4 de agosto de 2009

Fuerza, canejo...

La penúltima noche, bajo un cielo emborronado, el tango se paseó por la playa. Una inesperada y grata sorpresa. Hace tiempo que conocimos a varios argentinos que se morían de frío del alma en Salamanca. Bueno, de frío y del mal de Stendhal porque vivir en Buenos Aires luego pasa factura en los recuerdos. Pero ¡mirá! Lo que nunca había conocido es un charro que hablase argentino. Pues esa noche negra y casi fría se apareció por Salinas un tal Amador Hernández, “Chinchorro” que con unos amigos de Salamanca ha formado un grupo llamado TANGO ZERO. En las presentaciones de las canciones y en las bromas que gastaba al personal el acento charro le escapaba por las comisuras de la boca. Gastaba el hombre un humor muy fino y personal como fina y muy personal es su curiosa estampa. Luego, al darse al tango, llegaba la ficción: empezaba a sesear y a acentuar las sílabas finales con gran maestría. De tal forma que si cerrabas los ojos en nada se diferenciaba el cantor de la versión más original. Curioso injerto: la sangre del gaucho hablando con voz de santo varón de Alba de Tormes. El caso es que TANGO ZERO, cante y baile de milongas, emocionó al público local como pocas veces se ha visto. La peña acabó cantando ¡Garufa! a voz en grito dirigidos por un hombrecillo mitad Calvarrasa/mitad Gardel. ¡Pucha que sós divertido!

22 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Buenos días y buena suerte.

Mercutio dijo...

Ya te tenía ganas, ya: es 'pucha', doctor.

amador hernández, chinchorro dijo...

Sin la menor formación musical. Empecé a amar el tango siendo niño. Escuchando a un anciano minusválido e indigente que venía con frecuencia por el barrio con su mujer. Mientras él cantaba a capella los más populares temas de Gardel, su esposa recorría la calle recogiendo las perras chicas, gordas, y con un poco de suerte, alguna peseta, que los vecinos arrojábamos desde las ventanas. Hace años que desapareció.
Con este recuerdo siempre en la mente, comencé a recopilar algo de música grabada en casetes, que canturreaba hasta aprender de memoria.
Se dio la casualidad de que una amiga, "la camarera de mi amor", abrió un bar en el que, con frecuencia pasábamos horas y horas escuchando tango de todos los tiempos, que algunos clientes aportaban y que dotaron al local de una más que decente colección. Fue allí donde nació la costumbre de interpretar temas a micrófono abierto en las improvisadas veladas tangueras, y alguna que otra fiesta. Costumbre que ha perdurado en el tiempo.
Tras algunos intentos, y muchos fracasos, de reunir gente con la misma inquietud por el tango que yo para formar una orquesta, finalmente conocí a Tango Zero, que me ofrecieron la posibilidad de tomar parte en sus actuaciones por los locales de la ciudad, y en ello estamos hasta el momento.
Mañana, quién sabe... igual es premonitoria la forma que me sumió en este mundillo, y de pronto me encuentre cantando por las esquinas. Lástima que los barrios ya no sean lo que eran; que los vecinos no chamuyen, que las casas rasquen cielos y que el ruido esconda las canciones.
¡Siempre admiré a aquel pobre gran hombre

I... dijo...

Julián Lago ha muerto en ese país absurdo que es Paraguay. El culo del mundo, que dijo alguien. ¿Qué se le habría perdido allí al ortopédico Julián Lago?.

M.A. dijo...

Lo leen, Don Theo, incluso en agosto. Hoy, LNE trae un artículo claro, conciso y con croquis de las mareas en Salinas. F. del Busto, en La Voz, firma dos páginas sobre la rula. A ver si hace un post preguntando por qué Salinas no tiene unas duchas y pasarelas de madera decentes. No hace falta que el ayuntamiento piense, sólo hay que acercarse a Foz y sacar fotos.

El amor, I., el amor.

Amador (Tango Zero) dijo...

Theo, muchísimas gracias por este repaso tan emotivo, me ha llegado al alma, aunque te advierto que eso no es muy difícil... yo soy así de tontorrón y con poco se me pianta un lagrimón jeje. Me alegro mucho de que disfrutáseis del concierto, nosotros lo pasamos genial.

