8 de diciembre de 2006

EL VALS DE LAS VELAS

Hoy, releyendo, en uno de los largos ratos en que me cuesta decir nada y soy incapaz de escribir, a la mitad de una frase, una mujer reconocía que cuando enmudecía, para recuperarse debía retirarse unas horas, unos días, unas semanas...para seguir adelante
Va a ser eso, pienso, mientras desde el oído se me acerca esa tonadilla que los músicos tocan al salir o al volver de una larga gira. El vals de las velas. El viento en las velas. Va a ser eso. Velas y viento.

21 comentarios:

pipurrax dijo...

Qué va. Lo que pasa es que eres un vago de cojones

Anónimo dijo...

No sé porqué, los que poseen una página se toman como una obligación el tener que escribir por obligación hacia sus lectores todos los días.
No querido Juanjo. Has de hacerlo cuando te dé la real gana y cuando tengas cosas que transmitir y deses compartirlas con nosotros.
Aunque tardes un año en hacerlo no desaparecerás de mis "favoritos".
¡Relájate!


Abate Marchena.

Furtivo dijo...

Devisita, muchas gracias.

sirkan dijo...

Todavía conmocionado por la foto con Villa ... No te hace falta escribir Hazte fotos !Transmites mucho..

Simón Suerte dijo...

Hablaban por ahí de la solicitud del Bng de que a Galicia se la asignase el horario real que le corresponde respecto a los usos horarios internacionales.
La principal explicación del desvaro de los nacionalista es que así nos alejamos de España (al menos una hora), y nos acercamos a Portugal (las tendencias lusistas del bloque son de todos bien conocidas).
Para los que como yo nos pasamos 8 años viajando semanalmente de Galicia a Asturias nos parece un dislate la posibilidad de cambiar la hora cada vez que tuvieramos que cruzar el Puente de Todos los Santos.

mario scaramella dijo...

Gracias por su comentario, Simón.
No es lo mismo uso que huso, yo lo aprendí ayer.

De la Real Academia:
huso horario Cada una de las partes en que queda dividida la superficie terrestre por veinticuatro meridianos y en que rige una misma hora. No confundir con uso.

Anónimo dijo...

Doy fe de tropecientas mil llamadas estos días al periódico de gente escandalizada por "una garrafal falta de ortografía en la portada", "qué vergüenza", "me voy a dar de baja", "nunca se ha visto una falta de ortografía tan gorda", bla, bla, bla. Todo era por el HUSO HORARIO. Los que llamaban pensaban que lo correcto era USO. Lo que más me llamó la atención es que nadie se paró a mirar el diccionario antes de llamar para ponernos literalmente a parir o para dárselas de listo. La verdad, yo tampoco me ocupé de sacarles de la duda. Sólo me limité a escuchar y a dar las gracias por el aviso.

mariola dijo...

El anterior era mio.

devisita dijo...

No doy crédito a lo que leo. ¿Nos está diciendo adiós?. Vamos, JJ, está un par de días de asueto y deja de fumar, deja de beber, deja el trabajo, deja a su mujer, deja el blog... Le queremos, venga, mimosón.

devisita dijo...

Me duele la garganta, los oídos, la cabeza y las piernas. Es el balance del 4º día de la 3ª Edición del Torneo de Padel El Pelotón de los Torpes. Llevo jugados 29 partidos. Resta 1 mañana y la celebración final. Insisto: El deporte muy sano no es.

devisita dijo...

Me ha hecho mucha gracias imaginando a Mariola al contestar: Sí, tomo, nota. Eso...una mierda. Vale, gracias.
(Entre las guardias, la cobertura médica y la atención a los quejumbrosos se está ganando el cielo).
((Hay que ser un poco gggilip... para protestar por una falta de ortografía en el periódico.))

PABLO dijo...

PREMIO A LA TONTERIA SUPREME.
PARA EL PSIQUIATRA JOSEBA ACHOTEGUI, INVENTOR DEL SINDORME DE ULISES. Y AL DIARIO ABC Y A LA SEMFYC.
¡CUANTA MIERDA¡
LO PEOR, ES QUE NI LAS ESTADISTICAS SON CIERTAS. UN DESASTRE DE ARTICULO.


