3 de julio de 2006

EL HOMBRE QUE SUSURRABA A LAS MUJERES


Reaparece Leonard Cohen.
"La voz que le habla a las vaginas", así le definió un crítico inconstante.
El bueno de Cohen se encoge de hombros y contesta como si la historia de Suzanne no tuviese que ver con él. Quiere que le expliquen cómo con tanto atractivo entre las mujeres se ha pasado 10000 noches en soledad. Y en insomnio.
Por el camino, va soltando miguitas:"El último refugio de los insomnes es esa sensación de superioridad repecto al mundo que duerme".
Una actriz australiana ha rodado un documental sobre la vida de Leonard Cohen. Se titula I,M YOUR MAN. No podía ser de otra forma.
En ese documental, Cohen habla sobre la primera vez:"I know from your eyes and I know from your smile that tonight will be fine, will be fine, will be fine, will be fine… for a while. "
Y luego se queja.

32 comentarios:

devisita dijo...

El hombre que susurraba al oído de los caballos.
El hombre que susurraba a las vaginas.

Me quedo con: El hombre que susurra a mi oído.

devisita dijo...

Cierta es la sensación de superioridad del insomne sobre el mundo que duerme.
El levantarte mientras la ciudad descansa.
Si es que ya lo dice el refrán:
Dios ayuda al que madruga. Imagínense si va a ayudar a los que no pegan ojo.

catalino dijo...

Migraña e insomnio los más citados.

Me voy a poner el Everybody knows.
(Veo una chica haciendo un estríptis "strip-tease" con esa canción. De película)
- Sé que te gusta que lo diga en tu oreja: a mí mirarte. Empezamos?

Suerte de Galeradas dijo...

Recien llegados de una exposición escultórica del ferruginoso canario Chirino, !en Ferrol hay vida cultural aunque sea escasa¡

Cansados, queda un mes para que nos den nuestro futuro hogar, poco a poco va cobrando forma, elegir un sinfín de complementos y muebles es sin duda tremendamente agotador.

devisita dijo...

Les gusta a Vds. Chirino?

Áquí tiene una escultura (retorcidas curvas en blanco, como una ola, tu amor llegó a mi vida) en la entrada de la Ciudad: Lady Harimaguada, more or less.
En el Festival de Cine de Las Palmas la presentadora Isabel Prinz (una de las ex- del ex-de Ana Diosdado- Carlitos Larrañaga), la presentó como:

Lady AMARIGUANADA.

(Sin parangón).

Bruno dijo...

cuando tengo insomnio no me siento superior a nadie

sino miserable, triste, nervioso, deprimido

Suerte de Galeradas dijo...

Lo cierto es que normalmente no somos muy aficionados al arte moderno. Reconocemos aquí, que salimos aterrados del Museo Pompidou de Arte Moderno en París. Sin embargo Chirino nos ha gustado a ambos. Ese hierro forjado en espirales absurdas... Tal vez el hecho de vivir en una ciudad industrial, nos haya hecho especialmente sensibles al metal oxidado.

ana dijo...

He tenido un par de épocas en mi vida de insomnio a lo bestia pero no me sentía superior a nadie, solo embarazada.

recién llegada dijo...

No conozco la historia de Suzanne. No sé si le gustaban los susurros. A mí me encanta que su voz roce mi oído.

Fernando Terreiro dijo...

Genial Ana. Mi mujer dormía como una bendita en su embarazo. Suzanne me gusta pero Cohen por lo general me aburre. No me dirán que pese atodo no tiene pinta de aburrido.
Más tarde les regalo una poesía insomne.

marni dijo...

A mí Leonard Cohen no me susurra nada, más bien me aburre, resulta un poco plúmbeo, quizá salvaría un par de canciones, el resto son la misma.
No asocio el insomnio a bienestar sino más bien a ansiedad. No mola.Lo he padecido poco, por suerte. Sí envidio a las personas que se acuestan tarde y viven la noche. La noche es muy apacible, poco ruido, mucha tranquilidad, quietud. Yo tengo el sueño fácil, caigo redonda y mas bien pronto, se me cae el libro sobre la nariz con bastante frecuencia.
Dum dum, encantada de conocerle, ponga un ADSL en su vida, hombre.
Enhorabuena, mekanikones ¿han tenido un niño o van a tenerlo? Van ustedes a vivir una experiencia única, fascinante, yo lo tengo reciente. Muchas felicidades.

recién llegada dijo...

Ya conocemos a Dumdum :-). Estoy intrigada por saber qué produce ese sonido.

marni dijo...

hola, recién llegada, me ha dejado impresionada su asociación, no se me había ocurrido, yo también quiero saberlo. Lo que yo sabía es que dum dum pacheco fue un boxeador, claro que nuestro dum dum no parece en absoluto un boxeador así que va a ser lo que usted dice...¿qué produce ese sonido?

mecanikong dijo...

Creo que empezaremos el 2007 con un niño/a entre los brazos. Qué vértigo, Marni.
Me quedé con el first, we take Manhatan y nunca escuché más de Cohen.

mecanikong dijo...

Chema, sal de la madriguera.

marni dijo...

