4 de abril de 2006

UN PARACA EN EL INSULAR. Por Rafael Lahuerta.

Yo no sé demasiado sobre crítica literaria pero sí sé que el arte debe parecerse mucho a la narrativa de Rafael Lahuerta.




Un paraca en el Insular


(publicado en Levante-emv el 11.06.05)




A Felip Bens, Pedro Sempere y Salva Regües; para poder seguir discrepando en primera el año que viene. Un abrazo

Esta historia es de mi padre. Sucedió en 1959, en Las Palmas, recién salido del matadero clandestino de Sidi-Ifni, aquél paraje desértico que él mismo resumió con lucidez en apenas tres palabras: Kifi, calor y miseria. Casi, casi como el Bardamu de Céline en Viaje al fin de la noche: «La vida consiste en mentir, follar y morir».

De su experiencia paracaidista en aquella guerra absurda, mi padre conservó para siempre el recuerdo amargo de las granjas donde los indígenas trataban de alimentar a los suyos, y la inutilidad de su presencia allí. En Las Palmas, al menos, todo resultó más fácil. Y a pesar de las limitaciones, los brigadistas gozaban de cierta libertad que aprovechaban de diversa manera. Con el inicio de la primavera de 1959, mi padre entabló amistad con el capitán de un mercante argentino, un viejo marino que le prestó su apoyo. Casi todas las mañanas acudía a cubierta, ayudaba en las tareas propias del barco, y se ganaba unos dólares. Un día, el bonaerense le ofreció la posibilidad de enrolarse en la tripulación y partir con ellos.

«En un mes estamos en Buenos Aires. Allá te buscas algo de lo tuyo o te quedas en el barco. Tú eliges. Trabajo no te va a faltar». Sin duda, la propuesta le sedujo. Se había alistado voluntario para cambiar de vida, pero ni la disciplina ni el gregarismo militar iban con su carácter. No tenía nada que perder, salvo la certeza de que si desertaba se convertía en prófugo, circunstancia que le impediría volver a España hasta la muerte del dictador. Evidentemente, por ahí nacieron las dudas, dudas que se incrementaron cuando la casualidad determinó un Las Palmas-Levante por la promoción de ascenso a primera. En el equipo valenciano jugaba Wilkes, el holandés errante. A lomos de su magia, mi padre se había enamorado del Valencia años atrás. Wilkes era su ídolo, el cromo guardado para siempre en un lugar irrenunciable de la memoria, como más tarde otros hicimos con Valdez, Kempes o Aimar. Aquella era la última oportunidad de verle sobre un terreno de juego, un factor nada desdeñable para un joven forofo que llevaba casi 2 años fuera de casa.



Es factible pensar que el miedo a lo desconocido pudiera más que el deseo de aventura, o que a la postre, la idea de volver cobrara un repentino protagonismo. No lo sé. Es posible que en esos días de junio mi padre aceptara la responsabilidad implícita que rodea a cada decisión, y que en ese enigma se escondiera el secreto mejor guardado, aquél que nos pone frente a nosotros mismos de una vez por todas. Quién sabe. Lo cierto es que el barco zarpó tres días antes del partido, y mi padre se quedó en tierra. En la víspera del mismo, supo que Wilkes no jugaría: llevaba semanas lesionado. No obstante, acudió al Insular para animar al Levante. Un 1-1 que no sirvió para ascender. 6 meses después volvió a casa. A Valencia. A Mestalla.

No supo confirmármelo, quizá porque yo tampoco supe hacerle la pregunta adecuada, pero a mí siempre me ha gustado pensar que la presencia de Wilkes y el Levante resultaron providenciales en su decisión de quedarse, como si el hechizo del fútbol y su influjo determinaran mi propio destino. 30 años más tarde, si quedó clara una cosa: «si me hubiera ido a la Argentina, ahora no estaríamos aquí», concluyó a media voz. Faltaba poco para que ingresara en el hospital, y le dí un beso.

A Wilkes, al fútbol, al propio Levante. A él.

