23 de septiembre de 2006

POR SI ESTO TAMBIEN FUESE UN HOMBRE


Tommouhi

ARCADI ESPADA

Ahmed Tommouhi fue puesto en libertad el pasado lunes, después de pasar más de 13 años en la cárcel. La terrible novedad es que su prisión fue injusta. Había sido acusado de diversas violaciones, en procesos plagados de irregularidades, cuyo examen ha de avergonzar al Estado de Derecho. En la única de las acusaciones en que fue posible cotejar su ADN se demostró que el criminal era otro. Las irregularidades de su condena llegaron al extremo de que el fiscal de la Audiencia de Barcelona y el Tribunal Supremo pidieron su indulto. El Gobierno nunca lo concedió: ni éste ni los anteriores gobiernos. Durante estas dos décadas Tommouhi renunció a cualquier tipo de beneficios penitenciarios, incluyendo el tercer grado. Igualmente se negó a pedir el indulto. Incluso esta extraña y anacrónica forma de honor acabó volviéndose en su contra, en nuestro mundo deshonrado. Hace unos meses, el propio ministro de Justicia, tras aplicarme un patético discursillo sobre la responsabilidad de los gobernantes en asuntos tan gravísimos, creyó haber hallado la prueba (filosofal) de la culpabilidad de Tommouhi: «Mire, fíjese en el detalle, tan significativo: no colabora». En efecto: nunca en 13 años, hijo malogrado de una dignidad premoderna, Tommouhi colaboró en la imposible tarea de saberse culpable.
Haré una afirmación del tipo de las que están a la moda: de la cruel injusticia cometida con Tommouhi tienen la culpa las mujeres. Ya sé que no sólo es una afirmación a la moda, sino estúpida. El problema para los/las que lo detecten es que tendrán que arrostrar simultáneamente la estupidez de todas las afirmaciones de ese tipo: entre ellas la que hace a las mujeres víctimas indiscriminadas de una oscura violencia de género, masculina por supuesto. Como sé que no van a arriarse del burro, yo no voy a ser menos y así seguiremos hasta el fin del artículo. Tommouhi fue condenado por el incierto testimonio de unas víctimas en un reconocimiento que fue más bien un descubrimiento. Cuando fue posible cotejarlo con una prueba objetiva la acusación se deshizo. Ha permanecido en la cárcel, a pesar de la opinión contraria de fiscales y magistrados, porque la desidia y la cobardía política de quienes no han querido encararse con la incorrección, tan impopular, de poner en la calle a un condenado por violación. Sé que durante años muchas mujeres violadas han visto cómo sus criminales, perfectamente reconocidos por ellas, escapaban de la Justicia porque el testimonio de la víctimas se consideraba insuficiente. El péndulo está ahora en el otro lado. Bien está. Pero las mujeres (sigo con la sinécdoque, como les gusta) habrían de saber que los 13 años robados a Tommouhi también forman parte del precio de su libertad.

(Coda: «¿En que se parecen usted y el señor Tommouhi? En que ambos son inocentes. ¿En qué se diferencian? En que a él le encontraron un parecido con un violador y a usted, de momento, no.» Manuel Borraz, en www.geocities.com/eva_bobrow/Tommouhi.html).

25 comentarios:

James Boswell dijo...

Últimamente le damos mucho al corta y pega.

lafoca dijo...

Todos los que de una u otra forma, en foros, en blogs, firmando escritos, enviando mails, nos hemos involucrado un poquito en este tema, nos acordamos estos días de Abderrazak Mounib.

James Boswell dijo...

Amén, lafoca.

Ártabro dijo...

Albricias, al fin se ha decidido, bienvenida al Furtivo gallego (qué bien le va eso de furtivo). Parece que el último empujón de Catalino ha surtido efecto. Espero que su participación vaya más allá de una incursión ocasional y se haga habitual.

sarapo dijo...

Bienvenido, Furtivo.

sarapo dijo...

Boswell, hay casos en los que es imposible evitar el copypaste

James Boswell dijo...

Amén, Sarapo.

Fernando Terreiro dijo...

Furtivo espero que se quede por estas tierras.

Una pregunta: Y si Tomouhi se hubiese llamado García o Pujol ¿Hubiese sido lo mismo?

catalino dijo...

¡Eso, eso! Furtivo. Así me gusta.
Digo lo mismo que Ártabro.

No me importa que copie. Echo en falta, Sarapo, el nombre del otro aquí: ¡¡No es culpable!!
Foca ya puso al que murió dentro.

Ya me lo pidió Fer. Pendiente está de escribir otra historia de parecidos físicos. Es tan buena y yo soy tan malo con la pluma...

lafoca dijo...

Terreiro, hay más casos de García y de Puyol. Hasta la llegada del acceso a las pruebas de ADN, cuando la única prueba disponible era la palabra de la víctima, existían casos de clara indefensión para los sospechosos de violación.

Ártabro dijo...

No se retraiga Catalino. Ya sabe la solución: si tiene problemas con la pluma nos da la versión oral.
Poque los problemas de pluma a los que se refiere son exclusivamente de escritura, digo yo. :-)

lafoca dijo...

Ahivá ¡cómo está el patio!, que un señor que hace 20 decía que 20 años atrás... use "emoticones", es de tener en cuenta :-)

Ártabro dijo...

