La mayor cualidad de José María Castellet es la de supervivencia. Ha sobrevivido a tantos amigos famosos que se permite el lujo de vivir de las rentas. Es decir, de los recuerdos. Y tiene la suerte de su parte porque ya no queda nadie contradecirle. Pero es dejar a Castellet solo frente a si mismo, a su pasado íntimo y a su presente solitario para que se le venga encima toda la desolación. Porque ser "único superviviente" tiene estas cosas. Que te toca inventariar en soledad. Y todo le salen pérdidas. Esta entrevista se la hace Víctor Amela para La Contra de La Vanguardia. Víctor Amela se ha hecho famoso y respetado con sólo hacer preguntas y con una cierta y certera selección de sus entrevistados. Preguntando se va a Roma.
La actitud de Castellet es paradigmática de la que exhibe una cierta izquierda. A mí esta izquierda de la derrota y el alcohol, del pesimismo, siempre me ha hecho mucha gracia pero no me gusta ni un pelo. Iba a darle una réplica personal pero se me ha adelantado el periodista nacionalista Salvador Sostres en el diario AVUI. Sostres es un periodista catalán de los que piensa poco más o menos que el castellano es un lengua de tarados y que el mejor castellanoparlante es el que vive lejos de Cataluña.
Pero es un tipo que suele sostener su vida sobre tres o cuatro razones serias que no varían según las conveniencias. Por eso, uno le valora y le lee cuando puedo. Y encima tiene gracia. El cabronazo de Sostres.
M. Castellet, crítico literario
"La vida es un sinsentido"
VÍCTOR-M. AMELA - 18/01/2008
Tengo 81 años. Nací y vivo en Barcelona. He hecho siempre trabajo editorial, y he escrito crítica literaria, dietarios y memorias. Soy viudo desde hace cinco años. No he tenido hijos. Soy de izquierdas. Soy ateo. Una fuerza atraviesa el mundo: el mal. Propugno la infidelidad
¿Cuántos libros ha leído usted en su vida?
No sé, algunos miles. Y no computo los originales que se me caían de las manos en la editorial o en los premios de los que fui jurado, claro...
De profesión, lector. Y para evadirse de un trabajo así, ¿qué hacía?
Leer novelas policiacas malas.
¿Qué libro le convirtió en lector?
De niño leí a Salgari, Verne, Doc Savage, aventuras... Empecé a leer sistemáticamente en el instituto: un grupo de amigos intercambiábamos libros, bien escasos en los 40.
¿Ha robado libros?
Sí. Retengo una colección de Dau al Set de un amigo…
¿Qué libros le conformaron?
Los que leí durante mi reclusión en el sanatorio de Puig d´Olena, a los 23 años.
¿Qué le pasó?
Tuberculosis. Tuve que permanecer aislado, solo. Cada quincena me traían un lote de libros y devolvía los anteriores.
¿Quién se los proporcionaba?
Mi familia y mis amigos Barral, Sacristán, Ferrater, y otros... Tenía tiempo de leer libros de gran calado, extensos...
¿Cómo sabemos que un libro es bueno?
Si su autor te transmite una visión del mundo peculiar, y lo logra mediante el estilo, la forma. La forma como fondo... La mayor parte de los escritores no lo consigue ni lo conseguirá nunca. ¡Así son las cosas!
¿Qué consejo daría a un joven escritor?
Fíjate en el escritor que más te guste y pugna por escribir mejor que él. ¡Si fracasas, que el fracaso contenga grandeza!
Usted podría haber escrito más...
Quedaré como el hombre que podría haber escrito más. Los de mi generación dilapidamos tantas horas y energías en agitación político-intelectual en la clandestinidad...
¿Se arrepiente?
Hubiésemos sido más útiles a nuestra colectividad dedicando ese tiempo a nuestra actividad creativa, intelectual o artística.
¿Le parece haber perdido el tiempo?
Me parece que la vida es un complot para evitar que hagas nada de provecho.
¿Por qué lo dice?
Obligaciones, compromisos, reuniones, llamadas, citas, comidas, distracciones... Al final, todo te emprenya. Deseas algo que, a la vez, no te concedes. Yo no he sido capaz de liberar tiempo para mí. Y queda cada día una sensación de vacío, de inutilidad...
