24 de marzo de 2006

¡NOTICIA BOMBA¡

EL AMOR DURA TRES AÑOS, es un libro de Fredric Beigbeder. El autor se explica al respecto:
"Este libro aborda la contradicción que existe entre el amor y el mundo actual: cómo nuestra civilización del deseo, hedonista, destruye los sentimientos. Tal vez porque el amor es demasiado subversivo, lo cierto es que, entre el placer y la felicidad, se empuja a la gente a que escoja lo primero. Vivimos en la época del zapeo amoroso. Consumimos muchos productos, constantemente, y ello nos conduce a consumir también personas..."


@Tiempo de prohibiciones. Si te portas bien, estarás sano. La vida en el carnet de puntos ¿Dónde estás, Skrabanek? El profeta es Tom Waits y su The piano has been drinking, not me, not me, not me, not me, not me....




@ JAIME GIL. "Este tiempo no es el mío."

En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir cono un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.



@Cada día tengo más miedo a dejar de escribir. He conocido a gente que me decía: 'Aquella época en que escribía...' y a otros que esperan un ràpido desenlace de esta historia. Es un miedo que tengo hoy. Por eso escribo este post.

29 comentarios:

mecanikong dijo...

Lo de dejar de escribir lo llama Enrique Vila- Matas el "síndrome de Bartleby". Entre otros, nombra como componentes de este extraño club a Rulfo, Rimbaud o Salinger.Empieza el libro con una cita de Jean De La Bruyère:

La gloria o el mérito de ciertos hombres consiste en escribir bien; el de otros consiste en no escribir.

arturo fournier dijo...

El amor es eterno.

Viejo Casale dijo...

Leí esa novela. En el bar que hay debajo de las Torres de Serranos, en una de esas tardes ociosas y urbanas que tanto necesito para preservar mi salud mental. Bien, vale, me distrajo. Él es un cretino narcisista e inmaduro. Y lo de los tres años es un camelo. Una pose de grupo pop para adolescentes. Creo que una historia de amor se construye paso a paso. Y que finalmente influye por encima de todo el respeto a la dignidad del otro y la voluntad de hacer el camino juntos. A mi personalmente me resulta imposible dejar a alguien si doy el paso firme. Puede que influya la pereza y que soy un tipo adaptable pero cuando pasa lo tengo claro: pienso que es para siempre. Espero que esta vez sea cierto. Juro que me esfuerzo, aunque mis escritos hagan pensar lo contrario.

devisita dijo...

¿Qué es lo que no dura? ¿El amor, el sexo o la amistad?
Amor con fecha de caducidad. Qué chungo.
Para empezar, prefiero saber que todo es eterno.
Después dios dirá. O no.

Viejo Casale dijo...

A mi en cambio me da miedo dejar de leer. Escribir o no escribir me la suda. Dejar de leer si que sería un drama que no puedo permitirme. Caería enseguida en el aplatanamiento generalizado. Soy un tipo muy blandito.

sarapo dijo...

Casale, con usted en fondo y forma.
Soy de la escuela de CS Lewis, el de Tierras de Penumbra, ya saben aquella historia de amor entre A. Hopkins y Debra Winger. El amor como proceso, como recorrido, como desarrollo, como río en movimiento. Nunca es el mismo amor dos días seguidos. Por eso hay que observar como fluye.
No obstante, lo que cuenta Beigbeder no es un disparate. Hay demasiados niños que cuando aprenden a hablar ya no tienen a sus padres juntos. Por decir algo.

sarapo dijo...

Mecanikong, lo mío no es Bartleby. No es que renuncie a escribir, es que me da miedo pensar que tengo que volver a vivir sin escribir.

arturo fournier dijo...

Never fall in love again.

sarapo dijo...

Bartleby, el auténtico, el de Melville, el de "preferiría no hacerlo" es uno de los personajes sobre los que mas gayolas se han hecho los críticos literarios. Algún día les contaré cómo me fuí de najas de una tertulia madrileña donde un grupo de intelectuales desmenuzaban al pobre escribano por eneava vez.

mecanikong dijo...