A mí eso que tanto se ve en el cine americano, y que tanto se lee en los periódicos españoles, de que el presunto autor de… ha sido identificado por un testigo siempre me dio bastante repelús. No puedo dejar de pensar que si el testigo fuera yo, crudo lo iba a tener el pobre sospechoso, o el juez, sobre todo si identificación se realizara varios días después del hecho. Por eso esa certeza tan demoledora de que los testigos de cargo son la prueba más irrefutable de un delito me pone la carne de gallina.
Se acuerdan de la señora de Betanzos (Dolores no se qué) que fue perseguida con saña por las televisiones privadas (Tele5 y A3) y por una amante despechada que, visto lo visto, prefería verla a ella en la cárcel antes que al verdadero asesino de su hija. (Escribiendo esto me vino a la cabeza el erre que erre de algunos con cierta trama). Pues bien, esta señora aún seguiría hoy en la cárcel si un policía concienzudo (y el ADN, Foca, aquí también) no acabaran demostrando su inocencia. Ella, para su desgracia, no tuvo un Arcadi que la defendiera. El linchamiento mediático había sido concienzudo.

Ártabro dijo...

Foca, se trataba de "material sensible". No podía dejar ni un resquicio a la malainterpretación.

lafoca dijo...

Artabro, no sé si ha asistido usted a algún juicio por vía penal. Debería ser obligatorio. Cambia la percepción de la vida.

catalino dijo...

Estilográfica. Los anacolutos, perdones imposibles, olvidos, despistes, tildes, incompetencia informática, que no me fijo, vago y descuidado...

No sea malo que ya sabe que si veo una moza se me van los ojos y desato la lengua.

Anónimo dijo...

Gracias a Sarapo, a Terreiro, a Catalino y también a Ártabro por el recibimiento.
Decirle a Terreiro que he tenido, a través de mi amigo Ártabro -amigo físico, si así cabe decirlo- el placer de leer esa magnífica revista que se edita en Valladolid, que ya me gustaría a mí que se editase algo parecido por estas tierras ártabras.
A Catalino, agradecerle que me haya soportado durante doscientas páginas y le hayan quedado ganas todavía de enviarme un emilio felicitativo.

Furtivo Gallego dijo...

Yo soy el novato usuario anónimo del comentario anterior.

Fernando Terreiro dijo...

La foca estudia derecho.

Furtivo ¿ese libro está disponible en las librerías vallisoletanas?

Ártabro dijo...

Fernando, no creo que se encuentre en librerías, es del 2002. Yo lo encontré recientemente en Internet: "Casa del Libro".
Título: Huir del aire.
No te doy el nombre del autor porque sería pisarle el nick.

sarapo dijo...

Subir a por aire, el último Orwell. Se nota que el aire cada día pesa más.

lafoca dijo...

Buscando alguna crítica de "Huír del aire", leo: "Un libro magnífico, en definitiva. Desgraciadamente, es muy corto. Mucho me temo que el autor debió sentirse acuciado por presentarlo al concurso, y terminó demasiado pronto una historia que podría haber dado mucho más de sí..."

En Ferrol está a la venta en la Central Librera, calle Dolores, 2 a 5,95 euros. Por internet en varias páginas a más del doble.

Ártabro dijo...

Foca, en toda mi vida únicamente asistí a dos juicios.
Al primero, hace unos treinta años, como demandante. Había denunciado a la empresa y lo anecdótico fue que mi abogado, que hoy es uno de los más notables de Ferrol, y que en aquella época llevaba pocos meses trabajando para el Sindicato, para sorpresa del juez, del fiscal y de todos los presentes, solicitó autorización al magistrado para que yo hiciese la defensa de mi demanda. El juez enarcó una ceja pero accedió y yo, que en aquél tiempo aún era joven y osado, me tire de cabeza a la piscina. Salí muy contento y ufano por mi intervención. La sentencia, por supuesto, fue a favor de la empresa.
Al segundo, hace unos 25 años, asistí como demandado por un accidente de tráfico. Lo anecdótico aquí estuvo en la cara que pusieron la fiscal y el juez cuando leyeron nuestros nombres para identificarnos y vieron con sorpresa que estábamos sentados juntos y charlando tranquila y animadamente. Llegaron a hacer un comentario sobre lo insólito de la situación. Lo cierto era que nos conocíamos desde hacía años y el juicio era cosa de las aseguradoras.

¿Qué opinión tiene usted de los jurados populares?
Yo, en principio, soy partidario de que me juzguen profesionales. Aquí aplico el mismo principio que a la salud: si estoy enfermo prefiero que me atienda un sólo médico, aunque no sea el mejor, a que lo haga un grupo de 7 ciudadanos bienintencionados.

catalino dijo...

Yo por lo penal penal de verdad nada. En lo civil una vez de testigo lo hice de pena: a la pregunta del juez si tenía yo algún interés en aquello contesté que sí y mi opinión era tal y tal por esto y por lo otro. Lo que saben "derecho" no necesitan más para imaginarse la mirada del juez a mi abogado y de éste a mí.
También fui como... un certificado de muerte planteó dudas a un juez que pidió informe al Jefe Máximo del Hospital; ni que decir tiene que la respuesta la redacté con honradez yo y la firmó él.
Mientras me leía el juez el escrito con tono admonitorio le dije: "no siga, me lo sé de memoria, es mio y vamos al grano"
Se lo expliqué y me hizo firmar mis afirmaciones tras convencerle de llevar trienios de currito, una oposición tras dos títulos, como él y conocer el caso mejor que nadie me recomendaba a la mínima duda llamar al forense el día de Navidad a las diez de la noche yo acataba a su Señoría en adelante.
Al salir a firmar le pregunté a la secretaría si pensaba que podía terminar lo mío mal: -No , para nada ¡Si le has hecho todo el trabajo!

Buenas Noches.

Furtivo dijo...

Juicios... oficialización de la verdad, oficialización del pasado, en gran medida. Así es el ser humano, la realidad, inaprensible siempre, requiere a veces ser puesta por escrito para hacerla manejable, para obligar a alguien a responder por ella; por la escrita, no por la real, naturalmente.