6 de septiembre de 2009

Te doy mi alma

Isabel Allende para Babelia. Desde su casa californiana en Sausalito donde vive escribiendo, comiendo manzanas y bebiendo té y tisanas. "Me enfermé del estómago. Fue brutal. Estuve mal casi dos años y no me sabían decir de qué. Hasta que terminé de escribir el libro, y ahora estoy sana como un peral", afirma. Pocas escritoras habrán defendido con tanta firmeza la capacidad redentora de la literatura. Pero quizás ninguna haya sido capaz de precisar con tanta precisión y tanta valentía de dónde vienen las musas.

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Puñalada en el Cabildo o el amor es lo más cercano a la psicosis. Aquellos tiempos en los que había crímenes pasionales...



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Y gracias a la amiga Amigo recuperamos la entrevista que EM le hizo a Jorg Friedrich, historiador destacado por salvar del olvido a los millares de víctimas civiles alemanas en los bombardeos aliados de la II Guerra Mundial. Léase bombardeo de Dresde et al. Con todo no es eso lo mejor de la entrevista con Friedrich. Esta frase que lo abarca todo. "Es más barato hablar de los propios pecados que hurgar en el propio dolor". Verbigratia, 11-M.

18 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Buenos días y buena suerte.

fernando terreiro dijo...

El alcalde más impresentable de España (cosa con la que en casi todos los puntos puedo estar de acuerdo, en alguno que otro no) lleva 16 años en el cargo y si se vuelve a presentar llevará 20. O sea que imáginese como es la tropa que le hace oposición.

Usted dirá lo que quiera, Sarapo, pero a mí, por ejemplo, el mero hecho de leer el nombre de Isabel Allende, cómo que me revuelve un poquitín el vientre.

catalino dijo...

¡Ondia! Ja ja ja. Sarapo ríndete.


Puede que se trate del bajo vientre o de la llamada casa de los espíritus flatulentos.

Anónimo dijo...

Sarapo, ¿a qué juega? ¿nos provoca acaso? ¿ensaya con nosotros?

Allende dice...

BT

sarapo dijo...

BT ¿no me diga que no le pone saber que a esta señora Allende el vientre se le mueve según va escribiendo? ¿Y que estaba mala pero que fue ponerse escribir y se le quitaron los ardores?

Hombre, hombre.

sarapo dijo...

Sarapo, ¿a qué juega? ¿nos provoca acaso? ¿ensaya con nosotros?





Jajaja¡

M.A. dijo...

Al Diego lo veo en La noche del Diez II.

frtitz perls dijo...

Por lo general, los psicoterapeutas no estamos acostumbrados a aceptar que una mujer pueda padecer una grave depresión, sobre todo si está buena.

pela dijo...

Espero a que llegue mañana para que me regalen la medalla de la Virgen de Covadonga y una sudadera con la cruz de la victoria. ¡Todo con el periódico!

I... dijo...

Qué tiempos aquellos en los que las editoriales derrochaban el dinero a manos llenas en las presentaciones de las últimas obras de los autores de sus "cuadras": comidas, eventos, viajes...
Precisamente para asistir a la presentación de una novela de la Allende (y entrevistarla), nos llegaron a invitar (Alfagura, creo recordar) a unos cuantos periodistas nada menos que a San Francisco. A mí no me dejó ir mi jefe de entonces.
Ahora las editoriales no deben invitar ni a pipas.

I... dijo...

Otro viaje al que tampoco me dejaron ir fue a la presentación de algo de Paul Bowles en Marraquech. Creo que era porque mi jefe no me tenía asegurado...

TheoSarapo dijo...

I. El día que presente mi libro dése por invitado.

TheoSarapo dijo...

Primicia: en octubre visitaré a Allende en Sausalito

pedrowesterman dijo...

Jo... I., pa que luego esos mismos periodistas hablen de la Big Pharma y los médicos.

Anónimo dijo...

Lanzarote, Nueva York, California. ¡Eso son vacaciones! Supertram.

Anónimo dijo...

Bueno, pedrowesterman. La verdad es que los de big pharma sí me sobornaron con un viaje absurdo, también a Marrakech, al que sí fui, en aquellos años. Tres días de lujo. Algo de un medicamento contra la epilepsia. Nunca me trataron mejor por hacer menos. Nunca me agobié más por tener menos que escribir.

I... dijo...

ese era yo.

westerman dijo...

Es lo que tiene la Big Pharma.