19 de febrero de 2010

Un armario lleno de sombras

Las memorias de infancia de Antonio Gamoneda. Un musculoso ejercicio de introspección: "No sé si la voluntad de escribir sobre mi infancia tiene alguna causa y se hace parte de un silencio intelectual que, discretamente, me proporciona un cierto bienestar. Un bienestar vacío. En el olvido están los recuerdos. Y advierto que mi aprendizaje de vejez no es otra cosa que la forma que ahora adoptan en mí el pasado y sus sombras".
Y sigue Gamoneda contando su infancia durante la Guerra Civil en aquel León de frío y hambre. Un vibrante alegato contra el tiempo y contra el olvido. Y sus sombras son mis dudas desde el momento en que toda memoria es representación. "Yo vi lo que vi", sostiene Gamoneda, fiado a los sentidos.


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Llegados a aquel punto, me cogió por el brazo con suavidad, me acarició la nuca y me dijo: "Mira, dile a cada uno de ésos siempre aquello que más le guste oír...no te busques problemas. Luego tú haces lo que quieras." Y en aquel mismo momento cayeron sobre mi memoria unas palabras en cursiva de Carlos Castilla: La vida social exige una cierta forma de impostura. Una impostura que debe diferenciarse de la impostura propiamente dicha.




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No sé si en la senectud hay economías psíquicas que puedan permitirse ajustar cuentas consigo mismo. Ni siquiera en Pla, el más usado. Hay una prudencia innata que guarda al escritor anciano de su propia mano. Que se preparen entonces los de al lado.



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Deseo ferviente e inmediato. Un Goya para David Trueba ¡ya!

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¡Ha sido visto Thomas Pynchon! Oculto detrás de Salinger. (Original de EC)

28 comentarios:

TheoSarapo dijo...

buenos días. Y buena suerte

Anónimo dijo...

Una pequeña diferencia entre un gran escritor como Eduardo Galeano y un ignorante como Gamoneda. Ambos escriben Yo vi lo que vi -excelsa frase, a lo que parece-, uno con dos tildes y otro correctamente.

Jordi Bernal dijo...

"La vida social exige una cierta forma de impostura. Una impostura que debe diferenciarse de la impostura propiamente dicha"

De ahí que a los amigos haya que verlos de uno en uno, para evitar impudicias impostoras en exceso.

Hoy le ha salido una excelente entrada, Jambrina. Sólo una pregunta: ¿Por qué la manía, tan extendida entre castellanos viejos, de tildar a Pla?

TheoSarapo dijo...

Este Bernal es el que adoro por las mañanas. Tiene usted toda la razón. Ya corrijo los acentos.

Anónimo dijo...

Porque le gusta tildar todo lo que tenga una sílaba. Todo lo pequeño es tildable, tiene suerte de que cerebro sea de tres.

tommouhi dijo...

Visto lo visto, no debe fiarse uno de nadie. Ni de Galeano ni de Gamoneda ni de su puta madre.

TheoSarapo dijo...

Mira que bien. Ser anónimo tiene pocas dificultades. Puedes hacer lo que te plazca. Incluso con los acentos.

TheoSarapo dijo...

Jordi, lo de los amigos y la impostura no puede ser. Prefiero afirmar sin riesgo de equivocarme que aquí no hay amigos.


Gamoneda ha hecho un bonito libro.

M.A. dijo...

Si hay dile a cada uno de ésos siempre aquello que más le guste oír, no hablamos de amistad; es otra cosa.

Esto de los anónimos yo sé que tú sabes siempre me recuerda a una mesa con cuatro comensales y dos que se ponen a hablar entre ellos en catalán.
Tonterías mías.

fernando terreiro dijo...

Sarapo, de libros bonitos están las estanterías llenas. De buenos blogs como el suyo hay menos, muchos menos. Anónimos, el universo repleto. En fin, la humanidad ya se sabe.

Los amigos se pueden disfrutar incluso de tres ten tres, creo, lo digo por los dos gatitos que se fueron a la brasería.

Anónimo dijo...

Llevo tres dían intentando decirle a De Paco que su playa no es Libre, él lo sugiere un su blog, pero claro, él mismo se contradice: no lo deja publicar. Menudo sinvergüenza este Albert de Paco.

mecanikong dijo...

