28 de septiembre de 2006

HISTORIA DE UN SEMAFORO





Me hubiese gustado encontrar una buena reproducción del sonido de una hacha cortando un tronco para simbolizar el poder cortante del hacha. No obstante, los ovetenses (dícese de aquellos ciudadanos que tienen los huevos tensos) disfrutan de este precioso semáforo, gloriosa sinécdoque del inmarcesible "Who knows where the time goes?" (Judy Collins) y epítome de la más rabiosa modernidad ya que su formato sorprendió incluso a dos visitantes de Kentucky.





PD: Se debe a la nunca bien remunerada generosidad de Recién Llegada la obtención del testimonio gráfico.

102 comentarios:

sarapo dijo...

Un hacha, quise decir


Pinchen Sobre Judy Collins, claro.

sarapo dijo...

Un hacha, quise decir


Pinchen Sobre Judy Collins, claro.

Anónimo dijo...

Me esperaba algo mejor. Algo a la altura de la ciudad que hoy se engalana para maravillar a Cavaco (otra vez Cavaco) de la mano de un Príncipe.

acracia dijo...

jo jo! en Galicia hasta teniamos un chiste gráfico en la facultad (de químicas):

En q se diferencia una solución a una disolucióN? Pues q una disolución es meter a todos los asturianos q no sean de oviedo en ácido. Y una solución es meter a un ovetense en ácido...

Por cierto, a mi el semaforó de Uría m encanta. Es un punto xtraordinariamente chic. Lo adoro.

catalino dijo...

Recién, hoy tengo yo el cuelgue de página.
Si tercio con las respuestas del D. d E. Actual a coherencia y ando en los intríngulis de las "o" en la acepción 2, me sorprende el laser de la acepción 3, le digo al Chª que ponga también la página anterior de El Mundo relativa al Goleman y esa negrita con beso...
Cuelgue. Error.
Perseveremos.

Fernando Terreiro dijo...

Catalino más críptico que de costumbre. Creo que está colgado

A mí un semáforo así me causa un gran desconcierto porque me dan unas irrefrenables ganas de tirar a canasta antes de que llegué a cero.

Caín refrénese que le veo lanzado.

acracia dijo...

Es cojonudo, siempre he creído q somos máquinas.

acracia dijo...

entra o no entra, leches

acracia dijo...

el problema es jugar con el ordenador, ay ay Sarapillo...

acracia dijo...

los grupos de 3 son faciles ,los de 4 imposible

catalino dijo...

Nooooooo tiene Vd Sr. Intelectual de Barra de Bar el Diccionario de Español Actual a mano ¡Eh!
Chema me entiende seguro (si tiene la versión en papel).

Anónimo dijo...

ya m habeis jodido la máquina

Anónimo dijo...

dios dios, flipante

Anónimo dijo...

dios dios, flipante

acracia dijo...

pero hijoputilla. El yo he descubierto el YO: eureka! ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh1111111!!!

acracia dijo...

punto fijo, espero q mr sarapillo no sea....Sí se lop cree.

acracia dijo...

una máquina siemprees neutra, m alegra

acracia dijo...

de hecho dios es el culpable.

acracia dijo...

para ganar hay q jugar.

Salud y liberalismo!

chema dijo...

Va lo que pide catalino:

La 'inteligencia social' de Goleman

El autor de 'Inteligencia Emocional' desvela las claves neurológicas de las relaciones humanas en su nuevo libro

CARLOS FRESNEDA. Corresponsal

NUEVA YORK.- «Ningún hombre es una isla», vaticinó el poeta John Donne. «Ningún cerebro es una isla», confirman ahora los precursores de la neurociencia social, un apasionante campo que investiga la conexión, insospechada e íntima, que se produce a nivel neuronal entre dos o más personas.
«Estamos programados para conectar con otros», sostiene Daniel Goleman, el celebrado psicólogo y autor de Inteligencia Emocional, que vuelve a primer plano con una nueva vuelta de tuerca. «La neurociencia ha descubierto que el propio diseño de nuestro cerebro nos hace sociales, que estamos inexorablemente vinculados, y que ese puente neuronal que se establece nos permite afectar al cerebro -y al cuerpo- de otros, de la misma manera que ellos nos afectan a nosotros».

