31 de enero de 2007

EL ERROR DE DAMASIO





La degradación del valor de la verdad. La confusión entre libertad de opinión y libertad de expresión. Primero fueron las infames IMPOSTURAS CIENTIFICAS que añadieron sonrojo a los damnificados por Sokal y Bricmont en sus IMPOSTURAS INTELECTUALES.Y ahora, esto de un tal Gluck. ¡Hombre, hombre¡





& En un par de días espero poder mostrarles para qué se inventó la fotografía.

29 de enero de 2007

MUJERES QUE MANDAN


Mujeres hay en la India que toman el poder. Mónica Bellucci se dió cuenta del poder de la belleza al ver cómo la miraban los hombres cuando cumplió catorce años. María Vela Zanetti no puede ver a Isabel Gemio ni en pintura. A Soledad Puértolas empiezan a parecerle sospechosos sus vecinos. Elena Anaya muestra unas curiosas braguitas desde la portada de un dominical. Los directores de cine, varones, hablan de sus actrices fetiche. La frescura de "Yo soy la Juani". A Maruja Torres la persiguen infatigables blogueiros encapuchados que adoptan la cara de amigos de otros tiempos. Torres más altas han caído. En Oviedo andan reivindicando al psicoanalista Jung, otro gran amante de las mujeres, sobre todo de las que pasaban por su clínica.Jung siempre creyó que el hombre tenía una parte femenina, el ANIMA (es que era Jung).

Louann Brizendine, neuropsiquiatra, en su libro EL CEREBRO FEMENINO, parece que se interroga sobre las diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer y más aún, sobre si estas diferencias explican el que haya tan pocas mujeres en cargos directivos. Y de ahí al famoso debate sobre la discriminación de género hay un paso.

Mónica Salomone escribió ayer en EP S un artículo sobre este tema.
Las diferencias entre el mundo científico español y el estadounidense son abismales. El libro de Brizendine, libro de divulgación, ha desencadenado un intensísimo caudal de intervenciones a favor y en contra de la tesis central de Brizendine: que las mujeres están especialmente preparadas para la comunicación, la empatía y la percepción de las emociones; los varones están más dotados para la acción.
A Brizendine le han obligado a rectificar algunos datos de su libro. Lo ha hecho en la segunda edición. Y aún las espadas siguen en alto. Todos los interesados buscan datos para seguir en la batalla. El debate es arduo, intenso.

En España, parece que no hay discusión entre científicas y científicos (Margarita Salas, Jaume Ferrús, etc). Está todo muy claro. La culpa de la discriminación de las mujeres es totalmente cultural. Nos persiguen por la noche. La Santa Inquisición.

28 de enero de 2007

EL FACTOR HUMANO (XXVI)

26 de enero de 2007

DE NIÑAS

Hace seis meses que Natascha Kampusch abandonó el zulo en el que la mantuvo secuestrada durante ocho años un tal Wolfgang Prikopil. Recuerdo con nitidez aquellos días porque lo de Natascha no nos había pasado antes. Nunca. Y desde el principio, todo fueron sombras. Hubo síndrome de Estocolmo. Un suicidio por amor. No me arrepiento de haberme escapado. Una carta puesta con cuidado en manos de la ciencia. Decían que no se había perdido nada, que se había librado de torturas mentales, como fumar o tomar copas, etcétera. Y luego, aquella entrevista un 6 de septiembre, cuando la tarde languidecía, renacieron las sombras. El psiquiatra y el periodista hermanados, hombro con hombro, Natascha a través. Llegó a parecernos Nicole Kidman. ¿Te acuerdas, Rogelio? Tamaña dosis de ficción en la realidad.

Han pasado seis meses y parece que Natascha Kampusch ha engordado unos cuantos kilos. A la escritora Rosa Montero ahora le parece una niña. Una niña obesa que se ha atiborrado de una manera casi programada y que ha sustituido el encierro de su raptor por la jaula de su propia carne. Sostiene Montero.

