10 de marzo de 2006

UN VALS DE ESTOCADAS


@" A veces me pregunto si los recuerdos son algo que tenemos o algo que hemos perdido" (frase final de "Otra mujer", W. Allen).










@ Anda el mundo literario madrileño algo revuelto desde que Kiko Rivas publicó en www.arcadiespasa.com la primera de sus cartas contra el buen escritor que es Andrés Trapiello en las que acusa al escritor leonés de ser un "pajillero de mesa camilla" entre otras lindezas de varia lección. El pintor sevillano se siente agredido a su vez por varios fragmentos de los diarios que Trapiello publica periódicamente. No ha hecho más que caer la primera píldora de la factoría Rivas y ya se habla más en Madrid de la contienda entre los ex-amigos que del Estatú tururú.
Las refriegas entre escritores son frecuentes y suelen alcanzar un nivel de ferocidad que da mucho miedo. Ello no empece para que uno se sienta saturado de tanta descalificación "adhominem" pública. A uno le parece que la búsqueda de notoriedad y no otra cosa es lo que rebulle bajo estas reyertas.
Sobre los diarios personales hay una seria disputa acerca del nivel de literatura que pueden soportar para seguir llamándose diarios personales. García Martín hablaba en su "Dominio público" de otro incidente del bueno de Trapiello, el que tuvo con el librero ovetense Valdés tras haber contado AT el enorme interés que el hijo de Valdés mostraba por la bibliofilia a los doce años de edad. Valdés quiso ver en aquella narración de lo real, que tanta publicidad le ha hecho a su librería, una acusación velada de "explotación de menores" por parte del manzanedino (quién también fue acusado en su momento de realizar esas fechorías con sus hijos). Valdés se pasó aquel año quejándose de Trapiello a cualquiera que le nombrara al famoso diarista. Yo mismo cometí la imprudencia de preguntarle una vez y escuché su dolido soniquete. A raíz de dicho incidente, García Martín, que suele juzgar con notable acierto los hechos, concluía que con los diarios personales se podía hacer buena literatura pero también, mucho daño.
Uno piensa un poco así. Y echa en falta que a los diaristas no les preocupe algo más la literatura o el periodismo. Porque lo que pasaría si la envidia fuese tiña ya lo sabemos hace tiempo. Como también sabemos que quien tiene la lengua larga debe tener el lomo duro y que donde las dan, las toman. Pero para eso no se hicieron los diarios personales.Para eso, el programa TOMBOLA.
Pere Gimferrer, otro aludido por el genio del Torío, escribió sutilmente que la vida es "un vals de estocadas". Touché, Don Pere, touché.

63 comentarios:

chema dijo...

Me cuentan que Rivas está gravemente enfermo y que por eso ajusta ahora sus cuentas.Yo creo que si me fuese a morir me quedaría callado, seguro que eso haría más daño a mis enemigos, si los tuviese.
Lo que le dice Rivas a Trapiello puede encontarse en el blog de Espada en lo del miércoles de esta semana. No sé si ya ha escrito las segunda píldora.
Los diarios de Trapeillo me gustan aunque no me molesto casi nunca en identificar las X.

Cainombrable dijo...

Antes de la fuga finisemanil, dos apuntes:
- Profunda emoción ante el reencuentro virtual. Estando todos, estamos más calentitos.
- Ante el vals de estocadas, me enfrentaré con una jota de quijadas.

T´al domingo maños.

recién llegada dijo...

"...Dominga de Adviento se fue con un portazo que le sonó a Bernarda como una bofetada. Ella la convocó esa noche y la amenazó con castigos atroces por cualquier comentario que hiciera de lo que había visto. "No se preocupe, blanca", le dijo la esclava. "Usted puede prohibirme lo que quiera, y yo le cumplo". Y concluyó: "Lo malo es que no puede prohibirme lo que pienso".
Del amor y otros demonios
Gabriel García Márquez

Simón Suerte dijo...

Estuve en una charla de Trapiello hace unos meses y comentaba que le traía más problemas que soluciones no poner nombres en sus diarios. Afirmaba que siempre que decia algo así como : "Me encontré a X, y vi que estaba equivocado, no es un imbécil, es un completo imbécil"; había por lo menos 10 personas que se postulaban para ser Mr X.
Ay! el afan de protagismo del ser humano, auque sea por algo poco grato.

Correctora de Galeradas dijo...

Bienvenida Soni. El blog no era lo mismo sin usted.

catalino dijo...

¡Seré desgraciado! Si hablo a Marni: ya se fue. Si entro al salón: Soni se va a la cama o de parranda.
No me interesan nada las interpretativas trapalladas, las maledicencias descalificativas y las folladas escrituradas... Salto con pértiga o copio y pego. "Tan convencido estoy de mi insignificancia. Les ahorraré detalles de la relevancia en la que tengo a la mayoría de los otros."

recién llegada dijo...

De camino a mi lugar de trabajo paso al lado de unos árboles de mimosas en los que reparé hace poco. Ahora, cada vez que los miro, me acuerdo invariablemente de esta tierra, y de los momentos vividos con todos ustedes al otro lado de la pantalla. Y sonrío.

fanny dijo...

Chema ¿me hace el favor de decirme o pegar aquí el comentario en el blog de A. Espada donde aparece la refriega?.

(Toy un poco vaga. Gracias.)

((Si le da pereza no lo haga, que ya lo buscaré más tarde))

fanny dijo...

Comparto con Chema la relatividad de las X en los Diarios de Trapiello.

Claro está que gustaría saber quién está detrás de todas y cada de las iniciales.

Pero me gusta tantísimo la forma que tiene de contarnos sus cosas, pajas incluidas, que, en el fondo, me da igual no enterarme de la misa la mitad.

Como poeta, me emociona más con la poesía de los Salones, que con los escasos poemas que he leído suyos.

Una rendida admiradora dixit.

Sarapo dijo...

Fanny, hay que ponerle un poco las pilas al león de Manzaneda.

fanny dijo...

Me acaban de regalar "El Mago de Viena" de Sergio Pitol
Narrativa contemporánea, Ed. Pretextos.

No sé cómo estará, ni idea. Pero dan ganas de leerlo, de tocarlo, el diseño es precioso... de Andrés Trapiello (y otro).

sarapo dijo...

