27 de noviembre de 2005

RODOLFO WALSH (I)

El llamado periodismo "moderno" arranca con la obra "Operación Masacre" que Rodolfo Walsh publicó en 1957. Le siguieron "El Caso Satanowsky" y ¿Quién mató a Rosendo?
El 25 de Marzo de de 1976, Walsh se propuso distribuir por los buzones de Buenos Aires la "Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar argentina" documento implacable contra los desmanes de la dictadura argentina.
El mismo día que empezó a repartir la carta fue interceptado por un grupo de militares de la ESMA. Walsh se resistió al secuestro y logró herir a uno de sus captores. Pero el enfrentamiento fue desigual. Lo asesinaron en plena calle. Tenía 50 años.
Su cuerpo fue exhibido en la ESMA como botín de guerra y nunca fue devuelto a los familiares. Desde aquel día integra la lista de los 30000 desaparecidos argentinos.
Hoy, EP, publica ésto:



¿Quién mató a Rodolfo Walsh?
Detenido en Madrid un miembro del comando que asesinó al periodista argentino
ERNESTO EKAIZER - Madrid
EL PAÍS - España - 27-11-2005


El pasado jueves, 24, el ex sargento de la Policía Federal argentina Juan Carlos Fotea fue detenido en Madrid, en cumplimiento de una orden internacional de busca y captura cursada por el juez federal argentino Sergio Torres a través de Interpol. Llevado ante la Audiencia Nacional, el juez Fernando Andreu hizo el trámite preceptivo en los arrestos para extradición. El acusado dijo:
-Soy inocente. Yo cumplí con mi deber y no quiero ser extraditado a Argentina.
El 24 de marzo de 1977 se cumplía un año del golpe militar. El periodista y escritor Rodolfo Walsh, de 50 años, terminó esa noche de redactar la última copia de un documento en su máquina de escribir portátil marca Olympia. Era la Carta abierta a la dictadura militar. Walsh, miembro de la organización guerrillera Montoneros, la firmaba a pie de página.
"Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados, son la cifra desnuda de ese terror. Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio..."
Al día siguiente, 25 de marzo, Walsh y su esposa, Lilia Ferreyra, salieron de su casa clandestina de San Vicente, a 45 kilómetros de Buenos Aires, y se despidieron sobre el mediodía nada más llegar en tren a la capital. Walsh iba con un maletín con cinco copias de la carta para entregar en varios encuentros. Dentro también había una pistola Walther PPK calibre 22.
Su primer interlocutor la recogería en mano, mientras Walsh caminaría por la céntrica calle de San Juan, entre Sarandí y Entre Ríos, en el sur de la capital.Pero era una ratonera. Su contacto había sido quebrado por la tortura en la tétrica Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). El llamado Grupo de Tareas 3.3, integrado por varias fuerzas de seguridad, preparó una emboscada con decenas de agentes de paisano, armados con metralletas.
Walsh intentó escapar. Una ráfaga le acribilló. El comando se lo llevó a la ESMA. Aunque nunca apareció, algunos de los detenidos en dicho campo han declarado que vieron su cuerpo. El torso estaba casi cortado en diagonal por el tremendo impacto de las balas.
En octubre pasado, 29 años después del crimen, el juez Sergio Torres ordenó la detención de 18 ex oficiales y miembros del Grupo de Tareas 3.3 que participaron en la operación. Entre ellos figuraba Juan Carlos Fotea.
Quizá no lo supiera, quién sabe, cuando el jueves pasado declaró Fotea que no quiere ser extraditado. Pero el hecho es que el 7 de julio de 1998, el juez Baltasar Garzón le declaró imputado por su participación en el grupo que secuestró a la ciudadana argentina María Milia de Pirles que hoy reside en Alicante, España, y a otras personas. Lo tiene Fotea, pues, difícil por partida doble: se enfrenta a su más que segura extradición, y, al tiempo deberá declarar en la causa española en el juzgado número 5 de la Audiencia Nacional.
Walsh fue un periodista muy conocido en la Argentina de los años sesenta y setenta. Sus investigaciones se plasmaron en varios libros. Los títulos de algunos de ellos -Operación Masacre o ¿Quién mató a Rosendo?, entre otros, sobre la violencia política en Argentina- fueron premonitorios.
En el prólogo de una de sus obras, en 1969, Walsh escribió: "Si alguien quiere leer este libro como una simple novela policial, es cosa suya. Yo no creo que un episodio tan complejo como la masacre de Avellaneda [el asesinato del sindicalista y matón Rosendo García, y de los activistas obreros del metal Domingo Blajaquis y Juan Zalazar, tras un tiroteo en la cafetería La Real] ocurra por casualidad...".
La justicia argentina trata hoy, precisamente, de responder a la pregunta ¿Quién mató a Rodolfo?

1 comentarios:

procopio dijo...

"Cartas marruecas", las leí en el bachillerato. Hay una buena crítica a los "proyectistas" del "modelo territorial" de ESpaña, por decirlo como en nuestros días. Que si geométrica, que si cuadrada, que si cuántica, que si circular, que si central o periférica.

Cadalso lo coloca Onaindia, sin embargo, en la tradición constituyente de la democracia española, a su derecha (la parte que hoy ocupan los socialistas y los nacionalistas). Bueno, un saludo de uno que defiende la idea de España.

Por el veneno.