El embarazo es un período estupendo, disfrútenlo mucho, atrapen los minutos...

foca yendo de listilla dijo...

El núcleo de plomo de las balas dum-dum provoca grandes destrozos al pegar en el blanco. Como los puños de Pacheco.

Fernando Terreiro dijo...

No duermo, ni espero dormir.
Ni en la muerte espero dormir.

Me espera un insomnio de la anchura de los astros,
y un bostezo igual inútil de la longitud del mundo.

No duermo; no puedo leer cuando despierto de noche,
no puedo escribir cuando despierto de noche,
no puedo pensar cuando despierto de noche,
¡Dios mío ni puedo soñar cuando despierto de noche! (...)

No duermo. No duermo. No duermo.
¡Qué gran sueño en toda la cabeza y encima de los ojos y en el alma!
¡Qué gran sueño en todo excepto en el poder dormir!

Oh madrugada, tardas tanto... Ven...
ven, inútilmente,
a traerme otro día igual a éste, seguido de otra noche igual a ésta...
Ven a traerme la alegría de esa esperanza triste,
porque siempre eres alegre, y siempre traes esperanza,
según la vieja literatura de las sensaciones.
Ven, trae la esperanza, ven, trae la esperanza.
Mi cansancio entra por el colchón adentro.
Me duele la espalda de no estar acostado de lado.
Si estuviese acostado de lado me dolería la espalda de estar acostado de lado.
¡Ven, madrugada, llega!

¿Qué horas son? No sé.
No tengo energía para extender una mano hasta el reloj,
no tengo energía para nada, para nada más...
sólo para estos versos, escritos al día siguiente.
Sí, escritos al día siguiente.
Todos los versos son siempre escritos al día siguiente.

Noche absoluta, sosiego absoluto, allá fuera.
Paz en toda la Naturaleza.
La humanidad reposa y olvida sus amarguras.
Exactamente.
La humanidad olvida sus alegrías y amarguras.
Se suele decir esto.
La humanidad olvida, sí, la humanidad olvida,
pero incluso despierta la humanidad olvida.
Exactamente. Pero no duermo.

Insomnio. Álvaro de Campos.

Señores, me voy a dormir.

mecanikong dijo...

Vaya noche, soñé que tenía un lío con Cristiano Ronaldo.

heptafon dijo...

El bueno de Leonard regalaba su sueño a los demás. Por eso era insomne y los que oían sus susurros veían favorecido el sueño.

Ártabro dijo...

Invocación al insomnio

CIORAN

Tenía yo diecisiete años y creía en la filosofía. Lo que no se refería a ella me parecía
pecado o basura: ¿los poetas?, saltimbanquis aptos para la diversión de mujerzuelas;
¿la acción?, imbecilidad delirante; ¿el amor, la muerte?, pretextos de baja estofa que
se rehusaban al honor de los conceptos. Olor nauseabundo de un universo indigno del
perfume del espíritu... Lo concreto, ¡qué mancha!, alegrarse o sufrir, ¡qué vergüenza!
Sólo la abstracción me parecía palpitar: me entregaba a hazañas ancilares por miedo
de que un objeto más noble me hiciera infringir mis principios y me entregase a las
zozobras del corazón. Me repetía: sólo el burdel es compatible con la metafísica; y
acechaba -para huir de la poesía- los ojos de las criaditas y los suspiros de las fulanas.
...Hasta que viniste tú, Insomnio, a sacudir mi carne y mi orgullo; tú, que transformas
al bruto juvenil, matizas sus instintos, avivas sus sueños; tú, que, en una sola noche,
dispensas más saber que los días consumados en el reposo, y, en los párpados
doloridos, descubres un suceso más importante que las enfermedades sin nombre o los
desastres del tiempo! Tú me permitiste escuchar el ronquido de la salud, los humanos
sumergidos en el olvido sonoro, mientras que mi soledad englobaba la negrura
circundante y se hacía más vasta que él. Todo dormía, todo dormía para siempre. No
más aurora: vetaré así hasta el fin de las edades: se me esperará entonces para
pedirme cuentas del espacio en blanco de mis sueños... Cada noche era igual a las
otras, cada noche era eterna. Y me sentía solidario de todos los que no pueden dormir,
de todos esos hermanos desconocidos. Como los viciosos y los fanáticos, yo tenía un
secreto; como ellos, hubiera constituido un clan, a quien excusarlo todo, darlo todo,
sacrificarlo todo: el clan de los insomnes. Atribuía yo genio al primer llegado con
párpados pesados de fatiga, y no admiraba a ningún ingenio que pudiera dormir,
aunque fuese gloria del Estado, del Arte o de las Letras. Hubiera tributado culto a un
tirano que -para vengarse de sus noches- hubiera prohibido el reposo, castigado el
olvido, legislado la desdicha y la fiebre.
Y fue entonces cuando apelé a la filosofía: pero no hay idea que consuele en la
oscuridad, no hay sistema que resista las vigilias. Los análisis del insomnio deshacen
las certezas. Cansado de tal destrucción, llegaba a decirme: no más dudas: dormir o
morir..., reconquistar el sueño o desaparecer...
Pero tal conquista no es fácil: cuando uno se acerca a ella, se da cuenta de hasta qué
punto está marcado por las noches. Si amáis, vuestro ímpetu estará corrompido para
siempre; saldréis de cada “éxtasis” como de un espanto de delicias; a las miradas de
vuestra excesivamente próxima vecina mostraréis un rostro de criminal; a sus sinceros
retozos responderéis con las irritaciones de una voluptuosidad envenenada; a su
inocencia, con una poesía de culpable, pues todo se os volverá poesía, pero una poesía
de la culpa... ¿Ideas cristalinas, engranaje feliz de pensamientos? Ya no pensaréis
más: advendrá una irrupción, una lava de conceptos, sin consistencia ni acuerdo,
conceptos vomitados, agresivos, salidos de las entrañas, castigos que la carne se
inflige a sí misma, pues el espíritu permanece víctima de los humores y fuera de
cuestión...
Padeceréis por todo, y desmesuradamente: las brisas os parecerán borrascas; los
roces, puñales; las sonrisas, bofetadas; las bagatelas, cataclismos. Y es que las vigilias
pueden cesar; pero su luz perdura en uno: no se ve impunemente en las tinieblas, no
se extrae de ello enseñanza sin peligro; hay ojos que jamás podrán ya aprender nada
del sol, y almas enfermas de noches de las que nunca curarán...