Me encantan las ceremonias de entrega de premios, a mayor pompa y boato mejor. Si alguno no acude (en represalia o alegando falsamente motivos de trabajo) a la ceremonia me enfado, aunque a veces sea impostura mía y les reconozca razón. Pero si no se va, no se va a ninguna ceremonia. En eso soy radical.

Ch, no se rieron de la señora del sms.

Es una pena que en situaciones sociales serias no pueda recurrirse al santo remedio del copazo y haya que pasar el mal trago a pelo. Por otro lado, internet es grande. Permite hacer vida social evitando las angustiosas distancias cortas con desconocidos como Uds.

ana dijo...

De acuerdo con Meca: Internet te permite hacer vida social en pijama.

fernando terreiro dijo...

Pues yo siempre entro en Internet de etiqueta. En la última etiqueta que estoy usando pone L´adorable homme des nuits.

Por cierto, fíense de la recomendación musical de Horrach. Espléndida. Nuestro anfitrión en lo musical es un poco, digamos, clasicón.

Anónimo dijo...

Sin ideas, sin acentos y a ser posible sin palabras...
¿por qué no MEDITAN un poco?.

Anónimo dijo...

O escuchan un poquito de música.
(Para Fernando)

http://www.youtube.com/watch?v=OlKaVFqxERk&feature=related

Anónimo dijo...

Fernando El Perseguido, admirador de la belleza racional...

Anónimo dijo...

De lo que sí estoy seguro es de que a mí, me gustan los blogs libres.

Anónimo dijo...

Mira que bien. Ser anónimo tiene pocas dificultades. Ser un caradura y dar el pego, alguna más. Felicidades.

Anónimo dijo...

Deberían de cerrar el campo proetarra para siempre y al que mea desde lo alto de la grada, paredón.

cat dijo...

Un armario lleno de sombras

Hace unos días escribí una carta a un perfecto desconocido que conocí en esta vida social de pantalón y jersey viejos frente a una pantalla. Un intento resumido de contar con eficacia la historia personal o familiar. Pasar una hora haciéndolo me produjo un placer que no sé explicar. Me devolvió la suya al poco y ambos nos asómbranos de que dos amigos virtuales conocieran del otro cosas que nuestros próximos y no virtuales jamás llegarían a saber. Son esas las cosas que sin imposturas y a veces estos garitos tienen. Antes pasaban con algunos libros, sospecho, y puede que pase como con ellos: no lo volvamos a abrir.

Jordi Bernal dijo...

De las poquísimas cosas que veo de tele (Simpsons, Padre Made in USA, Tru Blood) una excelente parodia semanal del aquelarre televisivo: APM en la televisión autonómica catalana. Les dejo una perla del basurero:

http://www.youtube.com/watch?v=jXNNYwqCeLw&feature=related

mecanikong dijo...

El placer de las relaciones epistolares es increíble. Hace años tiré a un contenedor unas cartas que eran parte de mi biografía. Me arrepiento muchísimo. La razón para hacer tal barbaridad fue un arrebato tonto por el paso, inexorable, del tiempo y por esas cosas que no se hacen a su debido tiempo y no se podrán hacer nunca más.
Soy carne de epístola.

sarapo dijo...

Mecanikong. pues adelante. Le sugiero un título original para ese epistolario: Querido J.

Anónimo dijo...

A los futgoleros, no se pierdan el post de hoy en ultimes vesprades...sobre todo el video que acompaña. Material de lujo.

BT

don´t dijo...

Como hablan mucho de cine por estos lares, quiero recomendarles algo especial: Alvinylasardillasdos (pronunciación de mis hijas). Posiblemente es la peor película que he visto en mi vida.

Anónimo dijo...

No dirías eso si hubieras visto Alvinylasardillasuno.

M.A. dijo...

Si los libros son buenos siempre volvemos a ellos, Cat. No importa el tiempo que permanezcan cerrados. Un día te encuentras con el camarada de aquella edad en la que te creías inmortal, único, arrogante, sublime, miembro de una fraternidad sin sombra ni pasado y futuro brillante; sobrado de ti mismo. Básicamente eras imbécil y aún no lo sabías Y retomas la conversación en la misma página, como si no hubieran pasado quince años, o veinte: las mismas risas en los mismos lugares, las bromas soeces sobre los que ya no están seguidas de un silencio con miradas perdidas. Y antes de despedirte, ya borracho, tienes la certeza que ése libro tardará en abrirse otros veinte años, o tal vez no lo haga nunca.

Lo que algunos de ustedes mantienen (Cuevas) no es fácil de conseguir.