9 de enero de 2009

CORRER, CORRER (hoy en LNE)


CORRER, CORRER

 

Parece claro que 2008 ha sido el año más grande para el deporte español en toda su historia. Nunca habíamos ganado tanto ni tan importante. Con el lunar de algunas especialidades durante las Olimpiadas de Pekín, podríamos decir que nuestros deportistas de élite han sido todo un orgullo para esta España nuestra tan ansiosa de pasearse a cuerpo por los podios del mundo entero. Ya ven a qué horas se nos ocurre ponernos estupendos.

Dicen los entendidos que el deporte de alta competición goza de una excelente salud pero que a nivel de practicantes de base nuestras cifras no son tan envidiables y tendríamos mucho que mejorar. Y es que la buena o mala aptitud de un país para el deporte suele ser un parámetro más ligado a la implantación de su práctica entre la población general que a la presencia coyuntural de triunfantes gassoles, nadales o casillas que suelen ser-como el éxito en las fábulas- flor de unos pocos días.

Pues me tiene sorprendido ese aserto que señala que los comunes y mortales hacemos poco deporte. Porque cualquier persona que haya estado presente en alguna de las carreras populares que se han celebrado durante las Navidades en diferentes localidades asturianas se habrá quedado sorprendida ante la avalancha de participantes. Un servidor participó en los 8 kilómetros de Castrillón donde el número de participantes se duplicó con respecto al año anterior. Cerca de mil almas empezamos la prueba. Más o menos el mismo nivel de afluencia se dio en la San Silvestre de Avilés y en muchos otros lugares de España.

La conclusión parece clara: el jogging, el footing o salir a correr, como prefieran, se lleva gran parte de las horas de ocio de muchos españoles. En este mundo tan sometido a los vaivenes de la tecnociencia es interesante comprobar cómo hay una serie de personas que le dedica bastante tiempo a una actividad deportiva que conlleva una sorda pelea con uno mismo. Porque ésa y no otra es la esencia del corredor de fondo aficionado. Aún está por aclarar bien qué es lo que lleva a tanta gente a cansarse corriendo en los amaneceres o en los ocasos. Quiero pensar que no hay placer que se obtenga engañando al dolor, tal y como sugieren los devotos del espíritu de las endorfinas. Pero sí parece que correr varios kilómetros al día proporciona un importante nivel de ansiolisis que nos permite plantear desde otro prisma muchos problemas cotidianos. Una poderosa razón para justificar la práctica de un ejercicio que añora la soledad y el silencio. Porque las tensiones personales suelen ser tan elevadas que uno acaba necesitando escapar de vez en cuando. Ya ven lo que hace falta esforzarse para tener unos minutos a solas con uno mismo. Y llegar al límite del esfuerzo y encontrar ahí las fuerzas para seguir viviendo. Ya decía Juan Ramón Jiménez, un gran agonías, que todos nuestros problemas “son siempre menos”. Aquí se comprueba: metro a metro.

 













16 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Un servidor en cabeza del pelotón durante los 8 kms de Castrillón.

TheoSarapo dijo...

Foto gentileza de Juan Alvarez.

pedrowesterman dijo...

Te ha quedado muy apañado. Así me gusta, que escribas de temas locales pero sin mojarte, no vaya a ser.

pedrowesterman dijo...

Respecto a un artículo colgado por Pipurrax en la entrada anterior hay que destacar que "fuentes sanitarias" indican que el ministerio de sanidad ha renunciado a endurecer la ley antitabaco. Si hasta en la mismísima Irlanda no se puede fumar en los pubs y aquí con miedo a tomar medidas que se demuestran útiles. Y todo así, este país es un desastre.

Anónimo dijo...

Tampoco es desdeñable el motivo de querer retrasar el enfofamiento y sentirse en buena forma física.
La soledad y el ensimismamiento a los que aludes casan mal con el uso de ipods con música más o menos marcial.
En mi caso, pocas cosas más placenteras y desestresantes que el padel. Se ve que el cuerpo impone sus exigencias y quiere arriconcar a la mente allá donde no moleste demasiado.


devisita

sarapo dijo...

Querida Devisita: de vez en cuando uso un ipod para salir a correr. De hecho así fue como empecé. Cada trayecto que recorro a diario quedó asociado a una canción de tanto usarlo. Pero conforme las distancias se han hecho más largas más he ido olvidando el ipod en casa. Necesito soledad cuando corro. Es como más disfruto.


El pádel, como el resto de ejercicios físicos, comparten según investigaciones recientes, el potencial ansiolítico con le footing. Pero no comparten un mecanismo muy básico que es parte principal de las carreras de fondo: la repetición, el tintineo constante y estereotipado de las zapatillas contra el asfalto.
La repetición, las estereotipias son movimientos muy deseados por el ser humano para obtener placer aunque sean actos muy básicos. Véase el coito, que todo lo enmarca.

Campanilla dijo...

Por qué no asociar el potencial ansiolítico del padel con el tintineo coital. Todas las ventajas y ninguno de los riesgos del footing. Además entre tintineo y tintineo... no hay color.

chema dijo...

Querido Theo, vengo de jugar al paddel en la pista que hay a los pies de tu casa. Pista mojada y cielo de plomo.
Si quieres el jueves repito.

TheoSarapo dijo...

Westerman, tú me engañas. Te hacía de matanzona...

Anónimo dijo...

Gran partido en Mestalla.

el capitán Garfio dijo...

Muerte a Campanilla

heptafon dijo...

nuestros antepasados debían ser unos buenos trotones, por necesidad.

Simón suerte dijo...

Comprado anteayer: Periodismo Práctico de Arcadi Espada. Veremos.

Simón Suerte dijo...

Sarapo y Chema, corren y le dan a la raqueta. ¿Ya no se juega el tradicional partidillo de los jueves en parque astur?

Yo, por mi parte, mantengo el partido de futbol sala semanal con los compañeros del Hospital. Y ahora sumamos la liga comarcal de empresas, futbol 7 en hierba artificial. Fútbol, siempre fútbol, aunque yo siempre fui más de balonmano. Uno prefiere los deportes de equipo.

M. A. dijo...

Hombre, en Parqueastur no creo: eran tan rentables las canchas que las cerraron.

don´t dijo...

El deporte más practicado el día de San Silvestre no es es el jogging ni el coiting. Es el comercio y el bebercio.