19 de junio de 2007

LA FIESTA DEL CHIVO




Hay días en que las noticias vienen como nubarrones cargados de lluvia, de improviso y tremendos. Léase: Woody Allen degusta Salinas y la tierra de los Ledo. Fallece un tipo apodado El Fary. Ramin Jahanbegloo es el "Ortega" iranocanadiense y el autor de moda es un antimoderno llamado Antoine Compagnon. Mucha tormenta y demasiado aparato eléctrico. Noches míticas: un excelente bocadillo de calamares con dos cañas bien tiradas en El Atómico, lugar que ni siquiera Lafoca sabe donde cae ni quien lo frecuenta ¡Quiá! ¡Qué va a saber la Foca de los días laborables¡ Los mejores calamares fritos del reino. Camareros con una cintura abdominal que haría palidecer a Pipurrax. Con todo, me espeluzna que Chávez haya prohibido en Venezuela LA FIESTA DEL CHIVO. Lo cuenta el suplemento CARETAS de literatura; si bien es cierto que tanto en el libro como en la película muere un dictador bananero.
Y sí: Quien pierde, gana. Antirromántico por definición.

28 comentarios:

TheoSarapo dijo...

Casale, El Fary en breve. Prometido. Aún me dura la conmoción.

catalino dijo...

devisita dijo...
Gracias dulce Cat. Eché de menos tus flores.
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Hecho. [Vía Sarap-ito]

pipurrax- seguros ocaso dijo...

Cuando una persona tiene varias conductas de riesgo, es mejor modificarlas todas a la vez que por separado
......................

Melò Cucurbitaciet dijo...

¿Antirromántico por definición? ¿No habrá querido decir "antirrománico", el osito que se enamoró de una diosa?

bruno dijo...

el atómico es un bar en moncloa, (no me acuerdo exactamente de la calle, tal vez sea rodríguez sampedro), al que me llevaba mi tío los domingos a tomar cañas antes de ir a "el tulipán" a meternos entre pecho y espalda una fabada inenarrable

ah, los años de estudiante, quién los pillara.

bruno dijo...

a quique san francisco lo vi muchas veces en el atómico

lafoca dijo...

Quique San Francisco en declaraciones a "Nova", el miércoles pasado: "En Argüelles, mi barrio, cuando saco a pasear a mis perros siempre vamos a tomar unas cañas a El Atómico". Jambrina, Quique y un puñao de perros en un bar... no sé si molará.

heptafon dijo...

Coincidí con Quique San Francisco, cerca de Argüelles, me saludó, parece un tipo majo. Al menos poco creído.

"siempre vamos a tomar unas cañas" ¿los perros y él??

ana dijo...

Por si les interesa torea un primer espada en el aula Magna de la Universidad de Oviedo:

Carlos López Otín, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo, impartirá la conferencia titulada "Envejecimiento y cáncer: sueños de inmortalidad". Día 21 de junio, a las 19,30 h. en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad.

I. dijo...

Yo frecuentaba El Atómico antes de que me estropearan en la facul y durante. En aquel entonces el atómico era visitado por diversas tribus juveniles, mayormente punkis y mods. Los punkis luego se iban a un bar de copas que tenía al lado Alaska y los mods al Parador. En el Atómico había mucho porro y la bebida de moda era el submarino. Sarapo, a ver si se acuerda cómo era un submarino.

I. dijo...

Chávez prohíbe libros que habla de dictadores bananeros... se sentirá aludido. También ha cerrado una emisora de televisión y unas cuantas de radio. La democracia no soporta la censura.

Loiayirga dijo...

pipurrax me dicen que El Fari no murió por el tabaco

Había dejado de fumar hace cuarenta años.

Simón Suerte dijo...

Buen libro y buena pelicula.
No les leo, sigo con la OPE, después del 30 tendré tiempo para recuperar.
Hasta pronto.
Recuerdos a los otro que tb están estudiando.

Rodrigo dijo...

Oi, achei teu blog pelo google tá bem interessante gostei desse post. Quando der dá uma passada pelo meu blog, é sobre camisetas personalizadas, mostra passo a passo como criar uma camiseta personalizada bem maneira. Até mais.

sarapo dijo...

Oiga Simón: ¿Don Artabro también se examina? Es que ya no aparece ni con seudónimo. ¿O sí?

sarapo dijo...

