3 de agosto de 2010

La escucha

El verano se presta al descanso. Y más este verano de tiempo bonachón. Esta parte de la costa luce más habitada que nunca. Hacía años que no veía tanta gente paseando a la hora del crepúsculo o en los maitines. Va a ser la crisis que nunca existió. Anteanoche mientras corría por el paseo me sorprendió el recital espontáneo que David Otero-El Canto del Loco- ofreció en la terraza del nuevo bar, el Ewan. Todo era tan blanco y marinero que me sonaba a ibicenco a mí que nunca he estado en Ibiza pero que sí fui a menudo por el Escaná. El músico Otero se despidió con una propuesta interesante titulada El Pescao que suena bastante bien. A ver si hay suerte y sale bien el pixín...
En casa seguimos amorrados a The Wire, la impagable serie de David Simon. Al principio, como en todo retrato hiperrealista, cuesta entrar un poco. Pero en cuanto caen los capítulos y llegas al meollo te das cuenta de lo metafórico de esa escucha. El gran éxito de The Wire, insisto, es su estrecha vinculación con la realidad. Un severo intento de devolver a la sociedad occidental el incómodo trato con lo real, lo de todos los días.

19 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Buenos días y buena suerte

Simón Suerte dijo...

Felicidades atrasadas Chema.

I. dijo...

Agua fría la de las Rías Baixas... pues sí, la verdad. A mí casi se me desprenden los dedos gordos de los pies en esas gélidas aguas este mismo verano. No así al pequeño i minúscula, que no paraba de entrar y salir en bolas del agua. Qué tío.

c h dijo...

En casa seguimos con pasión "The Good Wife".

sarapo dijo...

The good wife es una buena serie con una gran actriz. Esperamos a que salga en DVD para ponerla en vena.

c h dijo...

Vale, sarapin...ya te la paso.

Fernando del Busto dijo...

Maestro: ¿y la multa a España por juego sucio en la final? Eso sí que es para un paseillo...

lafoca dijo...

Me quedo sin poder oír los deportes en la noche. Una Cope con Paco González, Alcalá, Larrañaga y Pepe Domingo va a ser más insufrible de lo que es
la Ser.

meca dijo...

La amiga que conoció en Brasil. Tremendo.
Tiempo de vida me está gustando mucho, voy por la pág. 95 y creo que hoy lo termino.
Me arrepiento de haberle dicho a un amigo que era un egoísta por oponerse a que su madre tuviera un ligue serio. No era la misma historia, pero comparte detalles.

Pablo dijo...

Dice mi santa que les diga que anda desconectada, que le da pereza venir al Aula de Informática y coincidir con la chavalería del twitter.

javier dijo...

Rías Altas, Rías Baixas...en ambas el frío del agua te la deja como un cacahuete.

c h dijo...

Dimite el hombre más honesto del gobierno del principado.
Menos mal que me confirman que viene Kaskos a limpiar esto.

Anónimo dijo...

Una novela rusa, excelente.

BT

M.A. dijo...

Un año más, Cádiz. Cada vez nos gusta más aquello. La temperatura del agua la correcta, ni la congelación de Rías Bajas ni el pis del Mediterráneo. Paseos de tres horas por playas interminables en los que arreglábamos el mundo a la ida y lo desarreglábamos a la vuelta. Una caña en el chiringuito a pie de arena: 1,20. Un café: 1 euro. Pasé por la pijotería esa ibicenca-marbellí, un café con hielo: 2,20 euros. Por si me quedaba alguna duda, he vuelto a casa.

“El verano se presta al descanso”. Ummmm, no sé, no sé…

Cat, esos quesos que te metes, ¿no pasarán por Colombia?

Chema, no aparenta usted 39. Casi cumple con Zapatero y Obama. Felicidades, con retraso.

Anónimo dijo...

Ya hace tiempo que oigo hablar muy bien de las playas de Cadiz, Galizia para comer pero no para bañarse. Lo mejor Asturias

kaskos dijo...

Eres el cáncer de Avilés.

sarapo dijo...

Dice mi santa que les diga que anda desconectada, que le da pereza venir al Aula de Informática y coincidir con la chavalería del twitter.

1:07 PM




Lo de Ana es mundial. Y resulta que en Galicia es donde se anima Pablo¡¡¡

sarapo dijo...

Bienvenido MA.

Ciertamente, Cádiz es una delicia.

Cat dijo...

¡Hombre MA! ¿Qué me dice de las ventoleras de Caí? ¿Se refiere a eso lo de sus paseos? ¿Vuela mucha arena? No lo soporto. ¿Y las olas, son fuertes? Eso ya me gusta más.