Por la hiriente oscuridad del «caso Kampusch» han deambulado periodistas y científicos, sobre todo, científicos del alma. Tras aquella indecorosa carta se apuraron a recaudar fondos, entrevistas mediante, para sostener el tratamiento psiquiátrico y la vida de la joven. Un puro disparate.

Han pasado seis meses y seguimos sin saber qué fue lo que pasó. Demasiada interpretación, demasiadas respuestas a porqués imposibles. Y ningún relato de los hechos. Nada. ¿Qué le pasó a Natascha? Fueron ocho años. Ocho años.

Dice Rosa Montero que lo de la Kampusch es una regresión y una protección. Que Natascha ha engordado porque se ha rendido.

Contar nuestra propia vida como si fuese una lección de psicología no es demasiado bueno. Peor es que nos la escriban otros.

Sabine Dardenne, una de las niñas secuestradas por el asesino belga Marc Dutroux en 1996, escribió un libro hace dos años. Tardó ocho años en poder hacerlo. Ocho años. Se titula «Yo tenía doce años, cogí mi bici y me fui al colegio...». Sabine eligió los hechos. La realidad. Escribió su relato tras volver a enfrentarse a su secuestrador en el juicio. Y para ahorrarse entrevistas. Cuenta Sabine que «yo me hice una terapia sola, a mí misma. Cada vez que me venían imágenes a la cabeza intentaba pensar en otra cosa y seguía adelante. Si tengo un bajón, me las arreglo yo sola. Durante los ocho años que han pasado me he dicho que la tristeza no serviría de nada. La culpabilidad tampoco. Hay que desprenderse de esos sentimientos, decirse a una misma que ya ha pasado, y que no volverá a suceder nunca más. En fin, espero».
Su libro es un relato preciso de lo que le sucedió. Es un libro terrible, sumario, aburrido y frío porque así fueron los ochenta días que pasó encerrada en un zulo. No hay palo dulce ni almíbar. Ni una sola brizna de respeto hacia el captor. ¿Cómo podría haberla? La receta de Sabine. Parece que ha conseguido rehacer su vida.

Puede que la «resiliencia», esa capacidad que tienen algunas personas para sobreponerse a la adversidad, explique las diferentes evoluciones de estas dos niñas tras su traumático pasado; pero no quería irme sin citar la insuficiencia del periodismo, que no ha sabido desanudar lo más notorio de un suceso tan excepcional como el caso de Natascha Kampusch: lo rutinario, el día a día de una niña que se hizo mujer a oscuras. Y la sobrevaloración de los profesionales,de los «psi», empeñados en gestionar, cueste lo que cueste, cualquier tragedia personal sin tomar conciencia de la limitación epistemológica de sus herramientas.

A todos, hermeneutas profesionales de sombras y profundidades, les falló Prikopil.

23 de enero de 2007

VISTO Y LEIDO


Jacques Brel no supo lo que hacía cuando le dedicó una canción a una tal Madeleine, una muchachita linda que, al poco, se vino a vivir a Alicante y que hace unos días, gravemente enferma, decidió quitarse la vida en presencia de un par de testigos para que la performance tuviese sabor maradentro.
Lo cierto es que el diario El País, fedatario póstumo, no se ha cortado a la hora de echarle literatura y eutanasia al caso, sobrepasándose la cuota de mesura que habitualmente aplica a este tipo de noticias. Y ahí casi todos han querido ver de todo, por encima de la desviación de las normas de estilo de un periódico.
Incluso mi compañero Guillermo Rendueles declara que es un grave riesgo abrir un debate sobre la eutanasia. Y da varias razones. Una de ellas es que la sanidad española tiene un excelente programa de cuidados paliativos. Aunque le falta intimidad, según cuenta Guillermo, porque la última vez que acompañó a un amigo moribundo en el hospital compartió la agonía de la amistad con los desesperados intentos del compañero de habitación por poder ver la televisión al precio que fuese. La vida.
Todo esto me suena a ya visto, ya leído.
En Madrid se han reencontrado Loquillo y Sabino Méndez, que ponen así fin a una de las enemistades mas carismáticas de la historia del pop español. Tan conseguida y abrupta fue la distancia que han decidido recuperar la amistad cada dos años, más o menos.
Ya leído, ya visto.
En nuestra última road-movie estrenamos el CD de nuestro Clio Campus con una colección de discos de la movida madrileña. Allí cayeron Secretos, Malevaje, Loquillo, todos ellos son más o menos son audibles a fecha de hoy aunque te crujen las articulaciones al recordarlos.
Pero Los Ilegales, ¡Dios mío¡ ¡qué sintaxis¡ ¡qué sintagmas¡ ¡Destruye¡ ¡Destruye¡