Un saludo a Diego Janssen, que nos lee desde hace unos días.
Y al prof. Colubi por ser asiduo y derivar lectores a esta tierra.
Hay miles de nicks esperándoos

sarapo dijo...

Meló, TheoSarapo es pura fachada. ¿En serio, cree usted en el romanticismo?

sarapo dijo...

Hola Rodrigo.
Las camisetas ¿vienen con brasileña dentro?
De nada.

sarapo dijo...

EL ATOMICO.
Sito en la calle Meléndez Valdés.
Se hizo famoso por los bocadillos de calamares que se comía allí la gauche divine madrileña. Creo que I. es el que mejor información puede tener al respecto aunque lo que cuenta el pequeño bruno no está nada mal.
La primera fama del bar viene de García Hortelano, un gran escritor madrileño poco valorado.
Empezé a parar por allí en el año 82, cuando Naranjito y he seguido yendo de cuando en cuando.
Era la época feliz de los bajos de Aurrerá, entre Hilarión Eslava y Gaztambide. Arrancaba la movida madrileña y servidor tenía 17 años.
Esa zona de Madrid, ese vago intento de Barrio Latino que es Arguelles-Moncloa, me encanta. Se permite un sano cañeo con buenas tapas algo que no he podido disfrutar nunca en Barcelona, por ejemplo.

rafael dijo...

Quique SanFrancisco no figura en mi santoral de hombres célebres. Sé que bebe mucha cerveza y que tiene un perro y se da muchas hostias con la moto y que de vez en cuando se tiraba a Rosariyo.
Nada más

sarapo dijo...

Bar Morales El Atomico

Cl.Melendez Valdes N.58
28015 Madrid
Madrid

t: 915 436 700


Abierto desde 1951.
Toma su nombre de un pincho: anchoa con pepino picante.

sarapo dijo...

¿submarino?
Cerveza con tequila.
No sé mucho de mezclas I.
Si quiere sorprenderse que le cuenten lo que era un "cerebro", popular cóctel avilesino.

lafoca dijo...

En el reportaje que hoy en LNE firma Myriam Mancisidor sobre la desaparición de Anabel Gutiérrez la familia dice: "Ojalá esté de fiesta, ojalá esté bien... Entonces, si vuelve, le daremos un bofetón, pero la abrazaremos, lo peor es si nunca regresa a casa" Supongo que debe ser duro que alguien de 30 años se marche sin avisar pero ¿lo del bofetón entra dentro de la normalidad en estos días? Y, si como se teme, no va a volver viva también sobra.

vera wang dijo...

"La clave de la prosperidad económica consiste en la creación organizada de un sentimiento de insatisfacción"
(Charles F. Kettering. Vicepresidente de General Motors 1929)

Loiayirga dijo...

Lafoca, tampoco parece que nadie pueda decir a unos padres que tienen a su hija desaparecida lo que deben decir y lo que no.

devisita dijo...

Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Vigo y Sevilla, las peores ciudades para vivir, según sus habitantes
Pamplona, Bilbao y Gijón, las tres mejores
Colpisa
Madrid
Si busca la mejor calidad de vida en España tendrá que avecindarse en Pamplona, Bilbao o Gijón. Estas tres urbes son las mejores para vivir hoy por hoy en España. Al menos a juicio de los ciudadanos que las habitan, cuya opinión recoge un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que les preguntó por su grado de satisfacción en relación con once criterios.
La OCU eligió para su análisis la ciudad más poblada de cada una de la diecisiete Comunidades Autónomas. Las que salen peor paradas del estudio, siempre a juicio de sus propios habitantes, son Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Vigo y Sevilla. En la zona media figuran Logroño, Albacete, Barcelona, Santander, Murcia, Zaragoza, Palma de Mallorca, Valladolid, Valencia y Badajoz.

A los encuestados se le pidió su opinión sobre once criterios relevantes para definir la calidad de vida en cada población. Las ciudades elegidas por la OCU fueron, por orden alfabético, Albacete, Badajoz, Barcelona, Bilbao, Gijón, Logroño, Madrid, Murcia, Palma de Mallorca, Las Palmas de Gran Canaria, Pamplona, Santander, Sevilla, Valencia Valladolid, Vigo y Zaragoza.

