28 de octubre de 2008

LOS TRAZOS DE LA CANCIÓN



Chatwin y su libro sobre Australia. Los trazos de la canción (1988) es una interpelación sobre el nomadismo, sobre la constante necesidad del ser humano de moverse de un sitio para otro. Chatwin urdió toda una tesis antropológica más sentimental que racional sobre la epopeya de los aborígenes australianos, la cultura más antigua que habita la tierra. Chatwin hizo un gran hallazgo y un gran esfuerzo pero le faltó contención para no hacer una novela con el tema que se traía entre manos. El libro de Chatwin es impreciso y a ratos falsea la realidad para adaptarla al argumento. La ficción trepaba sobre la ficción porque poco antes de que Chatwin escribiese que los aborígenes no transmitían su historia por pinturas ni por libros sino a través de sonidos musicales-eternos trazos de canción- el cineasta Herzog había descrito la confrontación de los primeros pobladores de Australia con la civilización occidental en la película "Donde sueñan las hormigas verdes" (1984).






De todas formas y con todas las limitaciones de los géneros que usaron para expresarse hay que reconocer que Chatwin y Herzog contribuyeron a poner a los aborígenes en el mapa. Porque si algo exuda a primera vista la realidad australiana de hoy es que el trato a los aborigenes es el mayor fracaso social de Australia. Un pais que ha alcanzado un alto nivel de vida, con unas tasas de bienestar social envidiables no puede permitir que una de sus imágenes más cotidianas sea la de un grupo de aborígenes borrachos bebiendo alcohol tirados a la sombra de un eucalipto.
La esperanza de vida de un aborigen raramente supera los sesenta años. Veinte años por debajo de la de un australiano blanquito. Y no hay que ir tan lejos en el tiempo para detectar atrocidades en las políticas sociales seguidas con estos pobres. En los primeros años noventa los servicios sociales australianos separaron a miles de niños aborígenes recién nacidos de sus padres con la presunción de que las bestias no tienen sentimientos. Los niños fueron criados en orfanatos o con familias blancas aunque muchos de ellos acabaron en la calle. El drama sociológico que se conoce como Generación Robada puede estar detrás de muchas de las escenas que hemos visto estos días. Lo he pensado fríamente y tiene que ser difícil afrontar la integración en nuestra civilización de una cultura que se ha quedado tan estancada. Yo no sabría muy bien qué hacer. En los últimos años las cosas han cambiado algo y todos los aborigenes reciben unos 500 euros mensuales del gobierno y se les han devuelto algunas tierras y la gestión de algunos parques naturales. Y la patria potestad sobre sus hijos.Algo es algo. Pero algo no funciona cuando para tomar una simple cerveza tienes que enseñar la llave de tu hotel para que el tabernero sepa que el alcohol no irá a manos aborígenes.



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Un país que creció, sí, sobre los hombros de putas y ladrones espoleados por la fiebre del oro (a ver quien tira la primera piedra). Un país que ha alcanzado las más altas cotas de la riqueza. Un país donde la naturaleza es la mejor noticia y el más grande espectáculo. Y que no les cuenten películas.




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Todo viaje comienza en una librería ( Manu Leguineche)

45 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Jodido jet lag¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Anónimo dijo...

Jodido Sarapo!!!!! Encima se queja el muy...

Terreiro

Anónimo dijo...

No tienes yet lag sino síndrome motivacional a la hora de volver al curro.
pipurrax

Anónimo dijo...

¿Existe el Trastorno déficit de atención e hiperactividad?

28 de octubre de 2008.- Según el Congreso Nacional de la AEPIC de 2006 el Trastorno por Déficit de Atención de con Hiperactividad (TDAH) afectaba al 5% de los niños españoles. Pero expertos españoles reunidos recientemente aseguran que afecta a un 7% de la población infantil y un 5% de la población adulta. También opinan que sólo un 1% de está bien diagnosticado y tratado, y que en España, en comparación con otros países europeos, se tarda mucho en detectar y tratar correctamente. Pese a ello los informes de frecuentación asistencial son unánimes: es la primera causa de demanda de consulta en los servicios de psiquiatría infanto-juveniles en España. ¿Qué sucede? ¿Realmente hay tantos casos, o son hijos inquietos de padres hiper-atareados?

