14 de marzo de 2006

CATALOGO DE LECTORES (por Fernando Terreiro)

CATÁLOGO DE LECTORES

Vale. Lo confieso. Ya es hora de acabar con la farsa. Yo no soy escritor. Yo soy camarero. Por tanto mi deber no es inventar improbables ficciones, ni la de ser un espejo que plasme por medio de las palabras justas la realidad que pasa por alguno de tantos caminos. Mi labor es otra, la que todos conocen. Pero, al menos, me reservo el privilegio de contemplar el mundo desde este otro lado de la barra. De observar con minuciosidad y sin hartazgo. No el de atender a las enteradísimas conversaciones, no el de escuchar las confesiones de infinidad de gentes. Los oídos cerrados. Mi privilegio es observar.

Observar las nimiedades que hacen de este espacio repleto de música y de humo un lugar irrepetible. Observar, por ejemplo, el periódico, cómo pasa de mano en mano, y ser testigo privilegiado de los cientos de actitudes que la gente puede adoptar cuando le tiene ante sus ojos. Aquel hombre que se apresura a cogerlo de la barra, que lo abre por cualquier página, incluso a veces, sin apenas darse cuenta, por la primera, para que su mirada se quede extrañamente atrapada en un punto del horizonte, de esa lejanía inmensa que se encuentra allá, en la pared del otro lado del bar. Mientras que la página del periódico permanece quieta, con sus inmutables noticias clamando por decir algo al forastero singular, esperando con la paciencia que solo pueden tener las palabras impresas que esa mirada abandone ese punto desconocido de un universo concentrado en algún lugar muy preciso de aquella pared, en alguno de sus mil matices del color amarillo, el cual se diría que posee la clave de, al menos, una parte de la existencia. Y muchos minutos después cerrar el periódico, devolverlo a la barra, pagar, gracias, gracias. Salir a un mundo exterior diminuto comparado con el increíble infinito de aquel matiz amarillo. El refresco intacto, aún encima de la mesa.

O aquel otro que coge el diario precipitadamente, que se sienta en aquella mesa desde la que puede controlar la entrada del bar. Que pasa las hojas de dos en dos, de cuatro en cuatro, sin importarle en absoluto la página que tuvo la dudosa suerte de comparecer por breves momentos ante su mirada. Sin dar ocasión a las palabras a dar cuenta de su importancia, de su paciencia, quedando ellas allí, volteadas, víctimas de su pasividad impresa, víctimas de su propio ser de tinta, mientras los ojos del hombre pasan con rapidez de un lugar a otro con ansiedad, de la puerta a la improbable noticia de sabe Dios que otra sección del diario que tampoco es capaz de sujetar su mirada. Hasta que finalmente el hombre se levanta con enloquecida celeridad, dejando el periódico abandonado, con las páginas de economía a la intemperie de la luz de la tarde y del aire aun sin demasiada carga. Sin despedirse, la cerveza pagada al ser servido, los restos de espuma en el cristal del vaso completando el abandono, para terminar paseando arriba y abajo de la calle, su silueta apenas visible en rítmicos momentos, a través de la ventana del bar.

Y éste otro del café cortado que fija su mirada en una sola página y no levanta la vista para nada. Las manos en el borde de la mesa y contra el pecho, los pies cruzados, las lentes fijas en el papel mientras pasan los minutos, uno tras otro, incansables, y la vista sigue fija en esa pagina en las que yo no había advertido el menor interés. ¡Pobre de mí! que tampoco después, leyendo con mayor atención todas aquellas palabras de transparente lenguaje periodístico, había conseguido comprender los largos minutos, la sublime observación, el detenimiento puntilloso que habían merecido de ese hombre que al final bebió un café frío, cerró el periódico con gran cuidado, lo colocó en el lugar de la barra donde lo había encontrado y se despidió con cortesía mientras el camarero ya buscaba la página leída, intentado encontrar esa explicación que aquellas sencillas palabras, pero tan opacas para el no iniciado en que sé yo, no le darían.

