19 de diciembre de 2005

EL ESCRITOR DE DIARIOS

PARA CHEMA LEDO, QUE SE HA COMPRADO UN CUADERNO DE PASTAS ROJAS:

El diario personal vive un cierto auge en parte gracias al boom de Internet. El diario personal existe desde siempre. Desde la antiguedad grecolatina hasta los manuales usados por los fieles católicos como confesionarios íntimos. Un diario personal, que es una aventura.
La diarística está experimentando una gran revolución teórica en los últimos años. No hay más que leer la introducción del último tomo (El jardín de la pólvora) del Salón de Pasos Perdidos del novelista Andrés Trapiello para tener noticias de los tensos debates que se viven en la conceptualización del diario personal.
El propio Trapiello es autor de una interesante recopilación de ensayos titulada El escritor de diarios donde hace un personal recorrido por la historia del diarismo y por los diarios personales más conocidos.
El diario personal es trasunto fiel de la realidad social en la que vive el autor. No puede ser de otra forma. El psiquiatra gijonés Guillermo Rendueles ofrece en su libro " Egolatría" una sugerente perspectiva de la evolución de la moral social a través de los diarios personales.
Cuenta Rendueles que los Diarios de Tolstoi (1870-1894) reflejan la lucha del autor contra la indolencia de la clase social a la que pertenecía; para Tolstoi, sus diarios fueron una especie de tribunal moral que al final de cada jornada le permitía declarar un día como bueno o malo.
Cien años después, los diarios de Pavese (El oficio de vivir, 1979) se limitan a reflejar un balance entre los gozos y los "trabajos que cansan" para acabar concluyendo que la eyaculación precoz es un problema por el que "merece la pena matarse".
Para Rendueles, el tiempo que media entre Tolstoi y Pavese ilustra la transformación de una moral clásica en una dictadura del emotivismo individual: mi yo es mi perspectiva de la realidad y ninguna perspectiva de la realidad es mas totalizadora que otra.
Sea.

16 comentarios:

James Boswell dijo...

Qué duda cabe que uno de los diarios más importantes lo escribí YO. Allí hablé de sublimes mezquindades como la plata (y su escasez) o la necesidad urgente de carne palpitante.

Efectivamente: el indolente Tolstói:

23 de SEPTIEMBRE (1861): "Le escribí una carta a Turguéniev"

Chema Ledo dijo...

Mi cuaderno de pastas rojas está en blanco, me gusta así con sus hojas esperándome con su olor a limpio.Uno tiene miedo de no estar a la altura pero por otra parte dado que nadie lo va a leer no sé cual es la altura que temo.
Desde luego que al leer un día de Tolstoi como el que James nos muestra arriba uno siente un escalofrío, ¡caray una carta a Turguéniev! y yo lo mejor que he hecho hoy ha sido diagnosticar un codo de tenista y dar palmaditas en la espalda con antidepresivos.

Gracias Juanjo por dedicarme una entrada en su diario.

Rafa71 dijo...

Lo dice el protagonista de "diario de un hombre humillado" de Felix de Azúa. "Sólo escriben diarios los solitarios y los fatuos. Yo creo poseer ambas virtudes". Y yo también.

verse dijo...

me gustaria contar todo lo que pasa por mi cabeza, pero no se quedan a dormir. Al vuelo atrapo palabras sin sentido. No me preguntes mañana...

verse dijo...

no se

Bremaneur dijo...

Sr. Jambrina, creo que es en El escritor de diarios, de Trapiello, donde se cuenta una anécdota, no sé si del mismo Tolstoi. Dice Trapiello que éste (¿o era Dostoievski?) llevaba tres diarios: uno para que lo leyera su mujer; otro que escondía con la intención de que su mujer lo encontrara y lo creyera el diario secreto; y un tercero que era el auténtico.

¿Recuerda el caso? ¿Puede confirmarlo? Gracias.

James Boswell dijo...

Chema, para mí (que escribí "Diario londinense") es tan importante su día a día que las cartas entre escritores. A ver si me explico: la importancia histórica de sus anotaciones me parece igual de relevante (a efectos científicos) que la intimidad relatada de un artista. Sus apuntes podrán servir, dentro de unos años, para ilustrar el funcionamiento del sistema sanitario español (por ejemplo). No sé, es mi opinión, pero creo que debe empezar a dejar constancia de su cotidianidad laboral. En fin, es algo que deberíamos hacer todos.

James Boswell dijo...

"es tan importante su día a día como las cartas".

Perdón.

chema ledo dijo...

Me lo pensaré James, si que creo que mis diarios darían que pensar pero mi vergüenza es insuperable.Je,je,je..
Me he pasado por un Blog de una estrella mediática y lo he comparado con este de Jambrina.
El que a Juanjo lo leamos la media docena que escribimos aquí y unas decenas en otro Blog mientras que al otro le oigan cientos de miles en una emisora de ámbito nacional y le lean otros tantos en varios periódicos da una idea de la ignorancia en la que estamos inmersos.
No dejen de visitar:
http://www.ociocritico.com/oc/blogs/politica/

James Boswell dijo...

A la inmensa minoría siempre, Chema.

TheoSarapo dijo...

Sí, querido Bremaneur, se trata de Tolstoi y la anécdota la cuenta Trapiello. El escritor de Manzaneda dudaba por entonces si hacer lo mismo que el "solitario de Yasnaia Poliana", "el hombre que caminaba verstas". La relectura de ese texto de Trapiello me ha causado¡ay, qué malo es saber¡ cierto dolor.

TheoSarapo dijo...

Gracias, Chema.
Ciertas cosas son mejor así. Escasas a propósito.

TheoSarapo dijo...

Como dicen que dijo Evita aunque nunca lo dijo: "Volveré. Y seremos millones".

James Boswell dijo...

Perdonen, pero creo que me he perdido. ¿Quién es el otro al que tanta gente lee?

Mercutio dijo...

Joder, pero ¿cuántos añitos tiene Fernando Jáuregui? Qué página penosa. No cabe la comparación, Chema. Si 'eso' es un blog, esto es otra cosa.

Cada vez mejor, DeeJay J. Aplausos.

heptafon dijo...

Esto si es un blog de calidad. El mio es un alivio para sarpullidos.

Saludos.

PD. Qué comentarios tan educados...