26 de diciembre de 2005

ARGENTINA (V): SEXTO PISO

EL tango, esa languidez. El tango, esa letanía. El tango actual era, según Manolo Vázquez Montalbán, Adriana Varela. En Buenos Aires para hablar de tango hay que saber o callarse. No se admiten medias tintas. A la Varela se la adora y se la teme. Por eso algunos camorristas dicen que no es buena "porque el tango hay que cantarlo y no hablarlo". Hay que tener cuidado con estos integristas porque te acaban comiendo la cabeza y recordando que el tango hablado lo puso de moda "Polaco" Goyeneche cuando ya no podía con el bofe y la garganta se le llenaba de arena. Y que la que CANTA bien el tango se llama María Graña. Y te compras un disco encandilador de María Graña y al cuarto de hora estás maldiciendo al taxonomista y pidiendo por favor y de rodillas a la Varela que se deje caer por algún boliche.
En medio, te colocan a Susana Rinaldi. La Rinaldi tiene una cierta leyenda negra. Al parecer, es ... y eso ha frenado su expansión. Y vive en París desde hace muchos años. Otro freno.
Me interesó Rinaldi porque de Varela te habla todo San Telmo y las disquerías de Corrientes venden docenas de versiones de sus grandes éxitos.
Rinaldi empezó muy joven. En 1967 ya era una destacada actriz. Y se pasó al tango. Y no le quedó más remedio que situarse en los márgenes, en los espacios que le dejaba libres Adriana Varela. Y allí creció y maduró.
A principios de la década de los 70, Susana Rinaldi alcanzó su máximo esplendor en Buenos Aires. Recuperó tangos perdidos, algunos con letras algo comprometidas. Por ejemplo, le debemos el rescate de Sexto Piso, de Homero Expósito, compositor excelente pero no demasiado conocido.
"Sexto piso" es a la Tana Rinaldi lo que la "Balada para un loco" es para la Varela. El ADN.
"Sexto piso" se me metió en el cuerpo porque llegó con folletín adjunto.
Pongamos una esquina entre Callao y Santafé. Pongamos un café cantante. O sea, un cabaret donde se anuncia la Rinaldi desde hace meses. No hay billetes. Pongamos un joven político uruguayo que anda exiliado por Buenos Aires con la cabeza a sueldo. El político no cree en los vuelos del cóndor que le anuncian sus compatriotas y amigos. El hombre tiene buena planta, es elegante y cautivador, arrogante, que es como le gusta a las mujeres bonaerenses recordar a Bioy Casares.Decíamos que el joven político uruguayo no conoce el miedo o tiene demasiado como para reconocerlo entre la barahúnda de angustias de aquellos tiempos. Diremos que se asoma todas las noches al cabaret. Diremos que se sienta todas las noches en primera fila, en un lateral oscuro y en una mesa a solas. Diremos que al acabar el repertorio habitual de la Tana Rinaldi, nuestro hombre le susurra: "Vieja, Sexto Piso, por favor". Y la Tana, a ciegas, fijándose en la oscuridad tamizada por el humo de los cigarrillos le contesta: "Viejo, ¿sós vos? pues va para vós".
Hasta que un día el cóndor clavó sus garras en la nuca del joven del que nunca más se supo y la Tana Rinaldi dejó de hacer ese bis porque ya nadie se lo pedía. Nadie se atrevía a suplantar a aquella voz que surgía de las sombras para desaparecer hasta el día siguiente. Nadie supo nunca nada.
Pero para entonces el joven uruguayo ya le había contado a muchos de sus amigos lo que era la felicidad: SEXTO PISO y la Tana Rinaldi.

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SEXTO PISO
Letra de Homero Expósito
Musica de Roberto Nievas Bianco
Compuesto en 1955

Ventanal, ventanal de un sexto piso,
vos perdida, yo sumiso
y esta herida que hace mal...
Ventanal, y los hombres todos chicos
y los pobres y los ricos
todos chicos por igaul...
Allí abajo se revuelven como hormigas:
mucha fatiga, pero mucha cuesta el pan.
Ventanal donde un lente permanente
televisa mi dolor por la ciudad.

