23 de febrero de 2007

LA CASA DEL POETA

Anda estos días el mundo de la cultura española atareado para conseguir que los herederos de Vicente Aleixandre le vendan a alguna de nuestras instituciones la casa donde vivió el poeta desde 1927 hasta su fallecimiento, en 1984. La ilustre casa de la calle Velintonia, 3 amenaza ruina, y el club de los poetas españoles, consciente de la relevancia que ha tenido en la historia de la poesía española, intenta que sea transformada en una Fundación que vele por el nombre del poeta y difunda su obra.
Confieso que no me gustan demasiado estos enjuagues póstumos. Tengo para mí, junto a la mitomanía, que la grandeza de un escritor está en su obra y no en el espacio físico que ocupó en vida ni en la mesa donde escribió sus mejores poemas. Menos me gusta que para que una obra literaria se mantenga viva haya que recurrir al Ministerio de Cultura. Mala cosa las nostalgias, fervores decaídos.
Me pasa con Velintonia como con la plaza de toros en Barcelona. Me duele que se caiga y que no siga la fiesta, pero no hay mucho que hacer cuando se ha llegado aquí. En Barcelona los taurófilos han ido desapareciendo como han ido cayendo los coetáneos y lectores de Aleixandre. Seguramente, habrá varias y poderosas razones que yo ignoro. Y luchar con subvenciones no es buen cuento, no. Que se lo digan a esos otros subvencionados que quieren que los toros desaparezcan de Barcelona.

He leído que en la calle Velintonia (hoy calle Vicente Aleixandre) recibió la noticia de la concesión del Nobel el bueno de don Vicente en 1977. Y que allí le visitaron los Reyes de España y hasta Javier Solana, ¡hombre!, ¡hombre!

Y que aquel hogar fue lugar de encuentro permanente de los poetas españoles.

Sé que es una pena, pero en fin, como dice el tango, tinta roja... en el gris del ayer.

Tal vez el Ayuntamiento o la Comunidad de Madrid acaben haciéndose con el solar maltrecho. Tal vez las lecturas de poemas vuelvan a Velintonia como esos fantasmas del cine Roxy que cuenta Juan Marsé. Más difícil va a ser ocultar que la poesía en España interesa a muy poca gente. El caso inverso lo sufren la ciencia y los científicos.

En León, mi tierra natal, andamos sobrados de escritores y poetas de postín. Y también tenemos poeta con casa en peligro de extinción. La casa astorgana de Leopoldo Panero. Me gustaría que el club de fans de Velintonia, 3 tuviese noticia de lo que hemos hecho por uno de nuestros mejores poetas, fallecido hace casi 45 años. Laissez faire, laissez passer. La Universidad de León se desentendió hace mucho tiempo de la biblioteca del poeta en un alarde de miopía intelectual y comercial narrado con ingenio por Andrés Trapiello en uno de los tomos de sus Diarios. Luego, fuimos incapaces de evitar que el tiempo acabase con la casa veraniega de don Leopoldo en Castrillo de las Piedras. Aquella entrañable casa animada por el susurro del viento entre las encinas. Aquella casa en la que se filmó la maravillosa película «El desencanto». Bueno, pues no nos queda ni la raspa. Y el mismo camino lleva el caserón familiar de Astorga, donde Felicidad Blanc de Panero jugaba a ser Madame Bovary.

¿Y cómo es posible todo esto? Teniendo en cuenta que en las librerías leonesas es difícil encontrar un libro de poemas de Leopoldo Panero se comprenden ciertas historias.

Decía Américo Castro que «las lenguas se defienden solas y cuando esto no sucede es porque están a punto de dejar de existir y entonces no merece la pena ocuparse de ellas». Bueno, no es que la poesía esté a punto de dejar de existir, pero parece claro que hay poetas que se defienden mejor que otros. Es la vida, dolor y sufrimiento.

Harían bien los heroicos defensores de Velintonia en no fiar la vigencia de Aleixandre a los egregios visitantes que tuvo en vida.

