1 de mayo de 2013

Adiós... a las penas de Abril

Bueno, que llegó el momento de cerrar esta Tierra. Pero nos vamos cerca, a la playa de aquí al lado.
Es un cambio de domicilio, una redecoración para seguir haciendo un poco lo mismo pero luciendo otros colores. A partir de ahora estaremos en: losdiasdelaplaya.blogspot.com.es
Nos vemos, pues. No se pierdan la tercera parte de esta atractiva historia.






28 de abril de 2013

Caricias y metralla

Me cae bien Caballero Bonald. Y me gusta como escribe. Me parece un tipo auténtico, sincero y divertido. Le cuento entre los escritores capaces de dar un discurso serio riéndose de sí mismo, lo que es el colmo del virtuosismo. Pero me ha decepcionado mucho su discurso del Premio Cervantes porque ha acabado haciendo el saramago. Él, que se pasea tan chulo a diario por la playa de Sanlúcar y que casi siempre ha ido por libre. Al final ha cedido a los influjos de la manada. Leo la entrevista con Pérez Azaústre y se me caen los palos del sombrajo.  La palabra más que suplantar la realidad, la recrea. El realismo, la copia, es desfigurar la literatura. La literatura es una interpretación.  Y yo me pregunto: "¿En qué mundo vive este hombre? ¿Acaso piensa que esa percepción hiperestetizante de la poesía puede servir en la vida? ¿Qué idea del hombre lo sustenta? ¿Qué piensa Caballero de la naturaleza humana? Creo que era Horacio quien exigía al que quisiera ser novelista que sus obras se parecieran lo más posible a la realidad narrada. Sería por no decir mentiras o por no vivir en Babia.

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Sé que me va a reñir el amigo Bernal pero a mí me parece que Jacinto Antón se desliza de vez en cuando con alguna salida de pata de banco que afea mucho su trabajada estampa. Leo su entrevista con Lawrence Rees a propósito de su libro sobre Hitler. "El secreto de Hitler era el odio", sentencian Antón y Rees a cuatro manos. Mira tú, 60 años biografiando a Hitler y llamándole paranoico y resulta que el problema era que odiaba mucho. Y siguen a capella: Como persona, señala Rees, Hitler era bastante lamentable. Un tipo psíquicamente “muy dañado”, incapaz de amistades y afectos verdaderos, bañado en odio y prejuicios. “Solitario y con una visión de la vida como lucha y de los seres humanos como animales". Pero tenía carisma. "Solemos creer que el carisma es un valor positivo, pero lo pueden poseer personas despreciables", reflexiona.
¡Ay amigo! ¿Te creías tú que Hitler hizo lo que hizo por la fuerza? No hombre, no. Se apoyó mucho en el carisma. Ahora bien, aquí hay un recio problema conceptual. ¿Cómo puede tener un importante magnetismo personal para las masas un ser tan despreciable, tan abominable? Hay algo que no encaja en la tesis de Rees, habrá que leerle con calma. Hay otro problema. Y es que Antón no ve dislate alguno en el discurso del ingles y se come la empanada.

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Gracia Querejeta ha ganado en Málaga con esta película sobre la adolescencia (decir conflictiva es una redundancia) . 


16 de abril de 2013

Surmenages

Cuatro días seguidos con sol. Tal vez desde Octubre no teníamos una racha así. Llegar la luz e irse las ganas de hacer cosas es todo uno. El ganduleo, el gañaneo, el zureo... Inventos varios para no hacer nada. Y no digamos ponerme a escribir. Ahí ya la sequía es total. Pesan los dedos y faltan las ideas. Todo lo que se me ocurre me parece impostado y fraudulento. Mas aún de lo habitual. Me dedico a huronear un poco por columnas ajenas y tampoco parece que haya nada demasiado deslumbrante. Pocas novedades. El jovenzuelo atolondrado que quiere ser tan facha como Ruano en un cuarto de hora, la chavalita resultona y pizpireta que se divierte tonteando con glorias seniles o el reputado escritor que sustituye el agua, los azucarillos y el aguardiente por el bocata de calamares. Pero el tonto local, el más celebrado imbécil, resulta que entretiene a sus epígonos con un bollo suizo, de los de raya de azúcar enmedio.
Antiguamente, hace unos 30 años, a esto que me pasa a mí ahora, a esta indolencia irritada, se le llamaba "surmenage" y tenía un tratamiento: Gamalate B6 y Fosglutén, que iban como la seda. Ya no hacen pastillas como las de antes. Maldita industria farmaceútica... ¡Donde estén unas buenas hierbas!