Solo,
sin tu amor, tirado y solo
vuelo
por las nubes del desvelo.
Ay! Qué amarga sensación
ver que este infierno fue el balcón
de un sexto cielo!
No! No hay más remedio que vivir
así apretado y pisoteado como en el suelo.
Si tristeza
da al mediocre la pobreza,
cómo habrás sufrido vos!
Vos, que tenés la misma altura que el montón!

Ya no estás, ni es posible que te halle...
Duele tanto tanta calle,
tanta gente y tanto mal,
que andarás con los sueños a destajo,
como todos, río abajo,
por la vida que se va.
No hay estómago que aguante este desprecio
ni tiene precio que se tenga que aguantar...
Ventanal, y esta pena que envenena,
ya cansado de vivir y de esperar.



PD. Homero Expósito es más conocido por otro tango, titulado "Naranjo en flor", que portavoceó con gran éxito "Polaco" Goyeneche.

6 comentarios:

soni dijo...

" Naranjo en flor":
"
Era más blanda que el agua, que el agua blanda; Era más fresca que le río, naranjo en flor.
Y en esa calle de estío, callé perdida,
dejó un pedazo de vida,
y se marchó...
Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir...
y al fin andar sin pensamientos,
perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor, que se escaparon en el viento....
Después, qué importa del después,
toda mi vida será ayer, que se detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud, que me ha dejado acobardado....como un pájaro sin luz..
Qué le habrán hecho mis manos,
Qué le habran hecho,
para dejarme en el pecho, tanto dolor,
dolor de vieja arboleda, canción de esquina, con un pedazo de vida...naranjo en flor...
Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir,
y al fin andar sin pensamientos, perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor,
que se escaparon en el viento...
Después,
qué importa del después,
toda mi vida será ayer, que se detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud, que me ha dejado acobardado...como un pájaro sin luz... sin luzzzzz"

Me encanta....y eso que falta la voz, la palabra y la música.
Hoy paso la consulta de la tarde y debería estar estudiado un coñazin de artículo en inglés...pero Jambrina, ha conseguido usted ponerme melancólica...en fin, como dice el tango, mejor andar sin pensamientos....y seguir chapando.

Creo que usted, aunque me consta que es un gran profesional erró su camino: en realidad es un humanista.

heptafon dijo...

Ser profesional de la medicina no es excluyente con ser un humanista. Es más, ambos aspectos deberían estar siempre unidos.

soni dijo...

Heptafón: tiene usted razón....lo malo es que la mayoría rozamos la vulgaridad de palabra, y nos encanta saber que hay más allá del astrágalo...
En mi caso mi mente es mas viva que mi palabra, po eso agradezco tener colegas así, que le devuelven a uno al mundo.
Oh, la música y la lectura....quén pudiera dedicarse por vida...
Les dejo, entro las 14:00 y todo sin hacer.
Si tengo tiempo esta tarde les leo.

Chema Ledo dijo...

Muy bien Jambrina. Cuanto nos está enseñando de la Argentina en este su Blog.

Chema Ledo dijo...

Jambrina es un humanista de verdad,
este año correrá la San Silvestre.

theo sarapo dijo...

Crónica de la presentación de Ciutadans de Catalunya en Arenys de Mar( por Jordi Bernal)