43 comentarios:

rafa71 dijo...

Me ha dejado KO el amigo Juanjo cuando me ha llamado hace un rato para rescatar este escrito, publicado en prensa hace unos meses. Hay casualidades que no dejan de soprenderme. Justamente hoy se cumplen 16 años desde que aquel joven paraca nos dejó. Ingresó en el hospital en diciembre de 1989 y ya no volvió a casa.
Se le sigue echando de menos.

Anónimo dijo...

Desde el principio al fín, hoy todo esto para mí es demencial.

Vacío, soledad, incomunicación......

Gertrudis.

Protactínio dijo...

Otros, perpetramos párrafos. Rafael escribe.

Melò Cucurbitaciet dijo...

Emocionante y precioso. Una maravilla de la vida.

fanny dijo...

Conmueve desde la primera a la última línea. Gracias.

fanny dijo...

Hoy el Valencia está en primera y la UD Las Palmas está KO. Menos deportiva y más sociedad. Embargada.Pretendida por peces gordos con dinero, para, un rato más tarde, volverla a abandonar. Se dilucida qué va a ser del Insular. Ese estadio en medio de la Ciudad, donde ya no juegan. Lo único que debe seguir más o menos igual es la afición. Pío, Pío.

mecanikong dijo...

Rafa, Vd. sí que nos deja KO. Genial.

Dudo sobre si poner esta chorrada sobre lo de ayer. Bueno, ahí va. Yo de criar bebés ni idea, pero me aterró un poco una joven pareja que ya quería a toda costa aplicar a su bebé de 15 días el método Estevill.

TheoSarapo dijo...

Mecanikong, benvingut. Nos tenía preocupados en la blogosfera.
Ambas opiniones son pertinentes. Trabájese a las madres de los niños. El resto se os dará por añadidura. Estivill es un médico que hace "perres" por oposición a los que hacemos el canelo o las que crean o innovan tratamientos. o sea, los imprescindibles.
Estivill, un garrepa.

Simón Suerte dijo...

Mecanikong buenos los ojos que pueden volver a leer sus comentarios.
Ya solo falta que don Arturo se reincorpore de nuevo a esta nuestra comunidad.

chema dijo...

Coño, mecanikong!
Pensaba que tenían el PC averiado.
Les he enviado un mail hace un rato

¿Hoy todos somos del Villareal!!!

chema dijo...

Villareal 1 - Inter 0.

sarapo dijo...

Un excelente homenaje para el fútbol levantino: un paraca en el Insular y el Villareal en semis.

Caín dijo...

Hoy coopeativa de textos: Fútbol, vida y mediterráneo. Como en El Madrigal.

pipurrax dijo...

Magnífico Riquelme. El día que se le quite el cuadro subdepresivo va a ser la leche. El casi gol desde el lateral fue increíble.
Los italianos, como siempre, nos pegaron.

catalino dijo...

Nunca quiso contar él las cinco veces que a punto estuvo de morir. El oírselo pedir a mi madre era el: "ahora no estaríamos aquí" de Rafa.
Absalom Absalom me dio esperanzas de que algún día lo podría hacer yo... parecido.
Una vez le salvo Paulov; otra, un bar iluminado y el militar que encontró muchos años después en una foto en los periódicos. Las demás aún no las he contado; creo que fue Fanny la que me pidió que lo hiciera cuando recordé aquí su partida.
Rafa71, ¿si yo te las cuento me ayudas a hacerlo?.

Fernando Terreiro dijo...

Un relato interesante que hace pensar en todo ese cúmulo de casualidades increíbles que, la mayor parte de las veces, provocaron que estuviesemos aquí.
Mi padre nunca hubiera sido militar si no es por la guerra, le gustaban los caballos, nunca hubiese salido de Andalucía si no es por ser militar, en Valladolid había un regimiento de caballería. Demasiados azares como para que luego venga uno y no se esfuerze un poquito en amar la vida e intentar mejorarla en la medida de suss cortas posibilidades.

James Boswell dijo...

