28 de diciembre de 2005

EXAMEN A CONCIENCIA

¿Por qué escribo? Me pregunto y me preguntan. Poco dado al autonálisis y con una capacidad reflexiva atrófica, me cuesta delimitar razones que justifiquen mi presencia, por ejemplo, en este blog.
Hace unos cinco años que escribo casi a diario y desde entonces apenas si he faltado algún día a la cita para desesperación muchas veces de las personas de mi entorno más íntimo.
Sí puedo decir que el empujón inicial fue, como dicen los locutores radiofónicos nocturnos, un trauma. Una muerte. Empecé a percibir que cada vez que contaba lo que me pasaba, mi intimidad, de manera verbal apenas si encontraba alivio pero que si hacía lo mismo por escrito una cierta serenidad me acompañaba el resto del día.
Lector entusiasta de Carlos Castilla he seguido con interés todo lo que ha escrito sobre el proceso de autoindagación personal que ha culminado con los dos volúmenes de su autobiografía. Concluye el psiquiatra cordobés que ese viaje no le ha servido de terapia aunque sí que le ha servido para ordenar recuerdos y mejorar su vida actual. No estoy de acuerdo. Creo que escribir y sobre todo, tratar por escrito la intimidad de uno mismo es una excelente terapia.Con la distancia, acabo creyendo que lo que ha hecho Castilla es un ejercicio de venganza fría. Y eso, estoy de acuerdo, no aporta ningún alivio. Castilla tiene temas en su biografía demasiado graves como para despacharlos en cuatro páginas. Es más, ha tejido toda una red de silencios alrededor de su vida privada. El sabrá porqué quiere vender tanta disección personal como escritura- verité.
Pero eso ya no me preocupa porque estos días he encontrado declaraciones de un par de grandes escritores Grahan Greene y Bioy Casares que reconocen usar el oficio de escribir como terapia para dominar o amortiguar dolores.
Dice Greene:"ESCRIBIR es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana".
Mucho más sofisticado, autocrítico y elegante es Bioy Casares:
"Yo escribí para que me quisieran: en parte, para sobornar, y también en parte, para ser víctima de un modo interesante. Para levantar un monumento a mi dolor y convertirlo, por medio de la escritura, en un reclamo persuasivo."
No quisiera dejar fuera de esta rueda a uno de los más esforzados sufrientes, E. Cioran, otro fan de la catársis de la escritura: “Escribir, para mí, ha sido una especie de cura. Todo lo que he escrito, lo he hecho por necesidad inmediata, para deshacerme de un estado de ánimo que me resultaba insoportable. He considerado siempre este acto como una especie de terapia. Cada uno de mis escritos es una victoria sobre el desconsuelo”.
Estos tres testimonios son una muestra pero parece que la mayoría de escritores inciden con más o menos intensidad en los mismos términos. Otra cosa es el objeto de esa escritura terapeútica que no tiene porqué ser un diario íntimo ni tiene porqué ser literatura.
Eso, la intimidad y la literatura, son otra historia.

25 comentarios:

soni dijo...

Escribir siempre ha sido una terapia....volvemos a l tema de los diarios.
Yo me siento bien escribiendo, la mayoría de veces lo rompo, pero...ya fue terapeútico.Cualquier actividad creativa, al igual que el deporte nos libera.
Pienso que todos tenemos maneras de liberarnos, salvo los simples,que son los más felices ( y no me tomen a mal lo de "simples": cuán daría yo por ser simple....)
De todas formas luego está el "don": unos lo tienen y otros no. Es como el amor: o hay un "sasasú" o nada que hacer.
Los que no tenemos su don le contestamos ramplonamente.
De todas formas lo fundamental es leer; sin la lectura no hay don de escritura.

heptafon dijo...

Pues efectivamente, escribir puede ser terapéutico. Cuando termino alguna de mis reflexiones por escrito, simplemente, por el hecho de conjurar ciertos fantasmas me siento más relajado, elimino tensiones.
G.Greene escribía esas palabras antes de que hubiese ese poderoso narcótico que es la TV. No es necesario preguntarse qué hace mucha gente que no pinta, ni compone música, ni la interpreta y, por supuesto ni lee ni escribe.

Suscirbo la opinión de Soni. Yo no tengo don, ni siquiera "el Don Apacible", pequeña novela de Sholojov de unas 2000 páginas, con lo que mis comentarios no se acercan a la entrada comentada, pero seguiré escribiendo e intentándolo.

TheoSarapo dijo...

El único don que aprecio se apellida Corleone.
Bueno, y recuperando un vieja anécdota, también recierdo a don drive drunk.

James Boswell dijo...