Veamos, el TDAH es un trastorno caracterizado por alteraciones de la atención, la actividad y el autocontrol. Es conocido desde el siglo XIX, pero su valoración como enfermedad no se produjo hasta los años 70. A partir de entonces, se convirtió en uno de los principales problemas de salud mental infanto-juvenil, aumentando progresivamente hasta motivar en la actualidad casi la mitad de las consultas en esas edades. Asimismo, se sabe que el 70% de los niños con TDAH seguirá presentando problemas en la adolescencia y hasta un 50% presentara síntomas residuales en la edad adulta.

Ahora bien, muchos expertos y clínicos opinan que el asunto está inflado, que algunos o muchos de los que llegan a las consultas con un presunto diagnóstico de TDAH son sólo niños inquietos, desatendidos o maleducados. Parece que muchos de estos problemas se deben a la imprecisión de los límites entre el TDAH verdadero y otras alteraciones o disfunciones, que van desde los malos tratos a trastornos bipolares, trastornos de ansiedad, consumo de sustancias o simples problemas de comportamiento social.

Un reflejo de esta imprecisión es que los datos epidemiológicos oscilan entre fuentes que hablan del 2% al 9% de incidencia en población infantil y otras que llegan hasta el 33% de los niños en edad escolar. Pero para otros la causa es que la tolerancia del conjunto familia-escuela es mínima y convertirlo en un problema sanitario alivia a padres y educadores, aunque la consecuencia sean miles de consultas y millones de tratamientos de dudosa indicación y efectividad.

Así pues, para abordar el tema con garantías es necesario separar el grano de la paja, es decir, núcleo patológico de las condiciones y consecuencias familiares, escolares y sociales. Asimismo habrá que diferenciar el tratamiento de los síntomas centrales, que requiere un abordaje farmacológico, de la resolución de anomalías conductuales, cognitivas y sociales, que requiere intervenciones psicológicas, educativas y familiares. Obviamente esto está muy bien a nivel teórico, luego no es tan sencillo a nivel práctico, ya que requiere actividades coordinadas entre los recursos sanitarios, educativos y sociales, y esto no es sencillo.

En definitiva, parece que estamos ante un grave problema socio-sanitario, que además afecta a una población extremadamente sensible: nuestros hijos. Sin duda vale la pena reflexionar sobre ello. ¿Usted qué opina?


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Jesús J. de la Gándara es psiquiatra y jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos.

Anónimo dijo...

¿Será el THAH como el Trastorno de alienación parental?

ana dijo...

Yo, como Manu Leguineche, a veces también comienzo mis viajes en la librería. Los suelo terminar en las tiendas de los alrededores.

TheoSarapo dijo...

Una de mis mayores sorpresas ha sido el control que los australianos tienen sobre el consumo de antibióticos. Por ejemplo, ni una simple amoxicilina es dispensada sin receta médica.
Y una farmacéutica alucinó cuando le dije que en España existía un ibuprofeno de 600 mg y que nos tomábamos tres o cuatro al día.
La dosis de ibuprofeno autorizada allí raramente supera los 1000 mg. Solo hay pastillas de 200.

ana dijo...

Y hablando de libros...

Me he metido La trilogía de Nueva York entre novela victoriana (Middlemarch) y novela victoriana (Agnes Grey). Decididamente gana la novela victoriana (Middlemarch es un novelón en todos los sentidos). Cuando leo a Paul Auster noto que me pesan las gafas: tanta digresión no sé a dónde va y llega un momento que tampoco me importa porque el argumento ni se sabe dónde quedó (¿pero había argumento?). De los tres relatos de La trilogía, el último me pareció, con diferencia, el más conseguido.

Anónimo dijo...