Coño, otro hijo de paraca. Ahora sólo falta que seas nieto de combatiente en el Ebro y...¡malvenido al club!

Gran relato. Quién se resiste a Celine en el levante.

Simón Suerte dijo...

Hombre James hablando del tema mi abuelo paterno participó en la batalla del Ebro. Combatía en el bando nacional, él que era repúblicano (en la postguerra mi padre lo recuerda con el guardía civil del piso de arriba escuchando ambos Radio Pirenaica debajo de una manta), pero el inicio de la guerra le cogió en Ferrol y lo movilizaron los nacionales.
En esta batalla fue apresado y encarcelado. Pasaba mucha hambre, y cambiaba los cigarrillos por un poco de pan a otros presos. Fue el hambre lo que lo decidió a fugarse. Lo hizo de noche con otro compañero. En mitad de la fuga, ya fuera de prisión, fueron descubiertos y comenzaron a dispararles. Se escondieron tras una roca y esperaron a que los disparos cesaran. Huyeron. En un olivar encontraron a las fuerzas nacionales, pero no eran tropas españolas, eran los marroquies. Decían que eran rojos y que había que liquidarlos allí mismo. Si hoy estoy escribiendo estas lineas es porque un oficial sacó su pistola y se enfrentó a los moros al grito de: "Me cago en to, aquí no se fusila a nadie"
Curiosamente esta historia no la conociamos nadie de la familia. Mi abuelo solo la contó siete días antes de morir. Cuando ya sentía que se iba.

pipurrax dijo...

Simón, espero que no sea de ésosque se cree las bolas de los abuelos.

chema dijo...

Pues un día que yo conté batallitas de la guerra de los abuelos tardaron 5 minutos en decirme que aquí no se hablaba de política... y que ya me valía...y en ese plan.

Simón Suerte dijo...

Pipurrax el que mi abuelo nunca hubiera hablado de la guerra con su familia hasta unos días antes de fallecer es lo que me hace pensar que lo que usted llama batallita, tal vez no lo sea.

Chema si le he ofendido perdone, si quiere le cuento como al abuelo de mi cuñado lo asesinaron al inicio de la guerra por el simple hecho de ser oficial de la marina, y esto lo hicieron marineria y suboficiales.
En toda España existen dos monumentos a los caidos en la guerra:
-uno más antiguo a los caidos en el bando nacional.
-otro más moderno a los caidos en el bando republicano.
Este pais no restañará sus heridas mientras no seamos capaces de levantar un monumento común a los caidos en nuestra guerra. Y esto no me parece hablar de politica sino de la realidad historica de España. Y perdonen por esta disgresión que se escapa del tema de hoy.

chema dijo...

Que no me ha ofendido hombre.
Lo que yo digo es que la guerra se acabó y ya hay que dejar a los abuelos tranquilos y no excavar en tanta cuneta y de tonterías.
He dicho.

James Boswell dijo...

Estoy con Simón. Monumento a las víctimas sin distinción de bando. Condena por parte de todos los partidos políticos, repito, todos los partidos políticos, de la dictadura franquista.
He dicho.

chema dijo...

y dale...

Anónimo dijo...

cada mochuelo a su olivo.

James Boswell dijo...

¡Ay Carmela!

Fernando Terreiro dijo...

Tremenda idea esa de un monumento a los caídos de ambos bandos. Yo me sumo.
Mi padre hizo la guerra, nos contaba pocas batallitas, pero antes de contarlas siempre dejaba bien claro que la guerra era los más horrible que podía pasar a un país. Creo que las historias hay que contarlas, no podemos dejar de lado nuestra memoria individual porque sino serán los fabricantes de memoria los que nos impongan la suya. No se puede hacer un gesto político de desenterrar cadáveres de las cunetas, que los hay por todos sitios. Me parece bien que se les desentierre y se les de buena sepultura.
"para mí el fracaso es que haya un soldado desconocido" Philippe Noiret en La vida y nada más. Una película de Bertrand Tavernier que les recomiendo encarecidamente.

soni dijo...