Para defender las casas, mejor los versos. A la importancia de los versos. Tal vez haya que pedirle alguno prestado a Félix Grande, el poeta que camina como un escorpión borracho: «Donde fuiste feliz alguna vez, no debieras volver jamás».

26 comentarios:

webmaster de guardia dijo...

Esto de colagr entradas tiene su punto. Me gusta, me gusta.

el mismo dijo...

Colgar, se dice colgar.

chema dijo...

En el patio de colegio de Villamosquillo un viernes por la tarde. Un 10 en la escala de Felicidad.
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No me he leído esta entrada. ¿El webmaster de guardia es R.?

Fernando terreiro dijo...

Tenemos un pseudo blogmaster ¿quién será será?

1º Casas de poetas: Solo he visitado la de mi admirado Pessoa. Una casa que ya nada tiene que ver con aquella en la que el vivió con una tías suya excepto unas gafas, un arcón, una pluma. Pero es el centro de estudios sobre su obra y allí está todo lo que se publica sobre él, pero no está su obra manuscrita que creo está en la Bilioteca Nacional. Es mejor leer el Libro del desasosiego y recorer las calles que cita buscando su aliento. La rua os Douradores, imaginar en que ventana pensaba que vivía, en que oficina imaginaba que trabajaba. Y luego ir a Trindade a tomar un poco de marisco y unas cuantas cervezas.

2º Ayer se constituyó la agrupación vallisoletana de Ciudadanos. A ver si asturianos y gallegos arriman un poco el hombro que sino no llegamos ni para las generales del 2.008.

3ºCatalino a mi una experiencia como esa me hubiera causado pánico. Pequeño colegio de monjas de clausura en la calle Teresa Gil, 1º EGB. Al recreo primero salíamos los niños y luego las niñas, pero si alguien se portaba mal era castigado. El castigo consistía en no salir al recreo e ir a la clase de las niñas. Un niño rodeado de cuarenta babis rosas. La experiencia maás terrorifíca de mi vida, todavía me estremezco al pensar en ello. Decidí que nunca más me portaría mal, luego se me pasó. Más tarde le cuento mis primeras manitas, ahora no me acuerdo.

PIPURRAX dijo...

LO DE BERLÍN FUE UNA MARICONADA


Seis muros se caen al año en la capital
En el aniversario de la tragedia de Pancho Guerra, los afectados siguen esperando el final de la instrucción judicial para reclamar daños y perjuicios. Un informe municipal cifra en 202 los derrumbes en cinco años


Las Palmas de Gran Canaria registra cada año seis episodios de caída de muros de contención y corrimientos de tierras. El dato se conoce el día en que se cumple el aniversario del derrumbe de Pancho Guerra, en el barrio de San Antonio. En aquel suceso murieron tres personas.

heptafon dijo...

He visto la casa de Cervantes en Alcalá. Pero eso es otra historia, y nunca mejor dicho, porque mi interés no era ver dónde escribió El Quijote, sino cómo vivía una familia tipo a comienzos del XVI.

Pipurrax, insisto: Su alter ego se dopó en Asterix en Bretaña.

El muro de Berlín tenía 128 km, se levantó en meses y se derribó con la misma rapidez. Ahora algunos se arrepienten...

mecanikong dijo...

Despiste. Hemos cambiado de día. Lo cuelgo again.

A los diez años el que me gustaba no me hacía caso. Normal, le gustaba al noventa por ciento de las niñas de la clase y yo era prácticamente autista.
A los doce conseguí el beso del que me gustaba jugando a verdad o riesgo en la parte de atrás de un autobús. Mis amigas dejaron de hablarme y él pasó de mí olímpicamente. El jefe de estudios me sermoneó acerca de las virtudes que debe tener una señorita. Más autista.
A los catorce se acabó el autismo en las relaciones sentimentales y llegó todo eso tan guapo que cuentan ustedes. Fue en un campamento de verano. No hubo besos ni manitas, recuerdo que me sentía a gusto, feliz como Furtivo, los dos solos, jugando una absurda partida de ajedrez en una tienda de campaña.
Lo del jefe de estudios fue un TRAUMA.

mecanikong dijo...