Se pidió a sus habitantes valoración sobre vivienda, cultura, ocio y deportes, educación, movilidad, transporte, paisaje urbano, empleo y mercado laboral, medio ambiente y contaminación, seguridad ciudadana, comercio y servicios, administración y gestión municipal y asistencia sanitaria.



Ponderación



Los criterios fueron ponderados, concediendo más peso a los que los ciudadanos dan más importancia y estableciendo así un criterio de calidad de vida global. De este modo, la seguridad ciudadana se reveló como el criterio más importante (18%), seguido del mercado laboral (15%), vivienda (13%), asistencia sanitaria (12%) y movilidad y transportes (10%).

Es más que variopinta la apreciación de los ciudadanos cuando se les pregunta por lo mejor y lo peor de su ciudad. Así, en Albacete, Badajoz, Murcia o Palma de Mallorca se valora de forma positiva el tamaño de sus viviendas.

Los pamploneses están contentos con la asistencia sanitaria y los santanderinos con sus hospitales. En Barcelona, Gijón y Valencia se valora el poder circular en bici por el centro de la ciudad. En Barcelona, Bilbao y Pamplona se aprecia el diseño urbanístico y en Sevilla su patrimonio histórico.

Creen sus habitantes que es más fácil encontrar trabajo en Logroño, Madrid, Murcia, Palma de Mallorca, Pamplona o Zaragoza. Y se estima que hay menos problemas de seguridad por drogas en Albacete, Bilbao, Santander Valladolid, Logroño y Pamplona.

En la valoración negativa aparecen las elevadas temperaturas veraniegas que se registran en Badajoz, Madrid, Murcia, Sevilla o Valencia. También los ruidos que castigan a los habitantes de Barcelona, Madrid, Sevilla Valencia y Vigo.

En casi ningún sitio están contentos con los aparcamientos, pero donde el problema genera más quejas es en Murcia, Las Palmas, Sevilla y Zaragoza. El transporte público genera quejas en Albacete, Murcia. Las Palmas, Sevilla, Valencia y Vigo.

LA OCU ha realizado este estudio en colaboración con la asociaciones de Euroconsumers, con presencia en España, Italia, Bélgica y Portugal. Se realizó la encuesta entren algo más de 10.000 europeos, de los que 2.900 eran españoles.

La encuesta mide el grado de satisfacción de los habitantes de 76 ciudades en los cuatro países citados. Los resultados con la totalidad de los datos se publicarán el número de julio-agosto de la revista 'OCU-Compra Maestra'
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Parece que lo que preocupa a los habitantes de LPGC es la dificultad de aparcar (los cochazos) y los transportes (será por las guaguas porque, como saben, no hay ni metro ni tren).

Melò Cucurbitaciet dijo...

Ejem, Theo, ni siquiera para fachada. No obstante creo que lo fui, quizás en aquella época en la que uno, que no conoce apenas nada, se ama a sí mismo.

happel dijo...

Regreso, Los Caños, las modernas, el diplomático libanés y Piter

(Para verlo con enlaces visiten historiasdebucarest.blogspot.com)