En último término están los casos extremos. El joven que con un enorme café con leche a su lado sacaba su cuaderno y tomaba, con verdadero ahínco, apuntes de las incautas noticias que se ofrecían con inocencia a sus ojos, mientras que él, antes de comenzar a escribir, siempre meneaba la cabeza de un lado a otro como no pudiendo creer aquellas palabras que iba descifrando, o bien ponía una sonrisa interesante, mientras perdía su mirada en la ¡como no! asustada pared amarilla. Una sonrisa de inteligencia exuberante que parecía querer decir: no, si esto ya lo sabía yo que iba a suceder, dejando a esas palabras de supuesta actualidad sumidas en un total desconcierto, mientras intentaban mirar por el rabillo de sus propios ojos de tinta negra que era lo que el joven apuntaba en su cuaderno después de cada trago de su café con leche, grande y muy caliente.

O el loco, pues no podemos olvidar que para ellos también existen los bares. Aquel hombre gordo y siempre con la camisa desabrochada casi hasta el ombligo, que con su cerveza o su vaso pequeño de licor se topaba con el periódico en la barra y se sentaba en una mesa frente a él, pasando las páginas con un algo de apresuramiento en el que, sin embargo, se podía adivinar cierta pausa cuando leía algunos de los titulares, elegidos con el desorden que imagino que será propio de los locos. Y, de repente, las hojas dejaban de pasar. Su atención se detenía en cualquier sección, en cualquier página, en cualquier noticia, y comenzaba a reír. Su pecho casi desnudo comenzaba a subir y bajar con fuerza, sus dientes enloquecidos afloraban en una carcajada silenciosa y algo triste, como triste era su gesto cuando, todavía riéndose, levantaba la vista del periódico y me miraba con una mirada que no se compenetraba bien con aquella risa, una mirada que era una desesperada petición de sentido que yo, un sencillo camarero, no podía darle.

Porque hoy me quite la máscara. Nunca fui escritor. Y por eso me limito a observar y a describir lo que veo. Que sean otros, por favor, los que imaginen una vida para todos estos lectores del periódico. Que sean otros los que imaginen al hombre abandonado que no consigue explicarse las razones de su nueva soledad, los que cuenten la historia del hombre enamorado que no sabe si ella acudirá a esa primera cita, del que sabe Dios que cosas pretenderá olvidar al menos durante los minutos que pasa sentado en ese bar, tomando cualquier consumición, con el periódico delante. Que otros escriban las razones de los cuadernos y de todas las locuras que yo ni siquiera soy capaz de imaginar.

Yo solo puedo poner mi mirada, un escenario decente, un café que procuro que resulte tan cremoso como amargo.

68 comentarios:

sarapo dijo...

Un bonito relato. Lo que da de sí el ojo que sabe observar

El observador de la tarde dijo...

¡¡Libertad para Tommaso!!

chema dijo...

Yo pago el café al ser servido, leo el periódico concentrado sin levantar los ojos.
Suelo parar en el "Robles", en "Llana" o en el "Delfín"... lugares principales y tranquilos de la Atenas.

Cuando ya nada con interés queda en la vida solo nos resta la muerte.

Ártabro dijo...

Chema, Le comunico que en la lista de espera para ver llegar los córceles negros me corresponde el número 1 por riguroso escalafón. No estoy dispuesto a renunciar a este privilegiado lugar al que tanto tiempo me costó llegar. ;-)



De acuerdo Fernando, vale camarero como animal de compañía, pero usted no es un camarero al uso. Es usted un camarero con estudios universitarios más aprovechados de lo que “presume”. Iba a escribir que en todo caso debería ser camarero del Café Gijón pero ¿No será ya el suyo el Café Gijón de Valladolid?

Interesante la descripción de los personajes observados desde su privilegiada atalaya. No pude evitar sentir, salvo alguna excepción como la del pobre orate descamisado, que en algún momento de mi vida yo representé

Ártabro dijo...

... yo representé alguno de los papeles descritos.

recién llegada dijo...

Azúcar, dos sobres si es un mediano, por favor.

recién llegada dijo...

Sr. Ledo...no me creo que no le quede nada con interés en la vida. Una vez yo confesé que llevaba días enfadada con el mundo, y alguien (quizá le suene) me dio un valioso consejo:"olvídese del mundo y céntrese en usted".

soni dijo...

Sepa que me ha encantado el hilo de su relato, como enlaza las palabras, Fernando.......varias cositas:
*faltan chicas en su café ( las jovencitas riendo y hablando de chicos, la mujer solitaria, la pareja enamorada que ni toma el café ni lee la prensa.......).
*Usted no se ha quitado la máskara!!!!!!.....eso que hace usted me encanta hacerlo a mí...pero mi timidez me impide entrar a un bar yo solita y pedirme un café....es más, si tengo que comer sóla en algún restaurante....ante la duda no como......qué tontería, no????
*El mejor sitio para observar alos demás es el Aeropuerto....nadie te mira y yo disfruto con los comportamientos ajenos, sobre todo en grandes aeropuertos.