20 de enero de 2007

PASARELA BARCELONA


Me dijo el taxista, ese hermeneuta de la vida social, que este Enero se está notando mucho la subida de los intereses hipotecarios y que la temporada de rebajas está pasando por Barcelona con más pena que gloria. El hombre, hipotecado en Cornellá, pensaba que lo único que se puede hacer para frenar la subida de los precios de los pisos es lo que se está haciendo, o sea, encarecer los créditos hipotecarios. Y es que Barcelona, encarcelada entre mar y monte, tiene poco por donde expanderse.

En Barcelona estuvo el martes ERIC KANDEL. Kandel es psiquiatra y fue ganador del Nóbel de Medicina y Fisiología en el año 2000. Kandel, nacido en Viena en 1929 y exiliado como tantos otros tras la llegada de los nazis al poder, ha dedicado toda su vida a un sueño freudiano. O sea, al gran sueño que Freud supo intuir pero no pudo demostrar: que las funciones mentales pueden ser estudiadas en términos experimentales a través del estudio de la actividad nerviosa. Con el tiempo, Kandel ha considerado que hay funciones mentales más accesibles que otras a la experimentación. Y se ha centrado en la memoria. Desde el estudio de un organismo vivo sencillo, el de la Aplysia o babosa de mar, que tiene un sistema nervioso muy simple, Kandel ha medido con rigor y paciencia los cambios del grupo de células que se activan en el sistema nervioso de la Aplysia cada vez que ésta usa la memoria.
De lo más simple a lo más complejo. Desde la Aplysia a los efectos de la psicoterapia sobre la memoria, sobre el recuerdo. Un intento más por eludir la reaparición del trauma, de la angustia, del invierno alemán.
Kandel es un tipo muy simpático. Buen conversador, relajado y próximo. No le ví comer ensaladas ni queso fresco. Le hicieron mis colegas una pregunta que el moderador tachó de "filosófica" (casi todos piensan que la filosofía se ocupa de de un planeta muy lejano a la mente y a la naturaleza humanas). Kandel no se explayó mucho pero una amplia sonrisa le delató cuando le preguntaron por la libertad y el libre albedrío. Y además, se atusó la pajarita, con lo que ello significa.


Durante varios días he buscado en la prensa del paraíso la presencia de Kandel. Nada. El debate y la entrevista son para un tal Antonio Miró que ha hecho desfilar a una docena de inmigrantes senegaleses como modelos de su colección de ropa. Habla Miró sin querer polemizar y como queriendo renunciar a la publicidad que ha generado tamaña revolución en el mundo de la moda. Y quedamos sin saber cómo van a cobrar los trabajadores, cómo puede saber Miró que son gente muy digna, muy sensible y de una prudencia extrema con verlos venir. Y muestra Miró lo fácil que es llenarse el bolsillo siendo solidario.
¿Qué habrá sido de Kandel? ¿y de la memoria?

18 de enero de 2007

DEL AMOR A LOS NIÑOS















Flores para Sabela (gentileza de Catalino)




@El poeta Luis García Montero exige que la historia de amor sea un pasado necesario: "Cosas para contar después de algunos años, si es que alguien pregunta por nosotros".