Señor Simon, espero afotos de la Artabria. Sepan que rula por ahí sin rumbo un post sobre las campanas de Ensidesa. Sepa la autora que esta tierra estaría muy orgullosa de poder colgarlo en lugar preferente.

sarapo dijo...

Durísima tarde noche.
¿y Pipurrax?

devisita dijo...

Sarapo,
Pipurrax: Vini, vidi, vincit

sarapo dijo...

Pues que requiescat in pace un par de días

pipurrax dijo...

Buenas noches. Tras cuatro días en el fin del mundo, por no decir en el culo del mundo, por fin vuelvo al dulce hogar. El Hierro es un volcán en cuya cumbre hay unas sabinas retorcidas por el viento, que han inspirado a Martín Chirino en sus esculturas. Viven 7000 personas entre la niebla permanente y el verde intenso, que destaca sobre el negro volcánico. Llegué por la tarde, impartí mi charla y fuimos a cenar al Casino de Valverde, a ver al Barcelona, rodeados de madridistas herreños...En el hotel cumplimos con "la recogida" que no es el irse a dormir, sino el equivalente a "la última" en forma de botella de Viña Alcorta que tomamos un médico de familia, un pediatra y un pescador de 76 años. Como el pediatra era pescador, se pasaron hablando de cebos hasta la una.
A las 7, avión a Tenerife y de allí a La Palma, la isla bonita, uno de los lugares más impresionantes de nuestro país. Es la isla con la mayor proporción entre su altura y extensión, del planeta, hasta el punto de que un geólogo ha pronosticado que si vuelve a haber una erupción en el volcán de La Cumbre Vieja, se derrumbará parte de la isla en el atlántico, provocando un gigantesco tsunami que inundaría hasta Nueva York. Como decía, una isla más verde, casi, que Galicia. Comida en el parador nacional y charla desde las 16 hasta las 21. El jueves lo mismo de 9 a 14,30 y hoy igual, con clausura del director general. Por fin en casa.

celia dijo...

Pipurrax¡ muy bonito lo que escribe usted¡
Me gustaría conocer La Palma y Hierro. Conozco algo Tenerife.

catalino dijo...

Pipurrax¡Que envidia! ¡Verde envidia! La pénultima vez que pasé en las Islas fue acompañando a mi hermano. Un momento "emocionalmente dramático" de su vida sentimental. No pudo ir ni con la anterior ni con la siguiente.
Mi suerte fueron cuatro días en Isla Graciosa pescando en una barca llamada Avalon.
Mi piel sureña (vine en patera hace dos mil años)produce melanina a marchas forzadas. Una mañana entré al baño y me dí el susto de María Santísima ¡Jo...! ¡Un negro entrando por la ventana!

Era yo en el espejo. Nunca he tenido tan blanca la dentadura.

La foto de la islita con su volcán está aún en el tablón de anuncios delante de mi mesa. La estoy mirando.

catalino dijo...

No me extrana que diga que soy un libertino. Tilde que pillo tilde que me corro.

pipurrax dijo...

La Gomera tiene un bosque milenario de laurisilva, que es un complejo con 20 especies de árboles que cubrían todo la europa mediterránea. Actualmente sólo queda allí y un pequeño espacio, mucho menor, en Madeira

chema dijo...

Fanny, no lo pego aquí porque es demasiado extenso y a lo mejor aburrimos a los demás o queda mal en el Blog.
Está en el Nickjournal de www.arcadi.espasa.com del 8 de marzo como el comentario nº 20.

O si quiere se lo mandopor mail, le digo el mio: chlc@telecable.es
Saludos.

catalino dijo...

En un mundo de realidades paralelas donde cada uno trata de hacerlo curvo a lo einsten para tocar al otro aunque sea un/el punto lo hacen aqui, un saltador negro con un espejo, un bosque de laurisilvas que atraen aguas,la ida y la vuelta de Soni... en esta semana de memorias, diarios, partidos, fútbol... ¿¡Dónde vas!? ¡Tio loco! (Me digo)¿Se me olvida algo? ¡Ha!¡Si!¡El desayuno!
Flor del primer tulipán.Color azul oscuro.Jardinera de la ventana del
dormitorio. Orientada justo al sur. La foto está apoyada en la tetera.

catalino dando las buenas noches a chema dijo...

Diabólico RAE

apoyar1.
(Etim. disc.; cf. lat. *podiare, subir).
1. tr. Sacar el apoyo o apoyadura de los pechos de las hembras.

Fernando Terreiro dijo...

Ayer estuve viendo Crash:

Me ha parecido una buena película. Sería muy buena si no se abusase tanto de métodos manipuladores como un exceso de música, y los ralentis. El cine siempre (¡siempre1) tiende a manipular tus sentimientos, pero cuando lo hace de manera tan evidente pierde su magia. Por ello el final no me gustó nada. todos esos actores poniendo caras importantes, la continua cámara lenta, y la cancioncilla resultona. Eso no es cine, es un video-clip. Por poner un ejemplo, la historia que se resuelve de verdad, con un diálogo de verdad es la del persa que casi mata a la niña. Hablando con su hija, diciéndole que el ángel le ha protegido, ese diáologo es mucho más cinematográfico que todo lo que viene después.

Fernando Terreiro dijo...

Sobre Trapiello, solo he leido El buque fantasma. Habla de gente muy próxima a gente muy próxima a mí. En ese ambiente el libro cayó como una bomba y Trapiello es poco menos que innombrable. A mí como soy una especie de disidente el libro no me pareció mal del todo, aunque si que parecía ajustar un par de cuentas.
Los diarios deben estar pensados para publicarlos cuando sé es mayor o se ha muerto. Si no se hacen con la evidente intención de intervenir en la realidad, y por eso la idea del blog es más interesantes. Porque da la oportunidad de que la realidad intervenga en ellos.

chema dijo...

Fernando, ¿en "El Buque Fantasma" se habla de usted?

fanny dijo...

Fernando, ¡qué mala suerte!, ha leído lo peor de Trapiello.


Ande, díganos si sale y dónde en "El Buque Fantasma", que aunque a Chema y a mí nos de un poco igual las X, somos unos noveleros.

chema dijo...

Sí, yo soy novelero.

fanny dijo...

Chema, gracias por la referencia.
Lo leo.

