15 de diciembre de 2005

PAJAS


Se atribuye a Onán, ese personaje bíblico que en pleno orgasmo se derramaba en tierra, la ligazón entre el autoerotismo y el pecado.
La masturbación masculina es un hecho aceptado y asimilado con cierta normalidad por nuestra cultura occidental.
Un excelente ejemplo lo encontramos en la otrora provocadora novela autobiográfica "El lamento de Portnoy" de Philip Roth, donde el protagonista construye su vida sexual en torno a su actividad amanuense y autoamatoria. Recuérdese, aussi, al atrabiliario personaje de la película Notting Hill llamado Spike, dedicado en exclusiva, a pelársela.
Pero y ¿y las mujeres? Apenas se habla de pajas femeninas. Todo lo más de pajas "femeninas"... a sus parejas masculinas.
La primera vez que ví a una mujer haciéndose una paja fue en el cine. En la pelicula Mater Amatísima (1980), Victoria Abril se daba un homenaje en medio del durísimo desierto que era su vida. La película la he visto varias veces más por motivos profesionales pero la escena de la masturbación de Victoria continúa llamándome la atención.
Pero sigue siendo un tema difícil de abordar para la mayoría de usuarias. "Sí, nosotras nos masturbamos, aunque somos más discretas que vosotros..." suelen contestar.
Las mujeres han acabado estableciendo un cierto pacto de silencio al respecto.
Pero los estudios más recientes, hablan de que la masturbación femenina es la principal fuente de orgasmos y la más eficaz, entre las mujeres de cualquier edad y estado civil.
Nada parece corresponder con la realidad tan opaca e insonora.Pero es un hecho que esta ahí, claro y rotundo.
Bien, quizás tenga razón RL Stevenson y las mentiras más crueles sean las que se dicen en silencio.
Vaya usted a saber.



PD. Me cuentan que la escritora Aida Castell irrumpió, en el año 2000, con fuerza en el silencio con su novela "El dedo del ángel". Quede constancia.

20 comentarios:

recién llegada dijo...

Muy interesante su reflexión, Sr. Jambrina. Si me permite opinar, diré que a lo mejor se debe a la represora mentalidad judeocristiana y a la consideración de la mujer como parte pasiva en todos los ámbitos de la vida, sexual incluido. Nos enseñan a sentir vergüenza. Y hacerse "pajas" (como usted titula su post, sin eufemismos) está bien visto, e incluso se introduce en las conversaciones cotidianas a propósito de otros temas. Si alguien introdujera en sus conversaciones "hacerse dedos", máxime en labios de una mujer, supondría la inmediata catalogación de ésta como una basta, en el mejor de los casos. Y que el onanismo sea una de las principales fuentes de orgasmo femenino menoscaba el ego masculino. Como dice una amiga mía: "otro gallo nos cantaría si el clítoris saliera en los mapas!!!"

aaxgbnk dijo...

Yo leí ese bodrio de novela, como para morirse. Alguna escenilla de masturbación femenina, un fantasma follador y poca cosa más. Revolucionara por la escasa producción erótica en la literatura actual. Nada más.

martita dijo...

Ay, que me equivocado, ese post era mío. No doy pie con bola, oyes.

James Boswell dijo...

Creo que eso del abuso de las pajas es una indirecta para nosotros, Chema.

James Boswell dijo...

Martita, y ayer por qué no comentó nada. ¿Eh?, ¿eh?, ¿eh?

verse dijo...

No hay nada mejor, que el puntillo de una buena pajiyuela al acostarse...

verse dijo...

Y no crean que lo del calcetin es un mito, no...



lihfn: Uhmm... Aqui los palabros son mas sencillos que en cà Melò...

verse dijo...

Fui yo el que introdujo el gotele en España...

verse otra vez dijo...

Bueno, Jambrina. Feliz Navidad y todo eso... Un abrazo

Rafa71 dijo...

verse, lo del calcetín me suena. Pero es que levantarse a media noche para ir a por papel higiénico en pleno invierno...

Boswell Portnoy dijo...

Coño, Rafa71, ¿y las sábanas? ¿Para qué sirven las sábanas sino?

Mercutio dijo...

Vaya, vaya. Onanismo en grupo, ¿eh?
¡Dispérsense!

TheoSarapo dijo...

Bienvenidos Verse y Mercutio. Y gracias por dejar su semilla derramada en esta tierra.
Recordando pajilluelas me viene a la memoria la mítica manuela que se hacía Jose Luis López Vázquez (Luis José) mirando a Mónica Randall en La Escopeta Nacional (nunca mejor dicho). ¿Recuerdan aquél grito de Saza al descubrirlo? "¡Pero si se la está pelant¡"

Chema Ledo dijo...

Muy bueno lo del calcetín... Juanjo es usted un crack, lo mismo nos habla del extrañamiento, que de Evita Perón que del onanismo.

James, ¿pajillero usted?

Rafa71 dijo...

Para pajas literarias las que no se podía hacer Manuel Vicent en "Tranvía a la Malvarrosa". En tiempos en que la masturbación era pecado, hacerse pajas equivalía a derrota segura del Valencia CF. Casi nada.

Oiga Boswell, no diga guarradas. La sábana nos servía de mantel también.

James Boswell dijo...

"¿Recuerdan aquél grito de Saza al descubrirlo? "¡Pero si se la está pelant¡"

Mejor aún, Juanjo. El cabrón de Saza advertía a los productores: "Oiga, que ahí el hijo del marquess se la está pelando a costa de la señorita, eeeeeh...".
Una escena de maestro Azcona que bien pudiera ser de Boadella.

ventura dijo...

No falla. Diecisiete comentarios cuando aparece el tema del sexo. Para mí, la mejor escena de pajas adolescentes aparece en Amarcord.

Bremaneur dijo...

Si no recuerdo mal, lo que hacía Onán era un coitus interruptus.

TheoSarapo dijo...

Lleva razón, Brema. Y fíjese en lo que dió ese interruptus. Una falta de rigor im-presionante. Onán se derramaba en tierra para no engendrar en Tamar, creo.

Mercutio dijo...

Pues yo recuerdo con especial agrado estético (y no sólo erótico) la que se marca doña Kim viendo diapos en '9 semanas y media'. Y otra, literaria, que cuenta Kundera -creo que en 'El libro de la risa y el olvido', pero puedo equivocarme. También femenina; qué casualidad.

fdqwjlzw: ay, en polaco.