Lo decía en su dietario de 1973. ¿Y hoy?
Se ha estabilizado esa sensación: señal de claudicación total. La vida no tiene demasiado sentido, así que mejor estar ocupado...
¿En qué?
Todo lo que hacemos no son más que tentativas de evasión de la realidad. A unos nos ha dado por la cultura. A otros, por el sexo, la droga, el alcohol o lo que sea. O por todo a la vez, como a mi amigo Ferrater... ¡Da igual! Son pequeñas satisfacciones, refugios ante lo inclemente que es la vida.
Su amigo Ferrater se suicidó.
Es que el suicidio es la evasión total, definitiva. ¡Le tengo absoluto respeto! Me niego a escrutar las supuestas razones de un suicida: sólo a él le pertenecen, y es imposible que nosotros podamos dilucidarlas.
Pese a todo, ¡la vida es interesante!
La vida es un sinsentido. Es extraña, no se entiende. De niño vi a unos tipos sacar imágenes de una ermita y quemarlas. No entendí lo que vi. Y aquella primera sensación de extrañeza la he tenido ya siempre.
¿Y qué me dice de tanta gente buena que hay en el mundo?
Esa bondad aislada no compensa una fuerza que atraviesa el mundo: el mal. Como explica Isaiah Berlin en El fuste torcido de la humanidad, algo no ha funcionado en la humanidad. Todos lo sabemos, por mucho que intentemos disimular.
¿Cuál ha sido su estímulo para vivir?
Intentar lo imposible. Hacer algo que esté más allá de tus posibilidades. ¡Ese es el único estímulo posible! El resto es irrisoriedad vegetativa. Haz: haciendo, te haces.
¿Con qué éxito?
Yo he combatido el sentimentalismo cósmico, toda fidelidad inmutable a personas, hábitos, objetos, ideas, pensamientos... Propugno una ética de la infidelidad: pese a mi escepticismo, yo quiero participar del devenir del mundo, y eso exige evolucionar.
¿Ha roto con amigos, ideas, cosas...?
Sí. Y es doloroso. ¡Pero hay que hacerlo! Lo que se acaba, se acaba. Con todo respeto para el dolor de las personas: el dolor es componente insoslayable de la vida.
Castellet, convendría alegrar esto...
Es mejor saber que las cosas son así. Yo acepto, para empezar, que el inconsciente está ahí, que es un conglomerado de fuerzas no racionales que me impele a hacer ciertas cosas, convénganme o no.
¿Se ha psicoanalizado?
Lo pretendí a los 47 años, en 1973, pero un amigo psiquiatra me aconsejó que, a esa edad, era ya preferible dejarlo correr: me advirtió que toparte a esas alturas de la vida con tu catástrofe interior... puede empujarte al suicidio.
Vaya, acabo de llegar a esa edad, así que mejor lo dejo correr, ¿no?
Sí. Vaya haciendo cositas, esas pequeñas satisfacciones... Haga lo que haga, el mundo seguirá yendo mal, ¿eh? El mundo siempre va mal. Siempre. Pero va.
=====================================================================================
RECE, CASTELLET

Com a escriptor és absurd parlar-ne perquè mai no ha escrit res de consignable: aquests dies, precisament, presenta un dietari que no val res. Com a editor va ser un dels que va enfonsar Edicions 62 i la feina que tingué després l'Ernest Folch a salvar-la. És Josep Maria Castellet, que en algun moment va viure entre genis com Gil de Biedma o Ferrater i sempre ha volgut fer-nos creure que era un d'ells. En una entrevista amb Víctor Amela deia ahir que era d'esquerres i ateu, per arribar, al final, a la conclusió que "facis el que facis el món continuarà funcionant malament". També explicava que quan tenia 47 anys un psiquiatre li aconsellà que no es psicoanalitzés perquè topar a la seva edat amb tanta catàstrofe interior podria dur-lo a suïcidar-se. No m'estranya que el món li sembli una merda, Castellet. Ha provat de pregar? Ha provat de ser de dretes? Ha provat de creure en la llibertat? Ha provat de ser alguna cosa més que una paròdia dels teus genials companys de generació? La devastació moral de l'esquerra és atroç, i quan l'amargor ja és total fan tots com en Castellet, que en lloc d'acceptar el fracàs de la seva opció es posa místic i diu que "el mal és una força que travessa el món". Miri, la pitjor maldat que el món ha conegut és el comunisme que vostès defensaren i mai no s'han disculpat per tantes barbaritats que digueren. El món és un lloc preciós i hi ha més bondat que perversió. Creu que no hi ha res a fer, Castellet? Provi de ser més bona persona. Provi de no ser tan cínic de dir que és d'esquerra i viure com un rei. Accepti que tot allò en què creia ha fracassat, i llevi's el ressentiment. Demani perdó i recordi que tots i sempre devem alguna cosa. Sigui amable, doni les gràcies, i senti ben endins la gràcia de Déu, compassiva i lluminosa.