Mi @ de casa: fanitilla@gmail.com

fanny dijo...

Leído pero no digerido aún.
Dios mío!, cuanto mal rollo.

No obstante lo anterior, ruego a la Corte, especialmente a los bien informados ChLedo y JJ, que me tengan al tanto del culebrón.

Ártabro dijo...

De Trapiello sólo he leído “La noche de cuatro caminos” y “Al morir don Quijote” y ambas me parecieron buenas. Mejor diré ambas me gustaron para evitar así las críticas de los especialistas. Como dije anteriormente a mí las sensaciones me salen de las tripas, perdón, Catalino, de la amígdala cerebral.
Como Chema y Fanny soy muy novelero aunque nunca le hago ascos a ningún tipo de lectura. Con los diarios y algunas memorias me sucede lo mismo que a Fernando solo me gustan cuando tanto los personajes como el autor están muertos. Los otros, generalmente, me parecen ajustes de cuentas y me produce malestar tanto por lo que “descubren” de algunos personajes como por la mala leche del autor al descubrirlo y todo esto suponiendo que lo descrito sea verdad.
A veces sospecho que muchos escritores contemporáneos, sabedores de que su obra no va a trascender más allá de lo que dure su corta vida, se dedican a dar estopa a diestro y siniestro para conseguir que, ya que no su obra, trascienda su polémica con otro u otros escritores de su época. Pobre y estéril recurso el utilizar la mala baba para enmascarar la falta de talento.

recién llegada dijo...

Buenos días a todos. Nubes en el cielo. Son bonitos los tulipanes. Muy bonitos. Flores frágiles plantadas en los jardines de mi ciudad que duran lo que el buen tiempo. Hechos para otras latitudes, supongo. Mientras se mantienen inalterables da gloria mirarlos.

chema dijo...

La hija de Paul Auster el 20 de Marzo en el teatro Palacio Valdés de la Atenas del Cantábrico.
Esta chica canta y actuará con una banda.
Yo me apunto.

devisita dijo...

Los cadáveres se amontonan en el Anatómico Forense por falta de
medios




Raúl Gil

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Los trabajadores del Instituto Anatómico Forense de la capital grancanaria denuncian que el centro en el que trabajan, en los bajos de la Facultad de Ciencias de la Salud, no reúne las condiciones básicas para desarrollar su labor, con neveras donde los cadáveres se amontonan unos encima de otros, frigoríficos rotos, malos olores y hasta plagas de bichos y gusanos de cuerpos en descomposición.

...
Estas neveras se dividen en dos. La de mantenimiento es la mayor, con capacidad para 12 cuerpos, aunque el pasado jueves había en ella 14 cadáveres. La otra nevera es la de congelación, para los cuerpos que llegan en peor estado o los que hay que conservar más tiempo por orden judicial. Con capacidad para cuatro cuerpos, en ella se apilan seis actualmente. En este último caso, hay un cadáver que lleva dos años esperando el permiso del juez para ser inhumado.

PESTILENCIA. En la nevera grande, dicen los trabajadores, es frecuente que de ella salgan malos olores. Es el caso de los cuatro subsaharianos que fueron encontrados muertos, después de varios días, en la bodega de un barco que atracó en el Puerto hace 16 días. Los cuerpos, que ya llevaban más de una semana muertos, seguían el jueves en el Instituto emanando un olor irrespirable a los que deben trabajar dentro de esa nevera. Los trabajadores aseguran que el olor era tan fuerte que hasta los profesores de la Facultad de Medicina se quejaron del mal olor. Según los auxiliares de autopsia, el tiempo recomendado para mantener un cuerpo en dicho habitáculo es de siete a ocho días.

El caso más denigrante, denunciado por escrito a la Dirección General el pasado 3 de enero, fue el de una plaga de gusanos y bichos que provocó, dentro de la nevera principal, un cuerpo en avanzado estado de descomposición. Según los trabajadores, los gusanos se podían ver hasta fuera de las neveras. Finalmente, la Administración mandó a desinsectar el 30 de enero.

Junto a las dos neveras ya mencionadas, existen otras dos más pequeñas para muestras de tejidos humanos que también se llenan. Una de ellas está rota desde hace días sin que la Dirección General, a la que se ha informado, haya hecho nada. El centro cuenta con una sala de autopsia para infecciosos que se usa como almacén. En ella se apilan cajas llenas de huesos humanos.
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GRACIAS POR EL TULIPAN CATALINO.
LO NECESITABA.

fanny dijo...

Mi madre está hoy de caminata:
desde LA DEGOLLADA a LA CULATA.
Camino descendente, dice.

toysola dijo...

yujuuuuuuu!
¿Hay alguién por aquí?

sarapo dijo...

Hola, Hola, Buenos días a todos/as. Día brumoso. Orballa. Gris y espuma el mar.

recién llegada dijo...

Cuatro casas y una catedral: ORBAYA.

recién llegada dijo...

:-)

Ártabro dijo...

devisita dijo...

Los cadáveres se amontonan en el Anatómico Forense por falta de
medios.



Difícil tienen el solucionarlo. Ya sabe que cuando hay protestas la Administración únicamente reacciona cuando se movilizan los afectados. En este caso los afectados por el hacinamiento son los cadáveres y en este país, después de muerto, sólo ganó batallas el Cid.

Pero no se preocupe seguro que pronto les harán o reformarán el paseo marítimo, el gran saco sin fondo que se está tragando una parte importante de los fondos de cohesión de la UE en todas las localidades costeras, que no son pocas.

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A juzgar por las hora a la que algunos dan los buenos días mejores debieron ser las noches.

catalino dijo...

Buenos días. Sol y nubes. El barómetro de Torricelli y el anaroide de mi casa parecen haber superado el baile de san Vito.
Intentaré foto del almendro en flor (sucedáneo mesetario de mis miradores en el secano con vistas a las huertas del Segura). Recuerdo a una madame francesa escritora de cartas (¿con pésima ortografía?) que traduje del libro de francés contando que la primavera no nace verde sino de colores.

JJ,enviado.

Ártabro, le debo dos historias. La del robo no sé si hoy es el día. Quita esa maldita ruleta de tu casa ¡Leñe!