Gracias también por esa labor de documentación que alguien se ha tomado la molestia de recoger en los comentarios. Es inútil intentar rellenar un currículum que esté a la altura del de los monstruos de músicos que me arropan, y de qué manera. No me queda más remedio que dejar hablar al corazón ;-)

Salud, amor y tango!!!
Chinchorro.

TheoSarapo dijo...

Hola Mercutio. Ya corrijo el desliz. Saber que nos lee ya es un placer pero que se tome usted la molestia de informar para hacer esta tierra mejor, es un honor.

Un abrazo.

TheoSarapo dijo...

Amador, esto de Internet es apasionante. Lo pasamos bien escuchándote y me ha encantado leerte. Mi pasado salmantino y mi pasión por el tango. Demasiada nostalgia contenida.
Lo cierto es que nos llegó tu sinceridad con el público. Siempre me han seducido las personas que son lo que son y no tratan de impostar. Así que ya sabes, desde el domingo somos tanguistas zero. Y cierto que tienes unos buenos músicos pero tú también te lo has currado.

TheoSarapo dijo...

MA. Parece increíble pero puede que sea cierto, je, je, je. Aunque al señor Del Busto no hay que recordarle cual es su trabajo. Un buen artículo el de hoy.

I... dijo...

Noticias absurdas en El Mundo:

Absuelto un nigeriano por ser el único negro en la rueda de reconocimiento.
El Supremo dice que al ser "el único africano de la rueda se pudo llevar a error a las víctimas".
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Arrolla a dos agentes con un Porsche cargado con 400 kilos de hachís-
Los fardos de droga asomaban por las ventanillas

Anónimo dijo...

Leo "la noche del Tamarindo". Por hacerle caso a mi clienta favorita. ¿alguien la ha leído? de momento ni fu ni fa.

BT

fernando terreiro dijo...

La pucha! Sarapo no leyó Mafalda.

La mujer de verde de Arnaldur Indridason según mi querida esposa está muy bien.

Yo estoy con la excelente Vinieron como golondrinas de William Maxwell, uno de los mejores ecritores americanos del pasado siglo (es decir uno de los mejores escritores del pasado siglo) Es sobresaliente y brevísimo pero me cuesta porque es una madre que muere (precisamente) de gripe (española)en 1918 y tiene un niño (precisamente como el mío) de ocho años. Muy apegada a la realidad de nuestros días (el grupo de riesgo de la madre es el de las mujeres emabarazadas) se basa en la propia experiencia del autor cuya madre murió en esa epidemia cuado el tenía nueve años, aunque , no se por qúe a mí el que más aflicción me causa es el padre. Maxwell tiene otra de esas novelas soberbias titulada Adiós, hasta mañana y además en su cargo de editor del New Yorker fue editor de Updike, Salinger, Flannery O'Connor y según dicen se llevó bien con todos ellos lo que me parece casi imposible. ¡Llevarse bien con Salinger!

Anónimo dijo...

Ni fu ni fa... ¿La vecina?

fernando terreiro dijo...

Por cierto hoy hace veinte años que le pedí a mi mujer que saliese conmigo. Fíjense si somos antiguos que entonces se decía así. Ella me dijo que no sabía, se quedó atascada y me lo dijo treinta o cuarenta veces. Todavía no sé si lo sabe pero aquí estamos aguantando. Y eso que tenemos más defectos que los productos que venden en los chinos. Al fin y al cabo veinte años no es nada. La pucha! veinte años!

TheoSarapo dijo...

Coño, Fernando, ¡eso sí que es un aniversario!

Me alegro, hombre, me alegro mucho.

Catalino dijo...

Cierto, Fer ¡Magnífica! Hasta creo haberla recomendado aquí hace un año o así. Las otras de él no me gustaron tanto. Ya estoy ennegrecido. Salud.

Anónimo dijo...

felicidades Terre.

hace 20 años yo estaba en Ribadesella. Fue el último viaje que hicimos todos juntos.

BT

Simón Suerte dijo...

Felicidades por esos 20 Terreiro, y a por otros 20 más.

javier dijo...

Llueve. Llueve con fuerza en San Lorenzo

Anónimo dijo...

Me gusta que empieces por el final y tus ideas se queden a la izquierda.
¿Quién te hizo la foto? ¿R.?
dv de vacaciones aún

M.A. dijo...

Enhorabuena, Terreiro.

BT

Anónimo dijo...

que significa canejo?