2 + 2 = 4
Con mano trémula el muchacho espigado me entrega una de las hojas del fajo que lleva bajo el brazo. En el gesto intuyo la bandera española que encabeza el panfleto. Le doy las gracias y su mudez queda suspendida en el frío claroscuro del patio. El muchacho espigado sigue con sus tareas propagandísticas y yo, impelido tanto por la curiosidad como por la cortesía, me sumerjo en la lectura. Efectivamente, la bandera española encabeza el pasquín. Española con toro bravo, no se crean. Flanqueada por sendas efigies de Boadella y Lerroux. A la diestra el político. A la izquierda el autor teatral, of course. Me fijo primero en el rostro de Lerroux. Las facciones rotundas, una mirada que no pierde su severidad pese al ligero amago de sonrisa (“sonría por favor”, debió de decirle el retratista) y el bigote enhiesto, de esos cuyo portador acaricia satisfecho con los dedos a cada frase triunfal, definitiva, retrepando de puntillas y sacando pecho, entre los aplausos de la concurrencia. Muy distinto el posado de Boadella. Parapetado tras un capote, el gesto irónico invita al objetivo (y por tanto al espectador) al juego de amagos y envestidas. Hay una fingida alerta en el enarcado de cejas, una chulería socarrona en la mirada que acompaña al rictus de la defensa hiperbólica, teatral, desafiante por cachonda. Nada nuevo en el tremendista escrito. La enésima defensa del pueblo oprimido. La fatiga. El frío. El sopor. Y el muchacho espigado con su labor pertinaz de concienciación. Estaría tentado de invitarle al cálido interior de alguna cafetería amplia, limpia y bien iluminada, si no fuera porque Roger Corcho se me adelanta y le propone exponer sus quejas democráticamente en la sala de actos del edificio Calisay durante el turno de preguntas. No sé si por la amabilidad de Roger o por su excelente catalán, el muchacho espigado muestra sorpresa y balbucea prisas para excusarse. Y mañana cómo decirles a los maulets que los asistentes cogieron el panfleto tranquilamente, cómo contarles que todos eran ciudadanos corrientes y que las camisas azules brillaron por su ausencia. “Collons, collons, si les digo la verdad -me lo imaginé atribulado y aterido de vuelta a casa- me llamarán fascista, ¡a mí!”