Fanny, mi padre me colocó de ayudante de un forense de pueblos en los tres veranos de las preclínicas. El "profe" me hacía buscar las suprarrenales. Disfrutaba más cuanto mas gordo era el cadaver. La de cosas que ví llenarian unas memorias algo gore (sentido y tierno).
((Conste que yo, si puedo, no traslado a mis enfermos a otro especialista; casi, casi... jamás.))

sarapo dijo...

Catalino, usted empezó como los grandes, en las capeas de los pueblos. No deje que le tosa nadie.

fanny dijo...

Sábado.El DIA de la semana.
El mejor, el más largo.

fanny dijo...

Como todo el mundo, yo también tengo un pasado.

Por la rama paterna tengo familia en Puertollano, Ciudad Real, donde Almodóvar ha sido aclamado con adoración de mariscal, por políticos y marujas que han colapsado las peluquerías locales.

Un genio del marketing, este Pedro.

fanny dijo...

Milosevic y Rollán han muerto.
Curiosa democracia esta. Ambos fallecimientos requieren investigación.
A bote pronto, parece que ninguno pudiera tener causa para ser sujeto activo de su final.
No me imagino al ex-dictador que con tanto ahinco se ha defendido de las imputaciones de genocida, aplicandose la pena máxima.
La muerte de Rollán, con 37 años, nos es contada de forma aún más ambigua, si cabe. En un ¿hotel?.

Ártabro dijo...

Catalino dijo...

Ártabro, le debo dos historias. La del robo no sé si hoy es el día. Quita esa maldita ruleta de tu casa ¡Leñe!
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A la atención de “Catalino I, Rey del Anacoluto”

Sire, permanezco expectante, por mí no se preocupe puede servirlas juntas o por separado serán disfrutadas con el mismo regocijo que las anteriores.

“Quita esa maldita ruleta de tu casa ¡Leñe!”
Con frases como está ha logrado alcanzar la cima de la realeza anacoluta. Confieso mi ignorancia: después de dedicarle más de cinco minutos no entiendo ni papa.

Fernando Terreiro dijo...

Catalino, usted se hace de rogar mucho, cuente y no nos ponga los dientes largos.

No, yo no salgo en la novela, yo soy más joven. En el 74 tenía 9 añitos (dato personal que nunca se debe dar en Internet), Pero mi hermano (otro dato personal, fíjense lo que confío en ustedes) militaba en el mismo partido que Trapiello, pero tampoco sale en la novela. Los jefes de célula, los dirigentes de los que habla son todos grandes amigos suyos. Y si he encontrado una relación de fidelidad que me haya llamado la atención en mi vida, es la de aquellos que estuvieron en la cárcel juntos en aquella época, incluso siendo de partidos diferentes, poe ejemplo, el mismo Calleja que estuvo también en la vieja cárcel de Valladolid. Bueno, Trapiello violó en cierta forma ese código de fidelidad, entre otras cosas porque alguno de los personajes es muy reconocible.

Fue una época dura y a muchos les marcó para toda la vida, la mayoría tenían 19 o 20 años y la mayoría se sintieron defraudados por la transición que vino luego. Se habían pasado todo el tiempo que no estuvieron recibiendo palos analizando la realidad, y al final la realidad no era como ellos habían habían creído, como alguno todavía cree.

Ártabro dijo...

Caso Milosevic
La muerte en prisión de políticos y activistas que resultan molestos siempre resulta sospechosa, no porque no sea posible el suicidio sino porque parece que estadísticamente son demasiados suicidios. Recuerdo como hace algo más de veinte años, Alemania, se “deshizo” del problema terrorista por el “suicidio” en sus celdas, en un plazo corto de tiempo, de casi todos los miembros del grupo terrorista “Bader Mehinof”.
En el caso Rollán, como en todos los que tienen que ver con deportistas de élite, los medios tienen unos miramientos y una mesura que se hecha de menos cuando el personaje pertenece a otras profesiones: si se tratara, por ejemplo, de un político o de un artista en horas bajas a estas horas ya estaba despellejado.

Ártabro dijo...

Bader-Meinhof

celia dijo...

Almodóvar me parece un sinverguenza. Ahora le sale la vena manchega.
No puedo olvidar que en los momentos más difícles de este país mintió como un bellaco, como tantos bellacos e intentó enfrentar a los españoles. En 10 años sus películas, que siempre son el mismo pastelón, pasarán a mejor vida.
Lo curioso es que le sostiene el lobby judío neoyorquino, al gran hipócrita.Lo sé de buenta tinta

Simón Suerte y Correctora de Galeradas dijo...

Señor Sarapo:
Lleva una semana lloviendo a mares y no hay forma de sacar una foto. Pero no se preocupe que en breve llegarán.

Ártabro dijo...

Hace ya bastantes años que dejé de juzgar a los artistas, a todos los artistas, por su vida personal; eso sólo continúo haciendolo con aquellos que, como los políticos, tienen no sólo la obligación de ser honrados sino también parecerlo. Para enjuiciar a Piccaso o Dalí, a Buñuel o a Woody Allen, a Mozart o John Lennon; me limito a mirar o a escuchar. Juzgo y disfruto o no de lo que contemplo o de lo que oigo pero me importa tres puñetas la vida privada de cada uno de ellos. Cuando se disfruta de la contemplación de “La chica de la perla”, de Vermeer, no se puede estar pensando en cual fue el comportamiento final del pintor con la joven criada que, además de servirle de modelo, tanto le había ayudado a conocer el color y la luz. Si pudiéramos penetrar en todas la íntimas miserias de los grandes hombres no se salvaba ni el apuntador. Mejor obviarlas.

Fernando Terreiro dijo...

Completamente de acuerdo, Artabro. Es que no se salvaría ni uno, y cuantas cosas nos perderíamos. Sin ir más lejor el otro día leí a alguién (un crítico o algo así) que no volvería a ver nunca más una película de Scwarzenneger (o como se escriba) por firmar penas de muerte. Me parece que no tiene nada que ver que sea una nefasta persona con el hecho de que Terminator nos pueda divertir.
Respecto a Älmodovar a mí me gustó mucho Hable con ella. Quizás por ser lamenos almodovariana, el resto puedo vivir sin ellas.

sarapo dijo...

Señor terreiro excelente testimonio el suyo sobre Valladolid y coincidimos en la crítica sobre Almodóvar.

mecanikong dijo...