Hoy intervengo en dos líneas porque sí tengo algo que decir: defensa a ultranza a Chema Ledo, al que un día recriminasteis por hablar de política.Los muertos tranquilos.
No a la guerra, ni pasda ni actual.
Para hablar de eso hay otros blogs por todos conocidos.
Chema: siempre a tu lado!!!!

Rafa71 dijo...

"La vida y nada más". Obra maestra. Estoy con usted amigo Fernando.

Mi abuelo materno si estuvo por ahí. Era conductor de camiones en el bando republicano. Mis tíos paternos también. Se dio la paradoja de que mi padre, el paraca, era el menor de cinco hermanos. Los dos mayores se fueron al frente y mis abuelos se quedaron con las dos chicas. La mayor rondaba los 17 y la menor los 9. Mi padre fue un milagro. El canto del cisne. Se llevaba 23 años con su hermano mayor y 20 con el segundo. Nació mientras bombardeaban Valencia, en marzo del 39, días antes de que acabara la guerra. Sus hermanos no sabían nada. De hecho, cuando el mayor llegó a casa tras unos días de encarcelamiento en la plaza de toros pensó que el bebé era de su hermana y así se lo hizo saber: "¿qué has fet mala puta?". Al otro, herido en Villena, le escribieron al hospital y dicen que empezó a reírse a mandíbula abierta cuando leyó la noticia. No daba crédito al hecho de tener un nuevo hermano.
En fin. Historias.

fanny dijo...

Y le dijo...no se te ocurra volver a nacer sin estar nadie en casa...

devisita dijo...

Un peluquero francés, condenado por robar el ordenador de Kevin Costner.

¡Qué cutre!

catalino dijo...

En Villena pasó la guerra mi abuelo: funcionario, católico, de derechas y no sublevado. Salió de su pueblo huyendo de la checa y le pusieron su nombre a una calle en en el otro pueblo. Defendió a los que pudo hasta que un jovenzuelo de camisa azul con una pistola le preguntó qué era en el 36. Respondió: ¿y Vd en... (todas las fechas de las elecciones en los 20 años anteriores).
Me apunto la peli.

rafa71 dijo...

Y luego mi bisabuelo (por parte de madre). Otra historia. Era juez en Murcia. No firmó ni una sola sentencia de muerte y eso le salvó. Pudo seguir en la judicatura. Acabó en Barcelona, presidiendo si mal no recuerdo el tribunal de lo contecioso o algo así. Una de sus hijas se adhirió con el tiempo al manifiesto de Fedeguico y volvió a Murcia. La otra sigue en el principado, con despacho oficial y metafísicamente cercana a la plataforma de Ciutadans. Sólo que debe de estar a punto de jubilarse.

sarapo dijo...

Rafa, está claro que cuando menos, usted tiene cosas que contar. ¡Vaya mundo novela¡
Usted tiene que ver todo con la vida...

James Boswell dijo...

"Philippe Noiret en La vida y nada más. Una película de Bertrand Tavernier que les recomiendo encarecidamente"

Inmensa, Fernando. Junto a "Capitán Conan".

rafa71 dijo...

Ley 627 también es muy buena.

James Boswell dijo...

Y "La carnaza", Rafa. También me gusta mucho "Todo empieza hoy".

marquesdecubaslibres dijo...

Carajo, vaya historia, me resulta demasiado familiar.

Simón Suerte dijo...

Rafa dijo: "Hay casualidades que no dejan de soprenderme."
A mi tambien me sucede lo mismo Rafa, mi abuelo cumpliría hoy 95 años si el cáncer no se lo hubiese llevado.

PAISANOS DE ASTURIAS dijo...

Nuevo post:
"Un Paisano, una misión".

Simón Suerte dijo...

Chemari de acuerdo por esta vez: El muerto al hoyo y el vivo al boyo.

Simón Suerte dijo...

Rafa que buenas historias nos cuenta usted.

TheoSarapo dijo...

Nuevo post.