oca, el faisán, el cisne, el ánade real, el friso, el silbón, el rabudo..."

Mientras tanto una nueva pieza vuela rauda desde la maleza. Esta vez es el turno del traumatólogo, que dispara con su arma de gran calibre. Recoge la pieza a pocos metros y dice:
"¡Pato!¡Pato! Es pato hombre,coño, joder. Un pato de los cojones".

Salta de nuevo asustada un ave que estaba escondida en el páramo. Esta vez es la oportunidad del médico (ahora se dice de familia). Dispara también con acierto. Se acerca al lugar y mirando con cierta distancia a su pieza,dice:

"No sé lo que es...¡pero le he dado!"

Eugenia dijo...

Pero cómo Catalino, ¿conoces a mi médico de familia? Lo has clavado.
En serio, este también me gusta, reconozco muy bien los tipos de médico.
La sanidad tiene una lógica interna.

Anónimo dijo...

Yo sí soy el anónimo del chiste. Circula libre por internet. Así que Eugenia, usted misma.

TheoSarapo dijo...

La medicina tiene una lógica interna. Y bastante simple.

Eugenia dijo...

Por cierto, añado de mi propia cosecha: en la cacería de patos el oncólogo es el que dispara calculando que hay 80% de probabilidad de que acierte si el pato está a 200 metros. En caso distinto, hay que seguir otro protocolo.
En porcentajes.

Anónimo dijo...

El anestesista apunta al pato mientras toma un café y lee el Marca y balbucea ¡qué estrés por dios, qué gran responsabilidad!

cat dijo...

He vivido en mi sillón sentado terribles galernas con barcos de vela en mitad del océano, nevadas y congelaciones por el paso del noroeste, maremotos, arenas movedizas, selvas insalubres y desiertos tan seco que hubo que beber la sangre del camello.
Nada está tan vivo en mi memoria como La Riada, en cuanto por donde mi vista mirase se extendía solo agua golpeada sin cesar por gotas furiosas encima de la tierra. Mucho tardaron en bajar y nos prohibieron salir de casa hasta que fueran visibles y practicables los caminos.
Habían pasado los días cuando en el barranco estuve toda una mañana mirando fascinado como el agua se iba llevando el alto talud arcilloso donde hacían sus nidos los abejarucos.

cat dijo...

No. ¿Va a contar el de los gallegos psi o pno?