Por un correo noctívago me sorprendo con que el día que Virginia Woolf decidió quitarse la vida le dejó a su esposo Leonard Woolf una nota que decía:"I don't think two people could have been happier than we have been." Mejor sin traducir.
También me cuentan que hace dos meses se murió, con 37 años de edad, Jimena Pinilla, que era una prometedora novelista peruana. Su marido, Juan Carlos Belaúnde, que trabaja como ella hacía para el periódico EL MERCURIO le escribe hoy una preciosa carta de la que copio y pego un fragmento:
"La nuestra fue una historia de amor entre un Romeo narizón y una Julieta con problemas de salud. Al hablar de nuestro amor probablemente no diré nada nuevo. Escribiré lo mismo que cualquiera de los millones de enamorados que existen en el mundo. Gente común que quisiera ser poeta por unos instantes para poder expresar la grandeza de lo que siente, y estar menos consternado, desahogado, más tranquilo. Lo más seguro es que si Jimena no hubiese sido periodista en este Diario, estas líneas no verían la luz, no pasarían del ámbito familiar más estrecho. Pero yo tengo suerte. Lo confirma el hecho de haber conocido a Jimena, y con ella haber descubierto cómo se vive plenamente, con amor".
¡qué quieren¡ Me ha gustado la carta y punto.¡Snifff¡
Luego, tenemos a Boswell que vive arrobado por el recuerdo de la cintura de Ana Ozores, recuerdo que destila a cada instante entre brumas de ginebra seca.
Y yo mismo no me encuentro nada bien.
Hay gente, en fin, que como Jaime Gil de Biedma se pasan la vida intentando ser poetas cuando lo que en realidad quieren es ser poema.
¿Alguien conoce más Idomeneos?
Backrooms: notas sobre la vida de la mente
Hace 7 horas

