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Entre las diversas tonterías derivadas del Efecto Werther, aquel que llevó a miles?, cientos?, decenas? unos cuantos? de jóvenes alemanes al suicidio tras una ruptura amorosa está la bonita canción húngara titulada "Gloomy Sunday". Cuenta la Wikipedia que es una poesía tan triste y desolada que en cuanto la escuchaba algún amante despechado en Budapest tiraba de frente para el Danubio...Lo que yo no sabía era que la glacial Bjork la hubiese convertido en un himno a la alegría.



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Cortesías Espada:
«Panecillos calientes con trufa, vieiras con trufa, langostinos abiertos por la mitad, pastas con trufa, risotto..., nos sirven los platos más finos, uno detrás de otro, a una velocidad extravagante. Me dice, prueba, prueba esto, fabuloso, maravilloso, yo, que conozco todo, te digo que no hay otro sitio así en Francia, ¡eh, escuchad! ¡Llevo a Yasmina Reza a La Petite Maison, le sirven un bocadillo de trufas y ella dice está buena esta tapenade!

Nicolás Sarkozy en El alba la tarde o la noche, Yasmina Reza, febrero 2008 (Pág. 118)





7 de abril de 2013

Psiquiatra Pessoa

Nos llega vía El Acantilado, una nueva versión del Libro del Desasosiego con lo que Terreiro puede dar unas cuantas volteretas de placer ahora que ya no hay peligro de que el Pisuerga le deje sin casa y sin enseres. Además se adjuntan los escritos de Pessoa sobre psiquiatría y sobre psicopatología. Pessoa, gran neurótico, dijo que su gran ilusión era haberse convertido en psiquiatra. No lo hizo pero parece que a juzgar por los textos su competencia en el tema está fuera de dudas. Sigue insistiendo en que es necesaria cierta dosis de locura para ser un genio. Lo que no creemos bajo ningún concepto.

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La imagen en el café era muy tierna. Una jovenzuela, de las que hoy llaman becaria, adulaba  al gran novelista que ya no cumplirá los 55 años. El hombre se mostraba satisfechísimo, con una vitalidad y una iniciativa que yo no le suponía. El escritor lleva varios años separado de su mujer y de sus hijos con los que mantiene una relación cordial y en los últimos tiempos se le han conocido algunas aventurillas, casi siempre admiradoras a las que recluta en esas largas sesiones de firmas de ejemplares a las que las editoriales someten a sus figuras. El escritor ha tomado una galleta para untarla de mantequilla pero cuando va a dar la primera dentellada, ella le recrimina desde el otro lado de la mesa con una sonrisa pícara y le señala la incipiente barriga que luce nuestro ídolo. El hombre devuelve los trastos a la mesa y la mira embobado. Ella, de media melena morena, envuelta en un chal de seda muy roja, se levanta para ir al aseo pero al pasar al lado de su pareja ( el autor, el autor¡¡) éste le recorre con el dedo índice toda la pierna acariciándola por encima del ceñido pantalón de cuero de color toffee que luce la joven amada.
No sé si el lenguaje se inventó para seducir a las mujeres pero con la novela me temo que así fuera. La histeria, necesita para sobrevivir de un mundo de fantasía. Esos mundos que solo los novelistas son capaces de diseñar, unos mejor que otros. Y el novelista necesita esa seducción que le ofrece la histeria para seguir creando, para seguir viviendo. ¿Qué no haría yo por esa alma tan joven? se pregunta el narrador. Y vuelta a escribir. Vargas Llosa ha sido el autor que mas ha trabajado esta hipótesis entre histeria (él lo llama amor) y literatura. Vargas Llosa se ha estimulado con todo tipo de señoras: tías, madrastra, primas y hasta niñas malas. Pero ahí lo tienen, con su edad, tan bien conservado y trabajando duro cada mañana. Esperando una voz femenina que le diga : "Mario, levántate y anda.".
Larga vida a la novela. Y a la histeria.


