5 de diciembre de 2005

LA VERDAD, ME OBSESIONA

Escrito por Félix de Azúa en su blog:
Diciembre 5, 2005
Decir la verdad
Archivado en: El blog de Félix de Azúa — Administrator @ 7:58 pm
"(...)No de otro modo se experimentan algunos sucesos históricos (derrotas, humillaciones, agravios) basados en hechos demostradamente falsos, pero que siguen viviéndose como emocionalmente verdaderos por los nacionalistas.El establecimiento de una verdad aceptable tropieza con dos obstáculos. El primero, por la izquierda desorientada, presenta la verdad como un puro resultado de los intereses de los poderosos. Por la derecha, en cambio, la verdad sólo puede ser establecida por la tradición y la autoridad.Encontrar una verdad posible es tarea de artistas, científicos y filósofos. Una novela como Demonios, de Dostoievsky, dice la verdad sobre los grupos terroristas actuales. Filósofos como Michael P. Lynch, en su reciente estudio divulgativo La importancia de la verdad (Paidós), ayudan a evitar relativismos y fundamentalismos. Los científicos denuncian a los falsos expertos y los fraudes disfrazados de investigación académica. Una triple alianza.El resto es publicidad."


Poco más puedo añadir al fino texto de Azúa. Quizás estemos ante el inicio de una nueva etapa para muchos campos del saber. Evitar relativismos y fundamentalismos. Me lo apunto en fosforescente , por ver si aprendo, por ver si se me queda algo.
Lo que dudo es que una novela pueda decir la verdad.

6 comentarios:

Jordi Bernal dijo...

Estoy convencido de que una novela puede decir la verdad. La verdad más grande que ha proclamado la novela: la realidad nada tiene que ver con la ficción.

chema ledo dijo...

Efectivamente, amigo Bernal.
La verdad está en la novela. Siempre la novela.

César dijo...

¿La realidad no está embaucada por ficción personal?

benito floro (desde albacete) dijo...

Querido Juanjo, agradezco enórmemente que introduzcas, dentro de tu pequeña parcela, la preocupación sobre lo que es verdadero. Palabra que da casi vergüenza pronunciar, sin que tema uno que lo etiqueten de reaccionario, dogmático o que le griten a la cara: "positivista". Lo moderno sigue siendo ser postmoderno, tan lleno de su relativismo y ecumenismo simpático.
Que lo verdadero es limitado, que toda teoría tiene sus dias contados, a la espera de ser refutada y corregida, y que las observaciones siempre están contamidas por las teorías que las promueven, ya nos lo dejó claro Popper. Pero la capacidad de criticar, razonar para acercanos un poco a lo que es cierto y verdadero no es una ilusión, es siempre relativamente posible.

No sólo en la novela puede haber verdad, también en la poesía (una verdad distinta, claro, más individual), si saber muy bien porqué me he acordado de Pessoa:

No basta abrir la ventana
para ver los campos y el río
No es suficiente no ser ciego
para ver los árboles y las flores.
También es necesario no tener ninguna filosofía.
Con filosofía no hay árboles: sólo hay ideas.
Hay sólo cada uno de nosotros, como un sótano.
Hay sólo ventanas cerrada, y todo el mundo afuera;
y un sueño de que se podría ver si la ventana se abriese,
que nunca es lo que se ve cuando se abre la ventana.
(de Poemas Incojuntos, de Alberto Careiro)

Un abrazo Juanjo, continua estimulando.

Anónimo dijo...

Tal vez no la Verdad, con esas mayúsculas que siempre intimidan. Una novela responde a una pregunta y ¿hay alguna pregunta no válida, no real, no verdadera? Por eso, en mi opinión, participan de la misma verdad que otros textos, escritos o no, con mayores pretensiones. Tal vez, incluso más que muchos, ya que no pretende erigirse como Verdad absoluta; se sabe incompleta.
Un abrazo

TheoSarapo dijo...

Querido anónimo:LO que yo dudo es que sea incompleta. Las novelas se escriben con vocación de Verdad.
la única verdad que acepto es la que arriba reseña el gran J Bernal. Que existe la ficción separada de la realidad.