Inteligencia Social -que será publicado en España por la editorial Kairós- es el nuevo «hallazgo» de Goleman, aunque una vez más reconoce que la paternidad no es suya, que fue el psicólogo de Columbia Edward Thorndike quien primero acuñó el término en los años 20 cuando predijo: «El mejor mecánico de una factoría puede fracasar como capataz por falta de inteligencia social». A mediados de siglo, David Wechsler creó sus famosos tests para medir el coeficiente intelectual, y el concepto de «inteligencia general» se impuso como la verdad única y mensurable, como si las emociones no contaran y los individuos fueran islas.

Daniel Goleman ya nos informó hace 10 años sobre audaces incursiones de la ciencia en el terreno pantanoso de las emociones. Ahora se remonta a los orígenes de la «neurociencia social» y nos invita a hacer un viaje, no menos arriesgado, al turbulento mundo de las relaciones humanas.

Goleman nos presenta al psicólogo John Cacioppo, uno de los «profetas solitarios» de la inteligencia social, admitiendo el escepticismo inicial de los neurocientíficos «a estudiar todo lo que se produjera fuera del cráneo». Cacioppo, director del Centro Cognitivo de Neurociencia Social de la Universidad de Chicago, consiguió demostrar el efecto de las relaciones conflictivas en el descenso de las defensas inmunológicas.

Conocemos también al profesor Paul Ekman, que estuvo un año mirándose literalmente al espejo. Ekman es hoy la mayor autoridad mundial en «expresiones microfaciales», maestro de diplomáticos, ejecutivos, detectives y parejas deseosas de aprender el sutil lenguaje de los músculos faciales.

Fuentes de felicidad

Otro notable precursor es Richard Davidson, al frente del Laboratorio de Neurociencia Afectiva en la Universidad de Wisconsin. Davidson lleva un década buceando en las fuentes de la felicidad y ha llegado a una verdad que ahora parece incuestionable: «No se puede separar la causa de una emoción del mundo de la relaciones: todas las emociones son sociales».

Cuando Goleman habla de un «cerebro social», no se refiere a una parte concreta de la materia gris, sino de «circuitos y conexiones» entre áreas como la corteza prefrontal, la corteza orbifrontal, el tallo, la ínsula o la amígdala. El psicólogo nos introduce en el inquietante mundo de las «neuronas espejo» (sensibles a los movimientos y a los sentimientos de otras personas, y prestas a imitar instantáneamente lo que perciben) o de las «células piramidales», ricas en serotonina, dopamina y otras sustancias que crean una «química cerebral» mucho más proclive al apego, al amor y al placer que en nuestros parientes más cercanos, los grandes primates.

«Todos estos descubrimientos están sirviendo ya para replantearnos por completo nuestras relaciones», augura Goleman, en la presentación neoyorquina de su libro. «Estamos en una fase aún muy incipiente: hemos descubierto que nuestros cerebros están programados para conectar, que se comunican sutilmente y que existe un intercambio neuronal que hasta ahora no era visible. Las posibilidades son inmensas en el campo de la educación, del trabajo, de los conflictos sociales, de las relaciones de pareja...».

La empatía, la receptividad o la sincronicidad son algunos de los pilares de la «inteligencia social», que se mama desde niño y se alimenta de todas y cada una de nuestras relaciones: «Vivimos literalmente dentro de nuestras células, y estamos descubriendo la habilidad que tienen para comunicarse entre ellas», advierte Goleman. «¡Cuidado con las emociones, son contagiosas!».



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Anatomía de un beso
¿Cuál es la misteriosa fuerza que se esconde detrás de un beso? ¿Dónde anida el húmedo impulso de los labios? ¿Cómo explicar esa atracción magnética y mutua, ese momento sublime y sin palabras? La respuesta está en el área orbitofrontal de la corteza prefontal del cerebro: el OFC, para entendernos.

El OFC conecta directamente la corteza (el cerebro «pensante»), el tallo (el cerebro «reptiliano») y la amígdala (el «gatillo» de las emociones). A esa zona, localizada en la parte posterior de las órbitas (de ahí el nombre), llegan las proyecciones nerviosas de los ojos. A ella se le atribuye la capacidad de empatía o de «participar en la realidad afectiva del otro».

«Cuando los ojos de dos personas se encuentran, se conectan automáticamente sus áreas órbitofrontales», escribe Goleman. Mientras las miradas «hablan» entre ellas, el OFC actúa como «centro de cálculo» de probabilidades emocionales. Y cuando dos OFCs llegan a la misma conclusión, se diluyen las dudas, se resuelve el enigma, se produce el beso.

acracia dijo...

Ah!, y tomar drogas apunta pala?

acracia dijo...

==

acracia dijo...

==

acracia dijo...

pues no funciona como quería

acracia dijo...

sigue sin funcionar

acracia dijo...