Sarapo, dígale a Jambrina que ese post sobre las campanas de Avilés está en marcha.
Por aquí gusta Trapiello, y gustan los diarios. Almodóvar: Hable con ella, Átame, ¿Qué hecho yo para...?, Mujeres al borde...El resto van desde "no me gustó" a "vaya bodrio".

Ártabro dijo...

Fernando, la militancia sea política o religiosa, siempre, siempre es sectaria. No me estoy refiriendo a aquellos que, por deshonestos, se arriman al sol que más calienta sino a los honestos, a los que creen de buena fe que en su partido, en su iglesia, está la solución a los problemas, a todos los problemas. Se lo dice alguien que militó y que sufría cuando “desde fuera” llegaban críticas que siempre le parecían injustas. Hubo un tiempo, en el que como ese crítico que usted cita, yo también rehusaba leer, por ejemplo, a Savater porque era crítico; a Borges porque apoyaba los militares argentinos, etc. Afortunadamente el sarampión que me llevo a crear un “índice particular” me duró poco y recupuré a Savater y a tantos otros que me ayudaron a interpretar el mundo con entera libertad y sin ataduras. Ahora sólo me equivoco yo: dudo, tropiezo, pero me levanto y tiro para delante.

En cuanto a Almodóvar coincido con la opinión de Celia: sus películas “Siempre me parecen el mismo pastelón”. Por agotamiento yo ya no llegué a “Hable con ella”. A éste ya hace mucho que no lo voy a ver pero no por sectarismo sino porque me aburre.

catalino dijo...

Ártabro si entro en su nueva casita virtual (blog) pasan dos cosas. A) Ruido de spom emergente bloqueado (haga clic para...)
B)Endispues se queda una ventanita de ¿juegos? (se me da mal fijarme en todo) y digo cualquier palabra en asociación libre para explicarme... perdón no pido.
Sin soni no me inspiro ni espiro aunque no expire. Mire.

Fernando Terreiro dijo...

Les hago una confesión. Todo sobre mi madre. La veo (en casa a almodovar ya no le veo en el cine)y me digo sería una buena película pero ¿¿por qué un transexual?? ¿¿por qué una monja embarazada del transexual?? Con personajes normales, hombres y mujeres, la cosa funcionaría como un tremendo melodrama (ya hecho, eso sí). Y, sin embargo, se deja llevar, se deja llevar por su propia fama, y la alimenta. y el cine y la historia quedan en el camino.

Lo del índice yo también lo he vivido. ¿quién en su vida no ha sido un sectario? Ahora ya me niego a discutir con ellos sobre Vargas Llosa. Ellos se lo pierden.

Valencia- Madrid, buen partido. ¿buen partido?

Fernando Terreiro dijo...

Ah¡ ¿cúal es esa casa virtual? ¿Estamos invitados? Si no quiere publicarla Catalino tiene mi mail.

catalino dijo...

Si un gitano ingresa en el hospital toda la tribu aparca cerca y mantienen una guardia continua a su alrededor, escandalosa y con crios.
1ªDigre[soy de los que me revienta el "sálganse fuera que viene el Dr." -Perdón Srta pero él/ella lleva 18 h/día a los pies de su... y cogido de la mano. Se queda si él/ella quiere.]
2ª Digre [Informe de las urgencias, masificado sea tu nombre, y realidad real cuando hablo con familia y el enfermo sin copiar papeles es igual a literatura de ciencia ficción versus documental de la bbc]
Retomo caso. Avisan por óbito. 1AM ¡Dese prisa! Lio gordo.
Me encuentro el pasillo tomado por una tibu agitada. Chiquets per terra. Dones ploran. Todo el personal profesional huido. Familiares y resto de enfermos expectantes. (Soy alto, fuerte y tengo una voz de bajo atronadora) -Un momento, silencio todo el mundo, esto es un hospital. Quiero hablar con el jefe-patriarca o la persona responsable.
Se me presenta un señor con varita acompañado por dos colosos de mala pinta pero silenciosos.
Sabian que esta mal(neo hepática). Sí.
Entonces?
Queremos llevarnoslo al pueblo.
Lo siento. Eso antes de morir se puede hacer. Alta voluntaria y ya está. Ahora imposible y menos con el escándalo que montaron. Se han enterado en medio Madrid. Ahora lo único que me queda por hacer es firmar el certificado de defunción y antes bajar el finado al mortuorio. Avisen cuando lo tengan y con su DNI está hecho.
Silencio.
El mortuorio dista, cuesta abajo unos 300m entre pinos, encinas y jaras. Un enfermero empuja una camilla hasta el lugar (Ahora tenemos ambulancia reciclada)
3AM Aparece el enfermero con una brecha en la cabeza. Se han llevado al muerto en una furgoneta.
3.45AM LLamada por crisis aguda de broncoespasmo....
A las 7.30 se presenta el director en el hospital. Informo. Se informa del lugar de origen del finado. Contacta con el médico del pueblo.
-Hola soy.......
-Ah sí muchas gracias por el saluda que me mandó contando la enfermedad de... Es Vd muy amable. Me ha salvado. Ha fallecido esta noche.
-Sí pero Aquí. En el Hospital. Robarón el cadaver. ¿Firmó el certificado?
- Hay Madre Mía. Sí...
- Tranquilo. Silencio todos.
...... Eran unos tiempos en que la palabra entre caballeros estaba por encima del trámite reglamentario.

Y ahora todos estaran en otra página

Anónimo dijo...

Aviso
Tenemos nuevo post

EL VAPOR LIBERAL dijo...

¿La vida es un Valls de estocadas? que se lo digan a PEREZ REVERTE, que para salir en TV hace lo inimaginable. Eso sí, después denosta a todo bípedo que se le cruce. Yo, como novillero que soy, le doy una estocada al bueno de PEREZ REVERTE. Por memo.

Anónimo dijo...