15 de enero de 2007

SÍNTESIS

La síntesis. Capacidad de síntesis. Sintetice usted eso en cuatro ideas clave. La síntesis, esa utopía. Confieso que no me manejo nada bien a la hora de sintetizar. Aún siendo consciente de que algo se puede decir en cuatro líneas, yo suelo utilizar ocho y quedarme con ganas de seguir. La síntesis, esa quimera.
Recuerdo un curso que hice años atrás. Un curso de alto standing. Para aprendices de reyezuelo. Todo muy edificante, muy instructivo. Gente muy seria. El día de la inauguración, el profesor que impartía la primera lección propuso un ejercicio. Una proyección: todos ustedes van a escribirme en un folio lo que piensan del sistema sanitario español. Luego se toman un café mientras yo me leo sus respuestas, me hago una idea de sus planteamientos y les comento.
Escribimos, tomamos café y volvimos todos, unos 50 alumnos, a clase.
El profesor se puso serio y nos dió su opinión experta sobre nuestros conocimientos. Dijo que casi todos pensábamos lo mismo, que estaban claras casi todas las exposiciones pero que había una que no había podido comprender dada su "densidad conceptual" y empezó a leer mi escrito en voz alta a la par que pedía que el autor se levantase para explicar aquella barahúnda de vocablos confusa, atolondrada y engolada. Ni que decir tiene que no solo no me levanté sino que me incorporé al coro de críticos de aquel engendro. El tiempo se hizo denso, pesado; nos mirábamos unos a otros. ¿quién habrá sido? El profesor hizo no se qué reflexión sobre la ética de personas talluditas y responsables. Ni me inmuté. Empecé a pensar ¿qué culpa tengo yo de que esta gente no haya leído a James Joyce ni a Cortázar? A fin de cuentas, todo el enredo venía a cuento por un par de licencias literarias que me había permitido incluir en el tecnificado lenguaje de la gestión de procesos sanitarios. No moló nada, según pude deducir del enfado del docente.
Ha pasado el tiempo y aún recuerdo aquel incidente. Lo único que me reprocho es no haber sabido sintetizar mejor mis ideas. La síntesis, esa ilusión.
Hace un par de días que cayó en mis manos un texto de Alvaro Pombo. El cielo raso. Año 2001. Lo leí, sonreí y recordé, exculpándome, aquel curso de aprendiz de cabo chusquero...¡Quién me iba a decir que Pombo, el gran Pombo, fuese uno de los nuestros¡ Y así, como en una imaginaria Santa Compaña, me dejé llevar de su mano.
¡Que aprendan ellos¡


PD: EL CIELO RASO:

" ¿Y si en lugar de descubrirse la verdad del proceso histórico se alcanzaba sólo en el corazón de las masas populares el contragolpe de la no verdad, la falta de significación última del destino del género humano?"

11 de enero de 2007

LIGERO DE EQUIPAJE


Antonio Machado. Me cuesta leerle. Y no será por falta de publicidad y respeto social hacia su vida y hacia su obra. Apenas si he pasado del Juan de Mairena. Reverdece el miedoso Don Pío a cada instante y se agosta el valiente profesor soriano. Sus recuerdos del patio de Sevilla tienen menos vigor desde que no está Alfonso Guerra al mando. Incluso a Manuel Vicent le ha dado por decir que Machado vestía "como una cama deshecha y revuelta", que ya Juan Ramón Jiménez había dejado escrito lo poco que le molestaba a Don Antonio la abundante caspa que le caía sobre los hombros.Juan Ramón, que lo escribió todo tan limpio, era muy sucio hablando de los demás. La caspa de la generación del 98. La zapatilla con suela de goma de Unamuno, quemada en el brasero y el brazo gangrenado de Valle, por falta de higiene. Cuenta Vicent. La caspa y Antonio Machado. Y ese verso descontextualizado, ese mantra, esa muletilla mendaz..."Una de las dos Españas ha de helarte el corazón".
No es eso. No es eso. No hay dos Españas. ¡Qué coños va a haber solo dos Españas en un país como éste¡ Concluye Vicent que para escribir El Gran Gatsby hay que vestirse como Scott Fitzgerald. La caspa, Don Antonio, la caspa, que huele a cerrao.