Fournier, to fall in love es enamorarse. Hay que fall pero levantarse rápido, y entrar en lo que dice Jambrina, en el amor en construcción.

Protactínio dijo...

Gil de Biedma me emociona. El poema que cita, don Juanjo, particularmente. Quizá al lado del de la pérgola y el tenis.

mecanikong dijo...

"Nonsensus consensus" es el título de un capítulo de Skrabanek en el que desmonta la idea del consenso como norma en la ciencia. En tiempos de leyes "antitodo y prosalud" es sano leer cosas así.

roberto dijo...

¡Menuda empanada tiene el tal Beigbeder!: no hay por donde cogerlo.¿Es del opus?

DamaOscura dijo...

"...Invéntate el final de cada historia...El amor es eterno mientras dura..."

Ártabro dijo...

Fournier, las suyas pueden parecer dos frases hechas pero a mí me parecen dos gritos desgarradores.

Después de esto, Caín me vuelve a llamar psicoanalista.

SARAPO dijo...

UNA PENA EN OBSERVACION
Obra en la que se basa la película "Tierras de penumbra", de Richard Attenborough, con Antony Hopkins y Debra Winger. El autor, profesor en Oxford, católico, conocido hombre de letras, narra sus sentimientos ante la muerte por cáncer de su esposa, la poetisa americana Helen Joy Davidson Gresham, con la que acababa de casarse a los cincuenta años. El vacío, la soledad, la impotencia, el recuerdo, el amor, la fe, la esperanza. La búsqueda del sentido al dolor y al sufrimiento.

Toda una guía de la desgarrada travesía del duelo.

sarapo dijo...

¡Pero Fernández¡¡qué me dice¡

DamaOscura dijo...

¿Y eso del opus, Roberto? Acaso se le encendió la bombillina tras una conversación esta mañana?


Precisamente estoy ahora con "El amor en los tiempos del cólera"...en fin, bonita novela, pero es eso, novela al fin y al cabo.


Mi incursión en el mundo PSI y algún que otro asuntillo familiar me dejan sin energías. Otro fin de semana alejada de la juerga nocturna, en esta ocasión lo dedicaré básicamente a recuperar sueñín y a ver películas. Y, por supuesto, les leeré. Este blog contribuye a llenar mi pequeño mundo.
Buenas noches a todos y feliz velada.

marni dijo...

El amor es lo único que apacigua, llena y en ocasiones rebosa el vacío. ¿Qué es lo que dura 3 años? Yo siento amor, un amor importante por muchas personas y en muchas ocasiones. Si alguna vez no he podido ni amar, me he sentido vacía, como muerta.
No temas, las historias no concluyen, se van transformando, encadenando, siempre tendrás algo que decir.
Me gustó, "la vida me va tan bien que lo noto hasta en la saliva" de Layer cake.

marni dijo...

Buenas noches, que descansen, les quiero.

James Boswell dijo...

Benditos aquellos que dejan de escribir, pues tal vez por fin encontraron, si no la felicidad, al menos la estabilidad.

Gran Waits: Dale siempre la culpa al piano, que se nos bebe los gin-tonics.

De Biedma: "Tú y yo en este lugar, en esta zona/ de luz apenas, entre la oficina/ y la noche que viene, no sabemos./ O quizá, simplemente, estamos fatigados".

Ojalá sólo fueran tres años. Yo ya cuento cinco desde entonces. Todo lo demás ha sido sombra. Alguna sombra con buenas curvas y buena succión, of course. Otras más vale no recordarlas. Le daremos la culpa al piano.

Anónimo dijo...