La vibración del teléfono sobre la mesa me ha despertado. Serían más de las diez y la llamada era de un fijo rumano. Era Joaquín Garrigós, director del Instituto Cervantes en Bucarest. Me ha anunciado que quedo fuera del concurso para la plaza de auxiliar administrativo en la institución. He recibido la esperada noticia con cierta tristeza y gran tranquilidad: se acaba la incertidumbre: volveré a España y pasaré el verano en Castellón. Ya sé qué será de mi vida. El detalle de Garrigós ha sido magnífico, una vez más. He leído el periódico en la biblioteca y he comido con Constantin en la pizzería de la Piatsa Romana. La pizza excelente de siempre, la áspera corrección, muy rumana, de la camarera. He dormido la siesta y hemos ido en familia al Jardín Botánico: Constantin, Maxim y yo. Pronto nos hemos aburrido de la abundante vegetación descuidada, y hemos caminado hasta las torres de la central térmica que sobresalen a espaldas del recinto. Una instalación vieja, decadente, casi inutilizable pero aún utilizada. Todo muy comunista. Mientras cortábamos un trozo de cinta amarilla con la inscripción en rumano "Peligro de explosión. No os acerquéis con fuego" cuatro perros sarnosos han saltado de la pequeña valla metálica que delimita la central. Asustados, nos hemos quedado quietos. Los perros ladraban desafiantes. Constantin ha cogido del suelo un tronco por si se acercaban, y Maxim les gritaba que se fueran en francés. Yo me he quedado paralizado, esperando que pasara el momento sin saber muy bien cómo reaccionar. Al final hemos podido volver al Jardín Botánico sin problemas. Una vez en el coche de camino a casa hemos puesto la radio. Sonaba esto. Hemos subido al máximo el volumen y hemos cantado como locos atravesando el barrio de Cotroceni y cruzando el Dâmbovita con las ventanillas bajadas. Cantábamos, nos mirábamos y reíamos, moviendo los brazos al ritmo de la música. Euforia, emoción. Maxim habla español y entendía la letra, pero no cómo podíamos entusiasmarnos con semejante bodrio. Eran los ocho cuando hemos salido a correr. Dos vueltas a la Casa del Pueblo, ante un atardecer espléndido, con el Parque Izvor de fondo. Hemos cenado un bocadillo de salami. En el mesenger estaba Corina, que se va a Chisinau el sábado. Nos veremos mañana por última vez. Me hubiera sabido mal no poder despedirme de ella. Ninguna mujer en Bucarest me gustó tanto. Viva, revoltosa, espontánea, naturalísima. Y de una curiosidad sin límites. Lástima que yo a ella no le gustara tanto, pero hay que saber aceptar las derrotas. Más si no hay la más mínima soberbia o desdén que reprochar. Mañana también es jueves, como aquella magnífica noche, antes de las luminosas pascuas. Recuerdo que en la tele estaba esta canción. Varias veces, en la UTV. Me dijo que le encantaba. A las once habíamos quedado con José en Barfly. Ha sido aburridísimo. El tonto del camarero se ha inmiscuido en la conversación y antes de la una nos hemos ido a casa cansados de su vulgaridad disfrazada. Hacía una noche preciosa, con una brisa agradabilísima, y me he quedado hablando con Constantin en un banco frente al Ateneo Rumano. Hablábamos de la complejidad de la naturaleza humana, de la necesidad de mantener el espíritu que nos ha llevado a vivir este inolvidable mes de junio, después del abismo al que nos asomamos los dos en enero y febrero. Una conversación excepcional. Pasadas las dos han aparecido Maxim y Marian. Venían de la fiesta de cumpleaños del director de AFP, agencia de noticias francesa. Algo bebidos, nos han hablado de los invitados y nos hemos reído con las historias del piso de Marian. Han pasado algunas rubias y Maxim las ha señalado al ya tradicional grito de "Mira, una puta moderna", siempre con fuerte acento francés. Hasta el Ateneo les ha traído un joven y apuesto diplomático libanés a quien me hubiera gustado conocer. Cuando Marian ha dicho no poder más nos hemos ido. Me había despedido de todos cuando desde la terraza de Magheru me ha llamado alguien. Era Piter, el dueño. Me ha invitado a una cerveza y me ha ofrecido el lugar para la próxima fiesta de erasmus. Me ha hablado de su vida. Creció en un orfanato de Alba Iulia, y siempre ha intentado ayudar a los huérfanos desamparados. Le preocupa la gran cantidad de jóvenes que son expulsados a la calle en Rumania por la miseria y el analfabetismo, y culpa a las autoridades de no ofrecerles ninguna salida para evitarlo. Es cantante de un grupo de música ligera, como él mismo dice, y tiene algnas letras dedicadas a los huérfanos. Ha actuado en varios conciertos benéficos, y nunca olvidará dónde creció. En el orfanato de Alba Iulia era compañero de El Vampiro, un vagabundo alcohólico que duerme cerca del portal de Constantin. Constantin le conoce, y cuando se ven se saludan efusivamente. El Vampiro es un hombre inteligente, pero Piter duda de que pueda recuperarse. Con nosotros está Elena, una mujer mayor y tímida que habla poco y modestamente. De la vida de Piter pasamos, de manera atrevida y poco fértil, a la política internacional. Me sorprende en ambos una extraña fascinación por Gorbachov. Él acabó con el muro, repiten una y otra vez. De Ceaucescu no tienen mala opinión: antes se vivía mejor. Me acabo la cerveza y me marcho. Ha sido un día discretamente feliz. Yo diría que inmejorable.