Pero vayamos al interior, que aquí fuera hace frío. Entre el calor humano de los doscientos asistentes congregados en la sala desbordada y embutido entre dos señores de adusta presencia (y eso que de señoritas guapas haberlas, habíalas, pero no se puede tener todo en esta vida) fui tomando notas dispersas de los parlamentos de Félix Pérez Romera y Arcadi Espada. Se refirió Pérez Romera a la subordinación de cualquier elemento de bienestar en la sociedad catalana a lo que los políticos nacionalistas han bautizado como “proceso de construcción nacional”. Poco importan los altos índices de fracaso escolar si éstos se producen en lengua catalana o se valora más, en sanidad, que un informe médico esté escrito en catalán que atajar los problemas del sector como pueden ser las listas de espera. Son los ejemplos que Pérez Romera utilizó para subrayar la obsesión identitaria de la política catalana. También constató la situación de orfandad en la representación parlamentaria para un gran número de la ciudadanía catalana. Por una parte encontramos el PUC (Partido Unificado de Cataluña) integrado por PSC, CIU, ERC, IC y que tiene en el nacionalismo el eje central de su acción política. Por otra parte, el PP, que sigue enquistado en unos planteamientos de derechas y cuya oposición al actual gobierno es más bien ambigua y blanda. Caso paradigmático de la inexistencia de una oposición real al poder nacionalista fue el llamado 3 %. La denuncia de corrupción se entiende como una traición a ese “proceso de construcción nacional”. Pérez Romera se preguntó perplejo cómo, después de 25 años de democracia, se había llegado a esta situación. Pero, más allá de la retórica, afirmó que la adhesión de 6000 personas a Ciutadans de Catalunya hacía posible la creación de un nuevo partido político. Para ello, avanzó que a finales de febrero se programará un acto abierto a todos los ciudadanos interesados y que significará el disparo de salida para el proceso constituyente de la nueva formación política, cuyo congreso se celebrará, en principio, entre los meses de abril y mayo. Además, el movimiento ciudadano no para de crecer y cada vez son más las agrupaciones vecinales de pueblos y ciudades que se suman a las propuestas de Ciutadans.
“Desbordamiento de las expectativas después de 6 meses”, apuntó Arcadi Espada resaltando la cordialidad y la masiva presencia de público que habían encontrado en todos los actos de Ciutadans de Catalunya. Quiso dejar constancia de los motivos personales e intransferibles que le llevaron a firmar el Manifest. Aunque básicamente se centró en uno: su condición de “españolista”. Como es habitual en el discurso de Arcadi Espada el enunciado coincide con una aparente provocación. Sin embargo el claro y cabal sistema argumentativo se encarga de evidenciar que la provocación sólo es fruto del constreñido ideario nacionalista. Así pues, si declarase “catalanista” en el ámbito político y moral aporta un prurito de honorabilidad y señorío, el hecho de definirse como “españolista” es entendido como una muestra “de auto-odio”. Espada apeló a su condición de charnego de “pata negra” (o sea de madre catalana y padre andaluz) para vindicar los lazos sentimentales con España. Según el estudio demográfico de la profesora Anna Cabré (“aunque sea nacionalista es rigurosa”, aclaró), sin inmigrantes españoles, Cataluña tendría actualmente 2.700.000 habitantes. O sea menos de la mitad. De ahí que la realidad no coincida con el paisaje de pureza fantaseado por los nacionalistas. En la línea del pragmatismo planiano, el periodista dejó claro que España es un buen negocio para Cataluña. Tanto político como económico. La conciencia de la unidad de mercado, por ejemplo, habría impedido el “estúpido” boicot puesto que se trataba de boicotear productos españoles. De ahí que “la unidad de mercado no sea nada sin la unidad de afectos”: los ciudadanos catalanes no sólo trabajan por la prosperidad de Cataluña, sino que también quieren ayudar a las demás comunidades españolas, donde la mayoría mantiene lazos familiares. En la pormenorizada explicación, Espada aludió a la lengua y la cultura catalanas. Dijo que la cultura española es más importante que la catalana, entre otras cosas porque la primera incluye a la segunda. Del apartado lingüístico resaltó la convivencia fértil y tranquila del catalán y el castellano entre los ciudadanos, pero denunció los abusos políticos tales como las Oficinas de Garantías Lingüísticas o el tratamiento privilegiado del catalán en el proyecto de nuevo Estatuto. Entre los excesos del texto, resaltó la condición de lengua propia del catalán, mientras que el español pasa a formar parte de las lenguas de prestado junto al árabe o al chino. Como anécdota tragicómica, apuntó que, en el proyecto estatutario corregido por el gobierno central, se mantiene el rango de lengua oficial para el aranés, con lo cual todo ciudadano catalán tendrá el derecho y la obligación de conocerlo. En todo caso, reconoció el convencimiento de que el Estatut no llegará a aprobarse, dado que se trata de un “infame atentado” contra el Estado de derecho. Planeó en el discurso de Espada la lectura de 1984 de Orwell. Como en esa novela –explicó-, hoy en Cataluña dos más dos suman cinco y ha llegado la hora de que vuelvan a sumar cuatro. También se refirió al “Ministerio de la Verdad” de la novela para definir la iniciativa parlamentaria del CAC, un órgano que, como periodista, le producía vergüenza gremial.

El turno de preguntas se centró en las posibles líneas ideológicas del partido, en los pilares programáticos, en la situación decadente de los partidos tradicionales en Cataluña. A este respecto, Pérez Romera aludió a una encuesta interna realizada por el PSC que daría tres diputados a la formación Ciutadans de Catalunya si ésta se presentara en las próximas elecciones autonómicas. El hervor político se evidenció en la participación del público y su convicción por ponerse manos a la obra inmediatamente. Todo había salido a pedir de boca, que diría un cursi. Incluso el dispositivo policial esta vez hizo bien su trabajo. En la calle, media docena de Maulets extendían sus esteladas. Entre la oscuridad y el frío parecían más tristes que de costumbre.

JORDI BERNAL