La casa de Neruda en Santiago de Chile es rara y está llena de objetos raros de colección. Lo mejor de la casa es la biblioteca, de maderona.

mecanikong dijo...

Las casas de Neruda tienen nombre de mujer. ¿Fijación o trauma?

chema dijo...

Sarapo, ya que escribes en un diario para avilesinos podrías haber citado la casa de Ana del Valle.
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"Debería uno conservar el recuerdo de la última vez que caminó de la mano de su padre."
(Muñoz Molina. El viento de la luna).
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Me marcho al pueblo sobre el que se construyó España.
Sean buenos.

Terreiro dijo...

Chema ¿viene usted a Castilla?

mariola dijo...

A Covadonga, quizás.

ártabro dijo...

Acabo de ver en El Mundo la entrevista completa de J. Quintero a José María García. Estoy completamente descolocado. Esperaba escuchar graves insultos y descalificaciones. Vana esperanza. No escuché nada escandaloso, ni nada que siquiera se aproximara a los grotescos y escatológicos espectáculos que en los últimos años nos brindan las televisiones. Y digo descolocado porque, a pesar de mi apriorística posición, me he encontrado con lo que me pareció una entrevista modélica, modélica por el entrevistador y modélica por el entrevistado.
No alcanzo a entender cuales son las razones por las que se vetó la emisión. Resulta que, excepcionalmente, se consigue una entrevista en la que un personaje -sin pelos en la lengua- que ha tenido contactos políticos al más alto nivel, y que es capaz de hablar sin tapujos sobre los entresijos de las historia reciente -de la que él ha sido protagonista en primera línea- y no se les ocurre nada mejor que censurarla
Creo que no sólo hay que emitirla, cómo suelen decir los periodistas pijos: “Es de obligada visión para estudiantes de periodismo”.

lafoca dijo...

Mariola entrevista a Pilar Giménez -que es inteligente y luchadora- y le pregunta por el Nodo. Doña Pilar responde "el poblado del Nodo no se verá afectado". Casi me meo. José Ignacio Santiago está en Lonja Avilés pa pasear en lancha, seguro.

Mañana casting para hacer de extra en "Killer", allí estaré.

Furtivo dijo...

¿Habrán censurado la entrevista precisamente para que ninguno de nosotros se la pierda?

dum dum dijo...

La nostalgia está de capa caida: al igual que el suicidio ha cambiado la literatura por la psiquiatría sin pasar por la casilla de salida. Sus devotos están fuera de la carrera.

También visité, con nuestro amado líder, la casa de Castrillo de las Piedras (no se la pierdan) y he revisitado otros muchos lugares físicos o no. Un cierto grado de melancolía me resulta placentera y tan real como la onda que se asocia al corpúsculo, la emoción que se asocia al objeto.

Aunque la verdadera nostalgia es la nostalgia de futuro. La que añora aquel tiempo en que todo estaba por venir.

PD1: En contra de que censuren Butanito ni a nadie. Es preferible herir un poco nuestros oidos a ser sordos. Escuché a un miembro del denostado consejo audiovisual catalán. Dijo que ellos sólo intervienen a posteriori.

PD2: Nostalgia de aquel Barça.

TheoSarapo dijo...

Días de trajín y ajetreo.
Sin tiempo ni para decir basta.

Chema, lo de Ana de Valle, ¿ha leído usted algo de ella? ¿ Sabe usted quién fue Arturo Duperier?
No puedo comprender la sobrevaloración de la literatura y el ominoso ostracismo al que se somete a la ciencia.

TheoSarapo dijo...

CASTRILLO DE LAS PIEDRAS
Aquella casa, aquel palomar. Ya no queda ni un ladrillo. Insisto, ni un ladrillo. La burricie leonesa acabó con uno de los rincones más encantadores de aquella tierra. Ni siquiera hacía falta saber que allí habían bebido mucho Panero, Rosales, Vivanco, etc. Quedan, de momento, las encinas.

TheoSarapo dijo...