Sí, Manu comenzaba sus viajes en una librería (o en los cajones de libros que se hacía enviar desde templos del libro de Nueva York o Londres antes de que empezara esto de internet) y sus reportajes en su archivo.
La redacción de su agencia era, realmente, un inmenso contenedor de archivadores de plástico naranja, ordenados por temas, países o nombres propios. Todo estaba allí, en papel.
Cuando vendió su agencia a Intereconomía y sus periodistas se trasladaron a la sede de ese grupo, conservó ese bajo del barrio del Niño Jesús durante una temporada, con su archivo y sus dos archiveras, las Hermanas Gilda.
Ahora es una sede de alcohólicos anónimos.
Me pregunto dónde habrá ido a parar ese archivo.

I.

TheoSarapo dijo...

I.

Ha sido una pena no haber podido leer el trabajo de Leguineche sobre Australia. De todas formas si Iberlibro se digna, lo leeremos. Un manu siempre será un manu.

¿Trabajó usted con él?

TheoSarapo dijo...

Ana, ¿le gusta o no le gusta Auster?

Anónimo dijo...

Logroño, cuatro casas viejas y un río.

vCasale

mañana, Bilbao.

Anónimo dijo...

Extra, extra¡¡¡¡


Casale fuera de Valencia¡¡¡

Anónimo dijo...

Eso de cuatro casas viejas y un río lo dice porque no ha estado en la Laurel.

Bruno

Anónimo dijo...

"...ni una simple amoxicilina es dispensada sin receta médica. "

Ni aquí, salvo que el farmacéutico sea un jeta.

Anónimo dijo...

El anterior era yo, me pasa ahora lo que a vcasle, que no me deja poner mi nombre.

Chema.

Anónimo dijo...

El titular de Bilbao ya lo tengo,

Bilbao, cuatro casa viejas y una ría.

vCasale

pasado mañana San Sebastián

pd; la calle Laurel es como la calle del tomillo en Cuenca. Mucho borracho y poco brillo.

Anónimo dijo...

Sí, trabajé con, para y por Manu (pagaba una miseria) durante cuatro o cinco años. La mejor época profesional de mi vida.
I.

Anónimo dijo...

Sarapo, bienvenidos.

Los anglosajones son únicos para tapar sus vergüenzas. Si lo hacemos nosotros estamos en la portada de NYT, día sí, día también. Los nórdicos tampoco lo hacen mal: hasta 1975 llevaron a cabo prácticas de eugenesia, nada menos que 60.000 personas fueron esterilizadas en Suecia. Las víctimas tuvieron que esperar hasta 1996 para cobrar las indemnizaciones.

Los indeseables.

M. A.

Anónimo dijo...

ana dijo...
Y hablando de libros...

Ya le dije que no me hiciera caso. La próxima me callo. Prometido.

A Casale no le gusta Logroño. Seguro que mañana, encuentra precioso Portugalete (si le dejan).

Me tiene intrigado I.

M.A.

ximo brotons dijo...

Australia, muy bien.

los wallabies.

las chicas del hockey hierba.

"The songlines", Los trazos de la canción, me he leido este libro.

el de Jorge Carrión, antiguo colega mío en Lateral, no lo conozco. se tiró dos años viajando por Suramérica. pero no le sirvió para aceptar mi trabajo sobre el libro de Arcadi Espada "Informe sobre la decadencia de Cataluña". considerado no serio. caso cerrado. una cosa es viajar, otra saber.

Anónimo dijo...

Me gusta Logroño. Sobre todo porque he venido a ver a mi mejor amiga. Cuando uno pone en ruta una ciudad sólo para ver a alguien, esa ciudad ya merece la pena. Lo del axioma "cuatro casas viejas y un río" es pura broma para los veteranos del nickjournal.

vCasale

Anónimo dijo...

Una semana de lluvia, nieve y frío


El temporal cubre de blanco la cumbres y seguirá hasta el lunes con intensos aguaceros l Las temperaturas no superarán los 12 grados

Anónimo dijo...

Impecable artículo sobre el hidrógeno como fuente fallida de energía de Javier Sampedro, el científico de guardia de El País.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/hidrogeno/pincha/elpepusoc/20081029elpepisoc_1/Tes

I.

Anónimo dijo...

Todos nos hemos vcasalizado. Aquí ya sólo admiten anónimos.
I.

TheoSarapo dijo...

No sé que es lo que pasa con el tema de los anónimos. ¿Alguien tiene alguna idea de como se puede reactivar el formato antiguo?