ES ABSURDO HABLAR DE ÉL COMO ESCRITOR PORQUE NUNCA QUE HA ESCRITO NADA DE INTERÉS. POR ESTOS DÍAS PRESENTA UN DIETARIO QUE NO VALE PARA NADA. COMO EDITOR ES UNO DE LOS QUE ARRUINÓ EDICIONES 62 ANTES DE QUE ERNEST FOLCH LA SALVASE. ES JOSE MARÍA CASTELLET QUE EN ALGUN MOMENTO VIVIO ENTRE GENIOS COMO GIL DE BIEDMA O FERRATER Y QUE SIMEPRE HA QUERIDO HACERNOS CREER QUE ERA UNO DE ELLOS. EN UNA ENTREVISTA CON VICTOR AMELA DECÍA AYER QUE ERA ATEO Y DE IZQUIERDAS PARA LLEGAR A LA CONCLUSIÓN QUE HAGAS LO QUE HAGAS EL MUNDO FUNCIONARÁ MALAMENTE. TAMBIÉN EXPLICABA QUE CUANDO TENÍA 47 UN PSIQUIATRA LE ACONSEJÓ QUE NO SE PSICOANALIZASE PORQUE ENCONTRARSE A ESA EDAD CON TANTO DESASTRE INTERIOR PODRÍA LLEVARLE AL SUICIDIO. NO ME EXTRAÑA QUE EL MUNDO LE PAREZCA UNA MIERDA, CASTELLET. ¿HA PROBADO A REZAR? ¿HA PROBADO A SER DE DERECHAS? ¿HA PROBADO A CREER EN LA LIBERTAD? ¿HA PROBADO A SER ALGO MAS QUE UNA PARODIA DE SUS COMPAÑEROS DE GENERACIÓN?
LA DEVASTACIÓN MORAL DE LA IZQUIERDA ES ATROZ Y CUANDO EL AMARGOR ES TOTAL, HACEN TODOS COMO EL CASTELLET, QUE EN LUGAR DE ACEPTAR EL FRACASO DE SU OPCIÓN SE PONEN MÍSTICOS Y DICEN QUE “EL MAL ES UNA FUERZA QUE ATRAVIESA EL MUNDO”. MIRE, LA PEOR MALDAD QUE EL MUNDO HA CONOCIDO ES EL COMUNISMO QUE USTEDES DEFENDIERON Y NUNCA SE HAN DISCULPADO POR TANTOS BARBARIDADES COMO DIJERON. MIRE, EL MUNDO ES UN LUGAR PRECIOSO Y TIENE MÁS BONDAD QUE PERVERSIÓN.
¿CREE QUE NO HAY NADA QUE HACER, CASTELLET? PRUEBE A SER MEJOR PERSONA. PRUEBE A NO DECIR QUE ES DE IZQUIERDAS Y VIVIR COMO UN REY. ACEPTE QUE TODO EN LO QUE CREIA HA FRACASADO Y EVITE EL RESENTIMEINTO.PIDA PERDÓN Y RECUERDE QUE TODOS DEBEMOS SIEMPRE ALGUNA COSA. SEA AMABLE, DE LAS GRACIAS Y SIENTA BIEN ADENTRO LA GRACIA DE DIOS, COMPASIVA Y LUMINOSA.