9 de enero de 2007

NEGROLÓGICAS


El domingo pasado, el diario EP publicaba una larga entrevista con Ayaan Hirsi Alí, a la sazón, súbdita holandesa de origen somalí.
Esta mujer de 36 años lleva grabada en sus carnes la irracionalidad y la opresión del integrismo islamista. Léase dicha entrevista.
Hirsi Alí no es una novedad en el panorama mediático español. Hace más de un año que publicó su libro YO ACUSO, donde cuenta su vida, su lucha en pro de la evolución ilustrada del Islam, sus relaciones con Theo Van Gogh, el cineasta asesinado por los fanáticos islamistas y sobre cuyo cadáver dejaron escrito un mensaje para Ayaan.
Hoy vive con escolta, a escondidas, en Washington después de que los holandeses, pueblo racional donde los haya le negasen la nacionalidad.
Hirsi Ali se hizo politica socialdemócrata pero al ver que su partido consideraba "cuestiones de honor" temas como la ablación del clítoris de las niñas musulmanas y se negaba a intervenir, decidió abandonar la socialdemocracia y hacerse del Partido Liberal siendo elegida diputada en 2003.
Ahora, gracias a su entrevista con Yolanda Monge, hablaremos algo más de ella.
STephen Smith acaba de publicar un libro titulado: "Negrología. Por qué Africa se muere". Smith critica el victimismo africano y los estragos que ha causado la ayuda humanitaria internacional al perpetuar situaciones de subdesarrollo e injusticia.
Un interesante reportaje de Alfonso Armada en ABC constrasta diferentes puntos de vista sobre la cuestión y vuelve a poner sobre la mesa los 800000 muertos ruandeses de 1994, sobre los que Occidente y la ONU de Annán decidieron echar mucha tierra.
La cuestión de fondo es la utilidad de la limosna. ¿Se incapacita al pobre al darle una limosna? ¿es bárbara la piedad?
1989-1999 ha sido la llamada década humanitaria en las relaciones del Primer Mundo con Africa. Parece que ha servido para poco.
EL libro de Smith descalifica por falaz el intervencionismo neutral y pide a las ONG que analicen en cada caso si su participación agudiza problemas o los resuelve. Que espere sentao.

6 de enero de 2007

JE SUIS DESOLÉ

TECUATRO: Dice la novia del ecuatoriano Estacio que desde que oyó la explosión supo que su novio estaba muerto. Y esto lo comunicó a las autoridades que insistían en mantener la cautela pegados a otro significante de película: DESAPARECIDO, que siempre ha vendido más que directamente muerto. Hago lo posible para recrear en mi mente esos momentos. Una mujer joven que sale de una noche de marcha en los bajos de Azca y reggaeton. Una explosión que se ha llevado por delante un sólido parking de cuatro plantas y ella que insiste que su novio estaba dentro. Cautela. Suspense. Y de ahí a la suspensión. Y a la eternidad. Continúa la secuencia. No se encuentra el cadáver. Toneladas de forjado encima del Clio Blanco. Pasa el tiempo y Estacio sigue sin llegar a casa tras la noche de farra. Los desaparecidos empiezan a oler. Se dice que la novia de Estacio ha corregido su declaración y que el coche no estaba en la planta que ella indicó al principio. Como para fiarse de que hubiese un novio dentro.
Rubalcaba liquida el proceso, aparece el cuerpo de Palate y se preparan funerales ...en Ecuador.
Y recuerdo. Los asesinos son los que ponen las bombas.
Y recuerdo. ¿Por qué el alcalde de Nueva York decidió un once de setiembre de 2001
esconder los muertos?
Y yo me pregunto ¿por qué le pusieron asistencia psicológica a la novia de Estacio si pensaban que andaba missing?
Pero cuando llegué Espada ya había estado allí.