==

acracia dijo...

pues no

acracia dijo...

"?"

acracia dijo...

je! je! eo eo me la chupan y m meo

acracia dijo...

==

acracia dijo...

a la inversa

acracia dijo...

000000

111111

acracia dijo...

111111


000000

acracia dijo...

0

acracia dijo...

1

acracia dijo...

0

acracia dijo...

x

chema dijo...

Páselo bien, acracia.
Yo me voy.

acracia dijo...

es cojonudo, siempre he creido q eramos máquinas

acracia dijo...

por cierto, estoy escuchando a Björk. La autentica artista de la modernidad q no postmoderna

acracia dijo...

siguen, vienen o no ???

acracia dijo...

kjjjj . su turno.

acracia dijo...

==

acraciacosmopolita dijo...

perfecto=4

acraciacosmopolita dijo...

0

Anónimo dijo...

.

acraciacosmopolita dijo...

curioso

acracia dijo...

Francamente curioso

devisita dijo...

Ignoro de qué va lo del semáforo.
Si es porque indica los segundos, sepan que antes que a Oviedo llegó uno a Granada. Lo vimos en Semana Santa. Que conste en acta.

acracia dijo...

0

acracia dijo...

1

Terreiro dijo...

Perdone Catalino ahora ya empiezo a enterarme.

asur dijo...

¿Uno en Granada?No me consta.
Seguro que no es tan potente como el de la calle Uría.
También algún gallego dijo haber visto un especimen similar en Santiago.

Esperamos que Recién Llegada aporte nuevos datos.

Sur otoñal

acracia dijo...

54

acracia dijo...

1=0

acraciacosmopolita dijo...

0

catalino dijo...

Menudo viaje por las estrellas llevas, colega. deja de mirar al semáforo. Atiende.
Encerrado en un hospital mi compañero de habitación, un minero asturiano, al verme tan lector me pidió un libro para entretenerse. Le pregunté por sus gustos y no me aclaró mucho... eclécticos.
Le dejé Martin Eden. Se enfrascó. LLegando al final se puso nervioso, inquieto se removía en la cama. Al terminar cerró de golpe el libro y me soltó: ¡Cabrón, no me vuelvas a dar un libro y al final se mate, hijo puta, me c....!


Buenas noches.

Anónimo dijo...

0

Anónimo dijo...

0

Anónimo dijo...

1

Anónimo dijo...

a la inversa

Anónimo dijo...

0

acraciacosmopolita dijo...

63

Anónimo dijo...

0

acraciacosmopolita dijo...

0

Anónimo dijo...

666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666666

acraciacosmopolita dijo...

pues sí, somos 4

Caín dijo...

Con tanto PSI, era cuestión de tiempo que cazara la dirección del chiringuito alguno de vuestros pacientes. El diagnóstico no lo tengo claro, ¿idiotez compulsiva? ¿capullitis tremens?.

Con suerte hoy pasamos de los 500 comentarios.

devisita dijo...

¿No le consta o dice que no? Porque es que sí. Fijo.

Me suelo fijar en los semáforos. Sobre todo en los machanguitos. En Paris hay variedad.

Ana dijo...

¿Machanguitos?

sarapo dijo...

¿machanguitos?

caín dijo...

Acracia: voy a hacerte una autocrítica: eres un pesao.Vete al guano.

devisita dijo...

Machanguitos: dícese de la representación en el semáforos del peatón. Fuera del semáforo: monigotes,etc.

Una amiga aquí, que es de allí (Madrid) y supergraciosa cuenta que casi le da un pasmo cuando oyó por la megafonía de la playa: "Se ha perdido un niño de 7 años. Viste bañador amarillo con machanguitos..."

La misma amiga es la que dice que antes de morirse tiene que comprender 2 cosas:
1º Por qué los mosquitos se estampan contra los cristales de los coches.
2º Por qué las (bragas) tangas se hacen insoportables desde el mismo momento en que llega a casa.

Lo dijo con muchísima chispa. More or less como Vd. cuando escribe.

James Boswell dijo...

Oviedo: yo besé la mano de Anita Ozores.

Caín dijo...

El Caín de las 11:25 no soy yo. No es que me moleste mucho pero es que, de perfil, es fácil confundirnos.

ana ozores dijo...

Boswell, así que fue usted... aún me huele a sidra...no la he lavado para no perder su recuerdo en las largas noches de invierno.

caín dijo...

Es cierto. El caín de las 11, 25 no el vero caín. Cést moi?

acracia dijo...