El post de hoy invita a ChemaLedo a confesarnos los motivos que le llevaron a la compra de la libreta roja.

soni dijo...

Ahí estamos, heptafon....al pie del cañón !!!!.
Esto que hacemos aquí también nos libera....o no?
A seguir. Es bonito compartir reflexiones con ami-desconocidos.

soni dijo...

Sí, sí, Boswell, que cuente Chema Ledo!!!!

Ventura dijo...

Yo creo que la introspección no es una buena terapia. Más bien la infelicidad se encuentra en la incapacidad para disfrutar con lo bueno que nos rodea, incluyendo Cioran, la bahía de Castropol, el vino, Kitano y los que nos rodean, más que en un déficit de conocimiento personal. Las actividades creativas deben ser una aportación hacia los demás, como este blog, de gran éxito por cierto.

recién llegada dijo...

" Le escuché sin interrumpirle, sin dejar tampoco de hojear el libro. Luego le miré, me sonreía, le sonreí, y pensé que debería darle dos besos para agradecerle el detalle, pero no conseguí moverme. Era la misma extraña parálisis de la primera vez, pero no llegué a reconocerla. No tuve tiempo. Cuando él dio un paso hacia mí, mis pies le respondieron acortando la distancia en la misma medida. Cuando extendió los brazos hasta posarlos en mis hombros, mis manos dejaron caer el recetario al suelo. Cuando colocó el razo derecho a la altura de mis omóplatos y rodeó mi cintura con el izquierdo, mis dedos ya se estaban tocando detrás de su nuca. Cuando me besó, le besé, y él me besó, y yo le besé, y me besó, y le besé, y el mundo se hizo líquido, caliente, pequeño, tenía la piel áspera, la lengua dulce, todo era áspero y dulce, y cabía en la frontera simétrica de nuestros labios pegados, que se despegaban a veces, y se volvían a pegar para encontrar otro sabor que era fresco y a la vez ardía, y yo nunca había besado a nadie así, nunca había sentido esa necesidad implacable de besar, y de besar más, de seguir besando, como si me jugara la vida al borde de la boca, como si más allá del cuerpo que abrazaba no existiera nada, como si los brazos que me estrechaban me protegieran de un vacío negro y compacto que codiciaba la fuerza de mis propios brazos. La intimidad tenía un sonido, pero también un tacto, y un gusto especiado, goloso, tan placentero como ningún sabor. Lo sé porque cuando sonó el teléfono, Rober me soltó, se separó de mi con cierta precipitada brusquedad, y yo estaba vestida, y nunca me había sentido tan desnuda como entonces." De "Estaciones de paso" de Almudena Grandes.

TheoSarapo dijo...

Terriblemente bello el texto de A. Grandes. No lo conocía. Parece que es mas placentero leer a Grandes que escucharla.

Chema Ledo dijo...

A James y a Soni:
Juanjo empezó a escribir por un trauma.
Yo me he comprado un cuaderno de pastas rojas, sobre todo para que no sea un cuaderno azul como el del otro, pero a pesar de mis múltiples traumas y de haberles dicho lo contrario para observar su reacción, no he escrito una sola línea. Está en blanco.
A veces en las madrugadas de insomnio me siento, enciendo la luz del flexo y me lo propongo pero nada ni una línea, y mira que pienso en las cosas que pasan y escribo tonterías en los Blogs, pero en el cuaderno nada.
¿Qué me pasa doctores?

He pensado después de leer a Jambrina en ese psiquiatra que nos lo ha dicho todo en unas memorias y por las noches se aleja solo por el Paseo del Prado, triste y solo.

James, ya sabe que usted tiene los mejores ojos de este blog y de los otros también
Soni, estas navidades yo también le voy a regalar un libro o mejor dos.

martita dijo...

El placer de las pequeñas cosas. Cuando se tiene, no se quiere soltar. Se agarra con obstinación.
Chema, y es que es mejor conversar que escribir en solitario.

TheoSarapo dijo...

Chema, me alegro que se nos muestre un poquito, que sabe hacerlo.
Pero vigile que le pase como a Cercas o a Capote y acabe haciendo fiction sobre la faction.
El psiquiatra recorre el Paseo del Prado a solas poeque se desplaza de la RAE de la Lengua a su pisito de Antón Martín. Y el paseo del Prado es el camino mas recto.
¿Triste? No lo creo. Supondría que el monstruo tiene entrañas.

TheoSarapo dijo...

Chema: "vigile que NO le pase como a..".
Lapsus severo.

soni dijo...