Finalmente....no cuela que sea usted un barman....pero su relato ha estado bonito......


Chema, sol de mi cielo!!....qué te pasa?.....gripe como yo o distimia o qué....cuán desgraciados somos los hipersensibles, mi Chema.....yo si estoy mal me desadapto al medio y sufro....no sea tan tonto como yo....

soni dijo...

Por cierto, sepan que aunque a veces me sea imposible....yo siempre les deseo Sueños de algodón a todos.....cuando no lo hago es porque no puedo....pero se los deseo....

FANNY dijo...

Don Fernando: dos ojos y una pluma.
No se desmerezca, que escribe Vd. muy bien.

Me gusta especialmente la combinación que hace con el periódico y la consumisión. Ambos dependiendo del estado de ánimo y el carácter del sujeto.

Enhorabuena. Esta ronda la paga ... JJ

Caín dijo...

"...el séptimo día descansó y cuando vio que todo tiraba p´alante puso a currar a los hombres y no volvió a pegar chapa."
Cada vez está más divino Juanjosé.
Cooperativa de textos, brillante idea.
Mr.Terreiro: ¿se lo publicaron íntegro o hubo partes censuradas?

Ana dijo...

El café, antes de media hora, quedará vacío. Igual que un hombre al que se le hubiera borrado de repente a memoria.

C.J. Cela, La colmena.

Fernando, su café nunca quedará vacío.

mecanikong dijo...

Sentarse a leer el periódico en una cafetería acogedora es un placer. Y se distingue perfectamente a un camarero profesional de uno que no lo es. Que no le parezca poco lo que aporta, la mirada y el café. El toque amargo del café es fundamental. Recomiendo humildemente Cafés Águila del Caribe.

viejo Casale dijo...

Muy bueno Fernando.

recién llegada dijo...

Sr Anfitrión: se perdió hoy usted una conferencia muy brillante de la profesora Carme Junqué. Impresionante ella, lo que sabe, y lo que es más importante: lo que sabe enseñar.

marquesdecubaslibres dijo...

En el Madrid castizo siempre se ha pedido junto a los cafés un jarra de agua del grifo. "Del Lozoya", se reclamaba con toniquete orgulloso. Aluego se líaba la hebra mientras se escrutaba la calificación moral de las películas en el Ya. "Esta es 3R, aver si se ven tetas", se proclamaba a toda la sala mientras que se escupía onerosamente sobre el serrín.

TheoSarapo dijo...

En Asturias no hay casi cafés con veladores de mármol y barras kilométricas, donde los camareros van vestidos de riguroso camarero. Queda el Dindurra en Gijón y casi ha tenido que ser declarado monumento nacional para que no cierre.
Avilés tiene un asomo de café en la calle de La Muralla. Los sitios donde para Chemari, con ser principales y agradables, no son especialmente bonitos.
En León queda El Gran café como refrito para recordar ambientes. Hubo una gran siega con la caída del León, el Mansilla y el Castilla.
En Madrid, el Gijón que se ha quedado sin cerillero... el central. El Gran Café de Bilbao, todos ellos con más turistas que asiduos. En Valladolid, Trapiello suele hablar bien del Nacional, creo.
Para mí, el mejor de los que he conocido sigue siendo el salmantino Novelty. Perfecta fusión de arquitectura, ambiente, etc. Y con mucha prensa.

sarapo dijo...

Recientita, me alegro que le haya gustado. Desde que pasó el Marqués, las sesiones de los martes no levantaban cabeza pese a lo interesante de los contenidos.
No pude ir. Tengo las pruebas.

Simón Suerte dijo...

Maravilloso señor Terreiro, espero nos deleite con más crónicas en le futuro.

chema dijo...

Jambrina, si se refiere al café Colon no me va su estilo. En la misma calle está el "Café Avilés" que no sé por que me recuerda al de Seinfield y sus colegas.
Mecanikong ¿donde sirven Ágila del Caribe?

Soni, Fanny.. no se preocupen, es que los martes son así después remonto hasta el domingo por la tarde.

chema dijo...