Las instrucciones de blogger me superan...

TheoSarapo dijo...

El hidrógeno también pincha
Bush y Schwarzenegger creyeron en una economía sin petróleo basada en el átomo más abundante - Pero tratarlo no era limpio ni barato - Los proyectos se abandonan
JAVIER SAMPEDRO 29/10/2008


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Honda acaba de meter en la línea de montaje su primer modelo comercial alimentado por hidrógeno, el FCX Clarity, "un paso monumental en la historia de la tecnología de células de combustible", según el directivo de la empresa John Mendel. Los primeros en adquirirlo han sido la actriz Jamie Lee Curtis y cuatro vecinos suyos de Beverly Hills, en Los Ángeles, pues el sur de California es uno de los pocos lugares del mundo donde hay alguna gasolinera de hidrógeno donde repostar.


Una alternativa de futuro que requiere millones
¿Será el hidrógeno una alternativa de futuro al petróleo?
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No
Ns/Nc


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Rifkin erraba: será inagotable, pero este gas no es un combustible

General Motors, que fue pionera, renuncia a producir en serie su prototipo

Los primeros coches de hidrógeno cuestan al mes 400 euros en 'leasing'

Los fabricantes han vuelto la vista al auto eléctrico que se recarga en la red

Las baterías de litio tienen un problema poco conocido: pueden estallar

¿Es el 'trihíbrido', que funciona con tres sistemas, el futuro?
Este gas ha capturado la imaginación de los augures tecnológicos, desde Julio Verne hasta Jeremy Rifkin. En parte por su abundancia (se puede obtener del agua), y en parte por una ecuación química que se ha convertido en su consigna publicitaria: hidrógeno más aire para dar electricidad y agua potable. Ambos factores contaron para que el sociólogo Rifkin lo ensalzara como una "fuente de energía inagotable" en su éxito de ventas La economía del hidrógeno (2002).

El presidente Bush inauguró oficialmente dicha economía en 2003, cuando anunció su "iniciativa de la célula de combustible" (www.hydrogen.gov). (El término célula de combustible se usa para distinguir los actuales motores de hidrógeno de los antiguos, que se limitaban a quemar el hidrógeno como si fuera gasolina).

El gobernador Arnold Schwarzenegger deslumbró California un año después con su visión tecnolírica de una "autopista de hidrógeno con rumbo al futuro medioambiental" (le faltó "ardiendo más allá de Orión", pensará algún nostálgico de Blade Runner). Schwarzenegger ha sido un campeón legal y financiero del hidrógeno desde entonces (http://www.hydrogenhighway.ca.gov/facts/sb76info.pdf).

Este año no habrá muchos más FCX Clarity por las autopistas de hidrógeno ni por las carreteras del mundo, porque Honda sólo planea producir 30 o 40 vehículos hasta diciembre. Y no más de 200 de aquí a 2010. El coche cuesta 440 euros al mes en régimen de leasing (alquiler cierto, compra eventual), la única opción disponible incluso en Beverly Hills. Los fabricantes, eso sí, subrayan que estos modelos triplican la "eficiencia de combustible" de los coches de gasolina.

El Congreso de Estados Unidos ha financiado las investigaciones sobre el motor de hidrógeno con más de 1.000 millones de dólares (780 millones de euros) en los últimos cinco años. El Parlamento Europeo aprobó en mayo una partida de 470 millones de euros para una iniciativa de células de hidrógeno, con la recomendación al sector privado de que pusiera otro tanto.

Pero si ha habido una compañía automovilística pionera de la economía del hidrógeno, ésa es General Motors (GM), que ya apostó por esta tecnología en 1998. Y todavía en enero de este año, durante una muestra de electrónica comercial en Las Vegas, el presidente de la firma, Rick Wagoner, presentó el nuevo coche de hidrógeno Cadillac Provoq con una autonomía de 480 kilómetros, "la promesa de un medio de transporte verdaderamente sostenible".