Chema, me hacen falta 2 libros, tienes razón...
Lo que te pasa a ti es que eres demasiado introvertido, y, eso es bueno para los que tenemos la suerte de tenerte de amigo,pues sabes escuchar, pero malo para ti...hay que contar las cosas...no a cualquiera, desde luego ( pq te pueden hacer daño), pero sí a esas 3-4 personas que sabes que te entenderán y te darán sabios consejos, nobles cual pastor alemán.
Escribir en un diario de tapas rojas no siempre es fácil; tampoco la noche es el mejor momento. Al menos a mí la tristeza vital me da por las noches..
Yo escribo mañanas de ocio, días particulares en los que no hay nada que hacer...
No sé. Creo que necesito Salud Mental...ya se me va la olla!!!

Mecanikong dijo...

Creo que escribir es exteriorizar un poco los diálogos que uno mantiene con uno mismo. Si escribir sirve de terapia, bendita sea. Pero son más importantes los diálogos con uno mismo, los sinceros. Lo de menos es escribir bien o regular, eso sí, sin faltas. Y después de los diálogos con el espejo, ¡unas copas con los colegas!!!!!

soni dijo...

Toda la razón, Mekanicong...
Primero cuidarse a uno mismo, luego familia y amigoa y luego COPAS

Mecanikong dijo...

"A debida distancia cualquier hombre no es más que un pobre hombre. Por eso la primera obligación de un caballero debe consistir en no dejar que los demás se acerquen a esa distancia y en distraerles echando leña al fuego de su mala reputación."
O.W.

TheoSarapo dijo...

Joder¡¡¡ que se puede esperar de Wilde¡¡ Un salvaje¡¡¡

chema ledo dijo...

Fiction sobre la Faction, eso sí que debe ser malo.
Sonia, no digo que le falten 2 libros, pero las memorias del psiquiatra que camina solo por el Paseo del Prado son de lo mejor que he leído. Ya tiene lectura para el mes de enero.
Gracias, martita.
Este Blog es un éxito y está a punto de dar el salto.

Mecanikong dijo...

Soy como una historia que alguien hubiese contado y que, de tan bien contada, anduviese carnal, pero no mucho, en este mundo novela, en el principio de un capítulo: "en ese momento se podía ver a un hombre avanzar por la calle de....". ¿Qué tengo yo que ver con la vida?
Fernando Pessoa

TheoSarapo dijo...

Mecanikong, eso me ha llegado¡¡¡¡
Esa frase del Libro del desasosiego¡¡¡ Cuánto la he querido¡¡¡

soni dijo...

Agotada....Prometo leer tu libro si lees tú el mío.
Mañana tengo doble jornada: día duro, pero intentaré dar mi ramplona y de propia baja auto estima opinión.
BESOS A TODOS/AS
SONI EN HORAS BAJAS DE TRISTEZA VITAL...
Como dice Scarlett O,Hara: mañana será otro día....

Melò Cucurbitaciet dijo...

No sabía que hubiera cuadernos de "pastas rojas". Si me dice que al abrirlo huele a limpio, se me hace raro. Si hubiese dicho "a nuevo", en fin, podría imaginar como curiosea la bestezuela el desconocido artículo, y, cuando su nariz ha terminado de recorrer su superficie, exhala triunfal:
- "papel"

Pero también llego a pensar que, quizás una sensibilidad exacerbada, una imaginación distingida con un trazo delicado, casi sin querer, ha recordado aquello que le dijeron de su alma blanca e inmaculada, y cuando la pluma iba casi a rasgar el folio blanquísimo, ha añorado una vez más el olor de la limpieza. Inocente.

Chema Ledo dijo...

Hoy en "La Nueva España", sección Cultura por Tino Pertierra:
Para terminar, una recomendación para seguidores de blogs: www.tierralibertad.blogspot.com. Un estimulante blog literario hecho en Asturias por Juanjo Jambrina.Se rige por «tres principios muy simples: libertad, igualdad y fraternidad. Una tierra para que crezcan y maduren ocurrencias, ideas y creencias. ¿Ideas? ¡Ah! ¡Las ideas! Me preocupan sobre todo las ideas de los que se nos enfrentan. Hay que odiarlas todo lo que sea posible para poder respetar a las personas (esto me lo ha dicho un amigo intelectual, o sea, que supongo que será cierto)».

Rafa71 dijo...

Yo llevo un "Cartoné" (voy por el 9º) desde que murió mi padre, hace 15 años. Desde entonces escribo. Cada vez menos y con menor interés todo hay que decirlo. Quizás porque ya no lo necesito tanto como al principio. Lo mejor de ese proceso ha sido comprender las dos o tres cosas básicas para ir por la vida. Salud y respeto (por uno mismo y por los demás, pero sobretodo por uno mismo).