A una persona muy cercana le ha llegado una carta de una consejería reclamándole 70.000 Euros por la estancia en un asilo de una súdbita británica, a la que por supuesto no conoce y de la que nunca ha oído hablar.
Hemos metido el nombre en el google, pero nada.

Le he recomendado que mañana solicite la incapacidad temporal por grave estress psíquico desencadenado por la situación y que se busque un buen abogado para pedir al menos un millón de euros como compensación por el stress.

Hay que convertir estos problemas en oportunidades.

Es absolutamente cierto, ya les contaré como sigue la cosa.

sarapo dijo...

Me refiero al Avilés, Chema. El Colón está casi descatalogado pese a ser testigo mudo de la historia de Avilés. Flojo el chocolate y flojos los churros.

mecanikong dijo...

"El Águila del Caribe" se sirve en sus dos versiones, mezcla y natural, en Duendes, bajo los soportales del Atrio, frente a Casa Mecanikong. Por estos pagos, se prefieren los cafés que frecuenta Chema.

sarapo dijo...

¿Duendes? ¿la juventud avilesina tiene ya su ambiente? ¿hay Marca y As?

devisita dijo...

Para que vean como nos las gastamos por estas islas:



El Juzgado Penal número 6 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado al ex alcalde de Santa Brígida Carmelo Vega y al actual primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Luis Troya, a nueve años de inhabilitación especial de cargo público al considerarlos culpables del derribo injusto de un parterre a la vecina Eloísa Alfonso Morales.

El juez Secundino Alemán también condena a ambos ediles a pagar los 350,42 euros a los que ascendió la reparación del citado parterre. Cuando ocurrieron los hechos, en 2002, Vega era el alcalde y Troya el concejal de Vías y Obras. La sentencia también anula el acuerdo de la comisión de gobierno del 4 de septiembre de 2002, en el que se ordenaba el inmediato derribo del parterre.

(Es por prevaricación...
por un PARTERRE.)

((Conozco al Juez y es de los buenos, estudioso y equilibrado))

El fallo judicial absuelve a los otros cuatro acusados por entender que fueron engañados en la junta de gobierno local por los dos condenados, que a juicio del juez emplearon un "ardid" por su clara "animadversión" hacia la denunciante. El fiscal Anticorrupción, Luis del Río, había solicitado la misma pena para los seis acusados.

(((¿Cómo se sentirá Doña Eloisa?)))

mecanikong dijo...

En Santiago, el Derby con sus mesas pequeñas, sus camareros centenarios, sus tertulias y su barra.
Con el Duendes, hablamos de cafés, no de cafeterías.

fanny dijo...

Café Madrid. Las Palmas de Gran Canaria.

fanny dijo...

Tipos de café: Illy.

devisita dijo...

Chema, 4,5 de 7 (de miércoles a domingo pm).
Vd puede superar la media, seguro.

Ya queda menos para mañana :)

sarapo dijo...

¡Hostias¡ Se avecina la noche en que Duendes saltó a la fama.
Conozco el Derby de oídas (desde luego, consciente, no he estado). Mucho lamento por el tiempo pasado y tal. Un Novelty en tierra de suevos.
Impresionante el Madrid, estefanía, impresionante. La caña, con patatillas fritas, como ha de ser, muy espumosa. En el piso de arriba aún resuenan los pasos de los botines del comandantín que se casó con la ovetense (dícese de aquel que tiene los huevos tensos desde que el Museón viene paVilés).

recién llegada dijo...

De todos los lugares que nombran de la Atenas del Cantábrico, como la llaman, sólo conozco uno. Voy a tener que ir a hacer la ruta!!! :-)

recién llegada dijo...

Alguien debería hacer un estudio sobre las veces que se acepta "Duende", en singular, plural, o con artículo, como nombre para un local de hostelería.

paco dijo...

poco ruido y mucho duende

viejo casale dijo...

En Valencia ya no quedan cafés. Sólo puticlús.

Ana dijo...

El camarero del Derby (en Santiago) poniendo la jarra de leche sobre la mesa:
-Les dejo la vaca.

paco maigo dijo...

¡¡Leche¡ ¡¡qué fuerte la retranca¡¡¡

Pablo dijo...

En Avilés, en la calle de la Fruta, la antigua Confitería Polledo tenía un saloncito con cuatro mesas en el que las dueñas, unas viejecitas encantadoras, servían el café en taza verde de duralex.