No tan sostenible resultó la propia promesa, porque General Motors rompió oficialmente con la economía del hidrógeno ocho semanas después. El vicepresidente de la compañía, Bob Lutz, descartó en marzo, durante el salón del automóvil de Ginebra, la viabilidad de los coches de hidrógeno "para la producción en masa a corto plazo", según declaró a The Wall Street Journal.

Tanto la empresa General Motors como Toyota veían ahora más interesantes los coches eléctricos. Lutz ensalzó explícitamente las nuevas baterías de ión de litio, desarrolladas inicialmente para mejorar los teléfonos móviles, "que permiten plantearse coches a pilas con una autonomía de 500 kilómetros". El vicepresidente de GM resaltaba que, como las de los móviles modernos, estas baterías son recargables y carecen de efecto memoria (se pueden recargar aunque estén a medias).

"Hay barreras graves para los coches de hidrógeno", dice el subdirector del Instituto de Investigación del Automóvil de la Universidad Politécnica de Madrid (Insia), José María López. "El almacenamiento es una de ellas. El hidrógeno es un gas, y su densidad de energía es muy baja; por tanto, o le pones al coche un depósito de 700 litros, o tienes que aumentar mucho la presión, y ninguna de las dos cosas es muy práctica". López es autor del libro El medio ambiente y el automóvil, publicado por Dossat.

La electrolisis es la separación (lysis, en griego) de la molécula de agua en sus componentes (dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno) gracias a la energía aportada por la electricidad. Los actuales coches de hidrógeno (o sus mencionadas "células de combustible") hacen justo lo contrario: el hidrógeno que hemos repostado se combina con el oxígeno del aire produciendo agua y energía eléctrica.

Para que ocurra lo contrario de la electrolisis, por desgracia, primero tiene que ocurrir la electrolisis o un proceso similar. Es decir, que primero hay que gastarse la energía en obtener el hidrógeno para luego poder gastarse el hidrógeno en obtener energía. Por eso Rifkin y otros abogados del hidrógeno yerran al declararlo una fuente de energía inagotable: porque será inagotable, pero no es una fuente de energía.

"El hidrógeno no es un combustible natural", dice López. "Hay que producirlo, y hasta la fecha es muy costoso. No resultará viable en un plazo previsible, y energéticamente es un desastre, porque producir el hidrógeno cuesta más energía de la que luego da". "Sólo del 20% al 25% de la energía utilizada como fuente para sintetizar hidrógeno a partir de compuestos naturales puede recuperarse después para su uso final en células de combustible", calcula Ulf Bossel, del European Fuel Cell Forum, en Lucerna. "Como las leyes de la física no pueden cambiarse con políticas o inversiones, la economía del hidrógeno nunca tendrá sentido".

Hay más problemas. Las "células de hidrógeno" son totalmente limpias en la carretera. Sólo emiten vapor de agua. Pero la gasolina no hay que fabricarla, y el hidrógeno sí. Según un estudio del laboratorio Oak Ridge, una instalación federal del Departamento de Energía estadounidense, hay dos formas viables de producir hidrógeno a corto plazo: a partir de gas natural en las propias estaciones de servicio, y a partir de biomasa o carbón en grandes factorías centralizadas.

Producir un kilo de hidrógeno por el primer método emite 12 kilos de dióxido de carbono. Esto quiere decir que los actuales coches de hidrógeno de Honda y General Motors emiten (antes de arrancar) entre 110 y 190 gramos de dióxido de carbono por kilómetro. La primera es una cifra comparable a los coches modernos de gasolina de pequeño tamaño.

En el caso del segundo procedimiento, habría que considerar además las emisiones derivadas de transportar el hidrógeno desde la factoría donde se producirá hasta las estaciones de servicio donde lo repostarán Jamie Lee Curtis y sus cuatro vecinos.

Uno de los pioneros mundiales de la tecnología del hidrógeno, Ballard Power Systems, vendió en noviembre su división de células de combustible para automóviles a Daimler y Ford, tras registrar pérdidas durante cerca de 10 años.

Dos de las petroleras que más han defendido la economía del hidrógeno son Shell y BP. La primera tiene actualmente seis estaciones de servicio para repostar hidrógeno en todo el mundo. Y la segunda tenía sólo una, y la cerró el año pasado. De las últimas declaraciones de sus directivos se desprende que la compañía está más interesada ahora en los biocombustibles que en el hidrógeno.