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A propósito del buen libro de Espada sobre los héroes de la Embajada española de Budapest en 1944. Son recurrentes los comentarios de que España tiene un problema con la memoria. Y el trato dado al franquismo por los propios franquistas es un ejemplo. Muchos se avergüenzan de aquellos años sin tener motivos para hacerlo (?), dicen los críticos amigos.
No sé. Yo creo que el problema no está en la memoria. El problema está en la condición moral bajo la que funciona la memoria. Como sucede con cualquier acto de nuestro pasado algunos nos gustan mas y otros menos pero la memoria funciona, ¡vaya sin funciona! El problema está en la integridad, en la responsabilidad, en la coherencia de las personas. Palabras que resuenan muy lejanas en este mundo de Zeligs que nos toca vivir.

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Adiós a Bigas Luna...y Tetas.

30 de marzo de 2013

Milonga del sábado

Cuando Dante Alighieri tenía 8 años se enamoró de una niña de 9 años de edad llamada Beatriz de Portinari. En La Divina Comedia, Dante convierte a Beatriz, a su amor platónico por ella, en la fuente principal de su inspiración literaria. Muchos años después, el poeta Stephane Mallarmé perdió a su hijo pequeño Anatole a los nueve años de edad a causa de una enfermedad reumática que también padecía el padre. Mallarmé, que poco antes había superado una cruel crisis nerviosa, inició una fase de gran producción literaria a la par que un terrible recorrido escoltado por las drogas y el alcohol. "La destrucción fue mi Beatriz" dejó escrito Mallarmé, remedando a Dante. Esta frase se la grabó en el pecho a sangre y fuego el poeta Leopoldo María Panero, icono del malditismo local. No es de extrañar pues el prestigio del que aún siguen gozando ciertas conductas autodestructivas en el mundo de la creación artística. Con todo, poco o nada bueno ha salido del consumo de drogas o del alcoholismo. Aunque lo diga Faulkner. Por eso Leopoldo María se ha entregado a la Pepsicola, como el loco detective de Eduardo Mendoza

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Antonio Muñoz Molina, en Babelia.  O por qué la socialdemocracia no es una exclusiva socialista.

En la izquierda, cualquier crítica del estado actual de la educación activa como un anticuerpo la acusación de nostalgia del franquismo. La derecha se ríe con esa sonrisa cínica del ministro de Educación: ellos van a lo suyo, a desmantelar lo público y favorecer los intereses privados y el dominio de la Iglesia, y en cualquier caso siempre tienen medios para costear estudios de élite y másteres a sus hijos. 

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Gran retratista de la inquietante normalidad de la burguesía estadounidense, escribe Andrea Aguilar para sostener su entrevista con Anne Tyler, novelista y viuda del psiquiatra y novelista Modarresi. Y luego va y titula: "La excéntrica clase media"...


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20 de marzo de 2013

Almas confederadas



"El doctor Cardoso llamó a la camarera y pidió dos macedonias de fruta sin azúcar y sin helado.
Quisiera hacerle una pregunta, dijo el doctor Cardoso, ¿conoce usted los médecins-philosophes?
No, admitió Pereira, no los conozco, ¿quiénes son?
Los más importantes son Théodule Ribot y Pierre Janet, dijo el doctor Cardoso, fueron sus obras lo que estudié en París, son médicos y psicólogos, pero también filósofos, propugnan una teoría que me parece interesante, la de la confederación de las almas.
Explíqueme esa teoría, dijo Pereira.
Pues bien, dijo el doctor Cardoso, creer que somos «uno» que tiene existencia por sí mismo, desligado de la inconmensurable pluralidad de los propios yoes, representa una ilusión, por lo demás ingenua, de la tradición cristiana de un alma única; el doctor Ribot y el doctor Janet ven la personalidad como una confederación de varias almas, porque nosotros tenemos varias almas dentro de nosotros, ¿comprende?, una confederación que se pone bajo el control de un yo hegemónico. -El doctor Cardoso hizo una breve pausa y después continuó.- Lo que llamamos la norma, o nuestro ser, o la normalidad, es sólo un resultado, no una premisa, y depende del control de un yo hegemónico que se ha impuesto en la confederación de nuestras almas; en el caso de que surja otro yo, más fuerte y más potente, este yo destrona al yo hegemónico y ocupa su lugar, pasando a dirigir la cohorte de las almas, mejor dicho, la confederación, y su predominio se mantiene hasta que es destronado a su vez por otro yo hegemónico, sea por un ataque directo, sea por una paciente erosión. Tal vez, concluyó el doctor Cardoso, tras una paciente erosión haya un yo hegemónico que esté ocupando el liderazgo de la confederación de sus almas, señor Pereira, y usted no puede hacer nada, tan sólo puede, eventualmente, apoyarlo.