6.9.2006
Tras la cicatriz de El desencanto.



Miguel Barrero e Iván Fernández inician hoy en Astorga el rodaje de un documental sobre el poeta Michi Panero titulado La estancia vacía

Apareció muerto en su casa de Astorga, dos años después de regresar a sus dañados muros. Hoy Michi Panero, hijo del poeta Leopoldo Panero y la escritora Felicidad Blanch, despierta del silencio en el que quedó sumido en marzo de 2004 y lo hace en las manos de Miguel Barrero, escritor y colaborador de EL COMERCIO, e Iván Fernández, técnico en imagen y sonido. Ambos inician hoy, en Astorga, la tierra del poeta atormentado, el rodaje de La estancia vacía, un documental con guión del primero y dirección de los dos, que recorre su trayectoria vital.

Tenía Michi Panero al morir 51 años y llevaba en su cuerpo toda las enfermedades. Aunque quizá la cicatriz que más le dolía era haber puesto motor y argumento a El desencanto, la película que Jaime Chávarri convirtió en culto cinematográfico en 1975 y el pasaporte que, gracias a él, hacía descender hasta el mismísimo infierno a su propio padre (muerto en 1962), además de lograr exhibición pública de la decadencia de toda su familia.

Cuentan que a Michi le sorprendió la muerte queriendo borrar el daño hecho, que pasó sus últimos meses reivindicando la figura de su padre, intentando que la luz regresara a la casa familiar. Y es esa contradicción entre las muchas que dan cuerpo a su historia de poeta la que llamó la atención de Miguel Barrero, que, poco después de su muerte, empezó a investigar en su vida y en sus lugares, hasta que el marzo pasado las indagaciones empezaron a tomar forma de cine. Para entonces yo ya llevaba año y medio buscando las causas del cambio de actitud de Michi Panero respecto a su pasado. ¿Qué le había hecho llegar a arrepentirse de manera tan drástica respecto a lo que contaba en El desencanto? Esa pregunta está en el germen de todo el proyecto del que empezamos la preproducción hace casi seis meses.

Hoy, buscadas las localizaciones, las personas que debían dar forma al documental, que contará con la colaboración de Canal 10, los dineros que lo hicieran posible (el rodaje cuenta con una subvención de 3.500 euros del Principado), la cámara digital se pondrá en marcha en Astorga.

Ayer Miguel Barrero consumía los últimos nervios previos, ya en el hotel que les cobijará durante toda la semana, mientras Iván hacía viaje hacia el lugar en el que han sido citadas las personas que más saben de Michi. Como Ángeles Baltasar, la ama de llaves de los Panero, a la que no pudo convencer Chávarri para que saliera en aquella mítica cinta y ahora estará en ésta de los asturianos para despertar las simpatías hacia quien tanto quiso. Ángeles fue la persona que cuidó del poeta hasta que murió y como murió arruinado lo hizo por cariño, sin cobrar nada por sus cuidados, explica Barrero para dar cuenta del interés de los recuerdos de esta mujer.

Victoria Alonso, concejala del Ayuntamiento de Astorga, y médico personal de Michi hasta su muerte, aportará también su testimonio. Como hará Mercedes Guillón, amiga de los tiempos de Madrid. Serán estas personas y otras muchas las que vayan cosiendo con sus relatos la narración, ya que no habrá una voz en off que cuente historia alguna, añade el director y también guionista de esta aventura fílmica.

La voz que sí estará será la del padre del centro de atención del documental, Leopoldo Panero. Ha conseguido Barrero para su proyecto una grabación de la Cadena Cope en la que el fallecido poeta recita los versos de Pequeño canto a la sequeda. Curiosamente fue grabado horas antes de su muerte, cuenta.

Cabe recordar que, tras El desencanto, Michi Panero participó en una especie de secuela. Su título, Después de tantos años (1994). Dirigida por Ricardo Franco y contada a la muerte de la madre, Felicidad Blanch, no obtuvo ni el reconocimiento ni la repercusión de la cinta de Chávarri.

Casado con la actriz Paula Molina, Michi Panero fue crítico de televisión y columnista. Su figura se significó especialmente en la llamada movida madrileña, como hombre posmoderno, desordenado y descuidado con todo, excepto con su perro, según él mismo

TheoSarapo dijo...