Una economía del hidrógeno sólo tendría sentido si el gas se produjera a partir de energías renovables, pero incluso esa opción es insostenible. Entre las células fotoeléctricas o los molinos de viento y el depósito del coche, el hidrógeno tiene que ser producido, transportado, almacenado, transferido al coche, almacenado de nuevo e inyectado en la célula de combustible, y todos esos pasos requieren una energía que no se recupera.

Según los cálculos de Bossel (Proceedings of the IEEE, 94:10), se precisarían cuatro plantas de energía renovable para producir la misma energía (en hidrógeno) que produce una sola planta (directamente en electricidad). Tres de las plantas estarían dedicadas a tiempo completo a cubrir las pérdidas durante la producción y el transporte del hidrógeno.

Según el ingeniero del European Fuel Cell Forum, todas esas pérdidas de energía serían cargadas al consumidor, como parece lógico, de donde se desprende que el hidrógeno cuadruplicaría el precio de la energía eléctrica en régimen de libre mercado. Visto lo cual, se pregunta retóricamente: "¿Quién querrá conducir un coche de hidrógeno?". Ésa es fácil: Jamie Lee Curtis.

La mayor parte de los inconvenientes del hidrógeno no se resolverán nunca, porque no se derivan de una deficiente tecnología actual, sino de sus mismas propiedades físicas. El hidrógeno tiene una densidad de energía muy baja: un tercio de la del metano, por ejemplo. Incluso cuando se le comprime hasta el estado líquido, un litro de hidrógeno aún tiene 3,5 veces menos energía que un litro de gasolina.

"Las leyes de la física exponen la debilidad de la economía del hidrógeno", asegura Bossel. "El hidrógeno, un mero transportador artificial de energía, jamás podrá competir con su propia fuente de energía, que es la electricidad, en ningún futuro sostenible". Tal vez por eso, los dos gigantes citados del sector del automóvil, General Motors y Toyota se centran ahora en las pilas de los teléfonos móviles. ¿Aciertan esta vez? ¿Es ésa la opción de futuro?

"Los coches puramente eléctricos también tienen de momento el problema del tamaño de la batería", advierte López. "Se necesitaría un remolque, y no sería práctico".

Además, las baterías de litio tienen un problema poco conocido. "El litio es explosivo", puntualiza el ingeniero del Insia. "De hecho, casi todo el mundo ignora que no es conveniente hablar por el móvil mientras se está cargando. La temperatura sube al cargar la batería, y eso aumenta algo el riesgo de explosión, sin ser alarmistas". Sin alarmismos, este redactor ya no lo hace.

Las baterías de ión de litio de los coches, como las de los teléfonos móviles, se podrán recargar sin más que enchufarlas a la red. Pero esto no es tan inofensivo como puede parecer. "Si el 50% de la flota de Madrid, por poner un caso, fuera eléctrica", advierte López, "la red se vendría abajo por la noche, cuando los coches estuvieran cargando".

La petrolera BP ha desviado su atención del hidrógeno a los biocombustibles. ¿Pueden ir por ahí los tiros? Tampoco. "Los biocombustibles no son la solución", dice el ingeniero. "Las plantas absorben dióxido de carbono, es cierto, pero el coche lo emite luego en la ciudad". La desviación de grandes superficies de cultivo a la producción de combustible plantea también otros problemas relacionados con la biodiversidad y con el principal objetivo de la agricultura: la alimentación de las personas y el ganado.

Para el subdirector del Insia, como para muchos otros especialistas, el futuro inmediato es la hibridación: una batería de ión de litio que sirve para la mayor parte de las situaciones en la ciudad, y otro tipo de motor (gasolina, hidrógeno, solar) que ahorre espacio y añada potencia en carretera, adelantamientos y demás. "El Episón", dice López, "un vehículo que estamos desarrollando en el instituto, es un trihíbrido que lleva un motor eléctrico, una pila de hidrógeno y varias placas solares".

Cuando tres personas sensatas sostienen posturas irreconciliables hasta la furia, siempre acaban teniendo razón a la vez.


