14 de noviembre de 2008

SAVIANO Y GOMORRA

El libro que desnuda la verdad de la mafia atemoriza porque afronta la realidad con pocos prejuicios.






He tardado algunos meses en decidirme a leer «Gomorra», el reportaje sobre la camorra napolitana que el joven periodista Roberto Saviano publicó en el año 2006 y que le valió en octubre de ese mismo año una pública condena a muerte por parte del clan mafioso más sanguinario: los Casalesi. Tras haber leído «Medianoche en Sicilia», la ópera magna de Peter Robb, yo pensaba que poco más se podía añadir para describir la putrefacción moral de una sociedad como la italiana, que ha soportado más de diez mil asesinatos en los últimos veinte años. Aquellos días en el Palermo de los años ochenta cuando entre el brazo ejecutor de Totó Riina y la mente fría y siniestra de Andreotti liquidaron a quienes amenazaban su poder: el general Della Chiesa, los jueces Falcone y Borsellino y tantos otros héroes anónimos. Un tiempo terrible escrito con sangre, plomo y pólvora.

El inminente estreno de la versión cinematográfica de «Gomorra» me animó a leer el libro. Ese libro que Saviano decidió escribir el día que por una casualidad vio cómo se abrían los portones de un contenedor en un barco atracado en el puerto de Nápoles y de su interior cayeron «decenas de cadáveres congelados, muy juntos, unos sobre otros, como sardinas en lata. Eran chinos que habían pagado toda su vida para que al morir los enterrasen en su Cantón natal». Ese día decidió no mirar para otro lado e investigar el origen del contenedor hasta descubrir que la muy exquisita industria de la moda italiana se asienta sobre la esclavitud de miles de inmigrantes chinos que trabajan en condiciones infrahumanas controlados por la mafia. El libro de Saviano es trepidante, ameno, contenido y frío. Sin truculencias y con pocas muertes entre flores. El propio Saviano cuenta cómo tras la primera tirada se convirtió en un best seller para los miembros de la camorra, que se intercambiaban valoraciones tras reconocerse en él. Ahora el libro va camino de los dos millones de lectores y Saviano piensa que las amenazas de muerte se deben a la gran difusión alcanzada. Yo pienso que, aparte del éxito comercial, «Gomorra» atemoriza porque no es una novela, sino un reportaje muy bien documentado donde se afronta la realidad con pocos prejuicios. El diario «ABC», en un alarde, habla de un libro con una «intensa sensación de verdad». Lo que más temen quienes viven de la corrupción y del crimen.

Saviano, con todos los focos sobre él, dice sentir una gran soledad. Duerme en una Comisaría y camina siempre entre cuatro policías. Abandonado por su novia y sus amigos y evitado por sus compañeros de oficio. Esto último no es de extrañar. La mayoría suelen ser víctimas de sí mismos, de la cómoda autocensura. Y no quieren enterarse de lo que un periodista anónimo puede hacer con un ordenador portátil, una Vespa y valor, mucho valor.




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Lágrimas rojiblancas.

14 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Gracias a Vicé por su pertinaz defensa de Saviano y de Gomorra.
Facciamo vucciria¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

TheoSarapo dijo...

Pero hoy es el día de MA en Valencia.




MA: ¿H. es Hilario?

Vicè dijo...

Gran análisis hermano.

Uno sale de leer Gomorra con la misma sensación que queda tras leer a Primo Levi: haber pateado el infierno.

Además, es un infierno que nos toca. Ahí está el caln de los "spagnoli", la costa del sol denominada "costa nostra", el imperio de los Nuvoletta en Tenerife, las reuniones Camorra-ETA en Milán, la droga de Secondigliano en las Ramblas....

Las calles de Nápoles respiran estos días el mismo aire macabro del Palermo de Peter Robb. Esperemos que el paralelismo de Falcone/Borsellino/Dalla Chiesa/Chinnici etc con Saviano no llegue hasta el final.

Mientras tanto, seguiremos haciendo vucciria.

la gente esta fatal dijo...

Divorcio real por una infidelidad en un mundo virtual.
La mujer sorprendió al avatar del marido en 'Second Life' con una prostituta.

el tecla dijo...

Además la mujer se hizo las pruebas del SIDA por si acaso.

fernando terreiro dijo...

O sea que M.A.P es M.A.

El de Gomorra se lo voy a pedir a los RR.MM.

galeno dijo...