Viejo Casale dijo...

Trabajar de noche. Y salir a la calle cuando todos duermen. Tomarse un respiro. Cruzar la ciudad en bici, comprar la prensa en la Glorieta, apurar un cortado en el único antro que queda abierto. Volver. Y descubrir jirones de amanecer del lado del mar, mientras las últimas putas de la madrugada regresan a su hogar.

Ver a los que se levantan con ojos de hombre despierto. Leve sensación de "yo ya estaba aquí. El secreto de la ciudad me pertenece". Si, algo de eso hay en vivir de noche.

marni dijo...

"No tengo nacionalidad, el mejor status para un intelectual" Frase que encontré de Emile Cioran.Es buena. En realidad yo diría que es el mejor status. Punto.

ana dijo...

Mecanikong dijo: "Vaya noche, soñé que tenía un lío con Cristiano Ronaldo."

Cuente, cuente...

(No sé si tiene más morbo que el lío sea con MXY o con MXX embarazada)

ana dijo...

Yo solía leer en la cama cuando sufría insomnio ocasional... hasta que empecé a compartir la cama (que no el insomnio).
Ahora, aunque a veces me levanto a leer al sofá (y, en ocasiones, ahí amanezco), suelo oir la radio, me pongo el pinganillo en la oreja y lo mismo me da El Larguero, que Hablar por hablar, que Si amanece nos vamos (ya ven que milito en la SER). Lo de que lo mismo me da es literal: no suelo hacerle "putu casu" pero me relaja el soniquete; en realidad al pinganillo le llamo cariñosamente el chupete.

mecanikong dijo...

El lío transcurría en un bar de copas, sobre la pista de baile. Él parecía estar en una sauna: como única prenda vestía una toalla enrollada por debajo del ombligo. Lo que ocultaba la toalla lo probó medio bar. Aunque no quedaba claro en el sueño, y a pesar de ser Cristiano Ronaldo otro nuevo icono gay, creo que no había relaciones homosexuales. Hay más. Pero me da vegüenza contarlo.

devisita dijo...

Gracias a Mecanikong ya Cristiano Ronaldo no será para mi el mismo. Cuando lo vea en la tele, lo miraré con otros ojos...

incorrecto dijo...

Leonard Cohen fue una temporada el hombre que susurraba a la vagina de Rebeca DeMornay. Como para no envidiarle.

ana dijo...

Pues si solo le susurraba yo no envidio nada a la DeMornay.

catalino dijo...

Trasnocho, no tanto como Fernando. Me cuesta dormirme.

El primer bus pasa a las 12.30, nunca lo pillo. Lo normal es apagarle el somnífero "TV" a ella, quitarle los cascos y, a veces, las gafas. En verano me quedo un rato contemplando: anoche estaba perfecta. I corazón love en el triangulito trasero del tanga negro.
El segundo bus pasa a las 2.30 AM. Ya tengo hambre. Hago el desayuno y me zampo lo que más me apetezca de la nevera, del frutero, de la caja de galletas y bollería, de la de frutos secos, dulces... Me encuentro con mi hijo: son horas en que nos da por hablar.
A las 3.30 AM el último, algo destartalado, hace su aparición y si en media hora no me duermo la noche puede acabar en blanco.
A las 6.30 ella se despierta y yo no me entero.

Una noche de S. Juan, recién salido del hospital tras una intervención por un tumor, no me encontró a su lado: había salido con el perro al monte a ver amanecer, sin avisar.

ana dijo...

Esto acaba en penaltis.

catalino dijo...

Me gusta el fútbol cuando llega la verdad ¡pam pam!
Me gusta el fútbol porque el mérito se paga ¡pam pam! y no se compra ¡pam pam!
Me gusta el fútbol!!