UNOS CUANTOS SUPOSITORIOS PARA EL MERLUZO DE TRAPIELLO

(CARTA CERRADA POR ENTREGAS O TRATAMIENTO EN FORMA DE SUPOSITORIOS QUE, A PARTIR DE HOY Y HASTA EL PRÓXIMO DÍA 29 DE MAYO DE 2006, LE HE PRESCRITO A ESE NOTORIO PICAPLUMAS A QUIEN DIEGO LARA BAUTIZÓ COMO “EL MERLUZO DE TRAPIELLO”, ANDRÉS POR NOMBRE DE PILA, Y EN ADELANTE “EL PAJILLERO DE LA MESA CAMILLA”, CON COPIA PARA FAMILIARES Y AMIGOS, CONOCIDOS Y DESCONOCIDOS, Y MUY EN ESPECIAL PARA LOS HERMANOS GARCÍA ALIX, PUES EL MERLUZO SE ESCUDA EN ELLOS, Y PARA MIS PROPIOS HERMANOS, AGRUPADOS EN EL BUFETE RIVAS & ASOCIADOS, PUES TAMBIÉN SE SIENTEN AFECTADOS POR LA SARTA DE MENTIRAS, INFAMIAS Y CALUMNIAS QUE EL MERLUZO VIENE ESCUPIENDOME A LA CARA EN SUCESIVAS ENTREGAS DE SUS MOSTRENCOS DIARIOS, Y CON EXTRAÑA SAÑA EN EL ÚLTIMO DE ELLOS, INTITULADO “EL JARDÍN DE LA POLVORA”, CON PETICIÓN EXPRESA DE QUE SEAN DIFUNDIDOS, DE VIVA VOZ O POR ESCRITO, EN LOS MENTIDEROS DE LA VILLA Y CORTE Y EN LAS TERTULIAS DE PUEBLOS Y PROVINCIAS, EN LOS CÍRCULOS RECREATIVOS Y EN LOS SALONES LITERARIOS, EN CASINOS, BARES, REDACCIONES, LIBRERIAS, GALERÍAS DE ARTE, PELUQUERÍAS Y REBOTICAS, EN LOS MEDIOS LIBERTARIOS Y EN LOS CAMPUS UNIVERSITARIOS, EN LOS ARRABALES DE LA ACADEMIA Y EN LOS FOROS DE LA RED, JUNTO A UNA INVITACIÓN FORMAL A QUIENES TENGAN CONOCIMIENTOS DE CAUSA PARA QUE SE SUMEN A ESTA BATIDA CUYOS OBJETIVOS SON MUY SIMPLES: PLANCHARLE LA ARRUGADA NEURONA QUE LE QUEDA AL PERSONAJILLO MÁS RIJOSO DEL MUNDO DE LAS LETRAS, PASARLE EL PLUMERO DEL POLVO AL CORAZÓN MÁS REVENÍO DE LA MADRILEÑA CALLE CONDE DE XIQUENA Y, POR FIN, OBLIGARLE A BAJAR DEL BURRO AL TONTO MÁS SOLEMNE DE MANZANEDA DE TORÍO, AUNQUE SOLO SEA POR EVITAR QUE SIGA HACIÉNDOSE DAÑO A SÍ MISMO Y SALPICANDO A LOS DEMÁS, Y DADO QUE TRAS ESTA BEATA TRINIDAD SE ESCONDE UN ÚNICO CARNET DE IDENTIDAD, EN CASO DE QUE EL MERLUZO SE RESISTA O SE QUIERA ESCAQUEAR, QUEDA AVISADO QUE NO EXISTE HUMANO MODO QUE LE LIBRE DEL ESCARNIO PÚBLICO, DEL ESCARMIENTO EJEMPLAR NI DE LA OBLIGACIÓN DE APECHUGAR CON LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS.)




I.- LA FORJA DE UN POETA PURO


No hace mucho, mi amiga Lidia Lunch publicó un libro que empezaba recordarnos algo evidente, pero que de vez en cuando conviene repetir: en este mundo todos somos jodídamente culpables, pero tú, merluzo, además de culpable, eres tonto, aburrido, envidioso, retorcido, mentiroso, cobarde, hipócrita, mezquino, perdonavidas e hipocondríaco, por entresacar tan solo algunos de los muchos dones que atesoras, congénitos todos ellos y que tienden a agravarse con la edad.

Hace treinta años que te conozco. Hace muchos coincidimos j en varias empresas tan breves como episódicas, en algún que otro empeño y poco más. A caballo entre los años 77 y 78 trabajamos una temporada en el programa “Trazos” de la segunda cadena de RTVE, bajo la batuta de Paloma Chamorro y, a consecuencia de ello, durante varios meses compartimos un pisito en el barrio de Aluche de Madrid. La patrona, que andaba en combinación con el jefe de producción del programa, era una actriz de reparto ya retirada y muy simpática a la que en uno de tus tostones anuales, imagino que por adobarlo con algún detalle exótico, la disfrazas de flamenca y la envías de gira por el Líbano como Carmen de Ronda, pero su nombre artístico era Eva Güer, apócope del apellido Guerrero, muy a tono con unas ideas rabiosamente modernas sobre cosmética y decoración que le llevaron a tapizar la mayor pared del salón con mullidos lienzos de skay de un color naranja butano que, por excesivo, tenían hasta gracia pero a ti te ponían de los nervios, la patrona y el tapizado.

En aquel marco incomparable cumplimos los dos 25 años y tu alumbraste tus primeros versos, unos poemillas tristones y campanudos escritos muy trabajosamente, dicho sea de paso, y empezaste a rumiar tu primer libro de versos. Ya tenías publicada una monografía sobre el escultor abstracto José Luis Sánchez, un libro de conversaciones con el pintor geométrico Eusebio Sempere y habías firmado el guión de un documental sobre Julio Romero de Torres. Poco a poco ibas labrándote un curioso cartelito de crítico de arte moderno, servicial y sensiblero, progresivamente atormentado por la manía obsesiva de ser, por encima de todo, poeta, solo poeta, y excepto a la poesía, a todo lo demás empezaste a hacerle ascos, a ponerle mala cara, a ganarte el apodo de Sor Melindres con el que se te empezó a conocer. Todo se te antojaba una filfa, alfalfa si cabe, pane lucrando que diría don Latino, ganapanes por los que no estabas dispuesto a seguir empeñando ni una pestaña de tu alma de poeta. Extravagancia que, por cómica y desmesurada, nadie te tomaba muy en serio. Te consolábamos, eso sí, en tus momentos de flaqueza y desfallecimiento, muy teatrales por cierto, y lo hacíamos con un punto de ternura y una punta de pitorreo, muy lejos de sospechar el tamaño de tu soberbia, la gravedad que alcanzaría tu desvarío. Decías, con inflexión grave y afectada: de todas las amantes la poesía es la más celosa y exigente, y a fuerza de repetirlo terminaste creyéndotelo. Te dio como un pasmo que tomaste por trance, y con el mismo gesto de mansedumbre y resignación infinitas con que las beatas acometen el vía crucis a pesar de las varices, emprendiste la ascensión del Parnaso.