El 50 por ciento de los inmigrantes desarrollan algún trastorno psíquico
M. ASENJO. MADRID
Es una de las enfermedades del siglo XXI y tanto los más afectados como la población de mayor riesgo son los inmigrantes irregulares. Se trata del «síndrome de Ulises», en referencia al héroe mitológico griego, una patología que podría sufrir uno de cada tres «simpapeles». Si nos atenemos a los últimos datos del padrón, cerca de 400.000 inmigrantes (un tercio de los que supuestamente se encuentran en situación ilegal, aunque las cifras difieren) podrían verse afectados por este síndrome.
Lo cierto es que cerca del 50 por ciento desarrolla enfermedades o trastornos mentales a los dos o tres años de llegar a España, según los datos que maneja la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), que en su reciente congreso ha debatido el tema de la atención a los inmigrantes.
En las sesiones se puso de manifiesto que los médicos de Atención Primaria están descubriendo una «terrible incidencia en la aparición de trastornos psíquicos» en los inmigrantes, ya que pese a estar aparentemente sanos, la mitad sufre problemas de salud mental.
Ansiedad y depresión
Según el vicepresidente de Semfyc, Asensio López, entre un 25 y un 30 por ciento sufre ansiedad y más del 25 por ciento, depresión. Paralelamente, un 20 por ciento de los españoles que acuden a las consultas de atención primaria padecen problemas mentales, la ansiedad afecta al 16 por ciento y la depresión se da entre un 8 y un 10 por ciento de los casos. Los especialistas concluyen que «los inmigrantes sufren más del doble de problemas mentales que los españoles».
Asimismo, un estudio del Servicio de Atención Psicopatológica a Inmigrantes y Refugiados (Sapir) de Barcelona refleja que casi el 77 por ciento (76,7) de inmigrantes entre 20 y 30 años sufre cefaleas frente al 3 por ciento de la población española de la misma edad.
Gran parte de estos inmigrantes (los irregulares) sufren el «síndrome de Ulises», Es una patología -o mejor, un conjunto de patologías-, que se ha desencadenado con mayor fuerza en los últimos cinco años coincidiendo con la explosión de la inmigración irregular. En palabras de sus descubridores, «el trastorno se caracteriza por un estrés superior a las capacidades de adaptación».
En el análisis de este fenómeno, los expertos distinguen dos tipos de inmigrantes ilegales. Por un lado, los que entran de forma clandestina en un país, fundamentalmente a través de redes organizadas para este fin. Como deben pagar elevadas sumas para lograr su objetivo, la mayoría se endeuda y ha de hacer frente al coste del viaje con intereses una vez que ha llegado al país elegido, lo que endurece su situación y les conduce al síndrome.
La segunda modalidad la integran los inmigrantes que llegan legalmente a un país pero se convierten en ilegales al permanecer en él una vez caducado su permiso de residencia (esta situación se da en menor medida). Las preocupaciones, el miedo, el desarraigo, el haber dejado a sus seres queridos en el país de origen deriva en patologías psíquicas.
Con estas premisas, ¿cómo se define este síndrome? Su descubridor, el psiquiatra Joseba Achotegui, profesor de la Universidad de Barcelona y director del Sarpir, lo define como el trastorno provocado por «un estrés superior a las capacidades de adaptación». Se trata del síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple, aunque también presenta aspectos comunes con otros trastornos provocados por el estrés agudo, los trastornos de adaptación o el estrés traumático.
Inicialmente, el doctor Achotegui pensó en otro nombre para identificarlo pero se inclinó por denominarlo «síndrome de Ulises» porque los naufragios de Ulises y su sufrimiento narrados en la Odisea expresan mejor la situación de los inmigrantes que lo sufren. Son los «ulises» del siglo XXI.
Sociedad desconocida
El cuadro típico de síntomas ligados a ese síndrome, que afecta a personas de etnias y de procedencias geográficas y culturales muy distintas (y ante el que las mujeres parecen más vulnerables), tiene como signo de identificación un factor externo: la tensión y el miedo que provoca llegar y vivir en una sociedad de forma irregular, en una sociedad desconocida, una situación límite y un ambiente en ocasiones hostil.
Según los expertos, se presenta en forma de tristeza, llanto, tensión, nerviosismo, dolor de cabeza, irritabilidad, insomnio, fatiga e incluso de enfermedades imaginarias porque somatizan sus problemas. En muchos casos, los inmigrantes interpretan estos fenómenos patológicos desde la cultura tradicional de su lugar de origen y atribuyen sus desgracias a brujería o magia.
La situación se hace especialmente difícil para los latinoamericanos y magrebíes, tal vez porque son los que tiene más expectativas al llegar a España y los que peor afrontan la situación cuando ésta se tuerce. Los hijos dejados atrás, al cuidado de familiares o incluso amigos, influyen asimismo en esta situación.
¿Y qué solución tiene el problema? Los expertos aseguran que no está únicamente en la Medicina. Entienden que primero hay que actuar sobre las causas sociales que provocan el síndrome y buscar fórmulas de integración y de superación del desarraigo. Y, ya después, aplicar medidas psicológicas, farmacológicas , sanitarias y legales para aliviar el sufrimiento de estas personas.
Los inmigrantes irregulares sufren en mayor medida el «síndrome de Ulises»

devisita dijo...