Oiga Sr. Caín, yo ilusiono más q alucino.
Abajo Psi represión.

Salud y Liberalismo!

Caín dijo...

¡Joder Caín! No hable en idiomas que yo soy mucho más simple y no le sigo.
No puede la secuela ser más compleja que el original.

Caín dijo...

¡Coño! El enfermo vuelve a estar en la calle y sigue con su cantinela drogolibertaria.

acraciacosmopolita dijo...

¿0?==?

James Boswell dijo...

No era Sidra, adorada Anita, era un gin. En todo caso, después de más de un siglo de existencia mantiene una cinturita apetitosa. Soy tan perverso como Fermín de Pas. O más.

Anónimo dijo...

desigual

lafoca dijo...

Esto está lleno de gallegos más o menos comunes, ya era hora de que apareciera un gallego rarito. Hola Acracia.

SARAPO dijo...

aCRACIA, ESTA USTED EN SU CASA. yA LO SABE.

acraciacosmopolita dijo...

Hola, siempre mcuesta entender a las mujers, pero hola.

Lerias dijo...

Hola despues de tanto tiempo. Confirmo que en Santiago, que yo recuerde, hay por lo menos 5 semáforos con cuenta atrás y que además te dicen en que calles estás. En alguno tienes que aplicarte para conseguir cruzar en el tiempo que te dan...! Abstenerse ancianos y despistados.

SARAPO dijo...

HOLA LERIAS Y UN FUERTE ABRAZO.

SARAPO dijo...

LOS SEMAFOROS DE SANTIAGO ¿FALAN GALEGO?

acracia dijo...

En estos meses, como no invitado, oteando, tampoco mfijé, vi un poema, una declaración de amor(de un hombre) más bien, despechada tal vez, un amor q mataba, pero q vencia al mismo tiempo. Un amor equivocado, insostenible, pero q reflujaba

Alguien podría recordarme algo, el texto...

sería un agrdecimiento q tb m refluljaría con infinitas gracias.

acraciacosmopolita dijo...

vease refulgaba

Ártabro dijo...

Mecanikong, ¿No seguirá usted enojada conmigo?
Si es así le reitero mis disculpas por mi poco afortunada expresión, pero le aseguro que no ha habido mala intención: sólo torpeza, mucha torpeza.

acracia dijo...

Es posible q algun día una máquina con conciencia sea real, pero lo q es seguro pronto, q pronto, muy pronto, los semáforos hablando, acompañandonos, que no es lo mismo q cotorreando...(un mundo para el negocio de las mascotas).

Esa sí sería buena, stra, la gallega; si no dice nada en vasconjón, no pude cruzar la calle.

Mierda, putos nacionalistas.

Quiero aprender inglés de una puta vez.

acraciacosmopolita dijo...

dios mio este sistema tiene muchas posibilidades, es genial para el deterioro cognitivo

acracia dijo...

Han escuchado lo de los bocabartes en conluga, no se q manía le entra al personal con la sobre explotación y lo de pezqñines-no gracias, el mar es de todos, cualquiera debería poder pescar lo q le volviese loco, y la concejera, ministra ya no sé der Zp diciendo q no lo van a considera furtivismo.

Manda recojones!

Anónimo dijo...

¿la secuela más compleja q el original? : por completo no, pero por partes sí, dependiendo del tiempo se hace más compleja.

EUreka!

acracia dijo...

pues claro q con el tiempo se hace más compleja. Para alante y para atr´s, cuando envejecemos y cuando crecemos

mecanikong dijo...

No estoy enfadada, Ártabro. Le mando un saludo muy grande.
Lo de los bocartes ye la leche. Han aparecido 2 toneladas de bocartes muertos en la playa de Colunga, con lo que se cotiza la anchoa.

acraciacosmopolita dijo...

Hoy es el primer mensaje q me mandan desde Finlandia

lafoca dijo...

Los bitacoreros son agradecidos, Acracia. En justa correspondencia a la treintena que llevas aquí, en finés o similar, te han mandado uno desde allí.

lafoca dijo...

Ay, estos peritos... ¿A EM se la cuela todo el ídem?

Carlos G.P. dijo...

Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
“Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos...
Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
Su título es: “Veintitrés maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza-“. En él se plantea un modelo educativo que se basa en descubrir la fuerza interior.
Hoy puede ser ciencia ficción...tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar...hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
Carlos González
P.D Mi blog es: www.ladanzadelavida12.blogspot.com
* El libro se puede descargar en mi blog