Los comienzos fueron duros, siempre lo son, incluso para el futuro autor de “La vida fácil”, ese clásico de la poesía inconsútil, por decirlo con un adjetivo que tú detestas, seguramente porque te viene como un guante. Tu primer Virgilio fue José Miguel Ullán, castellano como tú de una Castilla aún más profundas si cabe, y natural de un pueblo con un nombre aún más sonoro que el de tu pueblo. Tras la muerte de Franco, Ullán regresaba del exilio aureolado por una leyenda extraordinaria en la que se fundían política y poesía, el París de los conciábulos antifranquistas y las soirêes de Marguerite Duras, los versos iconoclastas de la “Antología Salvaje” y las pesadillas maoístas de Julio Álvarez del Vayo, senil presidente del FRAP y auténtico Avinareta de nuestro tiempo. No recuerdo bien en que momento del camino le saltaste a la chepa, supongo que en la estación de Valladolid, lo cierto es que a Madrid llegaste encaramado sobre su hombro, el derecho creo. Tu Virgilio, lo reconocerás, cumplió con su cometido y te dejó colocado en uno de los círculos exteriores del infierno, tampoco hay que exagerar, de nombre Guadalimar. Al demonio encargado de fustigarte con el tridente le llamaban el Fenicio, y tú acudías a diario desde un pisito compartido, allá por el metro de Empalme, a trabajar como un chino oficiándole de negro.

Ullán, y eso para ti fue un problema insuperable, te obligaba a transitar por arrabales de la poesía donde no te sentías seguro, perdías pie, trastabillabas, te daban los calofríos. Al principio no parecía importarte demasiado, y durante varios años usaste su nombre a guisa de salvoconducto, lo exhibías con orgullo, como un fantasma posado sobre tu hombro, el izquierdo creo. Nos contabas hazañas inauditas de tu ídolo de juventud, aunque siempre un poco de oídas pues, a la hora de las correspondencias, Ullán pasaba de ti, nunca te sacaba de paseo y no perdía ocasión de humillarte en público y en privado. Tu sufrías en silencio pues el de las humillaciones era el único terreno en el que estabas verdaderamente curtido, y por las noches sufrías de insomnio y de pesadillas atroces. Como todo masoquista, para ti era como una droga y las drogas nunca te sentaron bien, ni las blandas ni las duras, ni las buenas ni las malas, aunque en este último tostón, el decimotercero, empleas la jerga del yonqui y hablas de adicciones y monos con esa despreocupada ignorancia del que nunca se entera de que va la vaina. Ocurre, simplemente, que tú estabas hecho de una pasta demasiado delicada y quebradiza, una masa que había empezado a hornearse en un seminario, entre devocionarios y misales, y terminó moldeándose en una facultad de provincia con el libro rojo del presidente Mao. Más que tímido eras aprensivo, untuoso a más no poder, y vivías como embargado por una especie de pánico cerval al prójimo, no digo ya a lo desconocido. De ese capítulo poco memorable de tu biografía rendiste cuentas, cuando ya frisabas los cuarenta, en tu segunda novela, “El buque fantasma” (1992), aún peor si cabe que la primera. Entre tus amigos y los que ya no lo éramos tanto, produjo un sentimiento unánime de vergüenza ajena leer las andanzas de tu alter ego, aquel Martín Benavente, “incombustible conquistador que no oculta sus fragilidades, que en los años sesenta y setenta fue un hombre de acción y, veinte años después, contempla sin solemnidad esa época, tan heroica según los nostálgicos, y acaba comprendiendo que en realidad fueron tiempos más bien desdichados y extravagantes”. Un pobre desgraciado, en fin, “cuyas mentiras nunca hicieron daño a nadie”, curiosa presunción cuanto menos a tenor de la legión de amigos desairados o traicionados en su buena fe que cada año vas inmolando en el inagotable altar de tus complejos. Amistades, relaciones, que no dudas en sacrificar abombando el pecho mientras proclamas estupideces del calibre: “el gitano canta y el escritor, piensa”.

Pero allá por el año 77, cuando te agarraste como una lapa al círculo que formábamos, entre otros, Juan Manuel Bonet, Pancho Ortuño y yo mismo, el damnificado eras tú. Al programa de la Chamorro, a la sección de RTVE de la CNT, a las campañas contra la ley de Peligrosidad Social, al mundo de los libros viejos y de los pintores nuevos, al piso de la calle Padre Piquer del barrio de Aluche, llegaste escopeteado, huyendo del infierno del Fenicio y, por los mohines de gratitud que entonces nos prodigabas sin tasa, se diría que de toda tu vida anterior, y lo hiciste con un equipaje mínimo y en circunstancias de las que me ocuparé en próximos supositorios, pues no voy a desaprovechar la oportunidad que tan generosamente me brindas para ofrecer a los lectores un testimonio fresco y ameno de lo que vi y viví tan a lo vivo en su momento..

Era todo un espectáculo verte escribir en el cuartito que te servía de despacho y dormitorio, sobre una de esas mesitas camillas prefabricadas de aglomerado con los faldones gastados, observar el ceremonioso ritual con que disponías los útiles de escritor: un cuaderno, el fajo de cuartillas en blanco, la pluma estilográfica ni mala ni buena, un lápiz muy afilado, un abrecartas, un par de libros, el diccionario, alguna postal y un jarroncillo de cristal donde alguna que otra vez, nunca supe si por racanería o por pudor, bostezaba una rosa viuda (las blancas y las amarillas eran tus favoritas), todo bajo la luz mortecina de un flexo barato. Yo barruntaba que ese sentido de la liturgia tan aguzado lo habías adquirido en el seminario. Ignoraba que antes fuiste monaguillo de tu tío Cesar, y entre los ocho a los catorce años, en León te habías metido entre pecho y espalda varios miles de misas oficiadas en latín y, nevara o diluviara, siempre a las ocho de la mañana. “En mi casa, desde chicos, -alardeas tú al recordarlo- se nos inculcó como el más sagrado de los principios el de la responsabilidad, de modo que no recuerdo haber faltado nunca a aquellas misas, durante dos años, de los ocho a los diez, todos los días, y luego, de los diez a los trece o los catorce, durante los veranos. Por las tardes había que volver a la Maternidad, para asistirle en los bautizos. También tenían lugar a diario, incluidos los domingos.” Dudo mucho que tanta constancia en el cumplimiento del deber te haya asegurado un sitial en el reino de los cielos, pero no me cabe la menor duda que, aquí en la tierra, te impregnó de un aroma indeleble a sotana y agua bendita, a sacristía y semen rancio que, en tu caso y por decirlo con una formula tuya que pasará a los anales, ha sido el “verdadero hurmiento que fermentará toda la masa de lo porvenir”.