Belén de arena en La Playa de Las Canteras. Diversos artitas de varias nacionalidades han participado. Ya no se hacen catedrales, ni cabras de museos.

Ártabro dijo...

Lo más bello que se ha escrito sobre la emigración.
Sirva como homenaje a los subsaharianos de los cayucos y/o pateras, a ellos que son los gallegos del siglo XXI.


Manuel Curros Enríquez

CÁNTIGA (5 de xuño de 1869)

No xardín unha noite sentada
ó refrexo do branco luar,
unha nena choraba sin trégolas
os desdés dun ingrato galán.
I a coitada entre queixas decía:
"Xa no mundo non teño ninguén,
vou morrer e non ven os meus ollos
os olliños do meu doce ben".
Os seus ecos de malenconía
camiñaban nas alas do vento,
i o lamento
repetía:
"¡Vou morrer e non ven ó meu ben!"


Lonxe dela, de pé sobre a popa
dun aleve negreiro vapor,
emigrado, camiño de América
vai o probe, infelís amador.
I ó mirar as xentís anduriñas
cara a terra que deixa cruzar:
"Quen pudera dar volta -pensaba-,
quen pudera convosco voar!..."
Mais as aves i o buque fuxían
sin ouír seus amargos lamentos;
sólo os ventos
repetían:
"¡Quen pudera convosco voar!"


Noites craras, de aromas e lúa,
desde entón ¡que tristeza en vós hai
prós que viron chorar unha nena,
prós que viron un barco marchar!...
Dun amor celestial, verdadeiro,
quedou sólo, de bágoas a proba,
unha cova
nun outeiro
i on cadavre no fondo do mar.



Perdonen que no la traduzca, sería un sacrilegio.

Ártabro dijo...

Hoy Colón no podría descubrir América: sin pasaporte, sin visado, sin certificado policial, no le dejarían entrar.
Frase "aproximada" de Eduardo Galeano, esta tarde en la 2.

devisita dijo...

1869. Otros tiempos, mismas costumbres.
(Estaba pensando en eso. Si, v.gr., los leoneses JJ y Pablo son inmigrantes con papeles. Si la documentación les exime de la morriña, de la saudade. Con Penélopes a la inversa, hacia las cuales corren.)
((Mientras, el Madrid empata.)) (((Quique San Francisco no se pronuncia sobre la pregunta nunca formulada del corte de pelo de Bisbal.)))
((((Son 30+1=31))))

Isabel dijo...

¿Qué que me parece la pretensión de los nacionalistas de Galicia de cambiar la hora?

No busquemos razones de posición de Galicia en el huso horario; no busquemos razones económicas para esta pretensión. No busquemos gaitas para esta fiesta, aunque aquí hay muchas
Todos los nacionalismos, incluido el gallego, pretenden conseguir, para sus supuestas “naciones”, el derecho de autodeterminación. ¿Y que se necesita para ello? No es tema, por su amplitud, para tratar ahora. Pero, sin estar nada claro todo este asunto, Galicia – al igual que el País Vasco y Cataluña- ponen en juego sobre la mesa sus cartas de posesión de una historia y lengua propia, y de fronteras definidas. Veamos.
¿Fronteras definidas? ¿Cuáles? Para todo el mundo están muy claras: nada más hay que mirar un simple Atlas. Pero para los nacionalistas, ¿cuáles son? Con el Bierzo o sin él; con el norte de Portugal o sin él; con parte de Asturias –o toda- o sin ella. Pero... si no hay quien se aclare con las pretensiones expansionistas de estos señores ya que ni ellos se atreven a manifestarlas por ser agresivas para otros gobiernos.
¿Lengua propia? Cual... ¿el galaico-luso o quizás el castrapo? Pero hombre: ¿quién habla aquí la lengua de Rosalía? Aquí no hay quien hable el gallego verdadero. ¡Es muy complicado! Aquí lo único que todos sabemos decir, por tradición, con firmeza y propiedad es “¡manda carallo!
¿Historia propia? Yo creí siempre que la historia de Galicia estaba unida a la de España. Incluso alguien dijo que, como todos los españoles, descendíamos de un tal Tubal. Pero ahora los nacionalistas nos dicen que no. Ahora descendemos de los suevos, o del mítico rey celta Breogán, del que nadie sabe quién es ni si existió. Y quien sabe si dentro de poco, aprovechando el laicismo progre, nos dirán que somos hijos de Prisciliano. ¡Vaya usted a saber!
Como se ve, poca cosa se puede presentar. ¿Que hacer entonces? ¡Cambiemos la hora! Así podremos decir que, a falta de fronteras, de lengua y de historia propia, tenemos hora propia. ¡Menos mal! Y así seremos distintos de España y podremos decir, como dicen sus pancartas ¡Galiza non e Espanha! ¡Galiza calidade!

pipurrax dijo...