Una alternativa de futuro que requiere millones
Según el Departamento de Enegía de Estados Unidos, poner en las carreteras dos millones de vehículos de hidrógeno necesitaría una inversión pública de 10.000 millones de dólares (8.000 millones de euros) de aquí a 2025. Elevar la cifra a 10 millones de coches aumentaría el coste más de cuatro veces. Y esas cifras son de todos modos cinco veces inferiores que las calculadas por Academia Nacional de Ciencias norteamericana.

Con todo, sus defensores siguen viendo esperanzas en el futuro. La petrolera Shell considera un objetivo alcanzable la producción "masiva" de vehículos de hidrógeno para el año 2020. El Departamento de Energía de Estados Unidos sostiene que los coches de hidrógeno serán "prácticos y económicamente eficaces" hacia esas mismas fechas. La petrolera BP prefiere hablar del año 2030.

TheoSarapo dijo...

No entiendo ni papa pero el tema de los coches con diferentes carburantes suena un poco a traca. Porque se supone que Bush y Sorsenaguer la han cagado ¿pero quién es el que ha acertado?

Anónimo dijo...

Yo, por si acaso, voy desempolvando el gasógeno que tenía guardado mi abuelo por ahí.

http://www.xtec.net/~cgarci38/tecnologia/transport/automobils/coches11.htm

I.

ana dijo...

Para que aparezca tu nombre en los comentarios pinchas en Nombre/URL, en Nombre pones tu nombre y en URL pones un espacio y nada más.

ana dijo...

theosarapo dijo...

Ana, ¿le gusta o no le gusta Auster?

Sarapo, entre el sí y el no hay 256 niveles de gris. No es que me parezca malo es que me resulta pesado. Lo mismo me ocurre con Javier Marías (aun más pesado).

ana dijo...

M.A. dijo...

Ya le dije que no me hiciera caso. La próxima me callo. Prometido.

Pues no se calle: desprométalo. Si no acabaré releyendo solo un par de libros.

ana dijo...

Pues yo también estoy intrigada con I. (¿es periodista?) y con M.A. (¿es médico?). De Lafoca ya ni les cuento...

lafoca dijo...

¿De mí? Si soy cristalina como la ría de Avilés.

catalino dijo...

Si que puede y antes que Ana lo explicó muchas veces así pero ahora no me deja. A ver un truqui.
Supongo que algún día volveré a tener historietas y desesos de contarlas aquí. Leo a diario.

TheoSarapo dijo...

Sarapo, entre el sí y el no hay 256 niveles de gris.


Y Para matices del gris, Galicia.

catalino dijo...

JeJeJe.
Lo mismo que dice Ana y en URL poneis una web inventada; yo puse: pásese el ratón por encima de catalino apitufado

TheoSarapo dijo...

Un saludo, Cat.

catalino dijo...

De sesos ando fatal; y es expliqué. Me estoy recuperando: vuelvo a ser el mismo inutil
.

paula dijo...

I. se pregunta por el archivo de Leguineche y yo siempré pensé que estaba en Brihuega. Al menos allí hay miles y miles de fotos y millares de papeles, pero si I. se lo pregunta será que algo se me escapa.

paula dijo...

Si pinchan encima de mi nombre les llevará a algunos enlaces que pueden serles de utilidad.

catalino dijo...

Vale, se lo voy a contar: me pasa esto, una loiayirgada aguda

Cambio wweb que la otra,gracias Paula, existe.

chema dijo...

Pueden dormir tranquilos:

"Antonio Lobato comentará la fórmula 1 en La Sexta".

mecanikong dijo...

Hola.
Bienvenidos todos.

Anónimo dijo...

Qué a gusto en casita.
Fuera llueve tanto o más que en la gris Galicia.
Y no estamos preparados.
La gente anda a tortas con los paraguas y los coches circulan a 10 km/hora.
Y no hay canchas cubiertas.
Y no he sacado la ropa de invierno.
Ni, lo que es peor, los zapatos cerrados.
Es increible que Vds. vivan así casi todo el año.
Y que la mayoría lo haga por elección.
Hay gente pa tó.

devisita