Era un primor, en fin, verte reclinado sobre la mesa camilla con profundo recogimiento: reposabas con suma delicadeza la barbilla sobre la mano izquierda con el dedo índice muy tieso, cerrabas los ojos concitando a las musas y cuando estas, algo alarmadas por tus requerimientos, se hacían las remolonas, entonces repicabas imperiosamente las yemas de los dedos de la mano derecha contra la superficie de la mesa, no a modo de tamboril, no, sino midiendo las sílabas de un endecasílabo rebelde, ajustándole los acentos, luchando a brazo partido con alguna cesura o sacándole lustre a una metáfora que se te resistía. De tanto en tanto, salías de tu ensimismamiento y con aire triunfal garrapateabas con caligrafía de pata de mosca algunas palabras sobre el papel, puede que todo un verso, con el lapicero en primera instancia y, solo cuando estabas muy seguro del golpe de inspiración, te decidías a gastar la pluma. Y así fue como una de aquellas noches, mientras lidiabas con las musas a pecho descubierto, se te apareció Juan Ramón Jiménez en todo su esplendor, te rozó con la punta de sus finos dedos y te hizo entrega de la llave de oro de la poesía pura. Acontecimiento decisivo o, aún mejor, misterio gozoso que divide tu vida en un antes y un después.

El tránsito desde la poesía salvaje hasta la poesía pura, de la veneración por Ullán a la devoción por Juan Ramón, J.R.J. en adelante, fue ya un sendero sembrado de rosas, pero con las rosas, bien lo sabes, vienen las espinas, y con las espinas los episodios chuscos, aunque tu ya parecías inmune a las cosas de este mundo, andabas como traspuesto, iluminado, según contabas, por una íntima determinación. Insisto en lo de íntima pues tu apariencia seguía siendo la misma y, a juzgar por los retratos que se publican en las contraportadas de tus libros y en los suplementos literarios de los periódicos, a la vuelta de tres décadas apenas ha cambiado: las mismas chaquetas de espiguilla, los mismos jerséis de pico, el mismo aspecto de mosquita muerta, la misma mirada esquiva que intenta ser franca sin conseguirlo. Cambió la orientación pero no la naturaleza de tu comercio con las musas, doy fe de ello pues dormíamos, como quien dice, pared contra pared y yo terminé familiarizándome con los ruidos que me llegaban del otro lado, interpretando tus gemidos, jadeos y suspiros como si fueran las señales de un náufrago y, de alguna manera, tú lo eras y, en consecuencia, un artista del manubrio, lo que no supone desdoro alguno, faltaría más, sino otra forma de emular a J.R.J. que, según Bergamín, también lo era. Al llamarte “pajillero de la mesa camilla” no estoy haciendo un chiste fácil sino traduciendo a un lenguaje llano el pretencioso eufemismo de “Caballero del Punto Fijo” con el que te gusta adornarte.

Entre la mesa camilla y el modesto camastro donde dormías apenas había un metro de distancia, y en él transcurría prácticamente toda tu vida. En esto, debo reconocerlo, has mejorado mucho: la distancia entre la cama y la mesa camilla que hoy utilizas es de cuatro o cinco metros, y el tamaño de esta mesa camilla actual es mayor que el de la cama de entonces, no digo ya la calidad de los faldones, pesados como cortinas de teatro, o la del brasero eléctrico que calienta tus inviernos, una auténtica pocholada. Semejantes lujos fueron posibles gracias a Miriam, una gran chica, las cosas como son, que conociste en televisión y hoy es tu mujer. En cuanto tuviste oportunidad te mudaste a su piso en la calle Conde de Xiquena, y ya no te has vuelto a mover de allí. En Aluche me dejaste como herencia a un hermano pequeño.

A las pocas semanas de la mudanza Juan Manuel Bonet me llamó por teléfono: Andrés está muy mal, dijo. ¿Que le ocurre?, pregunté con lógica alarma. No se sabe, pero parece grave. Quedamos citados aquella misma tarde para visitarte y, en efecto, no tenías buen aspecto. Nos recibiste en la cama, en tu nueva alcoba estilo italiano, con el embozo hasta la barbilla, afiebrado y sudando frío, las ojeras profundas y amoratadas, la mirada perdida, verde, amarillo, lívido. Como moribundo no te faltaba detalle. Con gran esfuerzo levantabas el brazo apenas unos centímetros, no estaba claro si para saludarnos o despedirte definitivamente de nosotros, de la vida, de ese mundo que se había derrumbado sin remedio sobre tu cabeza. Las cortinas estaban corridas, la habitación en penumbra y los amigos te rodeábamos, solícitos, hablando con voz queda, apagada, como contribución al cuadro de tu agonía, tan conseguido que daba casi pena que no fuera en serio. A la entrada, Miriam nos había informado que el médico te había reconocido sin encontrar ningún síntoma preocupante. Una crisis de ansiedad, dictaminó el galeno y te atiborró de valium, supongo. Un jamacuco, que dicen en Sevilla, cuando alguien se fuma un canuto de doble cero y es incapaz de metabolizarlo. Y quien dice un canuto dice cualquier otra cosa. Un atracón de Juan Ramón, dictaminó Juan Manuel, que todavía conservaba el ojo clínico. Yo, menos sensible a los desgarros poéticos, me maliciaba que aquel tableaux vivant no era sino una forma bastante retorcida de marcar el territorio. El tiempo nos ha dado la razón a los dos.

(Continuará)