Más sobre las hamburguresas


Gimnasios infantiles... en McDonalds
La cadena de hamburgueserías quiere cambiar sus zonas de juego por gimnasios para luchar contra la obesidad

La cadena de hamburgueserías estadounidense MacDonalds ha instalado de manera experimental gimnasios infantiles de alta tecnología en siete de sus hamburgueserías en Estados Unidos, para prevenir la obesidad entre los más pequeños, según informa el diario Usa Today. Si estos espacios, diseñados para niños de edades comprendidas entre los 4 y los 12 años, tienen éxito, la empresa proyecta implantarlos en 5.500 de sus restaurantes para sustituir las actuales zonas de juegos.

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Para animar a los más pequeños a que hagan ejercicio, los gimnasios infantiles de McDonalds cuentan con bicicletas estáticas en las que los niños pueden utilizar videojuegos mientras pedalean. También disponen de rocas artificiales y cuerdas para escalar, barras para hacer gimnasia y pistas interactivas de baile con pantallas de vídeo que muestran los pasos a seguir, y en sus mini canchas de baloncesto las canastas animan con una ovación a los que han marcado un tanto.

La idea ha suscitado sin embargo algunas críticas. Así, el Centro Rudd para la Obesidad y la Política Alimentaria de la Universidad de Yale sostiene que algunos padres podrían sobrestimar el beneficio de estos gimnasios y permitir a sus hijos comer más comida basura, mientras que la revista especializada en el sector de la restauración rápida QSR, califica esta iniciativa como una medida publicitaria.

Por su parte, los responsables de la cadena de hamburgueserías sostienen que la lucha contra la obesidad es una de sus prioridades, y que no sólo se proponen implantar estos gimnasios en todos sus restaurantes, sino que ya han mejorado sus menús y su información nutricional.

Furtivo dijo...

Sólo un pequeño apunte sobre el mítico rey Breogán, tan invocado por los nacionalistas galaicos:
Aunque haya existido, dado que su reino se supone anterior a la dominación romana, cabría inferir que no hablaba Gallego (el Gallego es una lengua romance); una paradoja que no hace sino apuntar a otra: el Gallego habrá sido, pues, una lengua de imposición en su momento, el idioma del poder que sometió al que era hablado por el pueblo. El mismo pecado que estos idiotas le atribuyen hoy al Castellano.
Seamos pues consecuentes, reivindiquemos la lengua de Breogán, recurramos al Gaélico y condenemos también al Gallego al ostracismo.

Ártabro dijo...

Asumo el planteamiento e Isabel, excepto en lo del habla: “Aquí no hay quién hable el gallego verdadero”, dice. Pero, ¿qué es el gallego verdadero? En mi opinión, una lengua verdadera es la que se habla, y el gallego, con todas sus variantes comarcales y locales, hasta el tercer cuarto del siglo XX, era la lengua que hablaba casi el 80 por ciento de la población. En la actualidad, por causas que no vienen al caso, y a pesar de los denodados esfuerzos de “nacionalistas y no nacionalistas”, cada vez es menos utilizado por los que lo mantuvieron vivo –campesinos y pescadores- mientras los políticos (todos) y algunos universitarios urbanitas se esfuerzan en hablar: unos, los no nacionalistas, ese gallego de laboratorio que es el gallego normativizado; otros, los nacionalistas, una réplica del portugués que casi nada tiene que ver con la lengua que aquí se habla y se hablaba.
Resumiendo, me repatean los nacionalistas y me repatea la imposición de una lengua a quién no quiere utilizarla porque ya utiliza otra con la que se siente cómodo o, simplemente, porque no le sale de las narices. Pero tampoco se trata de negar la realidad: la lengua gallega existe, la utilizan cientos de miles de personas que tienen el derecho a utilizarla –no a imponerla- de la misma manera que los castellano parlantes la suya.
Añado, mi rechazo a los nacionalismos viene dado por cuestiones más serias, y más preocupantes, que por el uso de una u otra lengua.

devisita dijo...

Espero que los nacionalistas canarios no se pongan a reivindicar el silbo gomero. Dado el ci no me extrañaría.