Hablando de amor vengo de ver una película tremenda. Es una película que les recomiendo y no les recomiendo, porque es del género de lar rarezas extraordinarias que se que a muchos (en mi sesión a todos menos a mi esposa y a mí) lesa aburre y les irrita. Se trata de El nuevo mundo de Terrence Malick. Hay se ve claro los dos universos que el amor ocupa. el del enamoramiento salvaje, adobado de tierras vírgenes, y el del amor de los añoos, los hijos (vamos, el jodido). El problema es aunar al hombre del primero y del segundo en un solo hombre. Pero yo creo en eso. El amor de tu vida es el que no te abandona. De eso y no de otra cosa trata la pelíucla que por otra parte está excelentemente rodada (no hay nadie que rúede la naturaleza como lo hace este hombre), tiene una música impresionante (el principio y el final es a modo de obertura wagneriana) y está esplendidamente ambientada. Mucha voz en off (pero no narrativa sino interrogadora sobre la condición del amor humano). Si tienen agallas vayan a verla y luego insúltenme.

El paisaje castelano gana en verano, esos kilómetros de campos amarillos mas de mi infanica que de ahora, y el pinar crujiente, y el cerro aislado.

Gil de Biedma, chapeau.

No deje de escribir señor JJ mas que cuando uno de los cooperativistas del blog le mande algo.

Fernando Terreiro dijo...

¿Quién duda de que lo escrito más arriba es mío?

Yo. el primero

roberto dijo...

¿A qué otros mundos no actuales -¡qué cansancio!- se refiere, a los pasados, a los psicotrópicos tal vez? Apuesto a que debe ser alguna estampa onírica y aburrida, es decir, sin “contradicción”...Me siento fatal - ¡pobre de mí! -, empujado sin remedio a escoger el placer y viviendo en esta “civilización del deseo” y destructora de sentimientos (supongo que se refiere sólo a los amorosos y no a los sempiternos maldecidos: la rabia, la tristeza o el gélido miedo) ¿Cuándo la felicidad se desentendió de los placeres? ¿Y cuándo estos del amor? ¿Dónde se sitúan estas dicotomías? Mira Damaoscura, a mí este tío me huele a sacristía rancia, a púlpito puritano, a desprecio por la gente y por las pequeñas cosas, a onanista arrepentido y a chupasangres justiciero...Me quedo con el amor a los pequeños y grandes placeres. Mientras duren. ...“por una taza de te / por una apenas caricia”...

Anónimo dijo...

Se acabó la guardia. Se enchufa la calle.Rober, le necesito. Forever.
No es por nada, pero repasen las intervenciones de este blog, hoy, por poner un ejemplo. Mejor que la mayoría de profesionales. Me estremezco.

Simón Suerte dijo...

Pobres seres humanos.
Siempre encontramos algún culpable: la sociedad, los tiempos, el estado, nuestra naturaleza...
Siempre encontramos algún culpable que justifique nuestras propias flaquezas, errores, y maldades.
Siempre encontramos algún culpable, aunque sea abstracto, que nos exoneré de nuestra culpa.
Cualquier disculpa es buena para obviar lo más evidente: Somos responsables de nuestros actos, aunque reconocerlo y ser plenamente consciente de ello sea doloroso.

Simón Suerte dijo...

Roberto me alegro de que por fin se haya animado a partcipar activamente en este blog, se echaban de menos sus comentarios.

Anónimo dijo...

Yo te voy a decir un secreto.

El amor que no acaba nunca es el que no llega a realizarse por imposible, por ser una quimera, aquello que uno se imagina posible y verdadero, no siéndolo.

Gertrudis Stein

Rodrigo Silvalonga dijo...

Quien ha escrito jamás dejará de escribir. Ese es mi caso. No una opinión, sino una experiencia que tal vez, desgraciadamente, no sirva para todos.
Escribir a muerte, en los momentos duros, para soportar la vida, para comprender lo incomprensible, para verse a uno mismo un poco desde fuera. Escribir aunque ya nadie te lea, aunque tal vez jamás vuelvan a leerte, pero, inevitablemente, pensando en los otros. Como ahora.