TheoSarapo dijo...

Pablo, hay foto de ese momento. El actua Polledo, que ha rejuvenecido plantilla y cambiado de ubicación no es lo mismo. ¿Se acuerda? Año 1994.

Viejo Casale dijo...

"Un salón de té, un salón de té. Con esa mala leche y un salón de té"

Caín dijo...

Dos dudas que me surgen:
- ¿Qué periódicos hay en su local Mr.Terreiro?
- ¿Cuántos millones de individuos viven en Avilés?

Pa café malo, malo: Café Quijano.

Fernando Terreiro dijo...

JJ. El Nacional está muy deteriorado. Lo malo es que los cafés se han convertido en un sitio de paso, y no de reunión o de lectura. En el mío todavía la gente lee. Es un bar sencillo, con una buena atalaya y muchas fotos que dan para infinidad de anécdotas. Ejem: Tenemos una enorme al lado de la barra de Antonio Machado, ya mayor, en un café de Madrid, es una foto famosísima. Lo normal es que me pregunten si está hecha en mi bar. Pero una noche fue un tipo ya un poco atufado que me dice:¡hombre! Pedro de Alba, que juergas me pasé yo con él, y que buen cantaor de flamenco era, el bueno de Pedrito. ïbamos mucho al Molino rojo... Yo a estos personajes, algunos simpáticos otros no tanto, prefiero no sacarles de su equivocación porque no es bueno. Al fin y al cabo se adivina una cierta felicidad en el dislate. Otros se quedan mirando las fotos y como no conocen a ninguno de los escritores, actores, toreros, directores de cine, al final sus ojos, complacidos al fin, siempre se fijan en la misma foto. Tarzán pone su mano sobre el muslo de la bellísima Jane, al lado Boy sonríe, y Chita parece despistada. todos sentados en una gran rama de árbol que recorre la foto de lado a lado, en una ligera diagonal. Yo les digo: sí, el paradigma de la familia moderna: un niño, un perro.

Fernando Terreiro dijo...

En mi bar hay dos periódicos. como bar progre que somos (yo allí estoy disfrazado) tenemos El País, como bar vallisoletano el inevitable El Norte de Castilla. El loco se reía siempre de El País, el Norte debía traérselo ya reído.

Fernando Terreiro dijo...

Ah! y gracias a todos por tratarme tan bien.

soni dijo...

Buenos días.....HAN TENIDO SUEÑOS DE ALGODÓN?.....mi Chemina seguro que sí y currando ya.....y con mejor día....
A mí el café me gusta con leche y pokito azucar....con un par de galletitas de chokolate blanco....mi sitio prefe de café mañanero es el Lord Byron, ambiente estudiantil, intelectual y ....no sé, me gusta....

Sepan que en mi centro de salud ayer un hombre portugués mató a su pareja de una pedrada en la cabeza.....estamos todos consternados.....eran muy conocidos....primera vez que me toca de cerca violencia de este tipo....qué triste inicio de mañana.

Anónimo dijo...

Fernando, gracias a usted por abrirnos su casa y su vida.
Soni ¿ya está recuperada?

soni dijo...

Usuario...gracias por su interés...deltodo no, pero ya soy persona...debilucha, pero ya pude desayunar hoy....gracitas!!!!
A seguir....día triste hoy....

Ana dijo...

En Oviedo no queda ningún café con solera pero sí un salón de té, el Rialto (con sus famosas moscovitas). Las camareras tienen una mala leche legendaria, casi tanta como los de Derby.

J Bernal dijo...

Felicidades por el relato, Fernando.

heptafon dijo...

Describir es escribir. Fernando usted es escritor. Puede que no sea fabulador, pero desde luego es escritor.

Tengo la foto de JMJambrina y Pablo a la puerta de Polledo, en Aviles. Es una foto analógica, en papel. Algún día la escanearé (tengo que encontrar primero el escáner) y la haré llegar a los protagonistas.

soni dijo...

Ana, en Oviedo está "La Mallorquina".....el mayor nido de cacatúas del mundo....pero me hace mucha gracia ir a desayunar allí cuando salgo de guardia !!!!!.....además me da miedo y a la vez risas poder encontrar allí a mi supersuegra y las colegas....risas ....si ustedes la conocieran....es todo un personaje!!!!...me riñe y tal, pero me gusta....

Alberto Durán Rivas dijo...