Me he cruzado algún mail con Miguel Barrero. Creo que La seducción de "El desencanto" se mantiene en las nuevas generaciones. No pude contarle apenas nada porque ¡tendría que contarle tantas cosas inútiles¡.


Querido DumDum, con usted en todo (menos en la condición de líder, que nos pilla a todos mayores)

sharapova dijo...

Vamos a lo bueno. Habrá cena de la mano de Fernando Canales. ¡Y olé¡

catalino dijo...

La de Unamuno.
Tarde de verano. Pasa ya media hora del horario de visita que pone en la puerta. Llamamos al timbre. Insistimos. Abre por fin un bedel con sintomas de salir de una siesta: humor de perros, póliza redonda de forges, gritos al dispararse un flas antes de entrar.
Le explico que estoy hasta las narices de su actitud, que voy a ver la casa y que se j... si le despertamos.
En la cama de Unamuno estaba los signos que acompañaban a los síntomas del bedel.

lafoca dijo...

Sarapo, si van al Etxanobe ¿podría preguntar quién fue el decorador? No hace falta que ponga cara de asco al preguntar, haga como que le gusta.

Anónimo dijo...

Hoy me he refugiado en las contradiciones de ciertos miembros de la sociedad cercana a los poderosos para evadirme del día de ayer. La censura sobre JM García ejercida por TVE es un insulto a la inteligencia. El diario "El Mundo" la publica íntegra. En ella el talibán informático del "Butanito" arremete contra Aznar y PSOE sin morderse la lengua. Saca muchos trapos sucios de toda la clase política dejando desnudo a tod la mafia que hay en éste país tanto a derecha como a izquierda. Y con la Iglesia bromea lindando la ironía. Criticando "La Cope" dice lo siguiente: a preguntas del Loco de la Colina sobre los problemas en la Cope dice...¿qué si es extraña la Iglesia? ¡mira! la Iglesia es rara, un cura es raro, un cardenal es rarísimo, la Conferencia Episcopal es rarísima y del Papa no puedo hablar porque no lo conozco. La risa no la pude impedir.
Como dije ayer en algún blog fuí a Colluire repitiendo un ritual necrofílico que tengo con personajes de mi infancia y juventud, entre ellas la poesía machadiana y los ensayos de Walter Benjamín con la nebulosa de un suicidio que nunca he asumido. Creo que fué una ejecución franquista.

Pués bién; el viaje fué un desastre, los amigos uno de ellos se mareó en las curvas hacia Por Bou, y el otro era indiferente al personaje desaparecido. Por dicho problema ni siquiera nos bajamos del coche en Port Bou. Quise volver a visitar la lápida de Walter Benjamín y Walter Benjamín les sonaba a sueco a los dos.

En Colliure, por el centro y alrrededores del cementerio no había nadie que sonara a castellano. La más absoluta soledad rodeó el nicho donde reposan sus restos, -de 11.00 a 12.00 h. Nadie, absolutamente nadie de una población de 47.000.000 de habitantes le dió presencia, al quizás más humano de los poetas españoles del siglo XX.
Y es que la España de Caín, de María y de Frascuelo y reaccionaria hasta reventar, está más viva que nunca.

Si alguien quiere una fotografía del evento, se las envío por e-mail sin ningúna problema.

jmorenor92@hotmail.com

Abate Marchena.

devisita dijo...

Unamuno en Puero del Rosario.
Galdós en Las Palmas de Gran Canaria.

La mejor... Castrillo... Sólo piedras. Lo demás, lo construyes tú. Guiada, como en tantos otros descubrimientos, por el ahora jefe de la manada.

Puestos a abusar de Trapiello: El mejor reloj, el que sólo marca las horas en que hemos sido felices.

El 1er beso: taxi, luna. No fue el primero pero aún lo recuerdo. Literatura.

devisita dijo...

Ah! Estoy en contra de cambiarle el nombre a las calles. Salvo que sea para asignarles números.
A los próceres que les pongan parques.
Como dice el denostado Almodóvar, donde los niños se diviertan y se hagan heriditas pequeñas.
(Mejor que no se lastimen, que ya tendrán tiempo. Digo yo.)