4 de enero de 2007

ADIOS AL NICKJOURNAL


Parece que Arcadi Espada ha cerrado el Nickjournal que acompañaba a su habitual comentario diario, ese Nickjournal que hizo tan famoso y donde se generó una curiosa comunidad de visitantes que han ido haciendo con el tiempo muchas migas.
Sobre la importancia del Nickjournal en el Blog de Arcadi mucho se ha escrito ya. El trabajo de Marqués de Cubaslibres es un buen estudio introductorio para intentar explicar una de las experiencias más interesantes e innovadoras de los últimos años en materia de comunicación. Otros habituales han ido hilando con el tiempo finos y fiables análisis sobre la diacronía del Journal más envidiado de la blogosfera española. Muchos le debemos mucho al Nickjournal. Empezando por Arcadi, que lo ha reconocido mil veces, y terminando por un servidor.¡Y que decir de la experiencia Ciudadanos¡
Uno se siente feliz de haber participado en la mayor parte de la singladura de ese barco que ahora se va a quedar varado durante seis días a la semana. Pero ahí queda el buque escuela. El lugar donde muchos aprendimos que no se puede ir por la blogosfera sin un buen nick puesto, donde supimos agriamente de la futilidad de los contactos entre nicks. El lugar desde vimos con absoluta claridad que Internet es la mayor revolución que ha experimentado el ser humano tras de la imprenta.
Ignoro las razones de Arcadi para echar el cierre. Y por ello ni las comparto ni disiento. Creo que Arcadi se ha leído todos los posts que se han escrito en su blog durante los tres años que ha durado la experiencia. Y digo todos.
Por ello se me ocurre que una cierta distancia del negocio pueda hacerse necesaria. Se me ocurre.
Seguiré disfrutando a Espada, discutiendo con sus manías y sus jorobas, pero el barco de Chanquete ¡ni de coña¡

2 de enero de 2007

TU SERÁS BAUDELAIRE


Hubo un tiempo en que el ser humano podía albergar dudas sobre muchos y variados temas. Pero desde que Google y La Foca de Avilés existen se han acabado muchas incertidumbres y los memoriosos han visto mermada su cuota de poder. Con Google y la Foca, todo podemos saberlo entre todos. Y es que da mucho gusto. Aunque a veces, muy pocas, fallan. Verbigratia:
Hace muchos años  fuí seguidor fiel de un programa nocturno de Radio Nacional de España que se titulaba Pabellón de insomnios y que dirigían una francesita llamada Francoise y un asturvalenciano llamado Fernando Poblet Vega-Arango.
Fernando Poblet, Ferpo, hacía todas las noches una lectura ácida y contundente de los periódicos de la mañana siguiente. Todo un sabor. Siempre el mismo cuento. dando vueltas a todo lo que traen los papeles de más
Ferpo lucía como un desencantado, un carvalho y se dedicaba a poner diques en aquel mar bravío que fue el felipismo. Ferpo era noctámbulo, padre de familia y escritor brillante y desganado. Firmaba también unas curiosísimas columnas en Intervíu.
Esos trabajos de Ferpo se publicaron en un par de libros que han pasado desapercibidos: Contra la Modernidad y Diabluras.
Antes de todo esto, en sus inicios, Ferpo había trabajado en Radio Popular de Avilés y había escrito una Guía de la radio en Asturias que aún se encuentra algunos domingos en los rastros asturianos.
Ferpo era un tipo algo incómodo, inestable y poco amoldable a los tiempos de docilidad que corrían. Ferpo pasó con pena y gloria por las ondas y un buen día desapareció. Nunca más he vuelto a saber de Ferpo. ¿Qué habrá sido de Poblet? Ni el Google me ha podido dar ninguna explicación. Un enigma para Milenio Tres. Y para La Foca.
Este año que se nos ha ido la editorial Trea, Juan Cueto mediante, ha reeditado el mejor libro de Poblet. Aparte de hacer radio, el bueno de Ferpo se arrancó un día y contó en un lenguaje muy claro y muy poético sus años de infancia de niño de posguerra. Aquellos años en los que le llamaron Nandín, en los que anduvo enamorado de la actriz Diana Durbin, en los que hizo monaguillo antes de ser fraile y en los que supo, melancólico, que su destino sería vivir de la literatura. Aquellos años en los que su prolija imaginación le susurraba dulcemente: Tú serás Baudelaire, aire....Aire.