Soni, ya sabe que el Byron es el lugar habitual de encuentro y reunión de los psiquiatras de la Atenas del Cantábrico. Guardo muy gratos recuerdos de los momentos allí vividos.

Chema espero que ya se encuentre mejor, ya nos tiene acostumbrados a sus bajones del domingo por la tarde, pero los del lunes no los conociamos.

Sarapo, un psiqui toxicologico de por aquí le envia saludos.

soni dijo...

Lo sé, Simón....además los pinchos están buenísimos!!!!!!!....sobre todo los de tortilla!!!!!.....qué hambre!!

chema dijo...

Estoy estupendamente.
El café de la máquina del trabajo tampoco es tan malo.

Fernando Terreiro dijo...

Chema, recuperándose gracias alcafé de máquina. C¿Como mejoramos! El mejor café de Valladolid lo da un café antiguo pero renovado que se llama Molinero. Ña edad media es muy elevada. Progenitor(a) B lo llama el Club Disney. Amí me gusta el Lion D´or, en plena Plaza Mayor y lleno de antigüedades, es lo más parecido a un café de los de antes.

catalino dijo...

Fer, 24 cuerdas es una metáfora audaz de: estoy de hacer guardias hasta el mismísimo. Mañana no me esperen.
Vd es un barman desbocado y camarero. Sospechaba que a la primera oportunidad saltabas de la barra al ruedo; con la pelota a la cesta y tres puntos suben al marcador; de la pantalla al papel.
Ahora tendré que estrujarme las meninges para encontrar una réplica propia y acorde.. ¡Ya la tengo! Permanezcan atentos que incluye galleg@s.

marquesdecubaslibres dijo...

A mi me parece que la señorita Soni padece un transtorno bipolar de ciclo ultracorto, a las 9 está deprimida y a las 11 eufórica. Recomiendo suplementar su dieta con un buen vino.

Fernando Terreiro dijo...

BARCELONA.- La Audiencia de Barcelona ha ordenado el ingreso involuntario en un centro hospitalario de Rocío S., una joven de 20 años que padece anorexia y que se niega a ser tratada de su enfermedad, al entender que la muchacha está afectada por "un trastorno psíquico".

En al auto emitido por la Sección 18 de la Audiencia de Barcelona, se ordena el ingreso involuntario de la joven "en el centro médico que proceda" porque está afectada de un "trastorno psíquico", aunque esta decisión judicial aún no es firme porque puede ser recurrida por la afectada.

Las hermanas de Rocío S., que mide 1,70, pesa 43 kilos e intentó suicidarse el pasado mes de diciembre, solicitaron hace un año a un juzgado de Badalona que obligara a la muchacha a someterse a tratamiento, ya que ésta se negaba a hacerlo voluntariamente, pero la juez de primera instancia lo denegó pese a que había informes médicos que alertaron de "riesgo vital".

En estos informes se explicaba que, además del diagnóstico de anorexia ybulimia, la joven practicaba "sobreingestas sin control, con inducción del vómito" y presentaba "rasgos límite de personalidad".

Pese a ello, la titular del juzgado de primera instancia número 2 de Badalona dictó el 14 de abril del año pasado un auto en el que desestimó la autorización del internamiento de Rocío tras solicitar un informe forense que "no apreció alteraciones o deficiencias físicas o psíquicas que impidan el gobierno de sí misma".

Ángeles S, una de las hermanas, ha asegurado que "el forense ni se molestó en pesar a mi hermana, ella le dijo que pesaba 48 kilos y que no le pasaba nada y él se lo creyó".

"Mi hermana está cada vez peor, necesita ayuda y nadie se la da", explica Ángeles, que ha advertido que Rocío, que perdió su empleo y su pareja por culpa de su enfermedad, "está variando a un carácter cada vez más agresivo".

Por ello, la abogada de la familia, Olga Rubio, calificó de "incomprensible" la decisión primera de la juez, "que impició que la chica puediera ser ayudada médicamente".

Mientras tanto, el pasado 11 de diciembre, Rocío S., tuvo que ser asistida en el hospital de Can Ruti de Badalona tras ingerir un vaso de lejía e intentar suicidarse cortándose las venas.

La abogada pidió que "la anorexia y la bulimia sean tratadas no sólo como trastornos físicos, sino también como trastornos mentales, que generan problemas de comportamiento y familiares y que invalidan la voluntad de los que la padecen, que, aunque controlen su cuerpo, no son conscientes de lo que están haciendo con él".