A FECHA DE HOY UN SERVIDOR NO SABE DE DONDE PUDO HABER SACADO EL NOVELISTA ANTONIO TABUCCHI ESTE FRAGMENTO DE SU NOVELA SOSTIENE PEREIRA. RIBOT Y JANET APENAS TRABAJARON JUNTOS Y SUS IDEAS NO COINCIDEN EN CASI NADA. TAMPOCO HAY NOTICIAS DE LA FAMOSA TEORÍA DE LA CONFEDERACIÓN DE ALMAS POR NINGÚN LADO. TAN SOLO UNA CONVERSACIÓN CON EL ESCRITOR ITALIANO QUE LLEVA POR TÍTULO: ALMAS CONFEDERADAS.
EL CASO ES QUE ESTA TEORÍA LE SIRVIÓ AL VETERANO PEREIRA PARA DEJAR DE SER UN ALMA EN PENA Y CONVERTIRSE EN UN HÉROE. AÚN NO ME CREO QUE LA LITERATURA HAYA PODIDO ADELANTARSE A LA CIENCIA. SIGO BUSCANDO.






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 A propósito del libre albedrío, este mensaje: "Ahhh... Luis Bárcenas, ese hombre tan contradictorio...Aunque a tenor de lo que leemos últimamente parece que esto no tiene mérito alguno ya que tampoco él es libre ( y menos, ahora)".




14 de marzo de 2013

Dios no es bueno

Este periodismo que titula con prejuicios. El primer y mas grave problema del periodismo es de tipo cognitivo. En concreto de la renuncia a saber con mayor certeza. Todo eso sucede porque para ello hay que trabajar mas de la cuenta. Y laborare stanca



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Arcadi Espada, que acaba de publicar un libro muy bueno y entretenido, se divierte mandándole puyitas a Fernando Savater y éste se divierte rascándole la cabeza a Espada mientras le dice: "Arcadi, Arcadi, se nota que no eres filósofo...".
El fondo de la disputa  es la existencia o no del libre albedrío. Espada trabaja con suposiciones refritas por esos héroes que le mandan de Estados Unidos. Savater confía mas en sus sudores. Ni se molesta en argumentar sobre el asunto. Simplemente dice: "¿como no voy a estar en lo cierto? ¿No se ha fijado en cómo sudo la camiseta?" ¿No han visto como he salido al cruce?" Sudar la camiseta siempre se ha valorado mucho en España. Savater ni se molesta en argumentar sobre el asunto para ello debiera leer antes a los autores tostones prohijados en España por el león de la calle Mandri. Y a otros cuantos. El pujo comercial ( la pelea vende)  y una insólita  evitación de la literatura científica seria por parte de Arcadi, con lo que conlleva de osadía. El recurso al saber emanado de la cátedra y a que esto es agua porque yo lo bendigo, por parte de Savater. Entre medias, el ovetense Marino P. Alvarez ha escrito un libro bien oportuno y el mejor de los suyos: El mito del cerebro creador, donde explica, entre algunos dislates menores, la real consistencia de la neurociencia mas allá del mundo del escaparate y del sueño. Y el neurólogo Francisco Rubia, un gran didacta, publicó años ha El problema de la libertad, donde da noticia detallada de eso que tanto les preocupa a Eagleman y a Espada pero usando las fuentes que han hablado con con mayor solvencia sobre el tema. O sea, una neurociencia sin Pinker ni Eagleman ni nadie de Edge. La diferencia es que Marino Pérez y Francisco Rubia han leído sobre el tema mas que nuestros dos figuras juntos