Fernando Savater: "No hagamos ya todo lo que se puede realizar desde la manipulación genética"
"La bioética es algo muy reciente que se relaciona con el origen y el final de la vida humana y está muy ligada a la genética". Así lo ha señalado el escritor, filósofo y recientemente jubilado catedrático de ética de la Universidad Complutense, Fernando Savater, en la inauguración de la Semana Marañón 2008 Vocación y ética. El humanismo en la práctica médica que se está celebrando en la Residencia de Estudiantes de Madrid.
Redacción13/11/2008
Savater ha defendido una moratoria en la manipulación genética: "No hagamos ya todo lo que se puede realizar; vamos a pensarlo un poco más, no pisemos donde los ángeles temen entrar porque no bastan las buenas intenciones cuando no se sabe adónde podemos llegar". Según el filósofo, "en la bioética se dan dos posturas extremas: la de no tocar nada y la de pensar que todo está permitido".

A su juicio, los problemas bioéticos no suelen surgir cuando se trata de curar o paliar males o enfermedades, algo que en general es aceptado, sino cuando se trata de mejorar al individuo, por ejemplo aumentando su inteligencia. Savater ha explicado que mientras que conocemos bien qué es lo peor, lo mejor, lo excelente, no se ve tan claro y sólo lo identificamos al verlo encarnado en casos concretos. "La excelencia no se puede prever", ha apuntado. Además, a su juicio, "los males vienen de quienes hacen las cosas de modo automático, no deliberadamente".

Vocación
En la inauguración también ha participado Diego Gracia, catedrático de Historia de la Medicina de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los coordinadores del evento junto al psiquiatra Juan José López -Ibor. Gracia ha analizado el libro Vocación y ética, en el que Gregorio Marañón reivindica la vocación entendida en el sentido que lo hacía Ortega, es decir, como método de mejorar la calidad humana y profesional de los médicos.

galeno dijo...

Gomorra está en bolsillo a 9 euros, creo. Que no te engañen.

hat trick dijo...

Un psiquiatra avala amputar miembros sanos

Christopher Ryan, un psiquiatra de la Universidad de Sydney, ha defendido que un cirujano pueda amputar la pierna sana de un paciente, si éste es el deseo del enfermo.

Redacción 14/11/2008
El afectado sufre el desorden de identidad de la integridad corporal, una enfermedad psiquiátrica que provoca en el individuo un irresistible deseo por amputarse una o más extremidades sanas del cuerpo. En un artículo publicado en el periódico Neuroethics Ryan ha explicado que "no se trata de cortar piernas de una persona de una manera irracional".

M. A. dijo...

Un día me dijo usted: no tengo precio como amigo. Lo cogí sólo como una de sus brillantes salidas. No sólo es eso, también es verdad. Otra explicación no hay. No tiene mérito el unir un buen cuento de Soriano (está todo allí), con una anécdota que cuenta sobre Cortázar en una entrevista y una brillante frase de un gran poeta inglés.

Muy buena gente lo era también Hilario. Sabía que ésa referencia, junto a un comentario en Archipiélago Avilés y alguna otra cosa, podrían llevarle a saber quien era H. Ni me importaba ni lo pretendía. Avilés es un pueblo. ¿Lo llegó a tratar usted? Desde que dejé de jugar a fútbol con él, le perdí un poco la pista. Hasta los 14 años, siempre lo llevábamos con nosotros a cada partido. No nos importaban sus rarezas. Bueno, supongo que su zurda también influía.
Nunca entendí cómo no se libró de la mili. Los Regulares, los servicios médicos del ejército y la ignorancia que lo rodeaba fue lo que terminó por romper sus hilos con la realidad.
Las pocas veces en que los amigos de aquella época nos encontramos, siempre es una sonrisa la que acompaña su recuerdo. Algunos estábamos muy lejos. El día de su entierro, no faltó nadie.

TheoSarapo dijo...

M.A. ¡qué difícil me lo pones!

Conocía a Hilario aunque no le traté. Desconocía cual había sido su final concreto aunque sabía, porque mucha gente le recuerda, que decidió irse antes de tiempo. La muerte de Hilario marca un antes y un después para quienes le conocieron y le tuvieron cerca. Gente que ahora ronda los 50 años.
Parece claro que era un tipo especial. Me sorprendió su decisión.

M. A. dijo...

Yo rondo los 40. Lo demás, lo firmo.

mecanikong dijo...

¿Quién era Hilario?

De Paco dijo...

A propósito de su reflexión, Theosarapo, fíjese en que el tráiler dice "La novela de Roberto Saviano". ¡La novela!

Abrazos