Fernando Terreiro dijo...

Cuelgo lo anterior para ver que les parece.
Soni tremendo lo de la pedrada.
Un vasito solo

catalino dijo...

Bar Terreiros y Sanchos

Dos señoras pasean con su nieto recién nacido.
-Estoy muy contenta. Su hija es estupenda y es una suerte para mi hijo. Me tranquiliza mucho.
-A mi el sue fillo tamé me gusta pero tiene un defecto, perdone, que no me gusta.
-¡Y eso! ¿Cuál?
- He bon , muy bon, ta sempre en a casa, no es de bares ¡non toma!
( gesto indicativo de beber alcohol), pero... En cuanto tiene unas perras se las gasta en libros ¡Con todos los que tiene!
En el banco rendirían moitos dineriños.


Nota. Al padre de esa gallega, protegiendo a uno de sus hijo en una balasera ajena, un tiro perdido lo mató.
Dejó hijos y ningún caudal.
De cómo esa mujer se calentaba sus pies descalzos de niña...

catalino dijo...

Piedra. Soni hoy en mi planta he visto una piedra. Tipo peladilla de arroyo. Canto rodado. Rotulada asi: Machacador profesional de pastillas. En mi época de ayudante de forense de pueblo me tocó algo así. La suprarrenal era el macguffin para no quedarme KO.

Protactínio dijo...

Hermoso relato, don Fernando. (Por cierto, ¿ha tenido usted algo que ver -muchos años ha- con las Tierras Raras de la Mancha? Tuve un compañero en el colegio que, si mal no recuerdo, se llamaba como usted firma. Aunque puede ser casualidad, claro.)

(Y, ahora, publicidad.)

En mi blog, Chardonnay. Salud.

Fernando Terreiro dijo...

Cat, usted a veces me asombra. Cuenta una anécdota con su gracia particular y después ¡paf! en la nota nos deja caer lo de la balasera, lo de los pies y puntos suspensivos. Y los demás nos quedamos así, suspensivos.
Que no suspensorios que es otra cosa.

soni dijo...

Pues la chica asesinada con la pedrada tenía 30 años y 2 niños.....era de mi cupo....TREMENDO!!!!!! Consternación total....me enteré en el coche por la radio a las 7:30 de la mañana y no daba crédito...triste vida para algunas mujeres.....
Otras somos más afortunadas...aunque nos acusen de cicladores rápidos....a otra cosa mariposa.....
JJ: no tenga miedo que mi hipersensibilidad hoy se resienta...ya voy aprendiendo a hacer caso a unos comentarios sí y a otros no.

soni dijo...

Humor y distancia....
Besitos y como dice Chemina: "despedida y cierre por hoy".....voy pa casa, que hoy ya me he ganado el sueldo....

catalino dijo...

Fer, se los calentaba orinandose encima mientras cuidaba de las vacas de otros en un prado.
La balasera nada tenía que ver con él. En una fiesta un marido engañado o borracho se lió a tiros con todos. Al ver a su hijo cruzó por delante y... ¡mala suerte!
Ya sabe. Un bar. ¡Ah! Me acuerdo de... y luego excurso va, digresión viene, anacoluto que pesco, patinazo ortográfico que doy. Un placer amigos.

mecanikong dijo...

Que conste que soy más de chigre que de café.

Anónimo dijo...

A la sombra del volcán, hice muchas digestiones nocturnas en "El Farolito" de Valladolid. Incluso un suplemento periodístico dedicó un reportaje al bar en el que se incluía una fotografía donde se apreciaba a un (sólo) parroquiano fiel acodado en la barra (era yo, cualquier miércoles del año). ¿Qué ha sido de aquel local?. ¿Y del "Penicilino?:

Ártabro dijo...

No sé si será deformación producida por el sensacionalismo periodístico, pero cuando leo una noticia como la que hoy nos ha colgado Fernando, no puedo evitar la sensación de que el maridaje entre jueces y psiquiatras, cuando es menester y el caso lo requiere, no es muy bien avenido y que, en muchos casos, acaba por producir extravagantes sentencias que suelen resultar escandalosas para la opinión pública. ¿De quién es la culpa? ¿De los Psi? ¿De los jueces? ¿De los Psi y los jueces en comandita? ¿Es mía por no enterarme de nada?